4. Principales coordenadas de la acción

de Dios en Nuestro Oratorio.

 

. . . .Así como en el pueblo de Israel y en toda la historia de la Iglesia se puede advertir coordenadas de la acción de Dios, también como pequeña célula y miembro de la Iglesia, en el Oratorio se pueden descubrir ciertas coordenadas de su actuar.

. . . .En un plan de vuelo o de navegación hay junto a una bitácora que va consignando por escrito lo que ocurre en la marcha histórica del día a día, hora a hora y minuto a minuto, hay también coordenadas que determinan la reglamentación práctica de la dirección de esa nave de vuelo o nave marítima.

. . . .Son las coordenadas. En el Oratorio Mariano Dios tiene sus coordenadas, que con la actitud mariana (María conservaba todas estas cosas meditándolas en su corazón) vamos interpretando sus señalizaciones en el tiempo, hasta descubrir con cierta pericia sus coordenadas. . . . . . . . . . . . .d

. . . .Lo primero es que la iniciativa siempre es del Señor y suya es la obra Ħqué bueno y maravilloso! entonces quiere decir que las coordenadas del Oratorio Mariano no corresponden a "un ciego guía de ciego", sino que están trazadas por el Altísimo mismo, quien tiene la llave de la historia en sus manos, quien le ha puesto fronteras al mar y una coraza de escamas a lo peces en el agua.

. . . .La primera y fundamental coordenada es la presencia de Él por medio de su Madre Santísima, que se hace presente por su maternal y acogedora presencia en el Oratorio.

. . . .Ahí se celebran las victorias de Jesús por María. Nos cambia de masificados en verdaderos cristianos; nos llama y convoca a tareas insospechablemente fecundas, nos va acompañando como suave nube que nos cubre de las inclemencias del sol tórrido, nos guía en las tinieblas como columna de fuego en la noche.

. . . .Es el acompañamiento una continua coordenada del actuar de Dios en el Antiguo y Nuevo Testamento. Realmente Jesús es el Emmanuel: Dios con nosotros. Y con su poder impresionante nos hace portadores de grandes tareas, de un protagonismo insospechado. La irradiación apostólica de María en su Oratorio, contra todas las cábalas humanas resonará hasta los últimos confines de la tierra. . . . . . . . . . . . .d

. . . .Pero esta presencia, Dios la coordena junto a nuestra auténtica cooperación humana. Si nosotros dejamos de tener grupos marianos de autoeducación, si dejamos de formarnos en vista de llegar a ser santos, si dejamos la cruz de lado y pretendemos formar la autoeducación y la santidad, despojándola de la Cruz inherente a los discípulos de Cristo Jesús, ciertamente que la Madre dejará de estar en el Oratorio.

. . . .Es Dios mismo que se apartará de nuestro movimiento como se apartó de su actuar en el Arca de la Alianza y del Templo de Jerusalén en el Antiguo Testamento. No sacamos nada con ser aparentes hijos de Abrahan y de Jacob porque igual se nos quitará el Oratorio por haber cansado al Señor con nuestros pecados que no quieren terminar.