6. Fotos comentadas.

El salmista nos enseña que estar unidos los hermanos y hermanas es algo muy bueno. En el salmo 133 nos revela la voluntad de Dios: Qué bueno y agradable es que los hermanos vivan unidos! El demonio que tentó a Caín, hermano de Abel, vuelve a hacer de las suyas cuando nos pone pensamientos negativos respecto a nuestros hermanos. El salmista nos describe esa buena sensación que provoca vivir un poco de cielo en la tierra: "Es como el óleo perfumado sobre la cabeza, que desciende por la barba -la barba de Aarón- hasta el borde de sus vestiduras. De ninguna manera para el creyente es una maldición tener que vivir en familia, someterse el esposo a la esposa y esta a él. Lo mismo entre los monjes, someterse unos a otros: "Es como el rocío del Hermón que cae sobre las montañas de Sión." Es decir: es la bendición de la vida que se proyecta y nos hace felices. Y termina el salmista diciendo que es en la familia, en la comunidad, en la Iglesia donde el Señor nos alcanza su bendición preferida: "Allí el Señor da su bendición, la vida para siempre."

 

 

. . . .Monte Subiaco, una abadía que guarda tanta historia, tantos hechos del actuar de Dios. Ahí San Benito estuvo en su primera etapa de monje, en su primera conversión. Pero Dios lo iba a llevar más lejos: a Montecassino. Subiaco es en la actualidad una ciudad de Italia en el Lacio, al este de Roma; tiene 8981 habitantes. El Monasterio es del s. XIII y sus frescos sieneses son de los ss. XIII-XIV. A fines del s. V, san Benito fundó un monasterio, origen de la orden de los benedictinos. En 1872, Subiaco se convirtió en el centro de una congregación benedictina. El Oratorio Central y María Reina se irán haciendo poco a poco ciudad santa de Dios.

 

 

. . . .Este feto, es decir un ser humano, fue abortado con un veneno salino. Dónde está el respeto a un ser humano aún no inscrito en el registro civil. La Iglesia nos enseña en la Constitución Pastoral Gaudium et Spes del Concilio Vaticano II, del 7 de Diciembre de 1965, sobre la Iglesia en el mundo contemporáneo. n 51 "En realidad, Dios, Señor de la vida, confió a los hombres el altísimo ministerio de proteger la vida, que se ha de cumplir en manera digna del hombre. La vida, por consiguiente, ya desde su misma concepción, se ha de defender con sumo cuidado; el aborto y el infanticidio son crímenes nefandos.

  

 

. . . .María es reconocida como modelo extraordina-rio de la Iglesia en el orden de la fe (cfr. Mc. 3, 31-34). Ella es la creyente en quien resplandece la fe como don, apertura, respuesta y fidelidad. Es la perfecta discípula que se abre a la Palabra y se deja penetrar por su dinamismo: cuando no la comprende y queda sorprendida, no la rechaza o relega; la medita y la guarda (cfr. Lc. 2, 51). Y cuando suena duro a sus oídos, persiste confiadamente en el diálogo de fe con el Dios que le habla; así en la escena del hallazgo de Jesús en el templo y en Caná, cuando su Hijo rechaza inicialmente su súplica y a asociarse a la cruz, como al único árbol de la vida. Por su fe es la Virgen fiel, en quien se cumple la bienaventuranza mayor: "feliz la que ha creído" (Lc. 1, 45) (Puebla n 296).