Señora del Si
Señora del Sí, ayúdanos a comprender la profundidad y la madurez de tu sí. El Espíritu Santo que tomó posesión de Tí fue preparando esta respuesta. Por eso pudiste decirlo con tanta libertad interior, con tanta alegría y generosidad, con tanto sentido de participación en el plan de salvación. María, enséñanos a decir cotidianamente que sí. Haz que hoy volvamos a decir que sí, el sí de nuestro bautismo, el sí de nuestra consagración. Enséñanos a decir que sí con mucha fe, con mucha confianza, con espíritu contemplativo. Enséñanos a decir que sí a la Palabra y a los hermanos; a decir que sí en la totalidad de nuestra entrega a través de la pobreza, de la castidad y de la obediencia consagradas, a decir que sí en la vida y en la muerte.
Amén
Cardenal Pironio