El Observador de la Actualidad

 

Periodismo católico para la familia de hoy

8 de abril de 2001 No. 300

SUMARIO

bullet La información sobre la Iglesia es constantemente manipulada en los medios masivos de comunicación
bulletEN EL PRINCIPIO, LA PALABRA Dar testimonio de ello...
bulletAÑO DE LA VIDA La raza de Caín
bulletREPORTAJE La pasión de Cristo y las «contradicciones» del Evangelio
bulletMIRADA CRÍTICA Menores condenados a cadena perpetua
bulletEL TEMPLO DE BABEL Pero... ¿es tan malo el rock? (II)
bulletPROTAGONISTAS
bulletDos maneras de observar
bulletINTIMIDADES-LOS JÓVENES NOS CUENTAN Adicto a la prostitución
bulletCUÉNTAME UNA ANÉCDOTA Fe y paraguas
bulletPINCELADAS El trabajo y el amor

 

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La información sobre la Iglesia es constantemente manipulada en los medios masivos de comunicación
Recientemente el diario español El País publicó una nota que desvirtúa lo que el Vaticano dijo del caso de algunas monjas que habían sido violadas. Sin verificación de datos, la nota cundió por todo el mundo. EL OBSERVADOR advierte que es usual que los medios informativos tergiversen las noticias concernientes al mundo eclesiástico, ya sea por un real desconocimiento de lo que es la doctrina cristiana, o con deliberada intención (¡Calumnia, que algo queda!). A continuación, parte de la nota difamatoria, lo que en verdad dijo la Iglesia y la opinión de un misionero:

Lo que publicó el diario El País
«El Vaticano reconoce que cientos de monjas han sido violadas por misioneros (Lola Galán / Roma).- Centenares de monjas en 23 países, la mayoría en África, han denunciado haber sufrido abusos sexuales, a veces sistemáticos, por parte de sacerdotes y misioneros. Los datos figuran en varios informes de la religiosa Maria O'Donohue y en otro de Maura McDonald, publicados por la revista norteamericana National Catholic Reporter. El portavoz vaticano, Joaquín Navarro Valls, reconoció ayer que el problema es 'conocido' y que 'se está afrontando'(...)».
Supuestamente los informes hablan de religiosos que piden a las monjas que recurran a la píldora, y de una diócesis en la que habrían quedado embarazadas 29 monjas.

Lo que en verdad dijo el Vaticano
La declaración del director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Joaquín Navarro-Valls, dice: «El problema es conocido y está limitado a una determinada área geográfica.
«La Santa Sede está tratando la cuestión en colaboración con los obispos, con la Unión de Superiores Generales (USG) y con la Unión Internacional de Superiores Generales (UISG). Se trabaja tanto en la formación de las personas como en la resolución de cada caso. Algunas situaciones negativas no pueden hacer olvidar la fidelidad a menudo heroica de la amplísima mayoría de religiosos, religiosas y sacerdotes”.


La opinión de un misionero xaveriano
Salvador Romano Vidal, misionero xaveriano y Presidente de la Unión de Institutos Misioneros, denuncia: «Todo se basó en un artículo aparecido en el National Catholic Reporter. Fui a ver qué dice y encontré que habla de algunos abusos sobre religiosas cometidos por algún miembro del clero local y en ningún caso habla de centenares de violaciones, pero no menciona ni una sola vez a los misioneros, si no es para decir que colaboraron en la investigación sobre dichos abusos para que se tomasen las medidas necesarias». El País pretendió darle una explicación. Le dijo que se trata de un error, fruto de esos «duendes de la prensa», lo cual no es posible porque las portadas de los periódicos no se publican sin haber pasado bajo el control de un redactor jefe.

EL OBSERVADOR 300-1

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EN EL PRINCIPIO, LA PALABRA
Dar testimonio de ello...
Muchos nos preguntamos: ¿qué hacer para que la Semana Santa sea provechosa? Las respuestas de la Iglesia son muchas y maravillosas: ayuno, sacrificio, moderación, reconciliación, vuelta a la casa del Padre mediante la Eucaristía... A ellas se unen las costumbres y tradiciones: la visita a las Siete Casas, el lavatorio de los pies, la Misa crismal, el Via Crucis, los responsos, el pésame a la Virgen, la procesión del silencio, el Oficio de Tinieblas, la quema de Judas... Sin embargo, en todo esto no se involucra más que tangencialmente la comunicación profunda del acontecimiento de la muerte y resurrección de Cristo. ¿Comunicación? En efecto: todo aquello que nos conmueve en las entrañas tiende a salir en forma de palabras dirigidas a los otros. La alegría y la pesadumbre, la angustia y la esperanza nos vuelven locuaces. ¿Por qué ante el acontecimiento central de nuestra vida católica nos quedamos como impávidos?
Acabo de leer una frase de Ludolfo de Sajonia que quiero compartir, en aras de sacar provecho de esta Semana Santa del 2001. Dice: «La contemplación consiste en revivir en nuestro interior las escenas de la vida, pasión y muerte de Jesús, viendo, oyendo y atendiendo a todos los detalles, como si fueras a dar testimonio de ello a su Madre». ¡Qué cosa más tremenda! ¿Hemos hecho algo parecido en el tiempo fuerte de la Semana Santa? No. Pero bien podemos intentarlo en ésta. Sentir el dolor y el gozo intensos. Y comunicar a la Madre cada detalle contemplado. Como si en esa comunicación nos jugáramos la vida. (J.S.C.)

EL OBSERVADOR 300-2

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AÑO DE LA VIDA
La raza de Caín
+Mario De Gasperin Gasperin, obispo de Querétaro
Los católicos somos el pueblo de la vida y el pueblo para la vida. La consideramos un don de Dios, la recibimos con gratitud y la defendemos desde su inicio en el seno materno hasta su desenlace natural. Ni aborto ni eutanasia, en ningún caso. La vida es sagrada porque viene de Dios.
Pero no nos oponemos al aborto y a la eutanasia simplemente por ser católicos, sino por ser humanos. Defender la vida y respetarla es una obligación de todo ser humano. Cuando le exigimos a nuestros gobernantes y legisladores que respeten la vida no lo hacemos porque sean católicos, sino porque son humanos y deben proteger la vida como el primero de todos los derechos. Si un gobernante no respeta y tutela el derecho fundamental de todo ser humano que es la vida; más aún, si no defiende la vida inocente e indefensa del recién concebido, mal andamos y peor nos va a ir. Estamos ante un peligro público.
Quede claro: no pedimos ni queremos que un gobernante imponga sus creencias religiosas o morales a los demás, sino que defienda los derechos de todos por igual, comenzando por el débil y el inocente. Eso es democracia verdadera y auténtica; lo otro es imposición, autoritarismo y crimen.
La pregunta que Dios hizo a Caín: «¿Dónde está tu hermano?», se dirige a todos los hombres, no nada más a los católicos. Los de la raza de Caín responden con insolencia: «¿Soy yo acaso el guardián de mi hermano?». La raza de Caín perdura entre nosotros, dispuesta a asesinar al inocente.

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REPORTAJE
La pasión de Cristo y las «contradicciones» del Evangelio
Por Diana R. García Bayardo
Por Diana R. García Bayardo
Acudir directamente a las fuentes evangélicas para recordar el acontecimiento más importante del mundo cristiano, es decir, la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo, es no sólo muy recomendable sino más o menos practicado tanto en la Cuaresma como en la Semana Santa. Pero si algún lector no se conforma con leer de corrido a alguno o a los cuatro evangelistas, sino que se pone a comparar lo que dicen, podría caer en el desconcierto. Aunque hay coincidencia entre lo tiempos que manejan san Mateo, san Marco y san Lucas, o sea, en los evangelios sinópticos, en el caso de san Juan la información histórica se escapa por otro lado.
Primera discrepancia: el día de la Última Cena

Para los tres evangelistas sinópticos, la Última Cena ocurrió el mismo día en que todos los judíos debían celebrar la fiesta de Pascua: «Llegó de día de los ázimos, en el que se había de inmolar el cordero de Pascua; y envió [Jesús] a Pedro y a Juan, dicendo: 'Id y preparadnos la Pascua para que la comamos'». (Lc 22, 7-8). «Y al atardecer llega Él con los Doce. Y mientras comían...» (Mc 14, 17-18; cfr. Mt 26, 17ss).
San Juan, en cambio, la ubica un día anterior: «Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo. Durante la Cena [...] se puso a lavar los pies de los discípulos» (Jn 13, 1ss). Cabe hacer notar que de los cuatro escritores sagrados sólo Juan menciona el lavatorio de los pies, a pesar de que el evangelista Mateo, por ser uno de los doce discípulos de Cristo, también debió ser testigo presencial del acontecimiento.
Segunda discrepancia: el día de la crucifixión de Cristo

Al no coincidir san Juan con san Mateo, san Marcos y san Lucas en el día en que ocurrió la Última Cena, automáticamente ocurre también la discordancia en la fecha de la muerte de Jesucristo, pues en lo que sí están de acuerdo los cuatro es en colocar la crucifixión del Señor al día siguiente de la Cena.
Escribe san Juan que, tras la aprehensión del Mesías y de ser llevado ante Anás y Caifás, «de la casa de Caifás llevan a Jesús al pretorio. Era de madrugada. Los judíos no entraron en el pretorio para no contaminarse y poder así comer el cordero de Pascua» (Jn 18, 28).

Explicación de las «contradicciones»

A diferencia de los Evangelios sinópticos, el de san Juan está lleno de profundos simbolismos, tanto así que la Buena Noticia que escribió nunca fue considerara de fácil acceso y, por tanto, no recomendable para los recién convertidos.
Lo que más interesa al más joven de los doce apóstoles es dejar en claro el sentido de la vida, de las acciones y de las palabras de Jesús, y pone un especial cuidado en el tiempo que le asigna a cada una de las actuaciones del Mesías, haciéndolas coincidir con importantes fiestas del judaísmo, por ejemplo: Jesús realiza el milagro de la multiplicación de los panes en un día de Pascua (cfr. 6, 1ss), cura a un ciego de nacimiento en la fiesta de las Tiendas (cfr. 7,1-10,21), y resucita a su amigo Lázaro en la fiesta de la Dedicación (crr. 10, 22-11,54). De esta manera san Juan quiere indicar que Jesús pone fin a cada una de las instituciones judías dándoles cumplimiento, llevándolas a plenitud.
Sabiendo lo anterior podría resultar más desconcertante encontrarnos con que san Juan no sustituyó la cena de Pascua judía por la Cena del Señor, como hicieron los otros evangelistas. Pero es que el apóstol vio más allá: mientras que los sinópticos muestran a Jesús sustituyendo el viejo rito de la Pascua judía por el rito de la Nueva Alianza del Cuerpo y la Sangre de Cristo, san Juan da un paso más allá con sus simbolismos, sustituyendo la Pascua judía por la Pascua de Cristo, por el acontecimiento de su muerte en la Cruz al mismo tiempo en que los corderos pascuales eran inmolados en el Templo.
A san Juan no le interesa ser rígidamente histórico, mostrando la celebración de la Pascua el día 14 del mes de Nisán según el calendario judío; a él le interesa mostrar la verdadera dimensión de la figura histórica del Salvador del Mundo.

¿Qué son los Evangelios sinópticos?
Los tres primeros Evangelios, es decir, el de Mateo, el de Marcos y el de Lucas, son llamados «Evangelios sinópticos» ya que, aun cuando cada uno conserva sus características particulares, poseen semejanzas tan grandes en la materia, el orden y la forma literaria, que permiten una «visión de conjunto» (sinopsis) de sus elementos comunes disponiéndolos en columnas.

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MIRADA CRÍTICA
Menores condenados a cadena perpetua
Por Santiago Norte
He seguido con atención los casos de criminales menores de edad cuyas motivaciones pudieran provenir del contenido de los medios electrónicos, el cine y la televisión concretamente. El interés se dirige hoy a dos casos en Florida, EU, los de Lionel Tate y John Silva, ambos menores de 15 años, juzgados por asesinato y condenados a cadena perpetua, pues en ese estado existe la capacidad jurídica de enviar a prisión por el resto de sus días a menores de edad que actuaron con todas las agravantes en contra de niños más pequeños que ellos. John Silva, hispano, en mayo de 2000, desnudó, ató de manos y pies, amordazó, tapó los ojos y estranguló con una venda elástica a su compañero de juegos Jerry Lee Alley, de 12 años (Silva tenía 14). Luego lo echó en una fosa séptica, donde los policías lo hallaron. Antes -según había visto en la televisión- escribió una nota justificatoria: lo mató por un ataque (planeado) de rabia.
Lionel Tate, también de 14 años, afroamericano, fue condenado a cadena perpetua a principios de marzo de 2001. A los 12 años de edad, en una población del sur de Florida, golpeó brutalmente a una pequeñita de 9 años, hasta privarla de la vida. Durante su juicio, Lionel Tate repitió una y otra vez que había ejecutado su agresión repitiendo con la niña las escenas de lucha libre que veía en televisión. De Tate se dice que, si es puesto en libertad, volvería a matar. Tal es su desequilibrio mental, fruto de una exagerada exposición a los materiales violentos de los medios y a la evidente debilidad de su andamiaje familiar.
¿Son necesarias más evidencias? En nombre de la libertad de expresión, la creatividad y el libre mercado, hemos dejado de vigilar una amplísima banda de comunicación de antivalores que, tarde o temprano, se cobra víctimas.

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EL TEMPLO DE BABEL
Pero... ¿es tan malo el rock? (II)
Diego García Bayardo
Diego García Bayardo
Muchas personas atacan al rock por razones injustificadas, pero ese error conlleva dos consecuencias negativas. La primera es la de tratar injustamente algo que tiene méritos objetivos; la segunda, el distraerse en atacar en falso cuando hay otras características del rock que son realmente perversas. Un ejemplo de crítica ociosa es el que se relaciona con el fuerte volumen que suele alcanzar dicho tipo de música en los conciertos, pues no se trata de un problema privativo del rock. En las fiestas es típico que las orquestas de música tropical o norteña toquen también a un volumen verdaderamente doloroso, y los conciertos populares de onda grupera igualmente agreden al oído humano de manera feroz. Al escuchar cualquier género musical, debe usarse un volumen moderado para evitar problemas.
Dicen algunos que el rock lleva a la gente a la automutilación, el suicidio y quién sabe cuántas cosas más, pero en un concierto ante 5,000 o 10,000 personas ¿cuántas se suicidan o mutilan? Las más de las veces, ni una. Es obvio que las causas de aquello son más profundas, y si uno se suicida es porque tiene problemas realmente graves, no porque escuchó esta o aquella canción.
Después de leer críticas como las arriba señaladas o como las que mencioné la semana pasada, uno debería sentirse como un hipócrita que se disfraza de católico pero oye rock. Porque ¿quién no ha escuchado con deleite alguna vez alguna canción de los Beatles, Creedence, The Police, U2, Los enanitos verdes, etc.? Salta entonces a la vista algo que muchos negarían enfáticamente aunque se trate de un verdad evidente: como creación artística humana, el rock es hermoso. Toda forma de música lo es, y el rock no puede quedarse fuera de las categorías estéticas (claro, también hay canciones que son pura basura).
Lo malo del rock queda básicamente restringido a las propuestas que formula de manera consciente sobre Dios, el hombre y la moralidad. Sabemos que las letras de las canciones suelen abordar tópicos como el rechazo a Dios, la adoración a la materia y, frecuentemente, al diablo. Hay un desprecio generalizado hacia el alma humana y una glorificación de los sentidos y sus placeres; también hay mensajes de desprecio hacia el cuerpo humano, que aparece repulsivamente distorsionado en videos, discos y camisetas. La vida moral es lo más atacado por el rock y en sus letras es común ver trastornados el bien y el mal; la libertad a veces es negada y a veces es deificada, se hace burla de toda virtud y los vicios son presentados ante la juventud como si fueran el mejor y único modo auténtico de vida. Esos mensajes aparecen de manera explícita en las canciones, los videos y en la misma forma de vivir y morir de los artistas de rock. También han aparecido en la forma de grabaciones subliminales, mas ese problema parece que no es especialmente grave, ya que los experimentos indican que los mensajes subliminales no siempre son captados, difícilmente son comprendidos y rara vez aprendidos u obedecidos.
Para escuchar rock sin pecar es necesario discernir sinceramente sobre el contenido de esa canción, disco o artista y ver si ofende a Dios, a su Palabra o al hombre, imagen Suya. Si no hay ofensa, escuche sin culpa. Si algo está mal, descarte con valor y para siempre tal pieza o intérprete de música. Quizá esto implique un sacrificio muy duro, pero vale la pena.

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PROTAGONISTAS
«La sociedad delega a menudo la determinación de las propias metas al cálculo racional, a la tecnología o al interés de una mayoría. Es necesario subrayar con fuerza que la dignidad de las persona humana está enraizada en el designio del Creador, de modo que los derechos derivados de ella no son sujetos a intervenciones arbitrarias de las mayorías, sino que deben ser reconocidos y mantenidos por todos en el centro de todos los diseños sociales y de todas las decisiones políticas».
S.S. Juan Pablo II

«Nuestra cultura nos bombardea con imágenes y mensajes como 'si se siente bien, hazlo'. Nosotros decidimos que pecar nos va a hacer felices y por lo tanto decidimos probar; así el pecado es percibido falazmente como una promesa de felicidad. El mundo nos dice que mientras más dinero tengamos, más poder tengamos, más famosos seamos, más placeres físicos podamos experimentar como el sexo o las drogas, más felices seremos. La respuesta del mundo para encontrar la felicidad es la búsqueda egoísta del placer, pero al final, esta respuesta y esta promesa se muestran falsas y vacías”.
Mons. Paul S. Loverde, obispo de Arlington, EUA

«El Papa nos recuerda que, si bien la libertad define nuestra nación, la responsabilidad define nuestra vida. Nos reta a vivir a la altura de nuestras aspiraciones. y nunca es tan elocuente como cuando habla de una cultura de la vida. La cultura de la vida es una cultura que acoge, que nunca excluye, nunca divide».
George W. Bush, presidente de EUA

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Dos maneras de observar
El otro día, mirando un Cristo sobre la pared, me puse a pensar y me di cuenta de que teníamos dos maneras de observarlo:
Ver el clavo que sostiene el Cristo, o ver el cuerpo del Cristo que con los clavos se sostiene. Ver el clavo que se esconde detrás del Cristo, o ver el cuerpo del Cristo que esconde todos los clavos. Ver el clavo cuya cabeza se levanta para que no caiga el Cristo, o ver la cabeza del Cristo que mira hacia abajo su pesada carga para que el mundo no caiga. Ver la grieta que hizo el clavo en la pared detrás del Cristo, o ver las grietas que se levantan en cada parte del cuerpo del Cristo.
Cuando vemos un Cristo sostenido por tres clavos, en un cuerpo agotado que esconde en su interior nuestras culpas y penas, con los brazos extendidos en señal de perdón, con graves heridas en cada rincón de su cuerpo y con una mirada de compasión, no nos queda mas que agradecer todo ese amor que nos ha tenido al estar ahí en la cruz.
Aportación de Jorge A. Treviño Lozano.

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INTIMIDADES-LOS JÓVENES NOS CUENTAN
Adicto a la prostitución
Yusi Cervantes Leyzaola
Vengo de una familia muy humilde, y con muchos sacrificios pude estudiar una carrera. Mi vida cambió radicalmente al conseguir un empleo, pues empecé a tener dinero y, por consiguiente, a derrocharlo.En busca del cariño que nunca he encontrado en alguna persona me refugié en prostitutas, y hasta la fecha no he podido dejar ese vicio. Mis papás no saben; ellos me consideran una persona incapaz de hacer esto. Algo de lo que me siento orgulloso es que nunca he fumado ni tomado, ni se me sale alguna maldición o palabra vulgar. Los que me conocen dicen que soy una persona honesta, sincera y trabajadora. No saben la verdad sobre mí. ¿Que puedo hacer para dejar ese vicio de la prostitución y el sexo malsano?

No es suficiente con la fuerza de voluntad para luchar contra ese vicio, como le llamas, que entiendo que ya es en ti una adicción. ¿Qué es lo que hay atrás? Tú mismo lo respondes, de alguna manera: falta de amor, vacío, soledad. Necesitas resolver el problema de fondo. Si a base de fuerza de voluntad quieres combatir esa afición hacia las prostitutas, chocarás con el fracaso una y otra vez.
Voy a reproducir aquí los primeros tres pasos del programa de recuperación de Alcohólicos Anónimos. Viene al caso porque se ha comprobado que estos pasos son de una gran ayuda para la recuperación no sólo del alcoholismo sino de las adicciones en general:
1.- Admitimos que éramos impotentes ante el alcohol y que nuestras vidas se habían vuelto ingobernable.
2.- Llegamos al convencimiento de que sólo un poder superior a nosotros mismos podría devolvernos el sano juicio.
3.- Decidimos poner nuestra voluntad y nuestras vidas al cuidado de Dios, tal como nosotros lo concebimos.
Creo que puedes darte cuenta de que el paso fundamental es poner tu problema en manos de Dios.
Te decía que hay que resolver el problema de fondo. ¿Cuál es? No lo sé. Pero entiendo que tiene que ver con la falta de amor. No vayas a pensar con esto que la solución está en encontrar quien te ame y que si no lo consigues estás perdido. No es así. Lo que necesitas, en primer término, es centrarte en el amor de Dios y en el amor por ti mismo. Necesitas también abrirte al amor de los demás. Porque ahí, donde menos lo supones, hay gente interesada en ti, dispuesta a tenderte una mano si tú lo pides. No estoy hablando del amor de una mujer, ése ya vendrá —si ése es tu camino— a su tiempo, cuando tu corazón sane. Tienes que quitarte de la posición del pobrecito carente de amor y ponerte en la posición del hombre adulto capaz de dar y recibir amor. Porque tienes razón, ese sexo es malsano y te impide una sana relación de amor.
En cuanto a la opinión que los demás tienen de ti, no te sientas culpable. No eres falso. Seguramente eso que los demás ven —que eres honesto, sincero, trabajador— también es cierto. Y nadie tiene por qué saber el problema que te atormenta. Ésa es una verdad que no les corresponde conocer. Es sólo entre tú y Dios y, en todo caso, las personas que puedan ayudarte.

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CUÉNTAME UNA ANÉCDOTA
Fe y paraguas
En un pueblito de zona rural se produjo una larga sequía que amenazaba con dejar en la ruina a todos sus habitantes. Ante la situación límite marcharon a ver al párroco: — Padre, si Dios es tan poderoso, pidámosle que envíe la lluvia necesaria para revertir esta angustiante situación.
— Está bien, le pediremos al Señor, pero deberá haber una condición indispensable..
— ¡Díganos cuál es! —respondieron todos.
—Hay que pedírselo con fe, con mucha fe— contestó el sacerdote.
—¡Así lo haremos, y vendremos a Misa todos los días!
Los campesinos comenzaron a ir a Misa todos los días, pero las semanas transcurrían y la esperada lluvia no se hacía presente. Un día, fueron todos a enfrentar al párroco y reclamarle: — Padre, usted nos dijo que si le pedíamos con fe a Dios que enviara las lluvias Él iba a acceder a nuestras peticiones.
— ¿Han ustedes pedido con fe verdadera?
— ¡Sí, por supuesto!
—        Entonces, si dicen haber pedido con fe verdadera... ¿por qué durante todos estos días ni uno solo de ustedes ha traído el paraguas?
—        
«Si tuvieran fe del tamaño de un granito de mostaza, le dirían a este cerro: Quítate de ahí y ponte más allá, y el cerro obedecería» (Mt 17, 20).

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PINCELADAS
El trabajo y el amor
Justo López Melús *
El amor —que suele estar prostituido— es el motor de todas nuestras acciones. Mi amor es mi peso, decía san Agustín. Por él soy llevado a donde quiera que voy. El amor no puede estar ocioso. Enséñenme un amor ocioso. No podrán. No se rehúsa el trabajo cuando hay amor. Quien ama no trabaja, es decir, no tiene el peso del trabajo. Y todo trabajo, para quien no ama, es una carga pesada.
Un niño de ocho años traía sobre sus hombros a otro más pequeño, que tendría tres o cuatro. Se le veía cansado, pero gozoso con su carga. Le pregunté: «¿Qué, amigo? ¿Pesa mucho?». Y él me contestó con inefable expresión, con fuerza y decisión;: «No pesa, es mi hermano». Y, sonriendo y saludando, se marchó feliz, con una carga que le daba alas. Las alas tienen su peso correspondiente, pero sirven para llevar el peso del cuerpo.
* El autor es Operario Diocesano en San José de Gracia de Querétaro.

(FIN)

EL OBSERVADOR 300-11

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