El Observador de la Actualidad

El Observador

Información con valor cristiano
Periodismo católico para la familia de hoy

16 de Enero de 2000 No. 236

SUMARIO

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PINCELADAS Siempre cabe algo mejor

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La familia, de moda

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Crítica de medios de comunicación El poder y la sospecha

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A LAS PUERTAS DEL TEMPLO El laico frente a la política II

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EL RINCÓN DEL PAPA La infinita ternura de Dios-Amor se revela en los rasgos maternales de María

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Desde Los Angeles Times, promoción del controlismo en México
Los cambios de un siglo

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Eliminar la pena de muerte, una de las metas del Año Santo

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¿Cuándo comenzará el milenio?

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AL PASO DE DIOS Vaya usted con Dios

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AL ALBA DEL MILENIO Uno más

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COLUMNA HUESPED ¿Existe el diablo?

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LIBROS «Un cristiano no puede ser pesimista»: Julián Marías

PINCELADAS
Siempre cabe algo mejor
Justo López Melús *

Suele decirse que la inteligencia es como un globo que siempre se puede hinchar un poco más. Nunca te acostarás sin saber una cosa más. «Ningún día sin línea», decía un escritor antiguo. Conversación de la baronesa con su doncella:

– Dame la aguja, voy a coser.
– Pero, señora, si está usted muriéndose.
– Esa no es razón para estar sin hacer nada.

Y aunque mañana fuera el fin del mundo, yo seguiría plantando manzanas en el día de hoy.

Sócrates se encontraba en la cárcel, esperando ser ejecutado sin tardanza. Un día oyó a otro prisionero, que cantaba una difícil canción del poeta Stesíchoros. Sócrates pidió a su compañero que le enseñara aquella canción.

– ¿Para qué? –le preguntó el otro– ¡Si te van a ejecutar mañana!
– Porque puedo morir sabiendo una cosa más –fue la respuesta del gran filósofo. La ciencia atrae a la ciencia, la torpeza a la torpeza.

* El autor es Operario Diocesano en San José de Gracia de Querétaro.

EL OBSERVADOR 236-1

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La familia, de moda
Jesús Colina / Roma

Se ha celebrado recientemente en Ginebra, Suiza, el II Congreso Mundial de la Familia, que reunió a más de mil dirigentes a favor de la familia de todo el mundo. Entre ellos hubo líderes políticos y religiosos, así como dirigentes de organizaciones no gubernamentales. Los participantes se reunieron para discernir la dirección que está tomando el creciente movimiento internacional en pro de la familia.

Según informó un comunicado de Vida Humana Internacional, vinculado con este congreso, se acaba de publicar un estudio realizado por la agencia Wirthlin Worldwide, una compañía de sondeos de Estados Unidos. El congreso y este nuevo estudio son parte de un movimiento mundial que contrarresta la ideología de los reformadores extremistas de la familia, que tanto daño le han hecho a esta institución en todo el mundo.

El estudio muestra que la mayoría de la gente, en la mayoría de los países, todavía cree en los principios fundamentales de la familia.

A nivel mundial estas son las actuales tendencias:

* El 63% cree que la familia constituye el centro de una sociedad ideal.
* El 81% cree que la definición del matrimonio es la unión entre un hombre y una mujer.
* El 74% cree que una familia creada por medio del matrimonio legal es la unidad fundamental de la sociedad.
* El 79% considera que es mejor para los niños criarse en un hogar que tiene una madre y un padre que están casados.
* El 75% considera que tener hijos y criarlos es extremadamente importante.
* El 60% cree que los hijos son determinantes para un matrimonio sólido.

Las familias numerosas, una bendición

Quizá sea una sorpresa para los que proponen el control demográfico el hecho de que la mayoría de la gente en el mundo cree que las familias con muchos hijos ayudan a mejorar la sociedad. Fue sorprendente también que el sondeo revelara que las mujeres de los países desarrollados, que generalmente tienen las tasas de fertilidad más bajas del mundo, fueran las más entusiastas acerca de las familias numerosas. El 70% de las estadounidenses y el 67% de las europeas dijo que creía que las familias con muchos hijos benefician a la sociedad; mientras que en Iberoamérica el 68% dijo que pensaba que las familias numerosas causan problemas a la sociedad. Este último dato negativo puede ser resultado de tantos años de programas de control demográfico en el continente.

El daño

Los entrevistados también reconocieron que la vida familiar ya no es tan buena como hace 30 años. El 45% de los participantes fuera de Estados Unidos opinaron que la vida familiar se ha debilitado. Solamente el 28% de los europeos y el 25% de los entrevistados de Oriente Medio y de África opinaron que la vida familiar es más sólida hoy que hace 30 años.

Durante la conferencia en Ginebra líderes pro-vida de África hablaron de los daños sufridos por sus sociedades debido a las campañas de las Naciones Unidas para controlar la población. Las esterilizaciones y los métodos anticonceptivos han tenido efectos adversos para la salud de las mujeres, mientras que la promoción de los preservativos, además de que el 30% de éstos fallan, ha propiciado la falta de moralidad sexual.

La declaración final

Al final del II Congreso Mundial de la Familia los participantes publicaron una declaración que manifiesta el apoyo a la familia y exige su protección. Afirmaron la importancia de la familia para el bienestar de la sociedad y pidieron ayuda para combatir los múltiples retos a la estabilidad de la familia. Los delegados confesaron que la familia está basada en el matrimonio estable entre el varón y la mujer y que el divorcio es algo que destruye a las familias y a la sociedad. Además solicitaron el respeto por la vida de cada persona desde la concepción hasta la muerte natural.




En Estados Unidos sólo el 26% de las familias es tradicional

En Estados Unidos la familia tradicional está desapareciendo. Éste es al menos el dato que emerge de una investigación publicada por la Universidad de Chicago. El estudio, llamado investigación social general, se realiza con intervalos de tiempo regulares desde 1972. La última edición revela que número de familias compuestas por padres casados e hijos ha descendido al 26% del total, mientras que al inicio de los años setenta este porcentaje era del 45%.

Hoy día tan sólo el 56% de los adultos está casado, mientras que el 51% de los hijos vive con sus padres naturales. El porcentaje de núcleos familiares compuestos por dos adultos no casados sin niños se ha duplicado alcanzando el 32% del total. El número de los hijos que viven con un sólo padre ha ascendido al 18.2%

Es muy difícil explicar estas tendencias, pero, según los autores de la investigación, los divorcios y la disminución del número de matrimonios con hijos se debe en buena parte al hecho de que los adultos han crecido con padres separados. El crecimiento económico y el descenso del desempleo deberían favorecer la creación de familias. Sin embargo, las estadísticas indican que el país va exactamente en la dirección opuesta. De modo que el matrimonio y los hijos son percibidos como un obstáculo para la realización de las posibilidades individuales ofrecidas por la nueva sociedad rica.

EL OBSERVADOR 236-2

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Crítica de medios de comunicación
El poder y la sospecha
Santiago Norte

En su más reciente libro, Después de la pasión política (Taurus, 1999), el ensayista español Josep Ramoneda escribe una frase fulgurante: «En un mundo que sólo reconoce a los triunfadores, las víctimas acaban siendo sospechosas». Me pregunto si con esta frase no se estará dando en el clavo a lo que pasa en México: un país educado por la televisión comercial en el que solamente son «verdaderos» aquellos hombres y mujeres que pasan por la pequeña pantalla, en el que el resto, es decir, la inmensa mayoría, no cuenta ni en sus triunfos ni en sus fracasos. El éxito pertenece a quien sale en la tele; los demás no dejan huella.

Hace pocos meses murieron, con dos o tres semanas de diferencia, dos ciudadanos estadounidenses de quienes muy pocos se acuerdan: Rosa Parks y Frank Johnson. Ambos naturales de Alabama; la primera, mujer de color, de oficio costurera: el segundo, varón blanco, de oficio juez. Rosa fue la primera mujer negra que se negó a abandonar su lugar en un autobús para cederlo a un hombre blanco; Johnson, el juez que no solamente no castigó a Rosa sino que se fue directo contra la poderosa compañía de autobuses y la denunció por prácticas anticonstitucionales: era el principio de la emergencia de los negros en Estados Unidos. Ni Rosa ni Frank fueron «estrellas» del celuloide o de la entonces (1955) naciente pantalla chica. Aunque dejaron más huella con su actitud rebelde y valiente que la del tal Nixon o, peor aún, la del tal Lyndon B. Johnson, jamás tuvieron los reflectores encima. Luego –en la lógica del «sistema de las estrellas»– ni siquiera fueron algo.

En México ha sucedido –desde hace tres o cuatro décadas– lo mismo: gente que ha realizado hazañas cotidianas (y suficiente hazaña es sobrevivir, como dice Boltvinik, para un 72% de la población que es pobre); hazañas comunitarias que han cambiado su entorno inmediato y que, por vivir lejos de las cámaras o de las posibilidades de desplazamiento de las cámaras, simplemente no aparecen, no existen. Y lo que es peor, la memoria colectiva, que antes se esforzaba en retenerlos, en no dejarlos ir, en revivirlos, cada día se entrega con mayor denuedo a esta vorágine de la pantalla que lo abarca todo. Esa heroicidad anónima, sin embargo, es la que verdaderamente abre surcos en la construcción de la dignidad del hombre sobre la Tierra. Es a partir de ella como se va construyendo la noción misma de dignidad, aunque no aparezca en los noticiarios ni en la programación nocturna.

Ahora bien, ¿por qué jamás se ha dado un programa que recupere en la televisión la historia sencilla de la gente común que ha salido adelante? Me refiero, desde luego, a la televisión de gran cobertura. ¿Por qué? Pues por lo que dice Ramoneda: porque esa gente se hace sospechosa por ser víctima. Los indígenas de este país, por ejemplo. Son vistos como simple carne reproductora de miseria o, en el mejor de los casos, como objetos de curiosidad arqueológica o antropológica. Nadie se atrevería a «llevarlos a escena»; nadie –en la tele financiada por los anunciantes– sería capaz siquiera de pensar que pudiera haber un programa con ellos, con ese 12% del total de la población del territorio nacional. Tampoco con los 40 millones de pobres oficiales que en nuestro país subsisten con uno o dos dólares diarios. El poder televisivo solamente reconoce a los triunfadores, que suelen ser, monótonamente, los insolidarios, los que se han recargado en el muro impenetrable del egoísmo, los saboteadores de la dignidad de las personas. Ellos tienen cancha, tienen pantalla. Y sus «asesores de imagen» sabrán siempre jugar con tino sus cartas: el que no sale en horario AAA, aunque sea haciendo el ridículo, sabe desde ahora que le vendrá aparejado el fracaso.

¿Qué se puede esperar de una sociedad que vincula fracaso con anonimato?

EL OBSERVADOR 236-3

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A LAS PUERTAS DEL TEMPLO
El laico frente a la política
(Segunda de tres partes)
Javier Sicilia

A la luz del breve análisis que he realizado en la parte anterior, podemos decir que la actividad de Jesús sólo fue política de manera indirecta. Su misión era muy clara: la causa de Dios, es decir, la causa del hombre, de cada hombre en particular. Buscaba que cada uno se conformara y creciera en función del amor de Dios, y esa búsqueda y esa conformación significan el desasimiento de nuestros apegos, de nuestras pretensiones, de nuestras creencias y vanidades. Entre todos los profetas del mundo hebreo, Jesús se caracteriza porque no fulmina contra los pecadores sino contra los saciados, contra los que se dicen puros, contra los observadores de la Ley, contra los que creen tener una solución para todos los males de la humanidad.

En este sentido, su misión adquiere una dimensión política. Pues desde el momento en que toma partido por el hombre se opone por definición a todo aquello que le antepone una teoría o una ley y, en consecuencia, entra en conflicto con cualquier partido, con cualquier institución que privilegia sus respectivas concepciones del mundo y sus intereses sobre la realidad concreta, profunda y evidente de un hombre. Para Jesús, por lo tanto, no hay partido, sistema o filosofía que puedan dar cuenta de una sociedad más justa. Lo único que crea la justicia y el orden es el amor. Esa es su gran aportación. Por ello, en el Evangelio, no hay nada específico que pueda ayudarnos a preparar la mejor ciudad terrena, no hay una aportación que nos pueda ayudar a resolver un problema político concreto. Lo único que hay es una condena brutal y perentoria a todo aquello que significa posesión, acumulación, poder, apartamiento de la confianza en la misericordia de Dios. De esa condenación, de su visión de la economía del Reino (cfr. Mt 5, 6 y 7), de su insistencia en el despojamiento, la renuncia y el abandono a la misericordia y la voluntad de Dios, se pueden desprender formas sociales más justas, pero nunca modelos absolutos.

La Iglesia ha salvaguardado esa enseñanza y nos la ha transmitido en encíclicas y documentos. Así, Juan XXIII, en su Mater et Magistra, II, 83, nos dice: «Si el funcionamiento y las estructuras económicas de un sistema productivo (como en el que actualmente vivimos) ponen en peligro la dignidad humana del trabajador o debilitan su sentido de responsabilidad o le impiden la libre expresión de su iniciativa propia, hay que afirmar que ese orden económico es injusto, aun en el caso de que, por hipótesis, la riqueza producida en él alcance un alto nivel y se distribuya según criterios de justicia y equidad». Y el concilio Vaticano nos recuerda: «A los laicos corresponde por propia voluntad tratar de obtener el Reino de Dios gestionando los asuntos temporales y ordenándolos según Dios (...) Por tanto (...) a ellos corresponde iluminar y ordenar las realidades temporales a las que están estrechamente vinculados, de tal modo que sin cesar se realicen y progresen conforme a Cristo y sean para la gloria del Creador y del Redentor».

Así, atendiendo a la incómoda posición de Cristo frente a la política de su tiempo y al magisterio de la Iglesia, es posible decir que lo que Cristo espera del laico en el orden político es iluminar las relaciones de la polis en lo social, en lo político y económico anteponiendo a cualquier causa el bien común de la persona humana. Se trata, en la medida en que somos cristianos, de un compromiso con la causa de Cristo, que es la de Dios, es decir, la del hombre, y esa causa no puede ni debe ser regulada por un compromiso externo a esa necesidad.

Desde el momento en que hemos asumido el Evangelio, hemos asumido el deber de criticar y transformar a la comunidad política, cuyo sentido y significado es el bien común, que no puede separarse del bien de la persona humana.

Si el Reino de Dios, como nos lo revela Cristo, es hijo del amor, los laicos estamos obligados a hacerlo prosperar en medio de las estructuras sociales y, por lo mismo, estamos obligados, como Cristo en su tiempo, a ponerlas en crisis. En la medida en que un hombre asume a Cristo, pone por definición en crisis el mundo que lo rodea. Su acción, por lo tanto, como en el caso de los partidos políticos, no es el radio completo de la sociedad, sino las estructuras particulares en las que vive y se desarrolla. Así, la responsabilidad del cristiano no debe ejercerse sólo en los actos propiamente políticos, sino, en primer lugar, en las actividades en las que se desempeña: al interior de una fábrica, de una institución, de una empresa. Es esa responsabilidad lo que lo lleva a poner por encima de todo a la persona humana y, por lo mismo, tarde o temprano a poner en crisis el orden establecido en el que se mueve. Pues ese orden, en la medida en que se regula por leyes e intereses, tiende, como le sucedió al mundo hebreo en el que vivió Jesús, a anteponerlos a las necesidades de los hombres que participan en ellas.

EL OBSERVADOR 236-4

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El rincón del Papa
La infinita ternura de Dios-Amor se revela en los rasgos maternales de María

Juan Pablo II ha recordado a los cristianos de todo el mundo, durante reciente audiencia general, que el designio de amor de Dios por la humanidad se ha manifestado de modo especial en María, «Hija predilecta del Padre».

«La primera palabra que el Padre dirige a María a través de su ángel, 'Alégrate, llena de gracia' – recordó el Papa– es una fórmula de saludo que puede ser entendida como una invitación a la alegría». Y agregó que «con esta primera palabra dirigida a María, el Padre revela su intención de comunicar la alegría, aquella verdadera y definitiva, a la humanidad».

Su Santidad pronunció esta cálida meditación: «La infinita ternura de Dios-Amor se revela en los rasgos maternales de la Madre de Jesús. María es la única madre que puede decir, hablando de Jesús, 'hijo mío'. (Por su parte, Jesús dice al Padre 'Abba', 'Papá', mientras dice 'mamá' a María, mostrando en este nombre todo su afecto filial».

El vicario de Cristo afirmó que, cuando Jesús deja a su madre en Nazaret y después se encuentra con Ella, la llama «mujer», queriendo señalar que «no es una simple madre biológica, sino que tiene una misión que realizar como 'Hija de Sión' y madre del pueblo de la nueva Alianza».

La Virgen « es un modelo de escucha de la Palabra de Dios y de docilidad a ella», puso de relieve el Romano Pontífice, y recordó que Ella «asumió la tarea educativa de madre» y que su comportamiento «ejerció una influencia sobre la conducta de Jesús», dejándose al mismo tiempo «influenciar y formar por su Hijo».

La actual tarea de María, finalizó Su Santidad, es la de «ayudar a la Iglesia a caminar como Ella, siguiendo las huellas de Cristo». (VIS)

EL OBSERVADOR 236-5

La infinita ternura de Dios-Amor se revela en los rasgos maternales de María

Juan Pablo II ha recordado a los cristianos de todo el mundo, durante reciente audiencia general, que el designio de amor de Dios por la humanidad se ha manifestado de modo especial en María, «Hija predilecta del Padre».

«La primera palabra que el Padre dirige a María a través de su ángel, 'Alégrate, llena de gracia' – recordó el Papa– es una fórmula de saludo que puede ser entendida como una invitación a la alegría». Y agregó que «con esta primera palabra dirigida a María, el Padre revela su intención de comunicar la alegría, aquella verdadera y definitiva, a la humanidad».

Su Santidad pronunció esta cálida meditación: «La infinita ternura de Dios-Amor se revela en los rasgos maternales de la Madre de Jesús. María es la única madre que puede decir, hablando de Jesús, 'hijo mío'. (Por su parte, Jesús dice al Padre 'Abba', 'Papá', mientras dice 'mamá' a María, mostrando en este nombre todo su afecto filial».

El vicario de Cristo afirmó que, cuando Jesús deja a su madre en Nazaret y después se encuentra con Ella, la llama «mujer», queriendo señalar que «no es una simple madre biológica, sino que tiene una misión que realizar como 'Hija de Sión' y madre del pueblo de la nueva Alianza».

La Virgen « es un modelo de escucha de la Palabra de Dios y de docilidad a ella», puso de relieve el Romano Pontífice, y recordó que Ella «asumió la tarea educativa de madre» y que su comportamiento «ejerció una influencia sobre la conducta de Jesús», dejándose al mismo tiempo «influenciar y formar por su Hijo».

La actual tarea de María, finalizó Su Santidad, es la de «ayudar a la Iglesia a caminar como Ella, siguiendo las huellas de Cristo». (VIS)

EL OBSERVADOR 236-5

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Desde Los Angeles Times, promoción del controlismo en México

* La publicación quiere hacer creer que la Iglesia católica apoya los programas gubernamentales.
* Grandes elogios a Mexfam, la proabortista, y al Consejo Nacional de Población.

Un artículo editorial muy extenso, aparecido en el diario estadounidense Los Angeles Times a finales del mes pasado, ha hecho su parte en la promoción del controlismo racista que tanto promueven las poderosas naciones de mayoría blanca en su afán de deshacerse del fantasma de los pueblos iberoamericanos, africanos y asiáticos pobres. Ahí se les hecha toda la culpa de su desgracia por haber permitido un «crecimiento demográfico más acelerado».

Y aparece México como una de las naciones que hay que elogiar por su reducción dramática de crecimiento poblacional, gracias, claro está, a «las asociaciones fraguadas entre instituciones locales y agencias no gubernamentales con sede en Estados Unidos».

Los dos órganos más representativos en México para la promoción del controlismo, según Los Ángeles Times, son el Consejo Nacional de Población y la Fundación Mexicana para la Planificación Familiar (Mexfam), ésta última aliada de la proabortista International Planeed Parenthood Federation. Mexfam depende financieramente, como señala la publicación, de agencias gubernamentales y otras instituciones de México y Estados Unidos.

Los Angeles Times no sólo omite la mención de los múltiples cuestionamientos de expertos y de líderes pro-vida en la puesta en marcha de los planes controlistas en México, sino que tiene el descaro de hacer creer que es algo muy bien visto por la Iglesia: «Todo esto ocurre –dice el periódico– en un país donde la abrumadora mayoría de los habitantes es católica; pero tanto la Iglesia como las agencias de planificación familiar han trabajado duro para mantener el antagonismo al mínimo».

EL OBSERVADOR 236-6

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El hombre del tercer milenio. Retos, aspiraciones y compromisos (I)
Los cambios de un siglo
Lorenzo Servitje Sendra

Soy un hombre del siglo XX. No me es fácil hablar del hombre del tercer milenio. Nací poco después de terminada la primera guerra mundial. ¡Y he visto tantas cosas...!

Se me ha pedido hablar del hombre del tercer milenio y mencionar cuáles serán los retos que habrá de afrontar, las aspiraciones que suponemos tendría o debería tener, y los compromisos que en consecuencia habría que asumir.

Hablar del hombre el tercer milenio es para mí una tarea difícil. Soy un hombre del siglo XX. Nací en 1918, poco después de terminada la primera guerra mundial. ¡He visto tantas cosas! Un poco al desgaire les contaré algunas:

* Desde los fogones de carbón y el boiler de leña en la cocina y el lavadero y el tendedero de ropa de mi casa, hasta la estufa y el calentador de gas y la lavadora y la secadora eléctrica que tienen hoy mis nietos.
* Desde los tés, las cataplasmas, las friegas y purgas con que me curaron de chico, hasta los antibióticos, las vitaminas y los mil medicamentos con que contamos hoy.
* Desde las operaciones quirúrgicas traumáticas con el cloroformo como anestesia, hasta la microcirugía moderna y los trasplantes de órganos.
* Desde el fonógrafo y el cine mudo, hasta la videocasetera y el disco compacto.
* Desde el radio de audífonos, plagado de estática, hasta la televisión a colores y la computadora con acceso a internet.
* Desde las pizarras, las plumas y los tinteros para escribir en la escuela, hasta las computadoras procesadoras de la palabra.
* Desde haberme transportado en coche de caballos, hasta viajar en aviones jet.
* Desde transitar por las carreteras estrechas y peligrosas de los años 20, hasta hacerlo por las actuales autopistas de nuestro país.
* Desde saber de la Revolución Rusa de 1917, con el trauma de la amenaza comunista, hasta ver su derrumbe con la caída del muro de Berlín en 1989.
* Desde enterarme del descubrimiento del polo norte y del polo sur y después del primer vuelo sobre el Atlántico, hasta ver por televisión al hombre en la Luna.
* Desde saber de explosiones de dinamita en guerras y grandes obras, hasta ver, también por televisión, las explosiones atómicas.
* Desde saber del placentero México agrícola y rural, hasta vivir el vertiginoso México urbano, industrial y financiero, hoy globalizado.
* Desde el fraude abierto y la violencia en las elecciones de nuestro país, hasta el sufragio efectivo y pacífico del que disfrutamos hoy.
* Y, para terminar esta larga lista, desde la persecución religiosa en nuestro país de 1926 a 1929, hasta la amplia libertad para las iglesias, acordada en 1992.

EL OBSERVADOR 236-7

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Dos mexicanos podrían ser ejecutados este año
Eliminar la pena de muerte, una de las metas del Año Santo
* Cada vez son menos las naciones que utilizan tan anticristiano castigo.
* Horror sobre horror: la ejecución de los que delinquieron cuando eran niños.

En este momento hay 3 mil 625 personas que aguardan en los «pasillos de la muerte» estadounidenses. Este año ya está en los planes de las autoridades jurídicas la ejecución de 70 reos, entre ellos dos mexicanos, Martín Fong Soto y Oswaldo Regalado Soriano, ambos autores de delitos cuando aún eran menores de edad.

Según ha explicado el organismo de derechos humanos Amnistía Internacional, las ejecuciones de menores de edad o de quienes ya no lo son pero violaron la ley cuando lo eran, constituyen una violación flagrante de la ley internacional.

El argumento que utiliza Estados Unidos para justificarse es que no está sujeto a la ley internacional, aunque la utiliza con frecuencia para proteger sus intereses en otras materias.

En el documento de Amnistía Internacional Vergüenza en el siglo XXI se informa que, durante los años 90, los únicos países, además de Estados Unidos, que han ejecutado a personas que han cometido delitos antes de cumplir los 18 años de edad, fueron Paquistán, Nigeria, Arabia Saudita y Yemen. China y Yemen hace poco establecieron la prohibición de este castigo en sus naciones.

La Iglesia católica está luchando por la eliminación definitiva de la pena capital en las legislaciones de todas las naciones. Existen, ciertamente, muchos países que tienen contemplado el asesinato legal, pero la mayoría de ellos no lo practica desde hace años.

El Gran Jubileo del 2000 constituye una ocasión privilegiada para acabar con tan nefasta práctica que niega a Dios su primacía sobre la vida humana, y al hombre su dignidad e imagen divina.

EL OBSERVADOR 236-8

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¿Cuándo comenzará el milenio?

El inicio de un siglo y de un milenio da lugar a un debate que tiene lugar cíclicamente a finales de cada siglo a partir de 1599, y sobre el que se han pronunciado prestigiosos astrónomos. También la Iglesia católica ha intervenido oficialmente sobre el argumento. El pronunciamiento tuvo lugar con un decreto del 13 de noviembre de 1889 de León XIII en el que se indicaba que el siglo XIX terminaba a las 24 horas del 31 de diciembre de 1900. El texto pontificio tenía lugar para aclarar que, aunque el siglo comenzara en 1901, el año jubilar se celebraba precisamente en 1900.

Varios documentos de Juan Pablo II confirman este cálculo. Lo demuestran la encíclica Dominum et vivificantem, en el párrafo 50, y la carta apostólica Tertio millennio adveniente (1994) en los números 18, 23, 44 y otros. Por este motivo, el actual pontífice ha decidido ampliar la extensión temporal del Jubileo del 2000. De hecho, comenzó como los otros en Navidad de 1999, pero concluirá el 6 de enero de 2001, abarcando de este modo el próximo siglo, pues este año santo quiere ser un puente entre el segundo y el tercer milenio. El Calendario oficial del Año Santo prevé el paso al tercer milenio en la noche del 31 de diciembre de 2000.

Ya en diciembre de 1899 el famoso astrónomo Camilo Flammarion publicó un amplio artículo sobre el argumento para demostrar, con un cálculo elemental, que el siglo XX comenzaría el 1 de enero de 1901. Ahora bien, él mismo profetizó que en el 2000 volvería a tener lugar la polémica: «Nuestros biznietos plantearán la misma cuestión en los periódicos de final de siglo de esa época. Y no faltará quien renueve la confusión secular». El argumento fundamental es que cada siglo comienza con el año 1 y termina con el 100, 200, etc.

EL OBSERVADOR 236-9

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Al paso de Dios
Vaya usted con Dios
Amadeo Rodríguez Magro *

«Vaya usted con Dios», «vaya usted con Dios», es un saludo de caminantes. En la conciencia colectiva de la mujer y del hombre de fe está metida la idea de que Dios es de aquí: de sus calles, de sus plazas, de sus casas... de su vida y sus asuntos. Saben que ha puesto sus pies en los zapatos de los humanos y que pasa entre nosotros sus días y sus noches, con sus calores y sus fríos, con sus algarabías y sus silencios. Experimentan que no hay rincón del alma humana, en el dolor o en la alegría, en la bondad o en el pecado, donde no haya estado para consolar, gozar o llorar con ellos.

En Jesús, su Hijo y nuestro hermano, Dios da sus pasos entre nosotros. Al verlo encarnado en el vientre de una Mujer, niño en una entrañable familia, joven compartiendo ilusiones con otros muchachos o adulto sacando adelante cada día su misión, con las dificultades de quien tiene que ofrecer una verdad y compartir una vida, los que le conocemos, queremos y seguimos descubrimos que Él es el camino de Dios.

A lo largo de todo este año vamos a intentar seguirle para ir con Él al paso de Dios. Cada semana buscaremos andar por sus mismas huellas; para ello intentaremos que en nuestra mirada se superpongan tres imágenes de Jesús: el que caminó por los caminos de Palestina, el que ha caminado en la fe de sus seguidores a lo largo de veinte siglos, y el que camina hoy en los que creen, en los que ignoran, en los que buscan, en los que sufren...

EL OBSERVADOR 236-10

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AL ALBA DEL MILENIO
Uno más

Creo que mi caso es compartido por cientos de lectores de El Observador. De pronto me he convertido en un exportador nato de fuerza de trabajo. He entrado -sin proponérmelo, por supuesto- en las estadísticas del TLC. Pero en las estadísticas ocultas, en las que ningún secretario de Comercio, en las que ningún presidente mexicano ha de insistir: los números de brazos que «exportamos» a Estados Unidos. Esta semana exporté (expulsé) a otro compatriota más. Se llama Esteban, de oficio chofer y jardinero. Se fue con su hermano y un hermano de la muchacha que hace la cocina, quien, a su vez, tiene un primo trabajando en... La historia interminable, la historia más dolorosa del México que se desangra sin que el cinismo neoliberal que nos gobierna (es una hipótesis) haga absolutamente nada, y sin que nosotros los particulares, los que vivimos sin «charola», podamos oponer mayor resistencia que la de un pálido «no se vaya, es peligroso...»

¿Qué opciones de calidad les estamos dando a nuestros jóvenes, a nuestros campesinos, a los muchachos y muchachas de los así llamados cinturones urbanos? ¿Qué opciones de promoción humana, de crecimiento, de movilidad social? Escasas y malas. O es la maquiladora (con todo lo que conocemos de este trabajo repetitivo, muchas veces con trato inhumano), o son las «chambitas», o el mercado subterráneo, o el narcotráfico o el Norte. ¿Es este programa y horizonte una construcción coherente? Hasta donde yo alcanzo a entender, el embrutecimiento no hace coherencia, y muchas de las alternativas que tienen hoy los jóvenes sin recursos de México (la mayoría) son de ese tipo: insostenibles, intolerables, inaceptables. México y EU negociaron en tiempos de Salinas un acuerdo comercial. Un acuerdo que solamente incluía la movilidad del dinero. Se les olvidó (es un decir) la movilidad de la fuerza de trabajo. Los intereses laborales de los mexicanos no tienen protección política del gobierno de México. Millones están abandonados a su suerte. Cientos mueren en el intento de cruzar las terribles fronteras. Y los que logran pasar y no ser deportados, llevan una vida miserable, a expensas de la explotación y la peor de todas las miserias: la miseria moral que se practica del otro lado del río Bravo.

Quizá dos datos nos ayuden a saber el por qué del silencio de quienes deberían proteger a estos millones de compatriotas desamparados: 1. Cada año ingresan a México 6 mil 200 millones de dólares, producto del trabajo de los braceros. 2. De ese gran total (que pelea, nariz con nariz con el petróleo), entre 20 y 30% se lo llevan las compañías de «dinero en minutos». ¿Será por eso? (J.S.C.)

EL OBSERVADOR 236-11

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Columna huésped
¿Existe el diablo? *¿Existe el diablo? *
Dr. Joseph Tham
Dr. Joseph Tham
Hace unos días vino una señora que me preguntó sobre la existencia del diablo. Tenía dudas porque leyó un artículo en el que el autor afirmaba la no-existencia del demonio diciendo que es un invento de los hombres y sirve como un escape (cfr. MAZA Enrique, «El diablo», revista Proceso, 2 de octubre de 1999).

Los demonios en la Revelación

La Sagrada Escritura nos presenta a los demonios como algo muy real y presente. Descubrimos que tienen una fuerza superior a la de los hombres. Y el diablo es algo o alguien personal a quien le atribuye la Biblia varios nombres: Lucifer o Satanás, Luzbel, Beelcebú, Belial, el maligno y príncipe de este mundo. Su caída fue irrevocable y por eso están eternamente separados de Dios. Desde entonces sus obras consisten en tentar los hombres incitándoles a rebelarse contra Dios. El libro del Génesis nos cuenta del pecado original cuando Adán y Eva cayeron bajo la influencia y el engaño del diablo apareciendo como una serpiente.

Jesucristo se encarnó precisamente para salvarnos de la triste situación de los hombres después de la caída. Él tomó muy seriamente la existencia de los demonios en su misión. Jesús decía que «el diablo es homicida desde el principio y no se mantuvo en la verdad porque la verdad no estaba en él» (Jn 8, 44). Cuando volvieron los 72 discípulos diciendo: «Señor, en tu nombre sometimos hasta a los demonios», contestó Jesús: «Yo veía a Satanás caer del Cielo como un rayo. Sepan que les di poder para andar sobre serpientes y escorpiones y sobre todo poder enemigo» (Lc 10, 17-18). Es obvio que el diablo no es una figura metafórica para Jesús.

En las cartas de los apóstoles fácilmente vemos que el diablo es una fuerza personal que nos confronta. Por esta razón san Pablo nos aconsejó: «Revístanse de las armas de Dios para poder resistir a las asechanzas del Diablo. Porque nuestra lucha no es contra la carne y la sangre, sino contra los principados, contra las potestades, contra los dominadores de este mundo tenebroso, contra los espíritus del mal que están en las alturas» (Ef 6, 11-12).

Desde los primeros pasos de la Iglesia, los Padres en sus cartas y sermones nos alertan sobre la realidad del diablo y sus engaños. Dice san Gregorio Magno: «De la misma manera en que el lobo dispersa a las ovejas de un rebaño y las mata, así también hace el diablo con las almas de los fieles por medio de las tentaciones». Y santo Tomás de Aquino escribió: «Dos pasos del diablo: primero engaña y, después de engañar, intenta retener en el pecado cometido».

El Magisterio de la Iglesia afirma que existen el infierno y el diablo. El concilio ecuménico Letrán IV definió que «el diablo y otros demonios fueron creados por Dios con una naturaleza buena, pero se hicieron a sí mismos malos». Podemos encontrar esta enseñanza en el nuevo Catecismo de la Iglesia Católica en los números 391-395.

Experiencias con los demonios

Muchos santos hablaron de las experiencias fuertes de los demonios que les molestaban con tentaciones y manifestaciones. Parece que a las personas que están más cerca de Dios los demonios las acechan con mayor insistencia. Santa Teresa de Ávila, san Juan de la Cruz y santa Catalina de Siena nos hablan de los engaños y tácticas de los demonios que ellos mismos tuvieron que contrarrestar. San Juan María Vianney, el Cura de Ars, decía que cuando lo tocaba el demonio, a veces con golpes (una vez quemó su cama), él sabía que era porque un gran pecador llegaría al día siguiente a pedir el sacramento de la Reconciliación.

El cristiano ante el diablo

Gracias a la Redención, en el cristianismo son raros los casos de posesión diabólica. Recientemente el Vaticano dio a conocer un nuevo manual de exorcismos (en enero de 1999) que reemplaza al antiguo ritual romano de 1614.

Si vivimos en un estado de gracia no tenemos nada que temer. Dijo el Papa el verano pasado: «Los buenos católicos no tienen nada que temer, ni caer en psicosis y angustias; para ellos el pensamiento del infierno es una saludable advertencia a la libertad». Como dice el Catecismo, «el poder de Satanás no es infinito. No es más que una criatura, poderosa por el hecho de ser espíritu puro, pero siempre criatura».

* Artículo resumido. Tomado de la revista Tiempo de Fe, nov-dic. de 1999.

EL OBSERVADOR 236-12

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Libros
«Un cristiano no puede ser pesimista»: Julián Marías

«La perspectiva cristiana», el último libro de Julián Marías, probablemente el último gran filósofo vivo español en la estela de Ortega, va ya por su cuarta edición. Un fenómeno editorial para un tema que podría resultar «duro» desde el punto de vista de las ventas. La obra número 54 del filósofo fue presentada en su momento por personas de la talla de Víctor García de la Concha, Carlos Seco
Serrano y Olegario González de Cardedal. Está traducido al inglés y al portugués.

En sus breves 140 páginas, Marías condensa las radicales innovaciones que el cristianismo ha supuesto en nuestra percepción histórica, sociológica, intelectual y vital. Un esfuerzo de síntesis que se agradece en tiempos de prisa y poco tiempo para leer y reflexionar.

El filósofo parte en esta obra, que no podría haber escrito hace 50 años, de la aseveración de que el eje del cristianismo es el amor. «San Juan, de forma explícita afirma 'Dios es amor' —explica Marías en una entrevista a la revista cultural Crítica—, y dado que el hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios, la persona es por definición 'amorosa'. Hay una filiación divina. En filosofía lo vengo planteando ya desde hace muchos años: que cuando nace un niño, lo que es, se deriva del padre, de la madre, de sus antepasados, pero 'quién' es, no. Es una realidad totalmente nueva. Es un tercero».

El libro de Marías es optimista, presenta a la religión de forma positiva, frente a quienes la entienden como una suma de obligaciones... «¡Es que es positiva! —exclama el filósofo—. Es una cuestión de esperanza. Es un problema de que la vida tenga sentido. De que yo haya sido creado y que por tanto haya sido entendido por alguien, y que por tanto sea inteligible y tenga sentido mi vida. He repetido, y parece obvio, que la realidad es enormemente positiva, es valiosa y vivimos en ella. Por tanto un cristiano no puede ser pesimista porque la suma de la realidad es siempre superabundantemente buena si contamos con Dios; si lo omitimos, entonces se puede pensar que la realidad creada tiene muchos defectos, pero para un cristiano la realidad es maravillosa, gloriosa, hermosa. Existen muchos desmanes, muchas cosas peligrosas, pero esa realidad creada por Dios es
sumamente valiosa».

«El hombre —añade este humanista cristiano— es parte de la creación, es capaz de pensarla y entenderla, en cierto modo de administrarla, de transformarla; es evidente que el hombre es el ser creado que más ha contribuido a la transformación del mundo. Ahora hay una corriente de pensamiento que opina que el hombre se dedica a estropear toda la tierra, pero lo que ha hecho el hombre es hacer que lo que era mera circunstancia física se convierta en mundo, en mundo humano, apto para proyectos humanos».

«Desde hace dos mil años —concluye el libro de Marías— el hombre tiene algo radicalmente nuevo que no se acaba de poseer sino por partes, con desamor, abandonos, infidelidades; algo que está delante de nosotros como algo que hay que conquistar. Algo, no se olvide, que está frente a nuestra libertad sin forzarla: la perspectiva cristiana». (ZENIT)
(FIN)

EL OBSERVADOR 236-13

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