El Observador de la Actualidad

El Observador

Información con valor cristiano

28 de marzo de 1999 No. 194

SUMARIO

bullet ENTREVISTA EXCLUSIVA "Vamos por el mismo camino que Mesopotamia": Luis Manuel Guerra
bulletCUADERNO DE NOTAS Los rinocerontes
bulletPALABRAS MAYORES Vivan los viejos
bullet¿USTED QUÉ OPINA? Política para el tercer milenio
bulletPINCELADAS Un espejo en el fondo
bulletMEDIOS DE COMUNICACIÓN Ni tan fuerte ni tan frágil
bulletAÑO DEL PADRE CELESTIAL Hijos adoptivos del Padre
bulletLa pasión de Cristo en la diócesis de Matehuala
bulletEN SILENCIO, CON DIOS Oración del empresario
bulletCOMENTARIO A FONDO Don Luis invita
bulletGRANDES FIRMAS La confianza, una realidad que aporta plenitud
bulletINTIMIDADES. LOS JOVENES NOS CUENTAN ¿Cómo saber si me quiere?
bulletOPINIÓN La riqueza de la Semana Santa
bulletVIDA CRISTIANA La fiesta del Jueves


Entrevista exclusiva

"Vamos por el mismo camino que Mesopotamia": Luis Manuel Guerra

(Tercera y última parte)

EL OBSERVADOR.- En la segunda parte de nuestra entrevista, al final, hablamos de la inminencia de conflictos sociales en México por insuficiencia e inequidad de agua. Químico Guerra, ¿de qué tendrían que darse cuenta los políticos para que esos conflictos no sucediesen; qué tedrían que hacer ya?
LUIS MANUEL GUERRA.- No tienen que descubrir "el hilo negro"; simplemente subsanar el tradicional divorcio que existe entre los conocimientos científicos sobre los recursos naturales y la planeación política. Entiendo que para ellos es incómodo esto, porque "viste" mucho más el populismo -del cual tenemos una larguísima experiencia-, pero es momento en que los gobernantes tomen en cuenta los datos científicos sobre el manejo de recursos naturales que pudieran, incluso, ser un obstáculo para sus propios modelos de desarrollo.

EO.- ¿Podría darnos un ejemplo?
LMG.- El desarrollo que yo veo dentro de 50 años y que puede catapultar a México hacia otra realidad, es decir, el desarrollo industrial de la franja fronteriza, tendrá una limitante: el agua.

EO.- ¿Y andamos bien en términos de planeación ecológica?
LMG.- Ya existe el planteamiento ecológico de desarrollo, en Europa desde principios de los setenta; pero no se ha llevado aquí en nuestro país a rango, por ejemplo, de parte integral de un Plan Nacional de Desarrollo. En esos planes sabemos cuánto es el PIB que podemos lograr, pero no sobre qué bases ecológicas.

EO.- La pregunta difícil: ¿qué se debe hacer para que una estrategia nacional funcione?
LMG.- Debe haber un consenso nacional basado en la Ley del Equilibrio Ecológico, basado en la Constitución, concretamente en los artículos 4, 27 y 73, que hablan del manejo de los recursos naturales, para encauzar los desarrollos poblacionales hacia donde sea posible mantener el recurso hídrico a través del reciclaje, del uso racional del agua... Si le damos 50 años a este país, con 135 millones de personas, y cuidamos ese desarrollo contando con el agua, podríamos pensar que México tiene salvación. Si esto no se hace, vamos a caer en conflictos sumamente graves. La población en México se está encaminando hacia lugares donde no hay agua. Somos muy extraños. Está creciendo la población donde no hay agua y no estamos teniendo desarrollo adecuado donde hay agua. Por otro lado, nuestro manejo del recurso es como si fuera infinito. Pensamos: alguien nos va a salvar. Y no es así: "estrés por agua" ya hay en el norte de la república. El año pasado tuvimos el año más caluroso de este siglo: la ansiedad y la agresividad de los mexicanos fue patente...

EO?- Y lo curioso, según decía hace algunos días usted en su programa de radio Red, la escasez en México, en lugar de hacernos apretar el cinturón, nos hace consumir más...
LMG.- Es cierto, y muy curioso. Cuando hay poca agua, la gente llega a consumir diariamente más de 350 litros, hasta 380, lo que es una barbaridad.

EO.- De los tres elementos fundamentales para ver el desarrollo sustentable hacia el futuro -distribución poblacional, recursos hídricos disponibles y media anual de precipitación pluvial-, ¿se guarda algún equilibrio en México?
LMG.- Guardan un total desequilibrio. No tenemos los núcleos poblacionales más importantes en donde llueve más. Debido al irrefrenable proceso de urbanización, sí se puede desarrollar la correlación entre crecimiento poblacional y escasez de agua. Y en el campo el problema no es tanto la ausencia de agua -como en Chiapas-, sino su aprovechamiento. México es uno de los dos países del mundo en sufrir una enfermedad llamada tracoma, que es ceguera por contaminación de agua. Ruanda y Chiapas. Además déjeme decirle un dato: 80 por ciento del territorio nacional depende del 20 por ciento de los recursos hídricos.

EO.- En términos exactos -desde el punto de vista hídrico-, ¿cómo podemos definir a México?
LMG.- Como un país árido. México es un país árido, con pocas posibilidades para la agricultura y la ganadería. Debemos conservar los recursos que tenemos y crear un desarrollo industrial sustentable. No es tan malo pensarlo así: el futuro de México es un futuro industrial. Si somos realistas -y fuéramos honestos-, es mucho más fácil controlar el uso de aguas en la industria que en un núcleo poblacional: 80 por ciento de toda el agua que se consume en el país es para la agricultura.

EO.-Y, desde luego, la deforestación... Me decían que en los últimos 50 años cada hora se derriban en Tabasco dos hectáreas de selva...
LMG.- El año pasado perdimos 600 mil hectáreas. ¿Cuántos años más podremos soportar este ritmo? Espero que cuando México dé el cambio necesario hacia el equilibrio y la sustentabilidad, el medio ambiente todavía exista.

EO.- Y la tala inmoderada de madera: ocho millones de metros cúbicos al año...
LMG.- Mucho de eso proviene de actividades ilegales. Los recursos hídricos y los árboles van de la mano. Deberíamos considerar a los árboles como el sustento nacional para que sigamos viviendo el próximo siglo. Sin árboles no lo vamos a poder hacer. Por más que se tenga tecnología, o se traigan icebergs del polo norte, de nada servirá sin árboles. El manejo de nuestra condición silvícola está totalmente politizado. México es el país con mayor porcentaje de veda forestal, pero perdemos diez veces más bosques que Brasil, que es un país depredador de bosques, y cien veces más que Costa Rica, por ejemplo.

EO.- Sin árboles, sin bosques, sin verde, la erosión de los suelos está servida. Según cifras, 80 por ciento del suelo nacional tiene graves daños, incluso daños irreversibles.
LMG.- El principal problema ecológico del país es la pérdida de suelo, porque también, con el agua, es irrecuperable. Si ve uno los ríos nacionales todos están cafés en tiempo de lluvias. Nuestro suelo útil de los bosques simplemente se está yendo al mar. Estamos perdiendo la capa viva de nuestro suelo, y no hay dinero en el mundo capaz de volver a restituir esa riqueza.

EO.- ¿Qué es, entonces, la riqueza de un país?
LMG.- El agua, que es la riqueza de la vida.

EO.- Corremos el peligro de quedar ahogados por la escasez...
LMG.- Nosotros vamos en el mismo camino que Mesopotamia, condenados a la pobreza eterna. La franja central del país está al misma altura que el desierto del Sahara. Nos salva la vertiente del Golfo y los pocos árboles que tenemos, que son los que jalan la lluvia.

EO?- De nuevo, ¿qué podemos hacer?
LMG.- Aplicar la ley, a partir de las demandas ciudadanas. Evidenciarles a los políticos que su futuro político -que es lo único que les interesa- depende del buen manejo del agua. Que si manejan mal el agua quedan fuera del poder. También hay que usar a los medios de comunicación a nivel popular para crear conciencia. Luego hay que racionar el agua y empezar a aplicar sanciones para el que haga mal uso de ella. Si no sancionamos ahora no habrá forma de recuperar agua en el futuro. México necesita una cultura del agua inducida por la educación desde los primeros años de preescolar. Que los niños sepan que su vida, que su futuro, dependen del buen uso del agua... Y eliminar ya el populismo político de que "te doy agua a cambio de que votes por mí".

EL OBSERVADOR 194-1

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CUADERNO DE NOTAS

Los rinocerontes

Leí hace pocos días una entrevista realizada a Eugene Ionesco, el gran autor del teatro absurdo, que de absurdo (en el sentido de inútil) nada tiene. La cantante calva (que se ha de seguir peinando de la misma forma) o El rinoceronte son obras teatrales que captan, como muy pocas, la grotesca vida moderna, plagada de sueños inconclusos, de mentiras, simulaciones y carreras hacia ningún lado.

En la entrevista (que aparece en libro En busca del tiempo perdido, del chileno Jaime Antúnez Aldunate), Ionesco se refiere, concretamente, a El rinoceronte primero como una obra de carácter autobiográfico, y luego como una gran metáfora de la deshumanización del hombre en la sociedad actual. Para Ionesco "rinoceronte" quiere decir, sobre todas las cosas, "totalitario", o "comunista", o "fascista", cierto, pero también "concierne a los seguidores de ideas ajenas o recibidas". Más adelante explicará para qué fue escrita la obra ("para enseñarle a la gente a pensar por sí misma") y dará un ejemplo del "rinocerontismo": la falta de libertad frente a la moda. Hay que recordar que una caracterología del rinoceronte lo hace ver, además de pesado y obcecado, como un animal que, una vez elegido su camino, es absolutamente incapaz de variarlo...

Ligo estas ideas, que provienen del teatro, con las que ha vertido copiosamente desde el año pasado Giovanni Sartori, que refieren al modelo educativo audiovisual de los teleniños y cómo está provocando en ellos una suerte de imposibilidad técnica para la concentración, la abstracción y la acción personal. En efecto, bien se puede decir que el "rinoceronte" es el producto clásico y prototípico de la era televisiva. Seres muy poco dotados para, siquiera, emprender un camino. Ya no digamos un camino ajeno a los dictados de la moda (moda del pensar, del sentir, del reaccionar), que requeriría cierto grado de rebeldía ante la imposición, sino apenas un esbozo de camino cualquiera. "Rinocerontes" -en el sentido ionesquiano del término- por la tendencia determinística a seguir un trazo que proviene de los suburbios de ellos mismos: que ha sido diseñado por otros.

Los seres moldeados de la televisión poseen una infraestructura muy escasa para pensar desde sí mismos. Por tanto, si seguimos el razonamiento de Ionesco, poco es lo que pueden resistir a imposiciones tales como el llamado "sistema de la moda" y sus secuelas de consumo.

Mas en el fondo late el peligro de la extensión del totalitarismo. Ionesco y Sartori se unen en ello: la mentalidad prevaleciente entre aquellos educados por el universo audiovisual es, en resumidas cuentas, una mentalidad proclive al "todo o absolutamente nada" que subyace en cualquier despotismo, en cualquier "opción" discriminatoria o segregacionista. El "huevo de la serpiente" es -justamente- el desdén a la diferencia, la ausencia de respeto a lo extraño. ¿No es ése el asunto primordial de la televisión? (J. S. C.)

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PALABRAS MAYORES

Vivan los viejos

Joaquín Antonio Peñalosa

Ahora que la Organización de las Naciones Unidas ha decretado que este es el Año del Anciano para mentalizar a la sociedad en orden a comprender y ayudar a quienes viven la última estación de la vida, ideamos una sencilla encuesta entre jóvenes estudiantes. Aquello les cayó de sorpresa, no se habían enfrentado al problema de la vejez ni a la posibilidad de llegar un día a viejos. Nos interesaba comprobar cómo se ve el invierno desde la primavera.

1. ¿Te gustaría llegar a la vejez? ¿Por qué?

Los que contestaron no, adujeron estas razones: por miedo a perder las facultades físicas y mentales. Por quedar marginado, verse despreciado, dejar de ser útil. Por convertirse en una carga para la familia y un estorbo para los demás. Por temor a la soledad y a la falta de recursos económicos. Porque nos espera peor futuro que a nuestros padres.

Los que contestaron sí, los que desearían afrontar con valentía y esperanza la vejez -que, desde luego, ven bastante lejana-, lo hacen porque les gusta vivir, porque es preferible la vejez a morir joven. Porque la vejez es una etapa natural de la vida, así sea la más dura. Por la experiencia que se adquiere. Por la satisfacción de ver realizada la obra de su vida. Porque se puede conservar el espíritu joven, hay tantos jóvenes ancianísimos. Porque es una época de merecido descanso en la que debe haber compensaciones para ser feliz.

2. ¿Dónde te gustaría vivir tu vejez?

La totalidad de los jóvenes encuestados se pronunciaron sin dudarlo: nos gustaría pasar los últimos años en medio de la familia.

¿Los asilos? Son buenos para los ancianos abandonados, los que carecen de hogar. Pero ahí les falta intimidad y libertad, son dirigidos, no pueden programar las actividades de su vida cotidiana, están esperanzados a que cada mes venga una señora a traerles un paquete de "Faros".

3. ¿Qué piensas de los viejos?

Son seres en decadencia. Son personas como nosotros. Por su edad merecen respeto. No se puede dialogar con ellos, están momificados, anclados en el pasado de donde nadie los saca. Su "ideología" es muy distinta de la nuestra. Admiro su resignación y paciencia. Son tercos, caprichudos, parecen niños. No hacen nada, deberían trabajar en lo que pudieran, se aburrirían menos. Nadie siente agradecimiento por esa generación que algo hizo por nosotros. No les gusta nada de cuanto hacemos los jóvenes. Yo creo que son útiles por la experiencia que tienen.

4. ¿Qué sugieres para que la sociedad sea más justa con los ancianos?

Que los hijos y familiares no se desentiendan de ellos. Que los asilos se reestructuren en una forma más humana. Que el gobierno o "quien sea" debería crearles centros de diversión y lugares de trabajo adecuado para que se sintieran útiles y vivieran más contentos.

Así, con su desenfrenada franqueza y sus respuestas directas y vitales, es como los jóvenes entrevén el mundo de los viejos. Un mundo en el que deben convivir las diversas generaciones, niños y jóvenes, adultos y ancianos. No hagamos más "apartheid".

EL OBSERVADOR 194-3

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¿USTED QUÉ OPINA?

Política para el tercer milenio

Genaro Alamilla Arteaga

Hoy toda actividad humana se encamina hacia el próximo siglo. Cultura y religión, comercio y economía, estructuras e instituciones se preparan para estar presentes en el nuevo siglo.

Pero es de hacer notar que nadie quiere estar presente pasivamente, sino con su propio dinamismo según su propia naturaleza, su objetivo o misión.

La familia es una de las instituciones fundamentales del ser humano y es evidente que su presencia en el siglo que está por llegar marcará nuevos rumbos al hombre para su desarrollo integral. Ya nos ocuparemos de ello.

Pero no menos importante en la vida de los hombres y de los pueblos es la política que delinea la fisonomía socio-cívica de las naciones y es punto toral en su interior para lograr el bien común y eje central en las relaciones internacionales. Todo ser humano es homo politicus, decían los antiguos.

Hoy nos complace hacer algunas reflexiones sobre el tema, dado que estamos viviendo candentes tiempos políticos y se multiplican los grupos y/o los partidos políticos, surgen precandidatos para la Presidencia, hay pugnas internas en los partidos, no se ven con claridad programas y plataformas para que los electores tengan válidos criterios para emitir un voto razonado y hay tendencias internas que, si no dividen, sí debilitan a los partidos y crean confusión en los electores. ¿Con esta clase de política nos presentaremos en el milenio próximo?

Nos parece que esto y mucho más es resultado de un analfabetismo cívico-político que de tiempo atrás hemos vivido. Cuando se cometen fraudes electorales o se promueve el voto corporativo, o se presiona a favor de un candidato o se compran votos y otra clase de vicios electorales, se violan derechos humanos, pues todo ciudadano tiene derecho a que se tutele, promueva y defienda su libertad para emitir su voto razonado, y hasta hoy nos parece que no ha sido así, por eso nuestra política está devaluada, desacreditada, y es urgente devolverle su nobleza, su dignidad como estructura humana para el bienestar del hombre y la consecución del bien común del pueblo.

Sin negar el necesario estudio de las ciencias políticas, se podría iniciar un cambio, una renovación de la política si los que con todo derecho anhelan llegar, v gr. , a la presidencia de la república no manifiestan ambición de poder, ni para beneficio personal o de grupo, sino un acendrado amor de servicio limpio, honesto a México, lo que se podría manifestar por programas y plataformas políticas y por los principios e ideologías del partido que los postula.

Qué partidos tenemos, qué políticos se están candidateando para hacer una digna y positiva presencia en el próximo milenio. ¿Usted qué opina?

EL OBSERVADOR 194-4

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PINCELADAS

Un espejo en el fondo

Justo López Melús *

El párroco de la parroquia de Santa Eufrasia no sabía cómo ingeniarse para que los feligreses acudieran a Misa los domingos. Un día se le ocurrió divulgar un anuncio fúnebre: "Os comunico la muerte de la parroquia de Santa Eufrasia. Los funerales serán el domingo a las 11". Acudió todo el pueblo. Ante el altar mayor estaba el ataúd sobre negro catafalco.

"Hay quien dice que nuestra parroquia está muerta sin remedio", dijo el párroco. "Vamos a la última tentativa. Os ruego que paséis todos ante el ataúd para ver por última vez a la difunta. Después de ver el cadáver, salís por la sacristía. Luego podéis entrar para la Misa". Abrió el ataúd. Todos pasaban preguntándose: "¿Quién será el muerto". Se asomaban al ataúd y salían silenciosos y confusos. Y es que, al mirar el ataúd, veían, en un espejo colocado en el fondo de la caja, su propio rostro. Y la parroquia empezó a reanimarse y resucitar.

* El autor es Operario Diocesano en San José de Gracia de Querétaro.

EL OBSERVADOR 194-5

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MEDIOS DE COMUNICACION

Ni tan fuerte ni tan frágilNi tan fuerte ni tan frágil

Santiago Norte

Hace algunas semanas el Programa Nacional de la Mujer (Pronam) y Unicef dieron a conocer un documento muy interesante sobre el tristísimo papel que le asigna a las mujeres la televisión mexicana. Ni tan fuertes ni tan frágiles se titula, y en su interior puede hallarse lo que los entendidos llaman estereotipos -o sea, cartabones- de la mujer en la pantalla chica. Casi no es necesario abundar en dichos cartabones: todo el mundo los conoce, y todo el mundo reconoce que ni sirven ni se asemejan a ninguna realidad. El problema de fondo es que dañan a la mujer porque al ser parte de los relatos sociales, interfieren en el sistema cognitivo y en el de la representación, y se reproducen en las prácticas cotidianas. Que una mujer sirve para lavar y hacer comida; que la muchacha estudia mientras se casa; que la adolescente, la mujer adulta, tiene que ser espiritifláutica para atraer miradas del macho... Todo eso se produce como relato (publicitario o encaramado en las teleseries) y más tarde permea en desvalorizaciones tremendas, como aquella de que en una casa solamente pueden estudiar los varones, pues la mujercita es para...

Por lo pronto telesecundaria ha levantado el pañuelo que dejó caer el estudio Ni tan fuertes ni tan frágiles: ya no van a caer en los modelos de mujer (modelos de armar) que preconizan medios electrónicos comerciales. Ya es un avance, pues se supone a la telesecundaria penetrando en ámbitos más bien rurales. Y, partiendo de esa base, se supone que lo último que deberían transmitir allí son los antivalores propios de una sociedad mercantilizada hasta el hartazgo. Bueno, eso se supone. Pero de que se hacía al revés da cuenta la resolución de no transmitir más a mujeres "del quehacer", señoras dignas del Juan que quiere su casa albeante, su mujer preparada y su comida caliente, a la hora que al Juan le dé su regaladísima gana.

Telesecundaria tiene 30 años de vida en México: revisando sus imágenes, el equipo de estudio ha encontrado que en esas tres décadas se fomentó, en la entraña misma del México más pobre, la inequidad de géneros. Por ejemplo: no hay -en los programas pedagógicos de este loable intento de la Secretaría de Educación Pública por llevar a partir de la televisión contenidos formales al país nuestro que subsiste con menos de diez pesos diarios-, no hay, decíamos, ejemplos de asociación entre mujer y autoridad. La autoridad es del varón, y repudiarla es tanto como ir contra-natura...

El trabajo tiene el mérito de hacer clara la relación que existe entre ámbitos diversos, y las consecuencias que ello acarreará -acarrea- a la sociedad. La televisión comercial maneja estereotipos que también maneja la televisión pedagógica en materia de mujeres y hombres. Hay que romper este círculo vicioso para no extender los tentáculos de la supersociedad del hiperconsumo, basada en la pseudoexperiencia de que lo que no se compra no existe.

Ahora habrá que ver cómo resuelven el acertijo en telesecundaria. El paso que viene es el talento (por el abandono del refrito). Y no siempre el talento es algo que sobreabunde por aquí. Pero un paso es un paso. Ya se ha dado, a nivel discursivo, el primero. Se ha llegado a la conclusión -con un estudio (que para eso sirven)- de que hay que enfocar de forma diferente a la publicitaria la pedagogía televisiva. Llevarlo a cabo será el siguiente esfuerzo.

Porque la mujer -a despecho de lo que piensen señores publicistas- ni es tan fuerte como para aguantar el desprecio, ni es tan frágil como para olvidarlo.

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AÑO DEL PADRE CELESTIAL

Hijos adoptivos del Padre

José Luis Meza*

Sabemos que la adopción es un proceso legal mediante el cual un niño huérfano o abandonado es incorporado a una familia con todos los derechos establecidos por la ley de adopción. Hoy en día es frecuente la adopción por parte de matrimonios sin hijos biológicos. Por desgracia, también se adoptan niños secuestrados buscando en ello ventajas económicas. En la actualidad son miles los niños vendidos a buen precio para ser adoptados en los países de bajo índice de natalidad. Se ha llegado a un punto de comercialización adopcionista.

La adopción humana como tal tiene un valor humanitario porque ofrece protección familiar a niños desamparados. Si el procedimiento es limpio y legal, beneficia a los niños adoptados y a los matrimonios sin hijos. Pero la adopción no podrá rebasar los límites de la ley natural. El vacío biológico de la sangre permanece porque no se transmiten los sentimientos profundos de la paternidad y maternidad. Los psicólogos analizan ese vacío infranqueable... La naturaleza humana, en su sabiduría misteriosa, conserva un reclamo: una voz oculta que exige el equilibrio al engendrar un hijo. El hijo adoptado se siente como una hoja desprendida del árbol sin poder encontrar el verdadero tronco de donde procede. Y los padres biológicos sienten que les falta esa ramita arrancada violentamente.

El Padre Dios, sabio en sus obras, puso el remedio a las limitaciones humanas. Mediante su Hijo Unico, Jesucristo, no ha revelado la paternidad divina para que nosotros pudiéramos gozar de una filiación de Gracia. Esto ocurre por el re-nacimiento bautismal. "El que no renace por el agua y del Espíritu, no puede entrar en el Reino de Dios. Lo que nace de la carne es carne, y lo que nace del Espíritu es espíritu" (Jn 3, 5-6). Según esto, esta adopción no es para darnos un papá adoptivo según la carne, sino para darnos un Padre según el Espíritu Santo. En tal caso el concepto de "adopción" va más allá del significado humano. Mediante el Bautismo re-nacemos. Entramos a formar parte de la familia divina resultando espiritualmente hermanos del Hijo Unico de Dios. Nuestros padres biológicos son, asimismo, nuestros hermanos. Dentro del misterio de la Iglesia todos somos fraternizados, teniendo un solo Padre. Un padre que es verdadero Dios. Jesús nos lo ha enseñado al decirnos que su Padre es también nuestro Padre. De ahí que, con toda naturalidad, lo invoquemos al rezar la oración del Padrenuestro. Más aún, le podemos llamar Papi, Papito (Abbà) (cfr. Rom 8, 15). "Ustedes ahora son hijos de Dios; por esta razón Dios mandó a nuestros corazones el Espíritu de su propio Hijo que clama al padre: ¡Abbà!, o sea, Papito" (Gal 4, 6). Una manera de hablar con el Padre Celestial, como lo hacen los niños. En nuestro lenguaje también le podemos decir papá, a secas. O bien, "jefe", amigo, autor de mis días, etc. Recordémoslo muy bien: ese padre Dios no sólo nos ha regalado el apellido y los derechos de cualquier hijo, sino también la regeneración bautismal, la cual produce espiritualmente la filiación (diríamos cuasi genética) en el misterio de la Gracia. Por eso tenemos derecho a la herencia eterna y definitiva en su propia casa del Reino. "Si somos hijos, somos también herederos" (Rom 8, 17). Este privilegio se lo debemos a nuestro hermano Jesucristo. Gracias, de veras...

* El autor es presbítero, Director de Comunicación de la Diócesis de León.

EL OBSERVADOR 194-7

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La pasión de Cristo en la diócesis de Matehuala *

Javier Agustín Morán Portales **

Viendo con detenimiento este tiempo pascual podemos profundizar un poco y pensar que hay más allá de lo que miramos. ¿Qué hay debajo de toda esta actividad y movilidad humana, y cuál es la repercusión en la vida y en la historia de lo que celebramos?

En el altiplano potosino es una de las fechas en la que muchos paisanos aprovechan para darse la vuelta a su tierra. Eso ya nos habla de otros aspectos de la pasión de Cristo en nuestra historia y nuestro contexto. Tristemente muchos hombres y mujeres tienen que seguir dejando a sus familias para irse a buscar mejor suerte "al otro lado", con las consecuencias que esto trae de desintegración familiar para tantas comunidades y ranchos. Al preguntarnos por qué se van, ya que son muchos los riesgos que corren, tristemente hemos de reconocer que "de este lado" no hay trabajo adecuado, no hay salarios dignos y no hay caminos buenos ni transporte suficiente en muchos de los municipios que conforman la Diócesis, además de que nuevamente el problema del agua se vuelve a hacer presente. Las familias se acostumbran a vivir con poca agua, ya que escasea varios meses del año. Se les surte con pipas, no pueden sembrar, no hay suficiente ni para los animales; los pequeños estanques o depósitos se secan o el agua se echa a perder. Por eso la alternativa que muchos hermanos y hermanas nuestros se plantean es salir, irse, ya que en su comunidad no hay esperanza de vida, y así han ido desapareciendo algunos pequeños ranchos, o quedándose sin hombres mayores algunos otros. Mientras que algunos de nosotros desperdiciamos el agua o no sabemos cuidarla. A esto le podemos añadir las situaciones personales de dolor, de tristeza; problemas familiares o con la pareja; engaños que sufren las personas que buscan desesperadamente solucionar sus problemas, y el maltrato del que todavía son víctimas muchas mujeres de la región.

Todo esto es parte de lo que nos toca directamente de la pasión de Cristo en nuestra diócesis, y que ha sido señalado por el papa Juan Pablo II en la exhortación Apostólica Ecclesia in America (capítulo 2). Pero hay pequeños signos de vida que nos alientan en medio del camino de cruz que a veces sentimos que nos apabulla: el esfuerzo por la seguridad en la carretera 57, la participación de algunos voluntarios en la consulta por la paz en Chiapas, la búsqueda de nuevas fuentes de trabajo, la creciente participación de los laicos y su deseo de formarse para servir cada vez mejor a sus hermanos, la ayuda generosa y solidaria para apoyar a una familia de un pequeño de 8 años que padece una fuerte enfermedad...

En el umbral del tercer milenio nos corresponde seguirnos haciendo esta pregunta ante esta pasión de Cristo, que es la pasión del mundo: ¿Cómo hacerle para bajar de la cruz a los crucificados de la historia?

Apenas vamos a cumplir dos años de diócesis, y la consigna de don Rodrigo, nuestro obispo, que, parafraseando al profeta Isaías, nos ha invitado a "hacer del desierto un vergel", sigue siendo un imperativo para todos los que colaboramos en esta porción de la Iglesia trabajando por el Reino de nuestro Padre Dios.

* Colaboración resumida.
** El autor es misionero del Espíritu Santo, y pertenece a la diócesis de Matehuala.

EL OBSERVADOR 194-8

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EN SILENCIO, CON DIOS

Oración del empresario

SEÑOR, te alabamos y te pedimos fuerza para poder amarte suficientemente y saber amar a nuestros hermanos.

SEÑOR, bendice esta grey, de la cual Tú quieres que formemos parte, ¡que reine en ella tu Espíritu, que es Paz y Amor! Danos fuerza para combatir en nosotros el egoísmo, y enciende en nuestros corazones la sed de servir a nuestro prójimo.

SEÑOR, haz que al cuidar y hacer fructificar los recursos para beneficio de todos, y al ayudar al mejoramiento personal y profesional de quienes colaboran con nosotros, busquemos las utilidades imperecederas, sirviéndote y amándote en nuestros semejantes dentro y fuera de la empresa.

SANTA MARIA DE GUADALUPE, REINA DE MÉXICO:

Venga el reinado social de tu Hijo a nosotros por nuestra acción de empresarios justos, solidarios y fraternos.

Amén.

EL OBSERVADOR 194-9

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COMENTARIO A FONDO

Don Luis invita

Darío Pedroza Jr. *

¿Qué tal de presencia fresca de nuestro segundo señor arzobispo don Luis Morales Reyes?

Nuestro San Luis Potosí podrá tener muchos defectos, porque la perfección plena es y la tiene Dios, pero la participa, no se cierra en su ranchito, y mostró sus sentimientos y su corazón en la bienvenida a su nuevo pastor. Para nadie es fácil dejar un cariño y adquirir otro, y no considero que goce de toda verdad la afirmación de que cariños nuevos borran cariños viejos. Si hablamos de personas, don Arturo no olvidó el Tampico de sus amores cuando se trasladó para hacerse cargo del Tunal de los potosinos. Tampoco empalmó los cariños; les dio su ubicación, su valoración, tanto desde el ángulo de lo humano como desde la dimensión de lo que trasciende, de lo que va más allá del presente y que captan los sentidos del humano. Más aún, diría que un hombre de fe hace que los acontecimientos de la historia adquieran el sentido de salvación, porque Jesucristo ha venido al mundo precisamente para eso, para que tenga vida, y vida en abundancia.

De igual forma, en su llegada generosa desde la región lagunera, que tan hondo lleva en el alma, a don Luis, por el largo y fructuoso ejercicio de su ministerio episcopal, nadie le puede arrebatar los sentimientos de cariño y gratitud hacia aquella gente abierta y laboriosa, tanto en el ámbito del campo, del ejido, de la ciudad y del barrio, de sus presbíteros y de sus colaboradores, indispensables en el Reino del Señor.

El Señor Jesús aceptó los sufrimientos como humano en los diversos momentos de la vida en que tuvo que hacer rupturas o distanciamientos en el seguimiento de la voluntad del Padre. No empalmó cariños, les dio la dimensión humana y divina que correspondía en su espacio y momento. Don Luis, en sus diversas intervenciones, ha ido expresando su cariño por esta herencia o parcela donde hay que sembrar, cultivar, podar, abonar y cosechar para el padre. Pronto, muy pronto, nos ha ido desglosando el mensaje que ha bebido de la vida en sus intimidades con Jesús, en sus nupcias fecundas con la Iglesia y en su servicio al mundo a través de los diversos ministerios que el Señor del Cielo ha venido mostrando en la diversidad de épocas y en la variedad de equipos.

Esta porción del mundo de los hombres que luchan por hacer de ella un espacio más equitativo y herencia más justa irá siendo acompañada por el agua fecundadora de vida y de esperanza a partir del Evangelio, de la experiencia de las comunidades y de la presencia del pastor que viene, como Jesús, a dar su vida por los suyos. Si don Luis trae sentimientos de gratitud, esperanza y amor, el pueblo creyente en primera instancia y el resto que respeta y siente no podrá tener otros sentimientos que no vayan a tono con los de este hombre tomado de entre los hombres de Churumuco y convertido en equipero de Jesucristo y de la Iglesia para hacer Reino oportuna e inoportunamente con el anuncio de Jesucristo muerto y resucitado que está a la derecha del Padre.

Si nos invita como Iglesia de San Luis a encontrarnos con Jesucristo vivo, es que él se ha encontrado y se sigue encontrando con el Maestro que tiene palabras de vida eterna. Nos invita a hacer que resplandezca bastante más el rostro de la iglesia de San Luis, reto que es de todos, no sólo de un sector. Nos invita a evangelizar: la única respuesta es evangelizar y punto.

El autor es presbítero, Secretario de Pastoral Penitenciaria del Arzobispado de San Luis Potosí.

EL OBSERVADOR 194-10

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GRANDES FIRMAS

La confianza, una realidad que aporta plenitud

El Hermano Roger *

¿Hay realidades que embellecen la vida y de las que se puede decir que aportan como una plenitud, una alegría interior?... Sí, las hay. Una de estas realidades se llama confianza. ¿Comprendemos que, en cada uno de nosotros, lo mejor se construye a través de una confianza muy sencilla? Incluso un niño alcanza a tener esta confianza.

Sin embargo, a cualquier edad hay penas, abandonos humanos, la muerte de seres queridos. En estos años el futuro es tan incierto que muchos pierden el ánimo. Entonces, ¿cómo salir de la inquietud? La fuente de una confianza está en Dios, que es amor,. Su amor es perdón, luz interior. La confianza no ignora el sufrimiento de tantos necesitados que no tienen trabajo ni de qué alimentarse. Estas pruebas nos interpelan: sostenidos por una vida de comunión con Dios, ¿cómo asumir responsabilidades y buscar, junto con otros, que la tierra sea más habitable? Lejos de huír de las responsabilidades, una profunda confianza permite permanecer allí donde las sociedades humanas están quebrantadas o dislocadas. La confianza permite asumir riesgos, avanzar incluso cuando sobreviene el fracaso. Y acontece algo bello y asombroso: una confianza así nos hace capaces de amar con un amor desinteresado, que en ningún caso es acaparador.

Hoy en el mundo muchos jóvenes buscan subsanar los desgarros en la familia humana. Su confianza puede hacer que la vida sea hermosa a su alrededor. ¿Saben que en ellos una esperanza irradia incluso aunque no se den cuenta? La confianza y la esperanza se obtienen en la misteriosa presencia de Cristo. Desde su resurrección, Cristo vive en cada uno de nosotros, por medio del Espíritu Santo; es más, está "unido a todo ser humano sin excepción".

Multitudes de seres humanos ignoran que Cristo está unido a ellos y desconocen su mirada de amor puesta sobre toda vida. No obstante, Él está en cada uno, como un humilde de corazón. Llega el día en que algunos perciben su voz: "¿Reconoces el camino de esperanza abierto para ti? ¿Te preparas para adentrarte en él?". Entonces, ¿cómo no decir a Cristo: "quisiera seguirte toda mi vida, conoces mis fragilidades"? Desde el Evangelio Él responde: "Conozco tus pruebas y tu pobreza... Para perseverar en la fidelidad durante toda la vida, piensas no tener nada, o casi nada. Sin embargo, estás colmado. ¿Colmado de qué? De la presencia del Espíritu Santo... Su compasión ilumina hasta las sombras de tu alma". Si la fidelidad para seguir a Cristo supone una atención constante, esta fidelidad nos aporta a su vez tanta alegría, tanta paz y claridad... El que busca una comunión en Dios se deja trabajar por unas muy nítidas palabras del Evangelio: "Dios no nos ha dado un espíritu de temor, sino de fortaleza, de amor y de templanza". Cristo conoce nuestro combate para permanecer fieles. Nos dice una y otra vez: "¡Abandónate!, ¡Confíame tus temores!". Él nos saca fuera de nuestro aislamiento y hace posible que nos apoyemos en el misterio de una comunión de amor que se llama iglesia.

Quisiéramos recordar que Cristo es, ante todo, comunión. Él no ha venido a la tierra para crear una nueva religión, sino para suscitar una comunión de amor en Dios. Cuanto más acoge la Iglesia con simplicidad, más se acerca a nuestros frágiles corazones. SI fuera posible sondear el corazón humano, ¿qué encontraríamos? Lo sorprendente sería descubrir que, en lo más hondo de la condición humana, están la espera de una presencia y el silencioso deseo de una comunión. En esta espera algunos dicen: "Quisiera abrirme a Dios tal como soy, pero mi oración se desorienta y mi corazón se dispersa". El Evangelio responde: "Dios es más grande que tu corazón". Si tenemos la impresión de rezar con casi nada, ¿no es Dios un Padre que acoge a todos con ternura? La última oración de Cristo en la tierra nos lo recuerda: "Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu".

La oración solitaria es, a veces, ardua; pero no olvidemos que existe la belleza de la oración común. Cuando la oración se expresa con palabras simples, con himnos y cantos, llega a tocar el fondo del alma. El que sigue los pasos de Cristo permanece al mismo tiempo junto a Dios y a los demás. La oración es una fuerza serena que trabaja al ser humano, lo remueve y no le deja adormecerse ante el mal, ni ante las rupturas que tantos padecen. De la oración se sacan las indispensables energías de la compasión. El que busca abandonarse a Cristo y darle toda su vida, con un corazón decidido, tiene que hacer una opción, tomar una decisión. ¿Cuál? Dejar que brote en él un infinito agradecimiento a Dios. Este agradecimiento es una actitud fundamental, es una apacible alegría que el Espíritu Santo reanima siempre en nosotros. Es el Espíritu de alabanza, que nos hace mirar con esperanza a las personas y sus aspiraciones.

Dios nos quiere felices... De nosotros depende presentir las realidades del Evangelio que embellecen la vida: la confianza, el espíritu de la alabanza, la generosidad de corazón, una alegría renovada en todo momento... En el Nuevo Testamento, Pedro, el apóstol, nos lo asegura: "Todavía no habéis visto a Cristo, pero lo amáis; sin verlo creéis en Él, y os alegráis con un gozo inefable y radiante que ya os transfigura".

* De la comunidad ecuménica de Taizé.

EL OBSERVADOR 194-11

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INTIMIDADES. LOS JOVENES NOS CUENTAN

¿Cómo saber si me quiere?

Yusi Cervantes

Me encuentro desorientada. Tengo 23 años. Hace dos conocí a un joven con el cual mantuve un noviazgo de 3 meses. Nos entendimos muy bien y había confianza. Un día la que decía ser mi mejor amiga me dijo que mi novio la había besado. Él lo negó todo, pero yo le dejé de hablar a él. Pasó el tiempo. Yo escuché comentarios de que él se quejaba de que yo no le había tenido confianza. Hablé con él y le sugerí que fuéramos amigos. Hoy somos inseparables. Algún día le comenté que lo seguía queriendo; él sólo dijo: gracias.- En Navidad él me dio un abrazo muy fuerte, que me desconcertó. Luego me preguntó que si lo quiero tanto como él a mí. Yo le respondí que sí. Cuando llegamos a la casa le pedí que me regalara un beso y nos besamos. Me ha dicho que soy como ninguna, que soy muy especial. Pero sé que desde hace dos meses tiene novia. No sé que pensar. Tengo la impresión de que quiere que volvamos, pero no se atreve. ¿Qué hago? ¿Lo espero? ¿Me olvido de él? ¿Cómo saber si me quiere? ¿Cómo hago para olvidarlo sin perder la ilusión de que mañana yo encuentre el verdadero amor?

¿Cómo saber si te quiere? Pregúntaselo. Más valen las cosas claras que la incertidumbre en la que vives. Si él te quiere como mujer o te aprecia verdaderamente como amiga, no tomará a mal que le preguntes. Tal vez para él también sea un alivio aclarar las cosas. No te estoy diciendo que te lances a abrirle el corazón a un muchacho que apenas conoces, sino que aclares la relación que tienes con un joven con el que ya tienes una larga relación. Creo que el afecto y la confianza que se tienen te permite hacer esto con cierta seguridad.

Si descubres que te quiere como novia, está resuelto el asunto. Pero si está confundido o te quiere sólo como amiga, mi consejo es que dejes de verlo.

Sé que es difícil porque, como lo quieres, te consuela al menos verlo como amigo. Pero eso no te lleva a ningún lado. No podemos negar que hay ex novios que llegan a ser muy buenos amigos; pero en este momento una verdadera amistad entre ustedes no es posible porque tú lo quieres de otro modo. Seguir viéndolo te provocaría dolor, no te permitiría renunciar a ese afecto y no te dejaría libre para encontrar otro amor, tal vez el verdadero, como dices. Además, si dejas de verlo, le darás la oportunidad de reflexionar acerca de lo que significas para él. Pero no te aferres a la esperanza de que él vuelva. Suéltalo y continúa viviendo.

Si él no corresponde a tu amor tendrás que pasar por un proceso en el que debes, en primer lugar, reconocer la pérdida para luego poder aceptarla. El dolor es inevitable, pero lo más sano es que lo vivas con valentía. No podrás olvidarlo, a menos que te dé amnesia. Pero un día descubrirás que el recuerdo no hace daño y que puedes quedarte con lo bueno que te dio esta relación y con el crecimiento que significó para ti.

Pero me estoy adelantando. Todavía no sabemos qué es lo que él siente, qué quiere contigo. Así que comienza por aclarar la situación. Más vale vivir con base en la verdad que flotar en las fantasías. Y aunque el primer problema que tuvieron parece lejano, tal vez tengan necesidad de volver a hablar del asunto. Aun si todavía no estás segura de qué fue lo que pasó, apuesta por la confianza. Confía en él porque sin confianza no pueden construir una relación. Suerte.

(La psicóloga Yusi Cervantes responderá las preguntas que se le envíen a la dirección de EL OBSERVADOR).

EL OBSERVADOR 194-12

¿Cómo saber si me quiere?

Yusi Cervantes

Me encuentro desorientada. Tengo 23 años. Hace dos conocí a un joven con el cual mantuve un noviazgo de 3 meses. Nos entendimos muy bien y había confianza. Un día la que decía ser mi mejor amiga me dijo que mi novio la había besado. Él lo negó todo, pero yo le dejé de hablar a él. Pasó el tiempo. Yo escuché comentarios de que él se quejaba de que yo no le había tenido confianza. Hablé con él y le sugerí que fuéramos amigos. Hoy somos inseparables. Algún día le comenté que lo seguía queriendo; él sólo dijo: gracias.- En Navidad él me dio un abrazo muy fuerte, que me desconcertó. Luego me preguntó que si lo quiero tanto como él a mí. Yo le respondí que sí. Cuando llegamos a la casa le pedí que me regalara un beso y nos besamos. Me ha dicho que soy como ninguna, que soy muy especial. Pero sé que desde hace dos meses tiene novia. No sé que pensar. Tengo la impresión de que quiere que volvamos, pero no se atreve. ¿Qué hago? ¿Lo espero? ¿Me olvido de él? ¿Cómo saber si me quiere? ¿Cómo hago para olvidarlo sin perder la ilusión de que mañana yo encuentre el verdadero amor?

¿Cómo saber si te quiere? Pregúntaselo. Más valen las cosas claras que la incertidumbre en la que vives. Si él te quiere como mujer o te aprecia verdaderamente como amiga, no tomará a mal que le preguntes. Tal vez para él también sea un alivio aclarar las cosas. No te estoy diciendo que te lances a abrirle el corazón a un muchacho que apenas conoces, sino que aclares la relación que tienes con un joven con el que ya tienes una larga relación. Creo que el afecto y la confianza que se tienen te permite hacer esto con cierta seguridad.

Si descubres que te quiere como novia, está resuelto el asunto. Pero si está confundido o te quiere sólo como amiga, mi consejo es que dejes de verlo.

Sé que es difícil porque, como lo quieres, te consuela al menos verlo como amigo. Pero eso no te lleva a ningún lado. No podemos negar que hay ex novios que llegan a ser muy buenos amigos; pero en este momento una verdadera amistad entre ustedes no es posible porque tú lo quieres de otro modo. Seguir viéndolo te provocaría dolor, no te permitiría renunciar a ese afecto y no te dejaría libre para encontrar otro amor, tal vez el verdadero, como dices. Además, si dejas de verlo, le darás la oportunidad de reflexionar acerca de lo que significas para él. Pero no te aferres a la esperanza de que él vuelva. Suéltalo y continúa viviendo.

Si él no corresponde a tu amor tendrás que pasar por un proceso en el que debes, en primer lugar, reconocer la pérdida para luego poder aceptarla. El dolor es inevitable, pero lo más sano es que lo vivas con valentía. No podrás olvidarlo, a menos que te dé amnesia. Pero un día descubrirás que el recuerdo no hace daño y que puedes quedarte con lo bueno que te dio esta relación y con el crecimiento que significó para ti.

Pero me estoy adelantando. Todavía no sabemos qué es lo que él siente, qué quiere contigo. Así que comienza por aclarar la situación. Más vale vivir con base en la verdad que flotar en las fantasías. Y aunque el primer problema que tuvieron parece lejano, tal vez tengan necesidad de volver a hablar del asunto. Aun si todavía no estás segura de qué fue lo que pasó, apuesta por la confianza. Confía en él porque sin confianza no pueden construir una relación. Suerte.

(La psicóloga Yusi Cervantes responderá las preguntas que se le envíen a la dirección de EL OBSERVADOR).

EL OBSERVADOR 194-12

¿Cómo saber si me quiere?

Yusi Cervantes

Me encuentro desorientada. Tengo 23 años. Hace dos conocí a un joven con el cual mantuve un noviazgo de 3 meses. Nos entendimos muy bien y había confianza. Un día la que decía ser mi mejor amiga me dijo que mi novio la había besado. Él lo negó todo, pero yo le dejé de hablar a él. Pasó el tiempo. Yo escuché comentarios de que él se quejaba de que yo no le había tenido confianza. Hablé con él y le sugerí que fuéramos amigos. Hoy somos inseparables. Algún día le comenté que lo seguía queriendo; él sólo dijo: gracias.- En Navidad él me dio un abrazo muy fuerte, que me desconcertó. Luego me preguntó que si lo quiero tanto como él a mí. Yo le respondí que sí. Cuando llegamos a la casa le pedí que me regalara un beso y nos besamos. Me ha dicho que soy como ninguna, que soy muy especial. Pero sé que desde hace dos meses tiene novia. No sé que pensar. Tengo la impresión de que quiere que volvamos, pero no se atreve. ¿Qué hago? ¿Lo espero? ¿Me olvido de él? ¿Cómo saber si me quiere? ¿Cómo hago para olvidarlo sin perder la ilusión de que mañana yo encuentre el verdadero amor?

¿Cómo saber si te quiere? Pregúntaselo. Más valen las cosas claras que la incertidumbre en la que vives. Si él te quiere como mujer o te aprecia verdaderamente como amiga, no tomará a mal que le preguntes. Tal vez para él también sea un alivio aclarar las cosas. No te estoy diciendo que te lances a abrirle el corazón a un muchacho que apenas conoces, sino que aclares la relación que tienes con un joven con el que ya tienes una larga relación. Creo que el afecto y la confianza que se tienen te permite hacer esto con cierta seguridad.

Si descubres que te quiere como novia, está resuelto el asunto. Pero si está confundido o te quiere sólo como amiga, mi consejo es que dejes de verlo.

Sé que es difícil porque, como lo quieres, te consuela al menos verlo como amigo. Pero eso no te lleva a ningún lado. No podemos negar que hay ex novios que llegan a ser muy buenos amigos; pero en este momento una verdadera amistad entre ustedes no es posible porque tú lo quieres de otro modo. Seguir viéndolo te provocaría dolor, no te permitiría renunciar a ese afecto y no te dejaría libre para encontrar otro amor, tal vez el verdadero, como dices. Además, si dejas de verlo, le darás la oportunidad de reflexionar acerca de lo que significas para él. Pero no te aferres a la esperanza de que él vuelva. Suéltalo y continúa viviendo.

Si él no corresponde a tu amor tendrás que pasar por un proceso en el que debes, en primer lugar, reconocer la pérdida para luego poder aceptarla. El dolor es inevitable, pero lo más sano es que lo vivas con valentía. No podrás olvidarlo, a menos que te dé amnesia. Pero un día descubrirás que el recuerdo no hace daño y que puedes quedarte con lo bueno que te dio esta relación y con el crecimiento que significó para ti.

Pero me estoy adelantando. Todavía no sabemos qué es lo que él siente, qué quiere contigo. Así que comienza por aclarar la situación. Más vale vivir con base en la verdad que flotar en las fantasías. Y aunque el primer problema que tuvieron parece lejano, tal vez tengan necesidad de volver a hablar del asunto. Aun si todavía no estás segura de qué fue lo que pasó, apuesta por la confianza. Confía en él porque sin confianza no pueden construir una relación. Suerte.

(La psicóloga Yusi Cervantes responderá las preguntas que se le envíen a la dirección de EL OBSERVADOR).

EL OBSERVADOR 194-12

¿Cómo saber si me quiere?

Yusi Cervantes

Me encuentro desorientada. Tengo 23 años. Hace dos conocí a un joven con el cual mantuve un noviazgo de 3 meses. Nos entendimos muy bien y había confianza. Un día la que decía ser mi mejor amiga me dijo que mi novio la había besado. Él lo negó todo, pero yo le dejé de hablar a él. Pasó el tiempo. Yo escuché comentarios de que él se quejaba de que yo no le había tenido confianza. Hablé con él y le sugerí que fuéramos amigos. Hoy somos inseparables. Algún día le comenté que lo seguía queriendo; él sólo dijo: gracias.- En Navidad él me dio un abrazo muy fuerte, que me desconcertó. Luego me preguntó que si lo quiero tanto como él a mí. Yo le respondí que sí. Cuando llegamos a la casa le pedí que me regalara un beso y nos besamos. Me ha dicho que soy como ninguna, que soy muy especial. Pero sé que desde hace dos meses tiene novia. No sé que pensar. Tengo la impresión de que quiere que volvamos, pero no se atreve. ¿Qué hago? ¿Lo espero? ¿Me olvido de él? ¿Cómo saber si me quiere? ¿Cómo hago para olvidarlo sin perder la ilusión de que mañana yo encuentre el verdadero amor?

¿Cómo saber si te quiere? Pregúntaselo. Más valen las cosas claras que la incertidumbre en la que vives. Si él te quiere como mujer o te aprecia verdaderamente como amiga, no tomará a mal que le preguntes. Tal vez para él también sea un alivio aclarar las cosas. No te estoy diciendo que te lances a abrirle el corazón a un muchacho que apenas conoces, sino que aclares la relación que tienes con un joven con el que ya tienes una larga relación. Creo que el afecto y la confianza que se tienen te permite hacer esto con cierta seguridad.

Si descubres que te quiere como novia, está resuelto el asunto. Pero si está confundido o te quiere sólo como amiga, mi consejo es que dejes de verlo.

Sé que es difícil porque, como lo quieres, te consuela al menos verlo como amigo. Pero eso no te lleva a ningún lado. No podemos negar que hay ex novios que llegan a ser muy buenos amigos; pero en este momento una verdadera amistad entre ustedes no es posible porque tú lo quieres de otro modo. Seguir viéndolo te provocaría dolor, no te permitiría renunciar a ese afecto y no te dejaría libre para encontrar otro amor, tal vez el verdadero, como dices. Además, si dejas de verlo, le darás la oportunidad de reflexionar acerca de lo que significas para él. Pero no te aferres a la esperanza de que él vuelva. Suéltalo y continúa viviendo.

Si él no corresponde a tu amor tendrás que pasar por un proceso en el que debes, en primer lugar, reconocer la pérdida para luego poder aceptarla. El dolor es inevitable, pero lo más sano es que lo vivas con valentía. No podrás olvidarlo, a menos que te dé amnesia. Pero un día descubrirás que el recuerdo no hace daño y que puedes quedarte con lo bueno que te dio esta relación y con el crecimiento que significó para ti.

Pero me estoy adelantando. Todavía no sabemos qué es lo que él siente, qué quiere contigo. Así que comienza por aclarar la situación. Más vale vivir con base en la verdad que flotar en las fantasías. Y aunque el primer problema que tuvieron parece lejano, tal vez tengan necesidad de volver a hablar del asunto. Aun si todavía no estás segura de qué fue lo que pasó, apuesta por la confianza. Confía en él porque sin confianza no pueden construir una relación. Suerte.

(La psicóloga Yusi Cervantes responderá las preguntas que se le envíen a la dirección de EL OBSERVADOR).

EL OBSERVADOR 194-12

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OPINION

La riqueza de la Semana Santa

Esta es una semana de una gran riqueza litúrgica. En ella se nos invita a reflexionar acerca de los puntos fundamentales de nuestra fe: sobre el sacrificio, la muerte, la redención, el amor, la resurrección, la gloria... ¿Qué vamos a hacer con esta oportunidad? ¿Hacerla a un lado para disfrutar nuestras vacaciones?

Una forma maravillosa de pasar estos días sería haciendo un retiro, en el silencio. Pero esto no es posible para la mayoría de nosotros. Sin embargo, no nos vayamos al extremo. Podemos descansar sanamente, convivir con nuestra familia, y dedicar a las celebraciones litúrgicas, a la oración y a la reflexión un buen tiempo. La Semana Santa es de una gran riqueza. Es un tiempo fuerte para acercarnos a Dios.

EL OBSERVADOR 194-13

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VIDA CRISTIANA

La fiesta del Jueves

Isele

Entre los emotivos domingos de Ramos y de Pascua, justo antes del dramático viernes de Pasión, celebramos la fiesta de la Eucaristía, que para muchos pasa casi inadvertida.

Vale mucho la pena que nos detengamos en este día, en esa noche sublime cuando Jesús nos amó "hasta el extremo". El Evangelio de san Juan, del cual la liturgia nos presenta hoy la escena donde Jesús lava los pies de sus discípulos, nos habla largamente de esta última cena, de esta última ocasión en la que Jesús se reunió con sus amigos.

San Juan dedica los capítulos del 13 al 17 a esta cena. En ella Jesús habló largamente del amor: del suyo, el del Padre, el que debemos tener los cristianos. Y, como acto de amor supremo, se quedó con nosotros en las formas de pan y vino.

No hace alusión san Juan a la Eucaristía en estos capítulos. Ya trató el asunto en el capítulo 6. Pero tenemos el relato de los otros evangelistas. Si unimos las narraciones tendremos una imagen más completa de esas escenas profundas, conmovedoras, que tocan nuestro corazón y nos comprometen en el amor.

Algunos que no tienen nuestra fe dicen que si creyeran que Jesús está presente en la Eucaristía estarían junto a él el mayor tiempo posible. Nosotros, que sí creemos, estamos como demasiado acostumbrados a esta verdad sobrecogedora. Hemos perdido el sabor de su intensidad y de su trascendencia.

Este Jueves Santo rescatemos el azoro ante el milagro. Abramos el corazón al amor que Jesús nos ofrece y demos gracias, alabando a Dios llenos de gozo.
(FIN)

EL OBSERVADOR 194-14

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D.R. Clip Art de Querétaro, S. de R.L. de C.V. 1995-2006