8. Rezo del Santo Rosario en familia

 

 

 

 

. . . .Jesús ha querido conceder muchas gracias con el rezo del Santo Rosario. Se puede demostrar esto, porque el magisterio de la Iglesia se repite una y otra vez en el campo de esta forma de piedad mariana. Los Sumos Pontífices desde los tiempos de San Pío V, están amonestando una y otra vez con esta forma de devoción.

. . . .Es que el Rosario cuya difusión se ha atribuido a Santo Domingo de Guzmán y a sus hijos los dominicos, enseña los principales elementos de nuestra fe, sobre todo ahora que el Santo Padre Juan Pablo II añadió los misterios luminosos.

. . . .Se ha llamado al Rosario, con justa razón, el evangelio de los pobres. Es un compendio práctico y sencillo a la altura del pueblo simple.

. . . .Seguramente por todas estas razones y muchas otras, la Iglesia venera esta devoción y ha dispuesto un cúmulo de promesas y bendiciones que le vienen por causa de esta fe práctica en esta forma de oración. El mismo Señor lo ha corroborado en las apariciones de la Santísima Virgen. Las familias que rezan unidas permanecen unidas. Darse un tiempo para rezar juntos el Rosario en familia es un bien fabuloso para la práctica de la vida familiar.

 

. . . .La familia poco a poco va evangelizándose en la meditación del Santo Rosario; el Espíritu Santo se maravilla con la gente que se acerca a la Virgen Santísima. Si la familia se acerca a Ella, por medio del Santo Rosario, Ella no dejará de mostrarse sorprendente como lo hizo en Caná. No es Ella, la que hace la obra, sino Su Hijo Jesucristo, que forma la familia como un bastión imposible de echar abajo, ni con los adulterios, las peleas y la pérdida del cariño: hijos golpeados, no aceptados, abortados, o microabortados con los DIU (dispositivos intrauterinos, como la T de cobre).

. . . .En los misterios gozosos, la familia se robustece meditando en la infancia del Niño Jesús, su concepción admirable, la visita a Santa Isabel, el nacimiento humilde en Belén, que supera los consumismos y materialismos en la concepción de la vida humana.

En los misterios luminosos, Jesús se nos aproxima anunciando la proximidad del reino de los cielos: aparece como el Buen Pastor que enseña a los padres de familia a asumir la vida de familia, como Cristo que amó a su Iglesia...

. . . .En los misterios dolorosos, el dolor de la familia es evangelizado, se llega a descubrir que no es tanto, porque el propio Hijo de Dios lo asumió, Él mismo, y también la Santísima Virgen.

. . . .En los misterios gloriosos, la familia descubre su dimensión sobrenatural, en la visión de la vida familiar más allá de la muerte para vencer egoísmos, dudas, depresiones, por los problemas de la vida.

. . . .Verdaderamente hay que dejar bien consignado que el Santo Rosario es un excelente medio de la evangelización de la familia, que poco a poco tendrán los cristianos que ir asumiendo con mucha fe y paciencia hasta conquistarlo plenamente.