El Observador de la Actualidad

 

Periodismo católico para la familia de hoy

5 de Noviembre de 2000 No. 278

SUMARIO

bullet Santo Tomás Moro, patrono de políticos y gobernantes
bulletAL ALBA DEL MILENIO Reflexiones de otoño / I
bulletEL RINCÓN DEL PAPA La Eucaristía es una anticipación del Reino de los Cielos
bulletREPORTAJE Una parroquia sobre ruedas
bullet¿Por qué hay guerra en la tierra del Redentor?
bulletMIRADA CRÍTICA Violencia y ambiente
bulletPANTALLA CHICA ¿Festejar el mal?
bulletEL TEMPLO DE BABEL Llegaron los baha'i
bulletTEMAS DE HOY Doscientos millones de esclavos, el supermercado mundial de seres humanos
bulletLa religión y las elecciones en EU
bulletPecados citadinos
bulletPINCELADAS Las piedras vivas de la Iglesia

Sumario Siguiente Inicio
Santo Tomás Moro,
patrono de políticos y gobernantes
El martes 31 de octubre Su Santidad declaró santo patrono de los políticos y de los gobernantes a santo Tomás Moro, «un patrón de gran talla, a la medida de todos aquellos que deben administrar los asuntos públicos», o que aspiran a ello.
Este santo fue presentado por el Comité Central del Gran Jubileo del Año 2000 como un «brillante abogado de la ciudad de Londres, miembro del Parlamento a los 27 años; después Lord Canciller del Reino, primer laico que asumió este alto cargo. Autor de la extraordinaria Utopía, cultiva las artes, pero lleva el cilicio. Hombre sumergido en los asuntos públicos, pero padre premuroso de sus cuatro hijos y parroquiano que asiste a la misa cotidiana. Vive con plenitud el programa evangélico: estar en el mundo sin ser del mundo. Asume el doble papel de Marta y María. A los 55 años, al culmen de la gloria y del poder, presenta sus dimisiones por motivos de conciencia, para no cerrar los ojos a las injusticias flagrantes. Tres años más tarde es encarcelado durante quince meses, durante los cuales escribe su último libro sobre la pasión de Cristo, y posteriormente es decapitado por haber rechazado con cortesía pero firmemente ceder al arbitrio de su rey, que buscaba someter la Iglesia al Estado. Era el 6 de julio de 1535».
Juan Pablo II, al proclamar ahora este patronazgo, quiere recordar la prioridad absoluta de Dios aun en los asuntos públicos.

Argumentos esgrimidos en la petición

La petición para que santo Tomás Moro fuera nombrado patrono de los líderes de gobierno y de los políticos fue firmada por numerosos jefes de Estado, jefes de gobierno y ministros de varios países, partidos políticos y diferentes personalidades religiosas. Copiamos aquí algunos argumentos interesantes:
«Beatísimo Padre: La figura del mártir santo Tomás Moro suscita desde hace siglos la sincera veneración del pueblo cristiano. Además, el mundo de la cultura y el de la política profundizan en los múltiples aspectos de su vida y de su obra con estudios cada vez más prolijos y con un interés creciente. La bibliografía especializada aumenta constantemente y une a autores de diferentes iglesias y comunidades cristianas (Sir Thomas More figura en el calendario litúrgico de la Iglesia Anglicana de Inglaterra como martyr), así como de variadas confesiones religiosas, y no faltan entre ellos los agnósticos, dado que testimonia un interés verdaderamente universal. Además,del estudio de esa bibliografía se desprende una admiración que, más allá de la contribución del santo en los distintos sectores en que actuó como humanista, como apologeta, como juez y legislador, como diplomático o como estadista, se concentra en su figura humana: si la santidad es siempre, de por sí, plenitud también de lo humano, en el caso de Santo Tomás Moro este hecho es especialmente tangible.
«Santo Tomás Moro aparece como el modelo ejemplar de esa unidad de vida en la que su Santidad ha cifrado la expresión específica de la santidad para los laicos: 'La unidad de vida de los fieles laicos tiene una gran importancia. Ellos, en efecto, deben santificarse en la vida profesional y social ordinaria. Por tanto, para que puedan responder a su vocación, los fieles laicos deben considerar las actividades de la vida cotidiana como ocasión de unión con Dios y de cumplimiento de su voluntad, así como también de servicio a los demás hombres' (Christifideles laici, n 17). En santo Tomás Moro no hubo señal alguna de esa fractura entre fe y cultura, entre principios y vida cotidiana, que el concilio Vaticano II lamenta 'como uno de los más graves errores de nuestra época' (Gaudium et spes, n 43).
«Fiel hasta las últimas consecuencias a sus deberes civiles, se expuso a riesgos extremos por servir a su propio país. Consiguió ser un perfecto servidor del Estado porque luchó por ser un perfecto cristiano. 'Dad, pues, al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios' (Mt 22, 21): santo Tomás Moro comprendió que estas palabras de Cristo, que por una parte afirman la relativa autonomía de lo temporal en relación con lo espiritual, por otra, en cuanto pronunciadas por Dios mismo, obligan a la conciencia del cristiano a proyectar cobre la esfera civil los valores del Evangelio, rechazando todo compromiso y llegando, si es preciso, hasta el heroísmo del martirio, de un martirio que él personalmente afrontó con profunda humildad».

EL OBSERVADOR 278-1

Sumario Siguiente Inicio
AL ALBA DEL MILENIO
Reflexiones de otoño / I
La percepción sobre la responsabilidad social de las empresas
1.-El tema no tiene abundante prensa. Ni demasiada investigación. Utilizo el sondeo de CEOPMORI, realizado en septiembre de 1999 en combinación con MORI Internacional, llamado «La encuesta del milenio», con 25 mil entrevistados en 23 países. En México se llevó a cabo mediante una muestra de mil 600 entrevistas personales domiciliarias, entre población adulta del D.F. Se basa en una premisa: hoy las empresas están conduciendo la economía global. Por lo mismo, es importante saber: a) ¿Cómo son percibidas por la gente en lo que respecta a su papel social? b) ¿Qué papel le está pidiendo la sociedad a las empresas para que cumplan?
2.- La segunda pregunta se responde, sumariamente, diciendo que dos de cada tres entrevistados quieren que las compañías, además de cumplir con su papel histórico de generar utilidades, crear empleos y pagar impuestos, contribuyan también en la construcción de una mejor sociedad para todos. Es más, la gente desea que las empresas asuman una nueva responsabilidad en áreas como seguridad y salud en el trabajo; trato justo a los empleados; combate a sobornos y corrupción; desarrollo del medio ambiente; rechazo de mano de obra infantil, y un largo etcétera. Ello, además de pedir que participen en proyectos comunitarios y obras de beneficencia.
3.- En cuanto a la primera pregunta, la gente está muy atenta ya a la responsabilidad social de las empresas: dos de cada diez consumidores premiaron o castigaron en 1998 a una empresa (consumiendo o dejando de consumir sus productos o servicios) porque creían (o no creían) que la empresa estaba asumiendo su papel en la sociedad. Otros dos de cada diez podrían considerar el premio o castigo por el mismo concepto al año de la encuesta. Las condiciones no han variado. En México 40% de los consumidores pueden premiar en algún momento a una empresa que consideren socialmente responsable, o castigarla si perciben lo contrario.
4.- En cuanto a la percepción de los mexicanos sobre sus empresas, baste decir que 67% cree que las empresas del país no muestran interés en escuchar lo que dice la gente; 61% piensa que las donaciones empresariales son de caridad o limosna; 67% afirma que las empresas no promueven en donde se encuentran localizadas ningún tipo de participación de sus trabajadores en iniciativas; 66% observa que no apoyan a la educación básica en la zona; 69% opina que pagan mal, y 71% que no apoyan proyectos comunitarios. La percepción social puede ser discutible (es discutible), pero también puede ser real. Y contra la realidad —encarnada en visiones compartidas— poco se puede oponer, salvo la convicción del cambio para el bien de todos. (J.S.C.)

EL OBSERVADOR 278-2

Sumario Siguiente Inicio
EL RINCÓN DEL PAPA
La Eucaristía es una anticipación del Reino de los Cielos

Ante unos 50 mil peregrinos reunidos en la plaza de San Pedro, el papa Juan Pablo II impartió su tradicional catequesis de los días miércoles, refiriéndose esta vez al tema «La Eucaristía abre al futuro de Dios».
Dijo que «la comunión con Cristo que ahora vivimos mientras somos peregrinos y caminantes por las vías de la historia, anticipa el encuentro definitivo del día en el que 'seremos semejantes a Él, porque le veremos tal cual es'». De este modo, los fieles «encuentran en el pan eucarístico la fuerza para caminar hacia la meta luminosa de la ciudad santa».
Hizo notar que tanto san Lucas como san Pablo afirman que «la Eucaristía es anticipación del horizonte de luz gloriosa propia del Reino de Dios». Y san Pablo dice explícitamente que «la cena eucarística está relacionada con la última venida del Señor: 'Cada vez que comen de este Pan y beben de este Cáliz, anuncian la muerte del Señor hasta que venga'».
San Juan, continuó el Papa, al decir que el que come de este Pan «vivirá eternamente», da a entender que «la vida eterna» es «la misma vida divina que supera las fronteras del tiempo. La Eucaristía, siendo comunión con Cristo, es, por tanto, participación en la vida de Dios que es eterna y vence la muerte».
Por eso, al final, el vicario de Cristo exhortó a los cristianos a no abandonar «este encuentro, este banquete que Cristo nos prepara con su amor».

EL OBSERVADOR 278-3

Sumario Siguiente Inicio
REPORTAJE
Una parroquia sobre ruedas
Israel Rafalovich / Washington, exclusivo para EL OBSERVADOR
        ¿Tienen alma las ruedas? «Bien —dice el reverendo Phillip De Rea—, hay un espíritu detrás de ellas, según sobre qué se muevan». Y él debe saberlo. Conocido como «padre Phill» por dos mil corredores, mecánicos, tomadores de tiempo, familiares y otra parte del personal que participa en la serie CART (por su siglas en inglés, que corresponden a Championship Auto Racing Teams), circuito de coches de carreras que inicia, anualmente, a principios de abril y concluye mediado noviembre.
        Y el padre Phill está siempre ahí, proveyendo de servicios espirituales a aquellos que no pueden abandonar la pista e ir a la iglesia los domingos, día en el que, tradicionalmente, se celebran las carreras.
        También conduce numerosos servicios de oración antes de cada competencia, liturgias públicas para los mecánicos, los conductores, sus familias, sus amigos e invitados. Está también ahí cuando un accidente ocurre, ayudando a los familiares y a los pilotos que lo necesitan a su lado.
        El reverendo Phillip De Rea ha servido a su «parroquia sobre ruedas» cerca de 30 años y es el capellán de la serie CART desde 1982.
        Pero su primera ocupación fue la dirección de la Asociación Nacional de Vehículos para Misioneros, una organización con sede en Washington que da recursos a misioneros en países en vías de desarrollo para ayudarlos a comprar jeeps, camionetas y otros vehículos con los que puedan servir en sus misiones de una manera efectiva en situaciones difíciles, por las condiciones de las localidades a las que tienen que llegar.
        Las distancias son, simplemente, enormes, las necesidades demasiado urgentes y el tiempo muy corto para algo menor a un buen vehículo. Todos esos misioneros tienen tremendas necesidades y la ayuda que el padre Phill proporciona en las carreras de coches le ayuda a recaudar fondos para misioneros católicos estadounidenses. Durante el invierno suele visitar numerosas misiones en el mundo entero.
        Cuando llega la primavera, se prepara para servir como una especie de parroquia itinerante en el ministerio CART; muchos de sus miembros reciben el boletín de noticias sobre las actividades misioneras del padre Phill, y responden a sus obras y a su llamado con donativos.
        Durante los años que lleva en las carreras de autos, el padre Phill ha desarrollado una «teología de la competencia», basada en líneas argumentales, pero, sobre todo, construida en el «contacto especial con otros competidores, aquellos que rezan por el éxito y la seguridad en las carreras», dijo a EL OBSERVADOR durante una entrevista en sus oficinas de Washington.
        Muchos de los corredores, dueños de las escuderías y equipos de trabajo son católicos, pero muchos otros no. Con esto en mente, el padre Phill está tratando de usar un lenguaje capaz de hacer «sentir como en casa» a creyentes en la divinidad de Dios, independientemente de si son católicos: «Estoy luchando por hacer a Dios presente ahí donde la gente se encuentra; estoy luchando por hacer a la religión real», declaró.
        Por ello tiene muchos seguidores, entre ellos el actor Paul Newman, quien corrió autos profesionalmente durante 14 años y es copropietario de la escudería en la que compiten Michael Andrettti y Christian Fitipaldi.
        Uno de los más cercanos amigos del padre Phill es una de las más grandes figuras del automovilismo, Mario Andretti, con quien comparte no solamente la fe católica y la ascendencia italiana, sino su aprecio por los autos más poderosos.
        El padre Phill ingresó al mundo de las carreras en Nazareth, Pennsylvania (Estados Unidos) y allí es donde él tiene su propia pista de carreras. Hoy día, maneja un Impala SuperSport 1996 con el encendido de Corvette. Recuerda que desde los cinco años de edad se asomaba para ver los autos pasar zumbando en una pequeña y sucia pista vecinal.
        Años más tarde, los padres de Mario Andretti migraron hacia Nazareth. Mario no podía hablar en inglés, pero el padre Phill hablaba el italiano, por lo que la amistad fue desarrollándose. Y mientras el padre Phill iba al seminario para convertirse en sacerdote, Mario Andretti escalaba en las posiciones y en los pódiums del mundo de las carreras. En ese lapso fue ordenado como miembro de los Misioneros del Sagrado Corazón.
        Concluidos los días del seminario, comenzó otra vez a ir a las carreras de autos e inició lo que le era más natural: ejercer allí su ministerio.
        Cada año celebra entre 10 y 20 bodas relacionadas con los conductores o su equipo; ha bautizado a muchos niños en todos estos años, tantos que ha llegado a tener problemas para permanecer en las carreras.
        Muchos vienen a él porque sienten que posee «el toque mágico» que les ayuda a resolver sus problemas. Y él lo hace, con éxito. (Trad. J.S.C.)

EL OBSERVADOR 278-4

Sumario Siguiente Inicio
¿Por qué hay guerra en la tierra del Redentor?
El conflicto entre árabes e israelíes
Los árabes no son invasores. Llegaron a Palestina mucho tiempo antes que los israelitas. Hacia el año 3500 A.C los jebuseos (semitas árabes cananeos de la genealogía palestina) fundaron una fortaleza amurallada llamándola Salem, ubicada actualmente bajo la Ciudad Vieja de Jerusalén.
A fines del siglo XIX Palestina llevaba casi cuatro siglos de ocupación turca-otomana. El 29 de Agosto de 1897 la Organización Sionista proclamó la creación de un Estado Judío en la lejana Palestina. En ese entonces el 80% de la población en Palestina era árabe, un 10% cristiana y el otro 10% era de origen judío.
Reemplazada la ocupación turco-otomana por los ingleses, el 2 de noviembre de 1917 Palestina fue ofrecida a la Agencia Sionista para establecer el Hogar Nacional Judío. Con fondos de la Agencia Sionista se comenzó a comprar importantes cantidades de tierras en la empobrecida Palestina y se promovió la emigración de judíos. La población judía se elevó entonces a casi un 30% en 1939, y las propiedades adquiridas con los fondos judíos internacionales ocupaban el 5.7% del total de la superficie del país.
Sin consultar a Palestina, el 29 de noviembre de 1947 las Naciones Unidas aprobaron con 33 votos a favor, 13 en contra y 10 abstenciones, la resolución 181/II que dividía a la nación en dos partes: un 55% para los judíos, y el 45% restante para los palestinos. La ciudad de Jerusalén fue internacionalizada, quedando siempre dentro del Estado Palestino.
Al terminar el mandato británico los dos Estados obtuvieron su independencia el 15 de mayo de 1948. Mientras las tropas británicas se retiraban, las tropas de países árabes entraban en territorios palestinos, iniciando así la primera guerra árabe-israelí. Gracias al conflicto bélico, Israel se posesionó del 77% del territorio palestino. El resto, 23%, queda en manos de la tutoría transjordana egipcia. Palestina fue borrada de los mapas y su población pasó a ser refugiada en su propia tierra.
La «guerra de los siete días» extendió aún más la ocupación israelí, llegando hasta el Golán de Siria y el Sinaí de Egipto. Medio millón de palestinos tuvo que huír y refugiarse en el resto del mundo. La resolución 242 del 22 de noviembre de 1967 de las Naciones Unidas declaró el no reconocimiento de la adjudicación de los nuevos territorios y exigió el retiro de las tropas judías. Pero Israel se niega a acatar la Resolución, y, después de 33 años, con sus actitudes sigue diciendo que no firmará la paz.

Qué hacer por la paz en el Medio Oriente
Juan Pablo II ha dado la respuesta. En la plaza de San Pedro invitó a «todos los creyentes» a «rezar a Dios para que los pueblos y los responsables de esa región sepan retomar el camino del diálogo para volver a encontrar la alegría de sentirse hijos de Dios, su Padre común».
«Con gran angustia estamos siguiendo la grave tensión que existe en Oriente Medio, que una vez más vuelve a estar sacudido por acontecimientos que han causado numerosas víctimas. No han quedado libres ni siquiera los lugares sagrados».

EL OBSERVADOR 278-5

Sumario Siguiente Inicio
MIRADA CRÍTICA
Violencia y ambiente
Santiago Norte
En su más reciente libro, Un mundo desbocado (Los efectos de la globalización en nuestras vidas), Anthony Giddens, el gurú de Tony Blair y la «tercera vía» de la economía y la sociedad, aborda una serie de temas importantes, entre ellos el cambio brutal (y en ocasiones saludable) que está sufirendo la familia en el planeta.
Con más y con menos, la familia tradicional se ha convertido en lo que Giddens llama «instituciones concha»: grupos humanos que en apariencia siguen siendo iguales pero en cuyo interior ha habido cambios importantes.
Uno de ellos, la igualdad en deechos y obligaciones por género, piensa Giddens, ha sido catalizado por la sociedad planetaria, lo que él llama globalización. Con resistencias, sobre todo machistas, la igualdad de hombre y mujer (y su complementariedad) empieza a ser un hecho indiscutible. Y, aunque él no lo dice, mucho de este efecto (positivo a todas luces) ha sido empujado por los medios de comunicación de masas, en especial la televisión.
Sin pretenderlo, la televisión ha enviado un mensaje a todo el planeta: que la familia occidental (cuyo esquema tiende a imponerse) no conoce jerarquías prefabricadas de varón sobre hembra, y que el fermento de la democracia social está en la democracia familiar (entendida ésta como una relación de iguales, en que cada parte tiene los mismos derechos y obligaciones, en la que cada persona tiene respeto y quiere lo mejor para el otro, mediante el diálogo y la confianza mutua). Ésa la parte positiva. De negativo hay mucho. Por ejemplo: la insistencia en la conducta violenta como método «moderno» de resolución de conflictos. Este mensaje es extraordinariamente insistente en la programación de niños y jóvenes.
Si bien, siguiendo a Giddens, tenemos hoy el caldo de cultivo propicio para la democracia, también tenemos el caldo de cultivo de su desilusión: la agresividad, que corrompe las relaciones entre personas.

EL OBSERVADOR 278-6

Sumario Siguiente Inicio
PANTALLA CHICA
¿Festejar el mal?
Grupo Inter Mirifica
La televisión, con su cotidianidad y su entrada libre al interior de la familia, vende muchos productos, pero también muchas ideas y costumbres. Vende cosas buenas y malas, mensajes positivos y negativos, y si no se tiene un seleccionador portátil de criterio a la mano, la mente, el corazón y la casa pueden llenarse de basura.
La mancuerna comercio-televisión promueve cada mes de octubre el Halloween, costumbre importada de los Estados Unidos. Muchos católicos mexicanos han adoptado como propia esta celebración; la mayoría desconoce el significado de la palabra Halloween, su pronunciación, y ni siquiera sabe el sentido del festejo.
En México somos muy fiesteros, nos gusta celebrar mil acontecimientos, por simples o importantes que sean; cualquier pretexto es bueno, pero al menos se festeja algo o a alguien.
En el caso del Halloween, ¿qué festejas tú? ¿El número de verrugas de las brujas? ¿Las caras chorreadas de sangre de los apuñalados? ¿Las sonrisas macabras de las máscaras? Piensa: ¿qué festejas tú, como padre o madre de familia? ¿Qué les haces festejar a tus niños? ¿La proliferación del mal y la brujería?
A los niños lo que les llama la atención de esta fecha, en primer plano, son los disfraces. Disfrazarse es sano y divertido. Bueno, pues organicemos fiestas de disfraces con frecuencia, donde los niños jueguen e interpreten diferentes personajes fantásticos o históricos, pero no promovamos el horror y el mal con disfraces que se tiñen cada vez más de un corte satánico.
¿Por qué permitir que los niños sientan cualquier tipo de simpatía por algo que se aparta de lo que es Dios? Basta de ser borregos televidentes.
Si vamos a educar en valores cristianos, debemos hacerlo en todos los aspectos de la vida; ser coherentes e inculcar sólo aquello que esté de acuerdo con la vida que nos propone el Evangelio, no la que nos proponga la televisión con su carga de intereses comerciales.

EL OBSERVADOR 278-7

Sumario Siguiente Inicio
EL TEMPLO DE BABEL
Llegaron los baha'i
Diego García Bayardo
En Querétaro están proliferando los grupos esotéricos, gnósticos y orientalistas de una manera vertiginosa, y precisamente como una de sus manifestaciones, aparecieron recientemente en las calles del centro de la ciudad carteles que anunciaban la impartición de algunas conferencias por miembros de la secta baha'i, conferencias que, al parecer, constituyen la primera manifestación de que los baha'íes han llegado a estas tierras.
Probablemente usted nunca había oído hablar del baha'ísmo, pues estamos hablando de una secta de tendencia u origen islámico, fundada en Irán en el siglo XIX, que logró entrar a España y a Estados Unidos hasta principios de este siglo XX y que desde dichos países ha logrado difundirse incluso a Latinoamérica.
Bastante raro sería encontrar en Querétaro un grupo musulmán, dada la ausencia casi total de inmigrantes procedentes de países islámicos, sin embargo la secta baha'i, aunque procede de un país con esta religión, no es propiamente una forma de islamismo, e incluso hay rechazo o animadversión por parte de los musulmanes ortodoxos hacia los baha'i. Al analizar los principios y creencias de esta secta, podemos decir que el bahaísmo es al islam lo que la metafísica de Conny Méndez es al catolicismo.
Todo empezó en 1844 cuando el joven comerciante iraní Mirza'Alí Muhammad se proclamó el precursor o encargado de preparar la venida del Anunciado en las Escrituras. Este hombre murió ejecutado pocos años después de iniciar su predicación, pero entonces un discípulo suyo, llamado Mirza Hussayn'Alí, proclamó ser el «Prometido». Mucha gente creyó su mensaje de que él era el mensajero universal de Dios y pronto se le empezó a conocer como Bahá'u'lláh, «La gloria de Alah (Dios)». Hussayn'Alí escribió una enorme cantidad de textos, a los que sus fieles atribuyen gran autoridad. Falleció en 1892 y sus restos están en Israel, donde se encuentra el Centro Mundial de la Fe Baha'i. El hijo mayor y luego el nieto de este singular personaje heredaron en su momento la dirección de la secta y lograron su difusión en Occidente.
Los baha'íes creen que su fundador tuvo un papel equivalente al de Abraham, Moisés, Krishna, Buda, Zoroastro, Cristo y Mahoma, quienes son considerados como manifestaciones o intermediarios de Dios y comparten una misma naturaleza y categoría. El baha'ísmo es entonces relativista, pues asegura que todas las religiones son iguales y que difieren solamente en aspectos secundarios o no-esenciales. Aunque las grandes religiones históricas son incompatibles en su doctrina y en sus expectativas, los baha'i dicen que su doctrina cumple los propósitos de todas y contiene a todas, perfeccionándolas, de modo que algún día acabará por anularlas. Se trata de una secta sincrética. El baha'ísmo sostiene que la Revelación es progresiva y que nunca termina, que Dios es eterno pero también la materia, que Dios no salva a los hombres por el sacrificio de Cristo, sino por la educación progresiva. No creen en el Cielo ni en el infierno, niegan la doctrina de la resurrección, así como la de la reencarnación, y aseguran que el alma descarnada sigue un proceso de perfección hasta llegar a Alah.
El baha'ísmo no tiene un clero institucional y se dirige de una forma más bien democrática, pero los nueve miembros de su cuerpo administrativo supremo se consideran infalibles en sus decisiones. La secta hace un proselitismo suave, de tipo testimonial, mas ha logrado implantarse en varios países y goza de status consultivo en la ONU.
No es de esperarse un gran éxito de los baha'i en México ni, más concretamente, en Querétaro, dada la nula afinidad doctrinal que tiene con las formas religiosas ya presentes en el país, y sólo un repentino interés por parte de la clase media new ager podría darle alguna vida, que no arraigo, a esta extraña doctrina.

EL OBSERVADOR 278-8

Sumario Siguiente Inicio
TEMAS DE HOY
Doscientos millones de esclavos, el supermercado mundial de seres humanos
Jesús Colina / Roma
Existen en el mundo 200 millones de personas reducidas a esclavitud. Un fenómeno que, lejos de ser eliminado, se extiende en todo el mundo constituyendo un supermercado de ser humanos que proporciona cuantiosas ganancias a las numerosas mafias existentes. Esto es lo que se ha puesto de relieve en una conferencia internacional sobre «El tráfico de seres humanos, a la búsqueda de nuevas estrategias de intervención», organizada por el gobierno italiano, que se desarrolla en Roma.
En Italia el principal tráfico de seres humanos se refiere a los inmigrantes y a las mujeres extranjeras traídas con engaño y que son obligadas a prostituirse. Sobre estas nuevas esclavas de la era moderna, el padre Oreste Benzi, que trabaja para sacarlas de la calle y ofrecerles alternativas, ha hecho un llamamiento para liberarlas.
Según el padre Benzi son chicas «secuestradas en su país, metidas en un coche mientras volvían a casa de la escuela» y chicas «asesinadas porque querían irse de la calle». Pero también chicas salvadas y ahora libres. «Si se quiere —afirma el padre Benzi— en dos o tres meses se liberan todas las mujeres que están en las aceras italianas». Según sus datos «el 90% de las mujeres que se prostituyen en la calle son esclavas».
Por su parte, sor Eugenia, una de las más o menos 200 religiosas de varias congregaciones que en Italia ayudan a las mujeres esclavizadas, afirman que «son treinta mil en Italia y casi todas extranjeras». Estas religiosas han elegido compartir el drama de estas mujeres, aunque siempre está el riesgo de los chulos que las explotan y que no quieren perder su negocio. Entre estas religiosas está «quien va directamente a la calle para ofrecerles una alternativa» y quien gestiona «las casas, las de primera acogida, un poco de emergencia, y las de rehabilitación y reinserción en la sociedad. Piense que para algunas chicas hemos logrado restablecer relaciones con sus países de origen».
Sor Eugenia pone el dedo sobre la llaga si se quiere eliminar este cáncer de la sociedad: «Cuando en Italia se interviene, se olvida siempre a los clientes. Y se olvida siempre que la prostitución existe porque existen los clientes».
Por su parte, el padre Franco Monterubbianesi trabaja con los inmigrantes que salen de su tierra siguiendo el mito del occidente rico. Todo esto —dice— «es una de las culpas de la globalización, que produce marginación, especialmente en los países del Sur y entre los niños». Recuerda «por ejemplo, los dos millones de pequeños que trabajan en Perú, produciendo el 35% de la renta de sus familias» y que «piden dignidad». Tiene un objetivo y está trabajando en ello: «Unir a los chavales del Sur con los del Norte». Volver a empezar, construir desde ellos. «Los primeros pueden dar a los segundos la esperanza del futuro que paradójicamente falta aquí. Y nuestros chavales pueder dar a los chicos del Sur la capacidad de obtener la dignidad y el respeto de los derechos, como el del estudio».

EL OBSERVADOR 278-9

Sumario Siguiente Inicio
La religión y las elecciones en EU
        La religión ha sido un tema relevante en las actuales campañas de los candidatos a la presidencia de EU, así como motivo de controversias y críticas cruzadas. Por el lado del partido republicano, el candidato presidencial George Bush Jr. se reconoce cristiano, aunque ha tenido cambios en su trayectoria religiosa. Se sabe que en su juventud acudía a un templo protestante, pero luego se distanció un tanto de la fe. Ahora asiste a un templo metodista y ha ganado el favor de los protestantes evangélicos de Texas por el apoyo que les dio durante su período como gobernador. La identificación de Bush con dichas iglesias ha sido fuente de críticas, incluyendo la controversia que se generó cuando este candidato pronunció un discurso en una universidad protestante famosa por ser extraordinariamente hostil hacia la Iglesia católica. Los grupos políticos de orientación católica desconfían de Bush por esa clase de acciones, pero aprecian el hecho de que este candidato no apoya el aborto.
        El candidato demócrata Al Gore prácticamente no ha tocado el tema religioso, aunque es bien sabido que es radicalmente pro-abortista y amigo de organizaciones contrarias a la familia y a la vida humana. Quizá ese radicalismo fue la causa de que el senador Joseph I. Lieberman hay quedado como candidato a vicepresidente, pues su declarada fe religiosa compensa un tanto la frialdad, si no hostilidad de Gore hacia las iglesias. Lieberman es judío, y en sus declaraciones ha defendido su fe personal como algo importante en la política, ha pedido que la religión ocupe un papel más relevante en la vida pública y ha insistido en que se debe renovar la dedicación, tanto de Estados Unidos como de sus ciudadanos, a Dios y a los fines de Dios. Estas declaraciones han sido sujeto de fuertes controversias. La primera, sostenida por protestantes y representada sobre todo por la Asociación Nacional de Evangélicos, se ha declarado muy satisfecha con los comentarios del senador. La segunda, sostenida por grupos laicicistas y por organizaciones judías, acusa a Lieberman de resaltar su carácter de creyente con el sólo fin de ganar votos. La tercera corriente, integrada por sectores católicos, algunas otras denominaciones cristianas y grupos pro-vida, ha acusado a Lieberman de hipocresía, pues este candidato siempre ha votado a favor de las legislaciones abortistas y maneja una religiosidad demasiado abierta, calculada para atraer a todos y eludir controversias, incluso las que se relacionen con temas tan relevantes como la defensa de la vida humana (D.G.B.).

EL OBSERVADOR 278-10

Sumario Siguiente Inicio
Pecados citadinos
Gil Hernández
Llegó Agustín al Cielo. Pensaba que iba a pasar derechito. Se había portado bien: fue buen hijo, buen esposo, buen padre, responsable en su trabajo, solidario con su comunidad. Pero le esperaba una sorpresa: tenía una deuda pendiente. «¿Te acuerdas —le preguntó san Pedro— de aquella botella de vidrio que tiraste a la calle?». Agustín no se acordaba. «Pues, verás —le dijo el santo— un automóvil pasó por ahí, la llanta rompió el frasco. El conductor se bajó a revisar la llanta y parecía que estaba bien. Más adelante, en una curva, la llanta se ponchó. El conductor perdió el control y chocó con otro automóvil: un niño y una mujer muertos, una niña huérfana, problemas legales, dinero perdido...».
Santiago llegó muy seguro, con todas las credenciales en orden, con grandes logros en su vida. Había formado una magnífica familia y había contribuido al desarrollo de su país con grandes empresas, creando además cientos de empleos. «Muy bien —le dijo san Pedro—, pero tienes unas cuentitas pendientes. En realidad el problema es que, efectivamente, aunque son cuentitas, son muchas —explicó el santo mientras daba vueltas en sus manos a las llaves del Cielo—: cientos de sentimientos de impotencia y enojo provocados a los conductores que iban a una buena velocidad y a quienes tú te les pegabas o les echabas las luces altas para que te dejaran pasar; cientos de sustos a conductores que, por dejarte pasar, hacían cambios de carril precipitados; cientos de personas ofendidas por tus insultos porque no manejaban como según tú había qué hacerlo...». De pronto san Pedro se mostró sorprendido: «Mira, aquí hay una que no es cuentita: presionado por ti, un conductor hizo un cambio imprudente de carril; a él no le pasó nada, ni se dio cuenta de lo que pasó después. Pero el de atrás tuvo que frenar precipitadamente y el siguiente chocó con él, y el siguiente, y el siguiente: ¡Una carambola en tu haber!».
Sofía fue alcalde de su ciudad. Buena en todo, incluida la vida personal. «Pero aquí tienes una deuda en tiempo bastante grande —le dijo san Pedro—. Millones de minutos perdidos por la gente de tu ciudad por falta de señalamientos y por obras mal planeadas. Más mucho estrés, gasto de gasolina y contaminación. Y una pena muy grande: un señor al que le avisaron que su madre estaba grave trató de entrar a una vía rápida, pero estaba cerrada (sin señales oportunas, claro). Tuvo que entrar a una colonia desconocida para él, se perdió, se le hizo tarde y ya no alcanzó con vida a su madre. Eso fue algo que le dolió el resto de su vida».
San Pedro se asomó a ver cuántos le faltaban. Había varios esperando, como todos los días. «Cómo se ve que mucha gente no se da cuenta de que el Cielo también se gana en la calle, y que también hay que ser buenos frente a un volante», reflexionó el santo.

EL OBSERVADOR 278-11

Sumario Inicio
PINCELADAS
Las piedras vivas de la Iglesia
Justo López Melús *
Dijo Jesús a la samaritana que había llegado la hora en que ya interesaba menos Jerusalén o el Garizín como lugares de culto, que lo que importaba era adorar al Padre en espíritu y en verdad. El templo material puede ayudar, y hay una liturgia muy solemne para consagrar una iglesia. Pero esa misma liturgia se dirige al Señor, «que edificas el templo de tu gloria con piedras vivas», que son las criaturas.
En una tribu africana habían construido los cristianos una pequeña iglesia. Allí se reunían para rezar y cantar. Pero fueron atacados por una tribu vecina, que les incendió la iglesia. Al huír los agresores se encontraron con un niño y le dijeron entre burlas que le habían destruido la iglesia. El niño, llorando, les dijo que no, que no la habían destruido. «Habéis destruido una choza, pero no la Iglesia, porque yo soy la Iglesia.

*El autor es Operario Diocesano en San José de Gracia de Querétaro.

(FIN)

EL OBSERVADOR 278-12

Sumario Inicio


Estadísticas de visitas

PROFETA Motore di ricerca cattolico

    

 

 
De acuerdo con las normas internacionales de Propiedad Intelectual y Derechos de Autor, podrá reproducir parcial o totalmente la información, pero siempre citando nuestra fuente. La reproducción de los artículos y/o noticias firmados con Zenit.org-El Observador requieren permiso expreso de zenit.org
La publicación de algún artículo no implica compromiso. Los artículos firmados son responsabilidad del autor.
Los artículos publicados en esta Web son una selección de la edición impresa.
D.R. Clip Art de Querétaro, S. de R.L. de C.V. 1995-2006