1. Editorial de octubre.

 

. . . .Octubre es el mes del rosario, porque el 7 de octubre se recuerda a Nuestra Señora del Rosario. El origen histórico de esta fiesta hay que remontarlo a una situación dramática ocurrida en la segunda mitad del siglo XVI.

. . . .La cristiandad estaba en grave peligro porque Europa dividida, fragmentada, luchando cada región por sus preocupaciones egoístas e intereses particulares, no podía enfrentar la fuerza implacable de los turcos selyúcidas, que desde el Califa Mahomet II, había ido creciendo en forma sostenida e imposible de enfrentar, sobre todo en la flota naval que operaba en el Mediterráneo.

 

. . . .Con su guerra santa contra los infieles, los "perros cristianos", como decían, se justificaba toda clase de desmanes y atropellamiento de poblaciones cristianas de las costas del Mediterráneo: hasta acabar con los ídolos de dioses cristianos, según pensaba el espíritu musulmán. Ya se habían apoderado de Constantinopla el año 1453. Mahomet antes de morir había formulado su gran meta de apoderarse de Italia.

. . . .Después de mucho dialogar en la línea diplomática con los príncipes de Europa, el Papa San Pío V logró conseguir que los cristianos entraran en la batalla naval, para enfrentar el peligro inminente de una Europa masacrada por los turcos otomanos.

. . . .El 7 de octubre de 1971 en el Golfo de Lepanto se encontraron ambas flotas. Los turcos presentaban una gran superioridad numérica en barcos y superioridad en pertrechos de guerra.

. . . .El gran visir Alí Pachá había dado la orden de no dejar cristianos vivo, todos debían ser pasados por el filo de la espada para dar un escarmiento a todos nunca visto y lograr así el dominio de toda Europa sometida a su poderío militar. Así se cumpliría el sueño antiguo de los musulmanes de entrar en la basílica de San Pedro a caballo. Ya habían desollado vivo a un jefe de plaza en Chipre por orden de Mustafá, y habían hecho pasear por la ciudad de Famagusta su piel rellena con paja...

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. . . .Algunos príncipes cristianos (Doria) pensaron que había que rendirse porque la batalla era totalmente desigual. Pero el generalísimo cristiano, don Juan de Austria, se opuso resueltamente: la batalla estaba comenzada era o morir o vencer. . . . .Los marineros musulmanes vieron algunos signos extraordinarios en el cielo, sobre las galeras cristianas: era una Señora que los aterraba; los cristianos supieron por su fe, que era la Virgen Santísima quien había logrado, como en el Antiguo Testamento, la liberación de sus hijos en grave peligro, que le habían invocado con total confianza por medio del Santo Rosario.

 

. . . .El Senado veneciano puso debajo del cuadro que representaba la batalla de Lepanto la siguiente frase: "Non virtus, non arma, non duces, sed Maria Rosarii Victores nos fecit". - "Ni las tropas, ni las armas, ni los comandantes, sino la Virgen María del Rosario es la que nos dio la victoria". Génova y otras ciudades mandaron pintar en sus puertas la efigie de la Virgen del Rosario.

. . . .Gran parte de la flota turca ese 7 de octubre se hundió frente al Golfo de Lepanto.

. . . La Madre Santísima, la reina del Rosario, lo había logrado. Por ese motivo el Papa San Pío V fijó el 7 de octubre como la fiesta de Nuestra Señora del Rosario.