10. Los colegios y el Movimiento.

 

. . . .El movimiento juvenil del Oratorio se ha emparentado de forma importante con los colegios. En un principio, el Oratorio, muy pequeño, se basaba en un grupúsculo de jóvenes del barrio del Oratorio Central.

. . . .Esos grupos marianos pre-Schoenstatt funcionaban también, como grupos de barrio. Tuvieron un éxito relativo, pero no lográbamos crear un movimiento central. Esos chiquillos no se sentían bien en la central del movimiento, la prueba mayor de esto es que cuando yo dejé de ser formador, se fueron la inmensa mayoría.

. . . .Funcionaban bien mientras el asesor los iba a ver a sus barrios y formaban pequeñas ermitas locales. Ahí se daba una excelente formación. Pero siempre eran muy pocos, eran grupúsculos de chiquillos que entraban en un campo de formación popular, que iba preparando para ingresar al movimiento de Schoenstatt.

. . . .Después, cuando el Padre Sergio se retiró de Schoenstatt y se empezaron a formar grupos marianos autónomos, fuimos a trabajar al colegio del los Sagrados Corazones de Manquehue. Ahí nos dimos cuenta que el Oratorio tenía un gran futuro en los colegios. Al año siguiente nos trasladamos al Colegio de los Sagrados Corazones de Alameda, que quedaba a pocas cuadras del Oratorio Central.

. . . .Constituyó una excelente movida pastoral; a partir de ese momento, el Oratorio Central se robusteció, se ayudó eficazmente en la formación de una juventud católica que mucho mejor preparada y comprometida, podíamos encontrarla en el colegio. . . . .Esto llegó a tal grado de eficacia, que se echaron las bases de la futura asociación de los hermanos. El P. Martín y el P. José Miguel vinieron de ese colegio, lo mismo el P. Daniel y el P. Roberto, que no pertenece actualmente al movimiento pero que encontró su vocación de ir a África como misionero, en el Oratorio, en los días previos a la Cuarta Piedra Fundacional.

. . . .Actualmente el Oratorio trabaja en colegios, en Santiago, como el Miguel Rafael Prado, otro en Cerro Navia, también el Bezanilla. En Puerto Montt, está el Colegio Santa María; en San José de la Mariquina, el Colegio P. Luis Beltrán. En la parroquia de Hospital, estamos en Aguila Sur, la escuelita básica; en Colonia Kennedy, la Escuela Challay. En Argentina, el P. Martín comienza a ayudar en la pastoral de una escuela, lo que nunca se había logrado antes. En Santa María, Brasil, en dos colegios y un jardín infantil.