APRENDAMOS A ESCUCHAR 

 

   

Saber escuchar es esencial en las relaciones, en el matrimonio, con la  familia y en la sociedad. Los profesionales prósperos saben que aguzar los  oídos en las conversaciones de trabajo puede revelarles problemas ocultos,  oportunidades, y ayudarles a alcanzar soluciones creativas y a entablar  relaciones laborales sólidas; ya que llevarse bien con los demás es el factor  más determinante del éxito.     Sin embargo, la mayoría de la gente no sabe escuchar. Sólo entendemos una  pequeña parte de lo que se nos dice; tan absortos estamos en nuestros  pensamientos y emociones. Dijo alguien: “”Pasamos años aprendiendo a hablar,  leer y escribir, pero rara vez nos instruimos en el arte de escuchar””.      Especialmente los cristianos debemos aprender a escuchar. Jesús dijo: “”El  Consolador, el Espíritu Santo, al cual el Padre enviará en mi nombre, él os  enseñará todas las cosas, y os recordará todas las cosas que os he dicho””  (Jn. 14:26). Por lo tanto tenemos que estar atentos a esa voz que nos enseña  y recuerda por medio de la Biblia, del que predica, o cuando directamente nos  habla; pero muchas veces, mientras el Espíritu Santo nos habla, estamos  entretenidos en otras cosas, y el no escuchar esa voz que nos aconseja, nos  puede llevar al fracaso, a la caída espiritual o a la apostasía. Es tiempo de  rectificar y no seguir cometiendo errores. Aprendamos a escuchar al Espíritu  Santo. -María R. Arias

 

PENSAMIENTO:  APRENDAMOS A ESCUCHAR LA VOZ DE DIOS.