Nada es casualidad

 

 

 Nada  sucede  por  casualidad  o  por  la suerte. Enfermedades heridas, el  amor,  momentos   perdidos   de   grandeza   o   de puras tonterías, todo ocurre para probar los limites de tu alma. Sin  estas  pequeñas  pruebas la vida seria como una carretera recién  pavimentada, suave  y  lisa; Una  carretera  directa sin rumbo a ningún lugar, plana cómoda y segura, mas empañada y sin razón. Confía en tu creador y dale gracias por las cosas y situaciones que te hacen mas fuerte, pues en ellas notas que puedes solo, sino que te debes acercar a quien te creó.