El Observador de la Actualidad

 

Periodismo católico para la familia de hoy

11 de febrero de 2001 No. 292

SUMARIO

bullet ¿Cómo andamos de santos? Visión de conjunto de las causas mexicanas
bulletEN EL PRINCIPIO, LA PALABRA El misterio de las cosas
bulletCOLUMNA HUÉSPED ¿La sociedad en descomposición?
bulletEL TEMPLO DE BABEL No todas las biblias son iguales
bullet¿USTED QUÉ OPINA? Garantías y apoyo a los rebeldes
bulletDiccionario mexicano de la amistad
bulletEl presidente de EU apoyará las iniciativas de ayuda social basada en la fe
bulletMUJERES EN EL MUNDO Las protagonistas
bulletCORRESPONDENCIA ¿Por qué no nos dejan consultar el tarot?
bulletORIENTACIÓN FAMILAR Solicitud de ayuda desde San Luis Potosí
bullet«La verdad con amor: Una respuesta pastoral a la homosexualidad»
bulletPINCELADAS Las ediciones invisibles

Sumario Siguiente Inicio
¿Cómo andamos de santos? Visión de conjunto de las causas mexicanas
Toda familia querría tener un santo -uno al menos- entre los que, habiendo pertenecido a ella, han pasado a formar parte de la Iglesia triunfante. Lo querría, primero que nada, para la gloria de Dios: el nombre de Dios se glorifica en sus santos. Éstos, ciertamente, son seres como nosotros, seres de entre nosotros -todos estamos llamados a la santidad-, pero seres que afrontaron su propio viacrucis con la fe indestructible de que Dios triunfa por encima de todo, y que tienen méritos para recibir una veneración. Ellos, cuando son reconocidos por la Iglesia, nos han de servir de guía y de modelo. Y tanto mejor cuanto más cercanos sean a nosotros, más de nuestro ambiente y de nuestros caminos.
Se nos dice que celebrar a un santo es celebrar a Cristo mismo, que sigue siendo valientemente imitado en todos los tiempos y en todos los lugares. Y se nos aclara y precisa que la misión de la Iglesia de evangelizar al mundo requiere de modelos de santidad que, respondiendo a la gracia de Dios, den testimonio del notable amor y presencia salvífica de Cristo en el mundo y del Reinado que habrá de venir, por el testimonio de una vida heroicamente virtuosa o derramando su sangre en defensa de la fe; por tanto no es católico quien rechaza el culto -de veneración en este caso, nunca adoración- a los santos.
Así pues, esta gran familia que es México -suma de un duro pasado, de un esforzado presente y de un siempre promisorio porvenir- tiene legítimos deseos y necesidad de santos. Y, además, ¿quién no desearía tener un abogado personal, un intercesor, un próximo que, como se dice popularmente, «esté palanca»?
Sabemos que de los asuntos de los selectos y venerables testigos de la fe se ocupa la Congregación para las Causas de los Santos, formada por cardenales y obispos nombrados por el Santo Padre para examinar y dar un juicio acerca de cada caso que se presente para una posible beatificación y canonización. Los miembros de esta Congregación se reúnen regularmente para considerar el material presentado y dar un juicio que luego turnan al Santo Padre para su consideración.
Circula ahora un catálogo que, por instancias de monseñor Arturo Szymanski Ramírez, arzobispo emérito de San Luis Potosí y promotor de las causas mexicanas de los santos, se ha tomado del Index ac Status Causarum, Cittá del Vaticano, 1999, que se intentó actualizar hasta el año 2000. No carece de imprecisiones (no nos referimos a nimios detalles de carácter gramatical, sino a verdaderas omisiones o errores, ya que, por ejemplo, en él no figura el beato Bartolomé Laurel, de quien tenemos una semblanza en la página 8 de esta misma edición, y, en cambio, el beato Bartolomé Gutiérrez es listado como perteneciente a la circunscripción eclesiástica de Acapulco, cuando que pertenece a la de México; y también se anota: «Cristóbal Magallanes y 25 compañeros mártires», debiendo decir y 24 compañeros mártires). Son detalles que se afinarán en posteriores ediciones del catálogo que hasta ahora contiene 88 nombres (89 en primera corrección).
Ofrecemos aquí la clasificación de los mexicanos cuyas causas se han seguido hasta su conclusión o están en alguna fase del proceso. (La Redacción).

Santos
Total 28
(27 hombres y una mujer)

Nombres: Mártir Felipe de Jesús, P. Cristóbal Magallanes y 24 compañeros mártires, P. José María de Yermo y Parres y la religiosa María de Jesús Sacramentado Venegas.



Beatos
Total 11
(10 hombres y una mujer)

Nombres: Religiosa Vicenta Chávez Orozco, obispo Rafael Guizar y Valencia, laico Juan Diego, religioso Sebastián de Aparicio, mártir Miguel Agustín Pro S.J., mártir Elías del Socorro Nieves O.S.A., mártires tlaxcaltecas Cristóbal, Antonio y Juan, mártir Bartolomé Laurel O.F.M. y mártir Bartolomé Gutiérrez O.S.A.

Venerables
Total 8
(3 hombres y 5 mujeres)

Nombres: Religiosa Anastasia Guadalupe García Zavala, religiosa Librada Orozco Santa Cruz, religiosa María Perdolens Medina Zepeda, viuda y religiosa María Luisa Josefa del Santísimo Sacramento, laica Concepción Cabrera de Armida, P. Antonio Margil de Jesús, P. Félix de Jesús Rougier y obispo Ramón Ibarra González.

Siervos de Dios
Total 42
(28 hombres —entre ellos 2 mártires— y 14 mujeres —entre ellas 3 mártires—)

Algunos nombres: Obispo Vasco de Quiroga, obispo Francisco Orozco y Jiménez, obispo Luis María Martínez, religiosa María de Jesús Guizar E., laico Anacleto González Flores, P. Felipe Neri Alfaro, P. José Antonio Plancarte y Labastida, P. Juan Bautista Moya, P. José Pérez Rojas y religiosa María Angélica Álvarez Icaza.

EL OBSERVADOR 292-1

Sumario Siguiente Inicio
EN EL PRINCIPIO, LA PALABRA
El misterio de las cosas
Por Jaime Septién Crespo
«¿El misterio de las cosas? ¿Sé lo que es misterio? / El único misterio es que alguien piense en el misterio», dice el poeta portugués Fernando Pessoa en el primero de los poemas de su heterónimo (nombre inventado) Alberto Caeiro. Y de allí se deriva una concepción naturalista de Dios (esto es: que Dios no es el autor de la creación, sino una especie de espíritu que vive en el verde de los árboles o el azul del mar) o, de plano, la negación de la existencia de Dios: «No creo en Dios porque nunca lo he visto. / Si él quisiera que yo creyese en él, / sin duda que vendría a hablar conmigo. / Empujaría la puerta y entraría / diciéndome: ¡Aquí estoy!».
Sacar el misterio de la jugada de la vida es estar a un paso de volverse loco. Porque, ¿qué explicación tiene lo que nos sucede, lo que existe, lo que nos resiste? ¿Qué sentido tiene la muerte? No estoy hablando de utilidad (¿qué utilidad tiene el color azul?), estoy hablando de sentido. El pensamiento utilitario, aquel que no permite «pensar con el corazón» y piensa siempre «con la cabeza» acaba por perder la cabeza. Su locura está en querer encontrar razón a todo. Solamente el lunático cree tener la razón de todo. Solamente el idiota cree tener idea de todo y saberlo todo.
Existe el idiota activo y el pasivo. El primero siente la necesidad de extraer el misterio de las cosas para apropiarse de él; el segundo se deja llevar con lasitud por el caudal del río de las cosas. Alberto Caeiro, con todo el respeto que me merece Pessoa, a quien he leído mucho, es un idiota pasivo: uno que creyó que Dios le va a empujar la puerta del corazón para decirle «¡Aquí estoy!». Si no le ve dentro de sí, ¿cómo lo va a ver en el otro o en lo otro que es el mundo?
Muchos católicos nos asustamos porque no sabemos dar cuenta de la presencia de Dios en nosotros ni entre nosotros. Entonces invocamos el lenguaje utilitario: Dios está en el árbol; o el lenguaje negativo de los que no quieren saber ni dejarse llevar: Dios está en el Cielo. La verdad es que Dios está en la pregunta ¿dónde está Dios? Es el misterio más grande. Y no tiene explicación ni es puro sentimiento. Es el origen del origen. Es el misterio del ser. Es nuestra grandeza: nuestra esperanza.

EL OBSERVADOR 292-2

Sumario Siguiente Inicio
COLUMNA HUÉSPED
¿La sociedad en descomposición?
Por Lorenzo Servitje
Me pregunto: ¿Qué queremos en nuestros hogares? ¿Qué queremos en nuestras familias? ¿Qué queremos de nuestros hijos? Queremos en nuestras niñas y niños admiración, inocencia, ternura... Queremos en nuestros jóvenes dignidad, virtudes, ideales... Queremos en nuestras familias respeto y responsabilidad de todos, apoyo mutuo, comprensión, afecto... Queremos que se aprecie el valor del matrimonio, la fidelidad de los cónyuges, la consideración de los mayores, los buenos modales, el decoro en el lenguaje...
Hoy esto que queremos se está perdiendo. La vida social está sufriendo un deterioro moral que ya es motivo de seria preocupación. Son manifestaciones de ello la violencia, las adicciones, la deshonestidad, la corrupción y la falta generalizada de respeto a la ley y a la autoridad. Incluso muchas personas ya no se atreven a pronunciar ciertas palabras que tienen una connotación moral y que aun están desapareciendo del lenguaje. Por ejemplo: bien, bondad, buenas costumbres, deber, virtud, nobleza, recato, modestia, vergüenza, pureza, decoro, decencia. Y hasta se rehuye el uso de la palabra «moral» y se prefiere decir «ética».
En Estados Unidos el deterioro moral, sobre todo de los jóvenes, ha llegado a extremos alarmantes. En 1940 los maestros se quejaban de que los alumnos en las clases hablaban sin levantar la mano, masticaban chicle, hacían ruido por los pasillos, se salían de las filas y se vestían inapropiadamente. Hoy se quejan del abuso de la droga y del alcohol, de los embarazos y las violaciones, y de los robos.
Vaclav Havel, presidente de la República Checa, ha dicho que en todas las esferas de la convivencia humana hay que profundizar en nosotros y en los demás, la fuente de la moral que está en nosotros y por encima de nosotros, y que sin el cultivo integral de ella no se puede crear el respeto indispensable para las reglas de la convivencia.
Y con gran visión Octavio Paz decía: «Cuando la virtud flaquea y nos dominan las pasiones -casi siempre inferiores: la envidia, la vanidad, la avaricia, la lujuria y la pereza- las repúblicas perecen. Cuando ya no podemos dominar nuestros apetitos, estamos listos para ser dominados por el extraño. A medida que la virtud se debilita, crece el río de sangre».
¿A qué se debe esta situación? Se debe, entre otras causas, a la falta de educación moral de los niños y jóvenes, sobre todo en el hogar, a causa de la desintegración de la familia y, como consecuencia de ello, al debilitamiento de su importante papel de educadora de los hijos. La familia, ese tesoro que apreciamos tanto. Su crisis se debe, a su vez, entre otras causas, a una corriente generalizada que justifica y aun alienta la relación sexual fuera del matrimonio. Algunas manifestaciones de ello son la promiscuidad, la relación prematrimonial, la unión libre, la infidelidad conyugal y las perversiones.
Es evidente que esta corriente de desorden sexual se alienta y aun se justifica de algún modo en los contenidos de los mensajes, espectáculos y programas de los medios de comunicación. Muchas veces estos medios, para conseguir ratings, recurren al uso irresponsable y morboso de temas sexuales, de violencia y vulgaridad, sin la menor consideración para la sensibilidad y convicciones de la mayoría de la gente. Con el pretexto de que debe darse a conocer la vida real, suelen presentar dichos temas como algo normal y generalmente aceptado.

EL OBSERVADOR 292-3

Sumario Siguiente Inicio
EL TEMPLO DE BABEL
No todas las biblias son iguales
Por Diego García Bayardo
Es bien sabido que una Biblia católica es bastante diferente a una protestante, pero hay biblias que «se vuelan la barda», y la que usan los Testigos de Jehová es, sin duda, la más extraña de todas. Veamos primero algunas diferencias entre el texto católico y el protestante y procedamos después a revisar las anomalías de la versión de los T. de Jehová.
La Biblia católica consta de 73 libros, mientras una Biblia protestante (como la versión ReinaValera, que es la más difundida en español) tiene solamente 66 libros. A esta Biblia le faltan los siguientes libros: 1 y 2 de Macabeos, Tobías, Judit, Baruc, Sabiduría y Eclesiástico o Sirácides. Además, le faltan dos capítulos (13 y 14) y otros fragmentos del libro de Daniel y algunos versículos del libro de Ester.
Curiosamente, en la Biblia protestante también sobran algunas cosas. En 1 Jn 5, 7 los protestantes añadieron una frase apócrifa que dice: «...el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno». En la Biblia católica, en el Evangelio de San Lucas, capítulo 11, versículos del 2 al 4, aparece el Padre Nuestro más corto que como está en Mateo 6, versículos del 9 al 13. Así es como aparece en los textos antiguos y así debe respetarse, pero los protestantes, falseando la Escritura, unificaron el texto, así que el Padre Nuestro quedó igual en ambos Evangelios. Sin embargo, al versículo 13 del Evangelio de San Mateo le añadieron la frase «...Porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.» Esa frase no es parte de la Biblia, sino un añadido (por cierto, de origen católico) que se dice al rezar el Padre Nuestro en Misa y que, al parecer, les gustó tanto a los protestantes que decidieron meterlo en el Evangelio. Por supuesto, una Biblia así no es confiable ni útil para hacer estudios escriturísticos más o menos profundos.
La Biblia de los Testigos de Jehová es aún peor. Además de tener todos los errores de la Biblia protestante arriba mencionados, excepto los relativos al Padre Nuestro, contiene otros que fueron introducidos deliberadamente con el fin de hacer coincidir la Biblia con las doctrinas de la secta, en lugar de someter su doctrina a la Biblia, como debería ser.
El primer signo de que las cosas no andan nada bien es que la Biblia de los T. de Jehová no se llama Biblia, sino Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras. Esto le da un valor fácil de igualar con el de otas escrituras también consideradas santas, como las revistas La Atalaya y ¡Despertad! La siguiente traición a la Biblia está en su separación en dos bloques que, aunque coinciden con los que llamamos Antiguo y Nuevo Testamentos, en la versión de los Testigos se llaman Escrituras Hebreoarameas y Escrituras Griegas Cristianas. Esta división arbitraria pone el énfasis en la forma (criterio lingüístico) y deja de lado el contenido, que es lo importante (primera Alianza preparatoria y nueva Alianza definitiva, realizada por y en Cristo). La razón de que los Testigos traten de hacernos olvidar los dos Testamentos o alianzas radica en que ellos niegan la divinidad de Jesús, a quien consideran solamente como un ángel (el arcángel Miguel disfrazado de hombre). El sacrificio de Cristo en la cruz es casi irrelevante para los Testigos, quienes consideran que entre la antigua y la nueva alianza no hay diferencia importante ni salto cualitativo alguno. Ya dije en otro Babel que la consecuencia de esto es que los Testigos de Jehová no pueden ser considerados como cristianos.
Los Testigos niegan el dogma de la Santísima Trinidad porque consideran que creer en una divinidad que es tres personas es una forma de politeísmo. No se dan cuenta de que creer en tres Personas que son una sola Substancia, como creemos los católicos, no es politeísmo. Sin embargo, para eludir este supuesto paganismo ellos caen en otro peor: En el cap 1 del Evangelio de San Juan, donde dice «... el Verbo estaba en Dios, y el Verbo era Dios.», los Testigos ponen: «... la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era un dios.» Con lo que resultó que había varios dioses, ¿no?

EL OBSERVADOR 292-4

Sumario Siguiente Inicio
¿USTED QUÉ OPINA?
Garantías y apoyo a los rebeldes
Por Genaro Alamilla Arteaga
Que sepamos, después de más de siete años de haberse sublevado un grupo de chiapanecos con las armas en la mano, sin dejarse identificar por la capucha que portan y habiendo atacado al ejército, capitaneados por el autonombrado subcomandante Marcos y el grupo en rebelión indebidamente llamado ejército, no se ha retractado de su acción sediciosa, que vino a perturbar a la sociedad local y nacional. Y ahora, con una actitud francamente de refinado protagonismo, ideó una caravana por diversos estados de la república, con toda clase de garantías y no pocos apoyos de simpatizantes y de ingenuos que creen que el medio para rescatar de la miseria y la marginación a los diez millones de hermanos indígenas es la violencia y las armas, y la rebelión contra el gobierno hasta intentar derrocarlo para ellos llevar la vida humana a los indígenas.
Pero la verdad es que el grupo rebelde —que no ejército— se mantiene en estado de rebelión y, a pesar de esto, se le va a recibir casi con honores, apoyos y protección durante el recorrido que han planeado. Es de suponer —se ha publicado así— que el presidente dialogará con el encapuchado mayor —que no subcomandante—, y éste quizá también con el Congreso de la Unión. Sí ha sido invitado por la legislatura del DF. Sería iluminadora una leída a nuestra Constitución en el artículo 118-II.
La verdad es que hay mucha confusión por tantas declaraciones a las veces contradictorias. Claro, todo el mundo tiene la libertad de opinar, y ojalá siempre fuera con sensatez para no embrollar más el asunto ya que no entendemos cómo un grupo de rebeldes sea recibido por las autoridades, desde el Ejecutivo, sin antes retractarse o ir al diálogo para hacerlo. No entendemos cómo un grupo de rebeldes ponga condiciones, debiéndolo hacer las autoridades, y exija que de «su territorio» salga el ejército y les deje el campo libre. Y así muchas cosas no las entendemos por la confusión.
Cierto que, a últimas fechas, ha declarado el encapuchado mayor que hará una caravana sin armas y sin capucha. ¿Esto significa una retractación de su actitud sediciosa? Que lo diga explícitamente.
Mas, por otro lado, gobierno, ONGs, organizaciones de servicio social, ciudadanos no organizados, la Iglesia católica y otras denominaciones religiosas, todos bien coordinados y cada uno desde su propio quehacer social, trabajemos para que nuestra Constitución, vigente para 90 millones de mexicanos, lo esté también para los diez millones de hermanos indígenas para que puedan vivir entre nosotros, y que, si quieren vivir sus costumbres, que lo hagan si no se oponen a la Constitución. ¿Usted qué opina?

EL OBSERVADOR 292-5

Sumario Siguiente Inicio
Diccionario mexicano de la amistad
Por Joaquín Antonio Peñalosa
Que la amistad es un culto entre mexicanos, lo confirma el raudal de palabras con que designamos al amigo. Homero lo llamó «hermano» en la Odisea; Cicerón, «el otro yo»; Horacio, «la amistad de mi alma»; Agustín Lara hizo la síntesis jarocho-greco-latina llamándolo «hermano del alma». Y aunque sin haber leído el famoso Diálogo que sobre la amistad escribió Cicerón, pero ni siquiera las bellas páginas que le consagró Salvador Novo, el mexicano, pragmático por naturaleza, prefiere, como siempre, la praxis de la amistad o de cualquier otra cosa, que más vale sentir que definir, practicar que teorizar. Primero es vivir, después filosofar. He aquí un diccionario de bolsillo para uso entre amigos mexicanos:
1. Broder, del inglés brother, hermano, que recoge A. Jiménez en su Tumbaburro de la picardía mexicana.
2. Caballo, con significado de socio o compañero, según el propio Jiménez. Tal vez por la ayuda que el noble bruto otorga al campesino.
3. Carnal, en caliche y pachuco. Abreviación de hermano carnal. Arnulfo D. Trejo, en su Léxico de la delincuencia, afirma que esta palabra empezó a usarse en El Paso, Tex., alrededor de 1950, de donde pasó a otros lugares de Estados Unidos y de ahí un cómico de California la transplantó a México, gracias al éxito de sus actuaciones.
4. Compa. Es apócope de compañero. De donde proviene compito y compita, tratamiento predilecto entre el gremio ferrocarrilero.
5. Contlapache, conclapache y contlapachazo. Del náhuatl contlapachea, que significaba encubrir, el que encubre a otro, que para cuándo son los buenos amigos. En opinión de Feliz Ramos i Duarte, en su Diccionario de mejicanismos, de 1895, significa amigo o camarada; y según José Natividad Rosales, en su Diccionario de la grosería mexicana, de 1983, equivale a socio pasajero, amigo ocasional, compañero de juergas baratas, que la carestía no da para otras.
6. Cuate, alteración del náhuatl coatl, gemelo o mellizo. Es el amiguísimo, el amigo por excelencia, el alter ego de la cultura mexicana. Sus variantes forman un familión (y la familia risueña vive mejor): cuache, cuachis, acuache, cuatito, cuatacho, cuáchara, cuaraláis, cuaternario, cuachimalfáis y cuatezón. Esta última voz, también de origen náhuatl, cuaitletzon, designa al animal que carece de cuernos debiendo tenerlos por especie, con perdón sea dicho de nuestros amigos.
7. Güicher y juircho son otros mexicanismos sinónimos de amigo, hoy en desuso, que estuvieron de moda a finales del siglo, según Ramos i Duarte.
8. Mancuerna, vale decir, el gemelo, el amigo que integra el par perfecto, la pareja ideal.
9. Mano, aféresis de hermano, contracción que explica mejor el cariño que la gramática. Se abusa tanto de la palabra que aun el desconocido y el foráneo es mano (esta tierra de igualdad, fraternidad y libertad). Sus derivados son: manito, manis, manís, manise y manirrio.
10. Mel, voz usada en jerga de pelafustanes por canillitas y compadres lobos, sin etimología visible.
11. Nahual o nagual, es aztequismo derivado de nahualli, brujo. En caló equivale a cuate, el otro yo, mi sombra inseparable.
12. Ñero, aféresis de compañero. Se usa también en Colombia y Centro América. Sus variantes son el plural ñeris, con significación de amigazos, y el diminutivo ñis, los amigos muy queridos.
13. Ñori es aféresis de señor, que en replana equivale a compañero y amigo, de donde se originan, por deformación, yori y yoricumpe.
14. Palomilla es el grupo de amigos, la mera raza, gente que acostumbra reunirse para divertirse y pasar el rato; así se dice también en Guatemala, Perú y América Central.
15.Parcia, apócope de parcial, equivalente a amigo, colega, aliado. Palabra muy usada entre 1920 y 1945, según Jiménez.
16. Reata. La frase coloquial «ser reata», «muy reata», «muy buena reata» sirve para ponderar a los mejores amigos.
Las ventajas del surtido rico, el supermercado de palabras y el consumismo verbal. Aquí tiene usted varias voces de donde escoger, que los cuates se merecen eso y más.

EL OBSERVADOR 292-6

Sumario Siguiente Inicio
Informe especial
El presidente de EU apoyará las iniciativas de ayuda social basada en la fe
Por Israel Rafalovich/WASHINGTON, para EL OBSERVADOR
El presidente Bush de Estados Unidos hizo efectiva la semana pasada su promesa de campaña de crear una oficina en la Casa Blanca para coordinar a su gobierno con grupos religiosos privados que se dedican a la caridad.
“Cuando veamos necesidades en nuestro país mi administración se inclinará primero por los programas de ayuda basados en la fe religiosa y en grupos comunitarios, quienes han probado su poder de salvar y cambiar vidas”, dijo Bush antes de firmar la orden ejecutiva de creación de la nueva dependencia gubernamental.
Y subrayó: “Nosotros no crearemos un fondo para las actividades religiosas de cualquier grupo, pero cuando la gente de fe provea a la sociedad de sus servicios, no los vamos a discriminar, los vamos a tomar en cuenta”.
El presidente Bush también firmó una orden ejecutiva que comenzará a remover las barreras que existen para la cooperación entre el gobierno y la caridad religiosa. Esto da por consecuencia la creación de oficinas en cinco ministerios federales: justicia, vivienda y desarrollo urbano, trabajo y educación, para revisar las políticas que inhibían el trabajo conjunto.
A lo largo de la campaña electoral Bush prometió a los estadounidenses “movilizar los ejércitos de la compasión” haciendo mucho más fácil el acceso de las organizaciones de fe y caridad al dinero federal. Lo dijo en cada etapa previa a las elecciones y en el discurso de aceptación de la candidatura del Partido Republicano.
El presidente Bush ha negado categóricamente que esta iniciativa rompa con la tradicional distancia que debe haber y existe entre Estado e Iglesia, tal y como sus críticos lo han dicho. El reciente conferencia de prensa donde tuvo presencia EL OBSERVADOR, Ari Fliescher, vocero del presidente Bush, fue interrogado al respecto. Dijo, entre otras cosas, que están convencidos de que esta política es la correcta y que tampoco significa que las organizaciones no religiosas sean excluidas de los fondos federales.
“Las organizaciones religiosas aplaudieron la medida de Bush, puesto que los grupos de fe trabajan mejor que los seculares y a la mitad de costo”, dijo a EL OBSERVADOR William Donahue, presidente de la Liga Católica: “Es la dimensión espiritual de los programas la que cuenta y la que les da el éxito”, agregó.
De hecho, Donahue pidió al presidente Bush que expandiera la iniciativa hasta “establecer una nueva relación entre Iglesia y Estado para lograr que los grupos de fe tengan espacio para ejercer todo su potencial de cambio social a través de la espiritualidad.

EL OBSERVADOR 292-7

Sumario Siguiente Inicio
MUJERES EN EL MUNDO
Las protagonistas
Guadalupe Chávez Villafaña
Un mundo globalizado y posmoderno. Mujeres y más mujeres que ocupan los espacios en las noticias. Algunas positivas y edificantes. ¿Otras? Veamos algunas pinceladas.
El atentado y la vida
En México, en Chihuahua, una agresión, un herido… una foto, una mano, un esfuerzo, un gobernador herido, Patricio Martínez, que con dificultad saluda a las cámaras antes de partir rumbo al hospital de Arizona en donde sería operado. Junto a él, una mujer, una sonrisa, una luz, la esperanza y la dulce fortaleza de su esposa, Patricia Aguirre.
Una operación. Una realidad, la vida que sigue. Un agradecimiento público: “A la Providencia”, dice el mandatario. ¡Tiempos nuevos, no cabe duda! Y la esposa que expresa: “En nuestros principios está perdonar”. Palabras sencillas, expresión fácil. Todo un camino detrás, arduo, tenaz, un valor profundo, un sentido trascendente de la vida. Sobre la agresora, Patricia dice: “La actitud de ella no es contra mi marido, no es contra mi familia, no es contra su familia, es contra algo que ella trae, ¡sabrá Dios qué! Pero a nosotros no nos toca juzgarla”.

El disparo y la agonía El disparo y la agonía
El lado oscuro. También una mujer, una mirada perdida, la desesperanza y la fuerza que destroza. Victoria Loya, una pistola, una declaración, “actué sola”. Una enfermedad mental que carcome y destruye, no sólo a sí misma, sino al otro, a quien va dirigida la furia y el deseo de muerte; pero, también, a su familia, a los otros que la aman, pero que la desconocen, que no saben de ella, de sus actividades, de su dolor.
Pero es un dolor compartido. Una madre que se esconde, que no da la cara, que sólo llora. Un pensamiento que desconocemos, pero quizá imaginamos, como el de todas las madres que sienten que sus hijos tomaron derroteros equivocados: ¿Por qué ella? ¿Por qué yo? ¿Qué hice? ¿Qué dejé de hacer? Un alma desgarrada que difícilmente sanará.

De la paz, y la violencia
Varias mujeres más, diferentes rostros, diversos colores de piel, afiliaciones e ideologías múltiples. Un solo deseo: la lucha por la dignificación de los pueblos indios.
Xóchitl Gálvez, un trabajo: reconocer explícitamente la composición pluricultural de la nación mexicana, y la promoción de una campaña a nivel nacional para difundir el contenido de la iniciativa de la Comisión de Concordia y Pacificación.
La izquierda, la lucha, incluso la violencia. Rosario Ibarra, otra mujer, otro dolor, el hijo desaparecido, los años que pasan, las posturas que se radicalizan. Una nueva lucha, un nuevo cargo, la dirección del Centro de Información relacionada con la marcha del EZLN.
Y en el centro, las protagonistas, las indígenas: un peso de generaciones en la espalda, un dolor, una miseria que mancha a la nación, una situación que clama al cielo. Y un deseo común: el logro de la igualdad de oportunidades, la justicia, el respeto, la dignificación de su ser de indígena, de su ser de mujer.

EL OBSERVADOR 292-8

Sumario Siguiente Inicio
CORRESPONDENCIA
¿Por qué no nos dejan consultar el tarot?
Hola, amigos de EL OBSERVADOR.
Mi nombre es Claudia, tengo 23 anos de edad y vivo en San Luis Potosí. Tengo una gran duda que quisiera que me contestaran.
Yo he tenido muchos problemas tanto en la escuela como con mi familia. Soy una muchacha de carácter fuerte pero a la vez muy débil y tengo muchos defectos; esto me ha llevado muchas veces incluso a la depresión y hay veces en que recurro a cosas que siento no están bien. No piensen que droga o alcohol, eso no, ya que tampoco me quiero matar; pero sí a cosas como lo son las cartas (tarot). Ya me las han leído tres veces y quiero que me digan qué tan ciertos son esos mitos porque sí me salieron cosas ciertas y la señora que me leía las cartas me dijo que en Roma tienen a los mejores lectores de tarot y, si eso es cierto, ¿entonces por qué nos prohiben a nosotros el que lo consultemos?
Por favor si me pueden explicar bien cómo está eso para poder estar mejor informada y no dejarme llevar por malas cosas. Gracias.
Claudia.

********************************

DOS PEQUEÑAS ACLARACIONES
No confundir Vaticano con Roma
En la ciudad de Roma hay adivinos, lectores del Tarot, brujería, prostitución, asesinos, etc., etc. ¿Por qué? Porque Roma es una ciudad común europea. Dentro de Roma está la ciudad del Vaticano, pero no hay que confundir Roma con el Vaticano. Además alguien puede asesinar a alguien dentro de Roma o el Vaticano y quedar impune, y no por eso se va a decir que si en Roma o el Vaticano se practica el asesinato esté bien, y que todos los católicos lo pueden hacer.

¿Realmente acierta el tarot?
El tarot, como el resto de las ciencias ocultas, no suele ser más que una suma de charlatanerías. Aun así, en rarísimas ocasiones pueden aparecer cosas ciertas, pero esto se debe solamente a dos cosas:
a) La probabilidad. Los hechos que te pueden «adivinar» tienen un porcentaje de probabilidad de que pasen. Es una cuestión matemática.
b) Los poderes ocultos. Aquí no hay vuelta de hoja: no fue ni un ángel, ni un santo, ni una alma de un difunto, ni mucho menos Dios el que obró para darte a conocer el futuro... Fue Satanás (el Diablo, Satán, Luzbel, Lucifer o como le quieras llamar).

El tarot, contra Dios
El tarot es un método muy popular de adivinación. El Catecismo de la Iglesia Católica, en su número 2115, define a la adivinación como la predicción de cosas futuras u ocultas sin el recurso a Dios.
La lectura del tarot emplea un paquete de 78 cartas, 56 de las cuales están contenidas en cuatro diferentes grupos, formando la «arcana menor». Las otras 22 cartas, que corresponden a las letras del alfabeto hebreo, contienen figuras y componen la «arcana mayor».
El propósito específico de leer las cartas del tarot es «leer la vida» de alguien, adquirir conocimiento sobre sobre eventos en la vida de una persona que no son disponibles a través de medios naturales ni recurriendo a Dios.

Pecado contra el primer Mandamiento
Dios no se presta para nuestras impertinencias y no responde a lo que no nos toca saber. Los que leen las cartas están recurriendo a fuentes alejadas de Dios y, por tanto, faltando al primer mandamiento de la ley de Dios: «Amarás a Dios sobre todas las cosas».
Dios nos ha revelado algunas cosas sobre el futuro; por ejemplo, habrá un juicio y después el Cielo o el Infierno. Dios quiere que hagamos provisión para hacer frente a nuestras responsabilidades sobre el futuro. Por ejemplo, los padres deben educar a sus hijos pensando en su futuro. Pero no pueden controlarlo y mucho escapa al conocimiento humano. Es por eso que el hombre, en su soberbia, busca conocimiento ilícito en vez de confiar en Dios como Padre. Sólo Dios lo conoce todo, viendo lo presente igual que lo futuro.
La adivinación no utiliza medios naturales (el uso de la razón, el estudio, etc.), los cuales son lícitos si se utilizan para el bien. Tampoco busca dentro de lo que Dios ha querido revelarnos. Explícita o implícitamente la adivinación recurre al demonio, y quien la practica queda en algún grado vinculada con el Maligno. Hay también quienes hacen directamente un pacto con él.

Hay muchos métodos de adivinación
Además del tarot, hay otros métodos de adivinación, todos igual de reprobables: la evocación de muertos, la consulta de horóscopos, la astrología, la quiromancia, la interpretación de presagios y de suertes, los fenómenos de visión, el recurso a «mediums», etc.
La adivinación es propia de la santería, la brujería, el espiritismo, algunas sectas y los que practican el ocultismo. Además hay personas sin escrúpulos que utilizan cualquier práctica en busca de realizar sus maleficios.

No es lo mismo adivinación que profecía
El Catecismo de la Iglesia (n. 2115) dice que «Dios puede revelar el porvenir a sus profetas o a otros santos. Sin embargo, la actitud cristiana justa consiste en entregarse con confianza en las manos de la Providencia en lo que se refiere al futuro y en abandonar toda curiosidad malsana al respecto. Sin embargo, la imprevisión puede constituir una falta de responsabilidad». En la profecía los hombres no toman la iniciativa, sino que es Dios quien les llama y les da un mensaje que deben comunicar.

EL OBSERVADOR 292-9

Sumario Siguiente Inicio
ORIENTACIÓN FAMILAR
Solicitud de ayuda desde San Luis Potosí
Yusi Cervantes Leyzaola
Yusi Cervantes Leyzaola
Hace 28 años conocimos mi esposa y yo a unos viejecitos como modelo de matrimonio, porque siempre andaban juntos y se miraban muy amorosos. No tenían hijos. Al paso del tiempo hicimos buena amistad.
Hace 3 años él quedó viudo y se quedó a vivir con él su hermana, que vivía sola y no es casada ni tiene hijos. Ella tiene 91 años. Hace más de 2 años sufrieron un accidente en su casa; explotó la estufa a la media noche; afortunadamente, sólo fue el flamazo, ellos lograron salvar sus vidas. El viejecito, de 88 años, no requirió hospitalización, pero su hermana duró 3 meses hospitalizada. Salió muy débil y todavía con muchos cuidados por atender. Mi esposa le ofreció la casa para su convalecencia. Actualmente ella se encuentra recuperada, pero ya no quiere irse con su hermano. A los dos los atendimos desde que sufrieron el accidente, a él en cuanto a los alimentos y su aseo personal, porque él sigue viviendo en su casa.
El problema ahora es que el señor hace unas semanas empezó a perder la memoria y camina sin rumbo. Ya no podemos atenderlo; es más complicada esta situación, tenemos a nuestra propia familia, hijos y nietos, que nos requieren, y no podemos con todo.
Ya hablamos al DIF estatal y municipal (en San Luis Potosí) pero no vienen.
Agradezco de antemano por favor me pueda dar su opinión al respecto.


Ustedes han dado muestra de una gran caridad, pero tienen razón al considerar sus limitaciones y darse cuenta de que ya no pueden ayudar a estas personas porque su situación rebasa las posibilidades de ustedes. Su primer deber es con su propia familia e incluso con su bienestar personal. No tiene sentido que ustedes llegaran a enfermarse agobiados con tanta carga.
Necesitan ayuda. No se limiten a hablar al DIF: acudan personalmente, y si no les prestan atención, soliciten hablar con las autoridades más altas de esta institución. Pidan el apoyo de su parroco o de alguna institución de asistencia privada. Quizá ellos no tengan la solución al problema, pero pueden ponerlos en contacto con quien sí pueda ayudarles. También acudan directamente a los asilos y vean la posibilidad de ingresar a estos viejecitos a alguno de ellos. Esto sin abandonarlos. Ustedes han adquirido un compromiso de amistad con ellos, y deben continuar su acto de caridad visitándolos y viendo por sus necesidades.
Ojalá alguien que lea esta nota en San Luis Potosí pueda ayudarlos. De ser así, por favor comuníquense conmigo para darles más información.

La psicóloga Yusi Cervantes Leyzaola responderá las preguntas que se le envíen al la dirección de EL OBSERVADOR)

EL OBSERVADOR 292-10

Sumario Siguiente Inicio

«La verdad con amor: Una respuesta pastoral a la homosexualidad»
Carta pastoral del obispo Thomas V. Daily, de la diócesis de Brooklyn, estado de Nueva York. (Fragmentos)
Es evidente que el cuidado pastoral de nuestros hermanos y hermanas homosexuales cada día se hace una cuestión más urgente en nuestra sociedad.
La enorme presión que se está ejerciendo sobre los distintos sectores de la sociedad para que acepten la condición homosexual como si ésta no fuera un desorden, y permita que continúe la actividad homosexual como una alternativa aceptable al matrimonio, se está introduciendo a la Iglesia y presenta la enseñanza de la Iglesia como si fuera errónea, incomprensiva y arbitraria. Mientras que la Iglesia está siempre expuesta a esta crítica infundada, es la Iglesia la que trata de proteger la verdadera dignidad de la persona homosexual, así como el bien de la sociedad en general.
No me canso de insistir en que, aunque se trata de un desorden objetivo, la orientación homosexual no es moralmente mala por sí misma. Son los actos y los deseos homosexuales deliberados los que son seriamente malos e inmorales La persona homosexual que trata de llevar una vida casta no difiere de cualquier otra persona humana y por lo tanto merece el mismo respeto, amor cristiano y dignidad. En una sociedad que, generalmente, tiene una actitud desordenada en lo que respecta al significado natural de la sexualidad, los hombres y mujeres homosexuales deben evitar identificar su persona y, por supuesto, su sexualidad con su orientación homosexual.
Es deplorable que la persona homosexual sea objeto de abusos verbales o físicos, o cuando es privada de sus derechos humanos básicos. El prejuicio y la discriminación contra la persona homosexual constituyen no sólo una falta de caridad, sino que además son una injusticia. Sin embargo, a modo de buscar la forma de defender los derechos de todas las personas, no se pueden decretar leyes que traten de legitimar la actividad homosexual o ni tan siquiera dar la impresión de que esto se está haciendo. Dicha legislación es de por sí inmoral y es una injusticia en lo que concierne a los derechos naturales de todo hombre y mujer. Exhorto a los hombres y mujeres homosexuales a que acudan a la Iglesia, a la oración y a la fuente de la gracia, que fortalecerán su compromiso de vivir una vida casta. La persona homosexual que está tratando de llevar una vida casta, forma parte esencial del Cuerpo de Cristo.

EL OBSERVADOR 292-11

Sumario Inicio
PINCELADAS
Las ediciones invisibles
Justo López Melús *
Un sabio de la escuela Zen se comprometió a imprimir en japonés siete mil ejemplares de una oraciones que sólo existían en chino. Recorrió el Japón recaudando fondos. Al cabo de diez años había recaudado lo suficiente. Pero entonces se desbordó un río y dejó en la miseria a miles de personas. Entonces empleó todo el dinero que había recogido en ayudar a aquellas pobres gentes.
De nuevo comenzó a recoger fondos y en varios años reunió la suma necesaria. Pero entonces se desató una epidemia en el país y el sabio volvió a gastar el dinero en ayudas a la damnificación. Otra vez volvió a empezar de cero, y al cabo de veinte años pudo cumplir su propósito. Las planchas de aquella edición se conservan en un monasterio de Kyoto. Los japoneses cuentan a sus hijos que sacó tres ediciones de oraciones, pero que las dos primeras son invisibles y muy superiores a la tercera.

* El autor es Operario Diocesano en San José de Gracia de Querétaro.
(FIN)

EL OBSERVADOR 292-12

Sumario Inicio


Estadísticas de visitas

PROFETA Motore di ricerca cattolico

    

 

 
De acuerdo con las normas internacionales de Propiedad Intelectual y Derechos de Autor, podrá reproducir parcial o totalmente la información, pero siempre citando nuestra fuente. La reproducción de los artículos y/o noticias firmados con Zenit.org-El Observador requieren permiso expreso de zenit.org
La publicación de algún artículo no implica compromiso. Los artículos firmados son responsabilidad del autor.
Los artículos publicados en esta Web son una selección de la edición impresa.
D.R. Clip Art de Querétaro, S. de R.L. de C.V. 1995-2006