15. Recuerdo de una gran chilena: Sra. Marta Labra

 

m m m

.

. . .El día 18 de septiembre, en el año en que se cumplieron 20 años de la fundación del Oratorio Mariano (1971-1991), se nos ha ido la Sra. Marta Labra Castro, a la edad de 83 años, en un accidente automovilístico. Dios permitió que tantos sufrimientos que supo sobrellevar en silencio, quedaran simbolizados en la forma de su muerte, así quedaron anudados los sufrimientos de su vida. Fue una esposa, madre y abuelita ejemplar, que con la espiritualidad del Oratorio Mariano fue progresando más y más en amabilidad, generosidad y jovialidad alegre, a imitación de María Santísima, la Madre del Pueblo. En todas partes donde seguimos sus huellas, dejó un ejemplo de madurez en la caridad, humildad, sencillez, cortesía muy delicada y fina de una gran señora.

 

. . . .Era una auténtica, chilena por todos sus gestos y hasta en la hora de la muerte: murió el día de la celebración de la independencia de su patria, el 18 de septiembre.

 

 

 

. . . .Con 83 años sabía jugar como una niña, bromista que nos hacia llorar de la risa. Participó muchos años atrás en política, en centros de madre, etc. El Padre Hurtado nos ha dejado una enseñanza decisiva sobre la construcción de la historia de nuestra Patria. "No se puede construir la efigie de Chile con madera podrida" (La Sra. Marta era de la mejor madera...) El filósofo Diógenes andaba buscando un hombre con mayúscula. A plena luz del día, con una linterna miraba a cada hombre que se le ponía por delante y si le preguntaban qué estaba haciendo, les decía que andaba buscando un HOMBRE.

 

La Sra. Marta Labra fue para nosotros una mujer plena, una mujer con mayúscula, una mujer madura, una mujer que llegó a ser verdaderamente cristiana, por el cumplimiento práctico de lo que debe ser la conducta de una verdadera mujer; como anciana fue asimismo una réplica de María. Los santos y santas construyen siempre mejor.

. . . .No podemos a adelantarnos al juicio de la Iglesia, pero podemos pensar que poseía las cualidades que tienen los santos, las virtudes en grado heroico, hasta donde nosotros lo hemos podido ver. Era un de esas "mujeres que siguieron a Jesús".

 

{ { { {