¿Cuál es tu motivación?

 

 

Lectura recomendada: Mateo 6:1-16

 

“”. . . no seáis austeros, como los hipócritas . . . de cierto os digo que ya tienen su recompensa.”” Mateo 6:16.

 

Tengo un amigo que lleva su Biblia a dondequiera que va. Algunos se preguntan si está tratando de que la gente crea que es superespiritual. Él dice que no lo hace porque sea espiritualmente fuerte, sino porque sabe lo terriblemente débil que es. Ha caído en pecado varias veces, pero ahora está decidido, por la gracia de Dios, a permanecer fiel al Señor. Su razonamiento es que mientras lleve la Biblia consigo se acordará de sus advertencias y lo pensará dos veces antes de volver a sus antiguos caminos.

 

¿Cómo se aplican las palabras de Cristo en Mateo 6:1-4 a esta situación? Mientras hablaba de las obras de caridad, Jesús enseñó que es malo exhibir nuestra fe en público (v.2). Por otro lado dijo en Mateo 5:14-16 que debemos dejar que otros vean la evidencia de nuestra fe.

 

La clave para entender esta aparente contradicción es la motivación. Si nuestro deseo es hacer lo correcto—dar luz--, estamos actuando en el espíritu de Cristo. Pero si sólo deseamos aparentar que estamos haciendo lo correcto—recibir atención—tenemos una motivación equivocada.

 

Puede que a mi amigo lo entiendan mal porque lleva la Biblia consigo, pero yo sé que su motivación es hacer lo correcto. Él me pone en alerta de mi propia debilidad y mi necesidad de la Palabra de Dios (Mt. 6:13).

 

Que nuestras acciones hoy reflejen un deseo de agradar a Dios, no de impresionar a la gente.

 

ES POSIBLE HACER LO CORRECTO CON MOTIVACIONES EQUIVOCADAS.

 

Mateo 6:1-16 1Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos; de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos.2Cuando, pues, des limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. 3Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, 4para que sea tu limosna en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.5Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. 6Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.7Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. 8No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis. 9Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. 10Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. 11El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. 12Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. 13Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén. 14Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; 15mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.16Cuando ayunéis, no seáis austeros, como los hipócritas; porque ellos demudan sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.

 

Tomado y adaptado de Nuestro Pan Diario, las citas bíblicas se transcriben de la versión Reina Valera Revisada (1960)