El Observador de la Actualidad

 

Periodismo católico para la familia de hoy

7 de octubre de 2001 No. 326

SUMARIO

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ENTREVISTA EXCLUSIVA El sínodo de y sobre los obispos

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EN EL PRINCIPIO, LA PALABRA Lecciones de la muerte de un cura rural

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EL RINCÓN DEL PAPA Dios está siempre de parte del fiel

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PENSAMIENTO A FONDO Lanza del Vasto (1901-1981)

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REPORTAJE ¿Hay sectas dentro de la Iglesia católica?

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DEBATE San Mao

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La leyenda negra anticatólica y antihispanista

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DILEMAS ÉTICOS Abuelos, padres, hijos

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CORRESPONDENCIA La guerra no declarada

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FAMILIA Es posible vivir sin drogas

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PINCELADAS La felicidad y la camisa


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ENTREVISTA EXCLUSIVA
El sínodo de y sobre los obispos

Del 30 de septiembre al 27 de octubre se celebra el X Sínodo general de Obispos en el Vaticano, este se realiza en torno al tema de "El Obispo servidor del Evangelio de Jesucristo para la esperanza del mundo". El pasado domingo S.S. Juan Pablo II inauguró el Sínodo en una solemne Eucaristía concelebrada por 55 cardenales, 7 patriarcas, 70 arzobispos, 106 obispos. Dentro de estos obispos se encuentra don Mario De Gasperin Gasperin, obispo de Querétaro; él es uno de los cuatro obispos mexicanos que participarán en este Sínodo. Un día antes de su viaje hacía Roma nos concedió esta entrevista.

EL OBSERVADOR: El Sínodo abre el siglo XXI, después de los acontecimientos del 11 de septiembre ¿Cree que el Sínodo deba reflexionar sobre la contribución del catolicismo a la pacificación y al desarrollo del mundo?

DON MARIO DE GASPERÍN GASPERÍN: Desde luego, el tema es el obispo como testigo del Evangelio, como promotor de la esperanza en el mundo. Es un tema muy hermoso, nos atañe en primer lugar a nosotros los obispos pero todo en servicio de la comunidad.

EO: Hay muchos factores en torno a la reunión de los obispos; el Papa quiere hacer una consulta sobre el estado actual de la Iglesia en el mundo, por un lado, y, por el otro, el tema de la carta sobre el nuevo milenio ¿Cómo mostrar el rostro de Jesucristo en todas y cada una de las situaciones en las cuales se encuentra la Iglesia y entender la Iglesia como la comunidad de bautizados?

MGG: El Sínodo es un instrumento de consulta. El Papa consulta a los obispos sobre el tema que él fija. Ahora tenemos como un adelanto del pensamiento del Papa en su carta apostólica sobre el nuevo milenio, que toda está centrada en la contemplación del rostro de Cristo y desde allí su meditación en su mensaje, en su persona, y, desde luego, el compromiso después de seguir sus huellas y su ejemplo.

Cristo es el anunciado y es el que nos mueve a anunciarlo a Él y a su Evangelio. Este tema es central porque la Iglesia no es la luz de las gentes, sino que la luz de las gentes, de los pueblos, la luz salvadora es siempre Jesucristo. La Iglesia únicamente refleja, anuncia y trasmite esa luz. Entonces, el tema central es siempre Jesucristo.

EO: ¿Es la pastoral el tema fundamental de este cónclave y de esta reunión de consulta entre los obispos?

MGG: El programa es el de siempre: Jesucristo; pero las situaciones cambian y los métodos deben variar, por eso los temas son a veces muy concretos.

El tema que va a desarrollar el señor cardenal Norberto Rivera es el obispo en la megápolis, puesto que él es un pastor que tiene ese gravísimo reto de ser el obispo de una grandísima ciudad. Yo voy a tomar el tema de la eclesiología de comunión, en concreto del plan pastoral porque el Papa nos invita a reorganizar la pastoral de las diócesis. Nosotros tenemos, gracias a Dios, un camino ya andado, como muchas otras diócesis de América Latina.Yo pienso compartir la experiencia de nuestra diócesis con los otros obispos y después pasarla al Papa para que después él dé las normas para la Iglesia universal, según juzgue conveniente. Esto es lo que busca el Sínodo: hacer propuestas al Papa sobre nuevos métodos, nuevos caminos para una mejor evangelización.

EO: ¿Qué puede esperar el mundo católico en este primer Sínodo el siglo XXI?

MGG: Yo creo que acrecentar la esperanza, porque Dios siempre tiene una puerta abierta, Dios siempre tiene un camino que no se ha transitado, pero que Él puede descubrir al hombre, así que, por más que las circunstancias sean difíciles, la esperanza es mucho más grande.

EL OBSERVADOR 326-1

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EN EL PRINCIPIO, LA PALABRA

Lecciones de la muerte de un cura rural
Por Jaime Septién Crespo

Al final de su vida, es decir, al final del Diario de un cura rural, invadido por la enfermedad y el cansancio, pero alegre de ya no tener que luchar contra la desconfianza de sí mismo, el inmortal (por insignificante) cura creado por el novelista francés Georges Bernanos exclama una frase sorprendente, terrible, bellísima: "Odiarse es más fácil de lo que se cree. La gracia es olvidarse. Pero si todo el orgullo muriera en nosotros, la gracia de las gracias sería apenas amarse humildemente a sí mismo, como a cualquiera de los miembros dolientes de Jesucristo".

¿Cuántas veces habré yo releído esta frase? ¿Cuántas veces me habré dicho que basta haber escrito una frase así para hacer valer una vida entera? ¡Y la muerte del cura, narrada por un tal Louis Dufrety —representante en la ciudad de Lille de la empresa Suministros de Droguería y Productos Similares, y amigo de juventud— al señor cura de Torcy!: "…Pronunció entonces, claramente, aunque con una extraña lentitud, estas palabras que estoy seguro de transcribir exactamente: '¡Qué más da! ¡Todo es ya gracia!'. Creo que murió inmediatamente después".

Si "todo es ya gracia" y "la gracia es olvidarse", el cura rural de Bernanos enseña la gran lección de la muerte: su enorme, su apabullante sencillez. El hombre que se toma demasiado en serio sus propias facultades o sus fracasos, a la hora de entregar el espíritu se hallará desnudo, seco, solo, en la paradoja de haber malgastado en rencor el tiempo del don, que no es otro sino el tiempo de hoy, el presente de la vida.

Hay, pues, una enorme claridad en las palabras finales del cura rural: tanto en las escritas en su "Diario" como las dichas suavemente al oído de su amigo. Se trata, en ambos casos, de la gracia y el olvido de sí que prefiguran, que constituyen, la santidad. "Hay una fuerza terrible en la humildad", dice Dostoievski. Y Bernanos: "La humildad es invencible". Los santos lo confirman. Al leer sus vidas caemos en la cuenta de nuestro orgullo, de que no sabemos siquiera acercarnos a entender la fuerza del amor con que Dios nos ama.

Tal vez ese sea el secreto de la salvación: hacernos como niños, en la inocencia de aceptarlo todo, hasta nuestra debilidad pecadora, como representación de la gracia de las gracias: la capacidad inscrita en cada uno para amarnos humildemente, limpiamente, como miembros dolorosos, gozosos y gloriosos del cuerpo ultrajado de Cristo.

EL OBSERVADOR 326-2

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EL RINCÓN DEL PAPA
Dios está siempre de parte del fiel

En audiencia general celebrada en la plaza de San Pedro antes del último viaje apostólico, Juan Pablo II habló sobre el salmo 56.

Se trata, dijo, de «un canto nocturno que prepara a la luz de la aurora, esperada con ansia, para poder alabar al Señor en la alegría. El salmo pasa del lamento dramático dirigido a Dios a la esperanza serena y a la acción de gracias».

El Papa explicó que la primera parte del salmo concierne a «la experiencia del temor por el asalto del mal que trata de golpear al justo. (...) La presencia del Señor no tarda en mostrar su eficacia, mediante el castigo de los adversarios. (...) Esta confianza en la justicia divina, siempre viva en el salterio, impide el desaliento y la sumisión a la prepotencia del mal. Dios se pone siempre de parte del fiel y desbarata las maniobras de los impíos, haciéndoles caer en sus mismos proyectos malvados».

El segundo momento, continuó, es el de la acción de gracias. «La liturgia hace brotar la esperanza. Se dirige a Dios invitándolo a acercarse de nuevo a su pueblo y a escuchar su súplica».

Tras poner de relieve que «el Salmo termina con un canto de alabanza dirigido al Señor», el Santo Padre terminó afirmando que «la tradición cristiana ha transformado este Salmo en un canto del despertar a la luz y a la alegría pascual, que ilumina al fiel, cancelando el miedo a la muerte y abriendo el horizonte de la gloria celestial».

Al dirigirse a los peregrinos de lengua inglesa al final de la audiencia, el Papa dijo con referencia a los ataques terroristas del 11 de septiembre en Estados Unidos: «Invito a rezar en estos días para que Dios guíe las mentes y los corazones de los líderes del mundo, de modo que prevalezcan los caminos de la justicia y de la paz». (VIS)

EL OBSERVADOR 326-3

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PENSAMIENTO A FONDO

Lanza del Vasto (1901-1981)
Por Javier Sicilia

Este año las comunidades del Arca celebrarán los cien años del nacimiento de Lanza del Vasto (Italia, 1901) y los veinte de su muerte (España, 1981); la siguiente entrega de la revista Ixtus, que se edita en México, estará totalmente consagrada a él.

La celebración no carece de significado. Lanza del Vasto es uno de los hombres más inquietantes del siglo XX. Discípulo católico de Gandhi, la profundidad de su doctrina espiritual y la fundación de sus comunidades que se levantan como un desafío frente a los poderes de la globalización y del mercado, no han dejado muchas veces ver al magnífico poeta que también fue. Su poesía, reunida bajo el título de Le chiffre des choses (La cifra de las cosas), contiene, sin embargo, una de las miradas más penetrantes que los poetas del siglo XX hayan lanzado sobre la realidad para develarla.

La palabra «cifra», que da título a su obra, resume muy bien el sentido de su búsqueda. Para los pitagóricos, a quienes Lanza sigue muy de cerca, la esencia de cada una de las cosas y de los seres del universo es de la naturaleza de los números. Cada cosa y cada ser llevan así impresa en su nombre una cifra que guarda el significado de su ser en Dios. El objetivo del poeta es, por lo tanto, descifrar esos números para comprender su sentido y su significado. Así, cuando el poeta nombra algo, lo que hace es descifrarnos la cifra de ese ser oculto a nuestros ojos en su forma aparente; es decir, revelarnos la sustancia íntima que Dios imprimió o, en otras palabras, la expresión tangible de lo que lo hace ser, «su cuerpo invisible -dice Lanza-, que más que cuerpo es el vínculo entre el cuerpo y el alma».

Lanza, a diferencia de otros poetas, al abordar un objeto lo despoja de todo valor, de toda idea, para que, a través del ritmo y de la imagen poética, brille limpio de todos los fantasmas que le ha impuesto la civilización y que nos impiden verlo en su realidad real. En este sentido, Lanza, a través de sus poemas, busca ese lenguaje adámico con el que el hombre nombró en el Paraíso a los seres por vez primera y los conoció en su sustancia íntima, tal y como habían salido de las manos de Dios.

Para Lanza, las cosas y los seres hablan de Dios, porque sus formas revelan un conjunto de leyes esenciales que, al ser tocadas por la mirada poética, dicen su sustancia original y nos revelan la resurrección. Morirá la carne, dice cada poema de Lanza del Vasto, la forma perceptible por los sentidos, pero permanecerá la sustancia que la anima, que da la forma, que nos hace ser en nuestra particularidad y que, como se nos ha prometido, hará que nuestra carne resucite el Ultimo Día. La poesía de Lanza del Vasto anula la muerte. Al descifrar la cifra de cada ser, descubre y nombra su perennidad. No afirma que el ser es inmortal, lo que equivaldría a afirmar una idea; muestra simplemente que el ser es lo que es, lo que su nombre manifiesta.

En este año en que se celebra el centenario de su nacimiento, la poesía de Lanza permanece como un testigo de una realidad que la exaltación de la economía y el imperio de lo virtual nos han velado. Ella nos recuerda que, detrás de la preeminencia de lo económico y la tecnología sobre la vida, Dios no ha muerto, brilla, para los que aún saben ver, en el misterio de cada cosa creada.

EL OBSERVADOR 326-4

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REPORTAJE

¿Hay sectas dentro de la Iglesia católica?
Por Diana R. García Bayardo


«La Iglesia católica no es una máquina aplanadora que todo lo destruye en aras de un falso concepto de unidad», ha dicho el famoso presbítero Flaviano Amatulli.
Para pertenecer a la Iglesia hace falta cumplir con ciertos elementos: estar bautizados y profesar la misma fe que transmitieron los apóstoles, es decir, la que se recoge, de manera muy resumida, en el Credo. Cumplidos tales requisitos, el fiel cristiano es libre de desplegar toda suerte de prácticas que lo empujen a alcanzar su salvación. Aquí no hay más límite que el de la propia imaginación.

Es por eso que, a lo largo de la historia, han surgido numerosos movimientos apostólicos y órdenes religiosas dentro de la Iglesia de Cristo. Cada grupo tiene objetivos específicos y métodos peculiares de trabajo, pero todos tienen un idéntico fin: la vida eterna, y se mantienen en comunión con los demás miembros de la Iglesia.

Es verdad que no todo es miel sobre hojuelas: quizá los miembros de una congregación puedan desaprobar alguna acción llevada a cabo por los miembros de otra orden, o no coincidan en las interpretaciones teológicas. Pero el conflicto, si así se le puede llamar, se deberá a que su manera de trabajar por la causa de Cristo es diversa, o a que, en el momento de interpretar una verdad de fe, simplemente hacen lo que debe hacer un teólogo: reflexionar sobre la fe. Si la reflexión es acertada o herética es cosa que deberá decir el Magisterio de la Iglesia.

Sin embargo, no han faltado acusaciones, especialmente de nuestros hermanos separados, de que en la Iglesia católica hay auténticas sectas; que franciscanos, paulinos, dominicos, legionarios, etc., son grupos sectarios que no difieren en nada de las pequeñas sectas protestantes que pululan por el mundo; y que lo que puede existir de unidad entre las diversas congregaciones y movimientos es semejante a la que estas «iglesitas» tienen unas con otras.

Nada más falso. Entre las religiones protestantes no hay unidad de fe. Por ejemplo, algunos grupos creen que no existen sacramentos; otros, que hay tres; unos más, que sólo el bautismo es un sacramento. Hay quienes aseguran que en las iglesias todos tienen el mismo rango (democracia), mientras que otros insisten en que debe haber jerarquía. Respecto a ésta, unos dicen que la constituyen sólo los obispos (iglesias episcopalianas), o bien los presbíteros (iglesias presbiterianas), u otros individuos a los que simplemente les han llamado «pastores» y «reverendos».


Muchos ritos, una Iglesia

Pero el asunto puede tornarse confuso para más de un católico al enterarse de que en nuestra Iglesia hay más de un rito. Acostumbrados a que, en cualquier templo católico que nos metamos, o en cualquier transmisión que sigamos de los viajes papales, las Misas son idénticas, sin importar en qué lengua se digan, encontrarnos de pronto a Juan Pablo II en una celebración de rito oriental en su viaje a Ucrania puede habernos desconcertado. A lo mejor hasta se crearon sospechas de que el Papa, «por quedar bien», se puso a hacerles el juego a los ortodoxos. Pero no es así.

La mayor parte de la Iglesia católica celebra su liturgia en rito latino, el que nosotros conocemos y hasta nos sabemos de memoria. Pero la riqueza de que somos herederos es rica y compleja. Y es que a la Iglesia católica pertenecen más miembros de los que nos imaginamos. Por ejemplo, no todas las iglesias orientales son ortodoxas: también las hay católicas. Y nos todas las tradiciones rituales son latinas: las hay alejandrinas, armenias, caldeas, bizantinas, etc.

Antes, ¿sólo latín?

Incluso en cuanto a la lengua litúrgica, aunque suele creerse que antes del concilio Vaticano II era exclusivamente el latín, también incluía, por mencionar algunas, el ghéez (para la tradición alejandrina-etíope), el copto (para la tradición alejandrina-egipcia), el árabe (también para la tradición alejandrina-egipcia), el sirio (para la liturgia antioquena, tanto de sirios, maronitas y malankeres, y para la tradición caldea en China e India), el armenio clásico (para la tradición armenia), el malayalam (para los sirio-malabares) y el griego (para la tradición constantinopolitana o bizantina, también denominada «rito griego»).

La característica de las «lenguas litúrgicas» es que en ellas se hicieron las primeras traducciones de los textos bíblicos y litúrgicos. Por ello se remontan a tiempos muy antiguos. Por ejemplo, según la tradición, el malayalam lo empleó la Iglesia siro-malabar desde tiempos de santo Tomás apóstol.


Las «iglesias» de la Iglesia

Las siguientes iglesias están en plena comunión con el Papa; por tanto, sus miembros son católicos y conforman la única Iglesia fundada por Cristo sobre los apóstoles.

A) Iglesias orientales católicas.- Son 21 diferentes. En total con algo más de 17 millones de fieles.
1) Iglesia copta egipcia.- De tradición alejandrina. Con unos 200 mil fieles.
2) Iglesia copta etíope.- De tradición alejandrina. Con 145 mil fieles, aproximadamente.
3) Iglesia malankar.- De tradición antioquena. Se encuentra principalmente en la India. Tiene unos 310 mil fieles.
4) Iglesia maronita.- De tradición antioquena. Numerosa. Con unos 3 millones 305 mil fieles. Incluso en México, en la ciudad de Guadalajara, se ordenó hace unos dos años el primer presbítero católico mexicano de rito maronita.
5) Iglesia siria.- De tradición antioquena. Con 110 mil fieles, poco más o menos.
6) Iglesia armenia.- De tradición armenia. Con más de 250 mil fieles.
7) Iglesia caldea.- De tradición caldea o siro-oriental. Con 315 mil fieles, aproximadamente.
8) Iglesia malabar.- De tradición caldea o siro-oriental. También se le llama Iglesia siro-malabar. Es de las más numerosas, con unos 3 millones 155 mil fieles.
9) Iglesia albanesa.- De tradición constantinopolitana o bizantina. La más pequeña de todas, con menos de dos mil fieles.
10) Iglesia bielorrusa.- De tradición constantinopolitana o bizantina. Apenas tiene unos 5 mil fieles.
11) Iglesia búlgara.- De tradición bizantina. Con 20 mil fieles.
12) Iglesia eslovaca.- De tradición constantinopolitana o bizantina. Con 240 mil fieles.
13) Iglesia greco-melquita.- De tradición constantinopolitana o bizantina. También llamada, simplemente, «melquita». Con un millón cien mil fieles.
14) Iglesia griega.- De tradición constantinopolitana o bizantina. Con unos 2 mil 500 fieles, más o menos.
15) Iglesia húngara.- De tradición constantinopolitana o bizantina. Con 280 mil fieles aproximadamente.
16) Iglesia ítalo-albanesa.- De tradición constantinopolitana o bizantina. Con 62 mil fieles.
17) Iglesia rumana.- De tradición constantinopolitana o bizantina. Se tenía computada una cifra provisional de 500 mil fieles, pero podría ser mayor.
18) Iglesia rusa.- De tradición constantinopolitana o bizantina. Con 3 mil 500 fieles.
19) Iglesia rutena.- De tradición constantinopolitana o bizantina. Con medio millón de fieles
20) Iglesia ucraniana.- De tradición constantinopolitana o bizantina. Con 5 millones de fieles.
21) Iglesia bizantina.- De tradición constantinopolitana o bizantina. Se encuentra en territorio de la ex-Yugolsavia. Tiene unos 50 mil fieles.
B) Iglesia latina.- O Iglesia de Occidente, con unos mil millones de fieles. Es el grupo litúrgico al que la mayoría de nosotros pertenecemos.

EL OBSERVADOR 326-5

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DEBATE

San Mao
Por Bruno Ferrari

El 9 de septiembre se cumplió el 25 aniversario de la muerte de Mao Tse-Tung. Esta vez sin grandes desfiles ni pancartas y en la mayor discreción que jamás se hubiera visto. Según pude enterarme a través de mis colegas de trabajo en China, en Shao Shan, su ciudad natal, lo recordaron unas dos mil personas, lo que para la abultada población de aquel país (más de mil millones de personas), es verdaderamente un número muy reducido.

De hecho, algunos obreros que aprovecharon este aniversario para convocar a la unidad de la "clase obrera" fueron detenidos por la policía local por haber impedido el tráfico libre de vehículos. Esta última situación resulta singularmente curiosa, ya que el automóvil es considerado el símbolo por excelencia del capitalismo contemporáneo, terrible enemigo, junto con la religión, de la filosofía de Mao.

China es un país interesantísimo. Su rostro en los últimos diez años ha cambiado rápidamente. Las bicicletas, que eran prácticamente el símbolo de la clase obrera, han sido sustituidas por el automóvil, aunque todos sean del mismo modelo. Concretamente en Beijing se ve por todos lados el desaparecido modelo del "Corsar" que conocimos en México.
Este "fenómeno" no debería llamar la atención si recordamos la decisión del partido comunista chino de aceptar la inscripción en sus filas de empresarios privados, actitud que estoy seguro nunca hubiera ocurrido en los tiempos de Mao. Lo cierto es que este año se ha puesto aún más en evidencia que la importante figura de Mao ha dejado de ser en su propio país símbolo por excelencia de una cultura comunista. Esto no quiere decir que el pueblo deje de considerarlo como uno de sus más importantes personajes.

Aún recuerdo, durante en mi ultima visita a aquel país, la charla que tuve con un taxista que hablaba inglés. El hombre notó mi nerviosismo mientras diestramente evitaba atropellar a las miles de personas que cruzaban por todos lados, ignorando los semáforos hasta cierto punto ocultos, entre el caos de colores y pequeños puestos localizados prácticamente por todos lados en el centro de Beijing. Luego me dijo: : "No se preocupe: nada puede pasarnos, él nos protege", señalando a un pequeño muñeco de Mao que bailaba de uno a otro lado colgado de su espejo retrovisor.

Pensando en el 25 aniversario de su muerte me cuestiono lo que significaría para Mao, quien dedicó tantos recursos y esfuerzos a eliminar las religiones en China, el que ahora pudiera verse convertido en una especie de talismán, en algo así como el santo de los taxistas.

Qué difícil sería para el fundador de la China comunista, cuyo cuerpo embalsamado sigue exhibiéndose en el mausoleo de Tiananmen desde su muerte el 9 de septiembre de 1976, el ver su nombre escrito en buena parte de los restaurantes que se han abierto para el turismo.
El 1° de septiembre de 1949 Mao subió a lo alto de la puerta principal de la ciudad prohibida para anunciando a su pueblo que China se encontraba nuevamente de pie como una nación libre e independiente. ¿Qué sentiría ahora al verse como un objeto comercial que se ha convertido en una fuente más de ingresos debido a las compras que hacen los turistas de tantos artículos que llevan su imagen?

¿Qué nos diría Mao si viera convivir al capitalismo y al maoísmo como lo hacen ahora? ¿Qué pensaría si viera a los jóvenes de China abarrotando las discotecas, bailando música rock y bebiendo cerveza; vestidos con camisetas que muestran su rostro, prendiendo cigarros de marcas estadounidenses con encendedores decorados con un Mao levantando un brazo, presumiendo sus relojes de pulso en los que aparece su rostro y la mitad del cuerpo indicando con sus brazos el paso de las horas y los minutos?

Pero lo peor para él, sin duda alguna, sería el descubrir que muchos lo han convertido en un mito, en un santo. Es decir, en sus propias palabras, en "el opio del pueblo".

EL OBSERVADOR 326-6

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La leyenda negra anticatólica y antihispanista
Por Álvaro de Maortun

«¡Gracias,España!, porque la parcela más
numerosa de la Iglesia de hoy, cuando
se dirige a Dios, lo hace en español».
JUAN PABLO II.

El antihispanismo llegó a ser parte integral del pensamiento inglés. Escritores y libelistas se esforzaron por inventar mil ejemplos de la vileza y perfidia española, y difundieron por Europa la idea de que España era la sede de la ignorancia y el fanatismo, incapaz de ocupar un puesto en el concierto de las naciones modernas. Tal idea se generalizó por la Europa secularizada y petulante del oscurantismo «ilustrado» y enciclopedista, señalando a la Iglesia como causa principal de semejante «degradación» cultural española. Esta idea se difundió después por todo el ámbito anglosajón y, naturalmente, entre los yanquis.

Los agentes panfletistas de la leyenda negra —cínicos por cuanto acusan a España de vilezas y crímenes que sólo ellos cometieron— y los pueblos que asimilaron borreguilmente el fanatismo antiespañol, en particular el mundo anglosajón, no sólo tergiversaron la historia y la grandeza de la empresa española en América, sino que a la vez silenciaron sus propios sistemas coloniales que, del siglo XVII al XIX, exterminaron casi por completo a los aborígenes del norte de América y sometieron a tantos pueblos africanos, asiáticos y oceánicos a una casi total esclavitud. Silencian la permanencia actual de las razas aborígenes en los países colonizados por España, así como el intenso mestizaje que desmiente toda mentalidad racista. Y también, naturalmente, silencian que las intervenciones pontificias en defensa de los indígenas obedecieron a peticiones de la Corona española que, ya con anterioridad, había dictado normas humanitarias, como esa gloria jurídica de España que son las leyes de Indias y el Derecho de Gentes. Todos los Papas han tenido menciones honoríficas para la acción evangelizadora y civilizadora de España.

Cabe otra consideración: sólo España tiene leyenda negra; en cambio, ninguna nación del ámbito protestante la tiene, ¿por qué? Sólo existe una posible respuesta. La importancia española en el mundo llegó a ser enorme durante los siglos XVI al XVIII. Su influencia cultural, política y militar fue universal y benéfica para el orbe porque todas sus acciones estuvieron inspiradas y movidas por la doctrina y el espíritu católico. Pero después triunfó la herejía y el error en gran parte del mundo económicamente fuerte de Occidente, con su espíritu protestante y racionalista. Y fue este mundo triunfante del error y del antihumanismo el autor del prejuicio mundial que se llama leyenda negra, la cual es sólo y a la vez anticatólica y antiespañola

(Resumido de «Desde la Fe», Semanario de la arquidiócesis de México,No. 218/del 22 al 28 de abril del 2001)

EL OBSERVADOR 326-7

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DILEMAS ÉTICOS

Abuelos, padres, hijos
Por Sergio Ibarra

Es curioso, pero casi nadie es preparado para ser hijo; tampoco se nos enseña a ser padres. La verdad es que aprendemos a golpes. Suelen ser enseñanzas dolorosas, pero también gratificantes.

Quienes han tenido la bendición de ser padres estarán de acuerdo en que, una vez que uno vive el asunto, se aprende a valorar mucho más el amor que uno recibió de sus propios padres. La historia se repite, pero ahora con los papeles invertidos.

El día de hoy deseo referirme a un dilema ético relacionado con el otro camino de la vida. De hecho, desde nuestro nacimiento no existe nada más seguro en el ser humano que la eventual partida, nuestra propia muerte. Nada es mas cierto e irrenunciable. Si Dios nos presta la vida y luego uno hace algo por cuidarla es probable que lleguemos a viejos, y nos enfrentaremos a la vejez. Lamentablemente tampoco nos enseñan, no hay materias, ni escuelas, ni diplomados para ello, salvo el ejemplo de quienes nos antecedieron.

Puedo recordar con un enorme cariño a mi bisabuela y a mi abuela materna, las únicas que conocí, con quienes, desde mi infancia, compartí el gusto por los pasteles. Mas mi abuela me dejó una enorme cantidad de enseñanzas. Cuando la vi partir no imaginé que mi madre algún día también sería la abuelita del pelo blanco. Pero la vida es así, todo empieza de una forma y termina de otra; sin embargo, paradójicamente hay una convergencia.

¿No precisamente porque aquellos que nos cuidaron y nos dieron su mano para no tropezar al aprender a caminar, ahora nos piden, calladamente, les ayudemos en su difícil andar durante los últimos que darán?

Qué triste que alguien se pueda molestar y perder la paciencia con sus viejos porque no llegan al baño, porque no comen bien. La vida es un enorme ciclo que, de ir todo mas o menos bien, termina donde principia, es decir, dependiendo de los demás, y la justicia debería hacernos ver que aquellos de quienes dependimos en nuestros años de la infancia y la adolescencia, eventualmente, sin pedírnoslo, esperan ya no sólo el apoyo físico, si es que están en esa circunstancia, sino nuestro amor, nuestra compañía, nuestras historias, nuestra comprensión.

Y por si acaso alguien ha olvidado el cuarto Mandamiento, échele una repasada.

EL OBSERVADOR 326-8

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CORRESPONDENCIA
La guerra no declarada

Eran aproximadamente las 8:20 de la mañana. A 24 horas de ocurrido el ataque terrorista en EU todavía acaparaba toda la atención. Todos los noticieros rezumbaban alrededor del incidente como abejas en panal. En el aparentemente confiable noticiario de TV Azteca "Hechos de la Mañana" anunciaron a un doctor que nos iba a decir cómo presentar este trágico acontecimiento a nuestros hijos pequeños. Cómo explicarles este bochornoso asunto tan difícil de explicar.

Sin duda se trata de un hecho sumamente lamentable. Una tragedia. Una masacre. Una auténtica declaración de guerra no sólo contra los EU sino contra toda la humanidad. La muerte de tal vez diez mil personas en condiciones trágicas sólo para saciar la sed de sangre alimentada por el odio de un fanático.

De pronto apareció una escultural modelo en un vistoso bikini, y, con gala de sensualidad, comenzó a quitarse el sostén. Un hombre que la contemplaba entusiasmado comenzó también a desnudarse, pero al reparar en su pobre anatomía sintió una enorme vergüenza y la mujer un enorme desprecio. Después de anunciar un producto para aumentar la potencia masculina, la escena se repite, esta vez con gran regocijo de los dos. La mujer arroja festivamente su sostén que queda colgando de algo que sobresale del hombre mientras nosotros contemplamos su elegante trasero (el del hombre).

Esta escena que debería representarse en la intimidad de una habitación se estaba presentando a las 8:20 de la mañana en la sala de mi casa, alternando con las noticias sobre los horrores del terrorismo mientras mi esposa daba de desayunar a mi hija de 4 años. Y yo me quedo pensando: ¿También habrá un doctor que me diga cómo explicarle esa escena a mi hija? ¿O debemos dar por entendido que este tipo de eventos no necesita explicación? Porque, lo que es a mí, me dio más terror que el ataque a las torres.

Porque, así como es espantoso que el terrorismo mate diez mil gentes, no podemos ignorar que muchas más son las que mueren a causa de otras manifestaciones del pecado. ¿Cuántos se mueren todos los días de hambre? ¿Cuántos en guerras fratricidas? ¿Cuántos en persecuciones religiosas?  Y, volviendo a nuestro flamante anuncio, ¿cuántas vidas se pierden a causa del libertinaje sexual?  Cuente usted enfermos de SIDA,  enfermedades venéreas, violaciones, crímenes pasionales, vidas deshechas por familias desintegradas, y abortos.  Les puedo asegurar que son mucho más de diez mil.

Un ataque terrorista ocupa todos los medios durante días. Otro más mortífero pasa inadvertido para la mayoría.

Algún día los niños se tienen que enterar de lo que es el sexo, y es mejor que lo aprendan de una buena fuente. Pero lo que estamos viendo no es una buena fuente.  Es una publicidad sin reglas ni medidas para vender un producto que es comprobadamente peligroso. Se organizan campañas contra la droga y se ponen frases de advertencia en anuncios y en empaques de cigarros y licores. Y el sexo se ofrece sin advertencias.  Qué bueno sería que en todos los programas, anuncios y revistas con algún contenido erótico (es decir, casi todos) también se incluyera una frase así como: "El uso de este producto como simple diversión es peligroso para la salud del cuerpo y del alma". Y resulta que esa advertencia nunca aparece.  Ni en escuelas, ni en medios masivos, ni en campañas del gobierno. Si acaso en algunas familias.  Y cuando alguien se atreve a pronunciarla, entonces sí se levantan muchas voces de indignación y lo acusan de mocho, retrógrado, fanático, etc...

En algunas series o películas se ha insinuado que los enemigos de EU internan droga en el país con el único macabro propósito de destruir la civilización occidental.  Y nadie se pregunta quién está detrás del libertinaje sexual. Afortunadamente estos grupos no se han dado cuenta del poder destructivo que tiene. El día que lo descubran y lo utilicen, el ataque a las torres gemelas va a parecer como un juego de niños.

El ataque terrorista se quiere interpretar como una declaración de guerra de los árabes contra los gringos.  Y el presidente de EU promete que los gringos la van a ganar. El ataque contra el pudor se quiere interpretar como algo gracioso. Y la verdad es que, con anuncios como ése, Satanás puede causar más daño que muchos terroristas juntos. La verdad es que ambos son parte de la eterna guerra no declarada de Satanás contra la humanidad.  Bush piensa aniquilar a los musulmanes.  ¿Y quién piensa en derrotar a Satanás?

Walter Turnbull

EL OBSERVADOR 326-9

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Es posible vivir sin drogas
Por Yusi Cervantes Leyzaola

"Se puede vivir sin drogas", éste es el mensaje que los miembros de Narcóticos Anónimos quieren dar a los adictos a las drogas que todavía no descubren esta realidad.

El programa con el que Narcóticos Anónimos ayuda a estos enfermos a recuperarse ha sido tomado del de Alcohólicos Anónimos, que incluye los doce pasos y las doce tradiciones que han ayudado a tantas personas alcohólicas a lograr una nueva vida lejos de su adicción. Es un magnífico programa, que enfatiza el crecimiento espiritual, ayuda a recuperar los valores y a aceptar la propia impotencia ante el problema y la necesidad de acudir a un poder superior. Narcóticos Anónimos agradece esa herencia.

En Narcóticos Anónimos se hace un enfoque directo a la recuperación. "Se trata de no estigmatizarnos por el pasado —nos dice un miembro de esta organización—, de enfrentarnos a nuestra adicción sin lacerarnos, sin pensar que fuimos los más malditos, sino enfocándonos al diario vivir, a los errores del presente, a ir poco a poco dejando atrás el pasado. Es un programa basado en la recuperación, en los logros, en salir adelante con unidad y con amor".

El único requisito para entrar al grupo es querer dejar el consumo, nada más, no se pide siquiera ya haberlo dejado. No se ataca a las personas; al contrario, desde el primer momento se les da la bienvenida y se les acoge, no importa cuál sea la droga a la que es adicta, ni de qué sexo es, ni su religión ni sus creencias políticas. "El adicto llega al grupo destrozado. Si se le ataca o critica es probable que huya. Es mucho mejor tratarlo con comprensión y respeto". El ambiente es de completo anonimato. Lo que ahí se dice ahí se queda. Se invita siempre a los compañeros a expresar sus inquietudes y sus experiencias. "Nadie mejor que un adicto para entender a otro adicto. Padecemos lo mismo, sabemos de qué se trata…". Esta relación con adictos que ya han descubierto una vida sin drogas es sumamente terapéutica.

En este grupo no hay tribuna: al principio fue porque no tenían dinero para comprar una, pero luego descubrieron que al sentarse en círculo se sentían con más confianza. Éste es un lugar donde ser escuchado y comprendido. Es un lugar de fraternidad. Es, en verdad, una opción importante, especialmente para los jóvenes, que son agredidos a causa de su adicción por la policía (es un delito), por medios sociales violentos, incluso por la violencia en sus familias...

La recuperación no consiste solamente en dejar el consumo, es también ir mejorando la forma de vida, ir superando los defectos de carácter —identificarlos y controlarlos—. "Se trata de mantenernos limpios física, mental y espiritualmente", nos dice otro miembro de Narcóticos Anónimos.

El problema social de la adicción es cada día más grave. Ahora hay chicos que empiezan a consumir desde los 10 años de edad. Hay que empezar a dar información preventiva a los jóvenes antes, desde la primaria. Hay que informar a los padres de familia. Hay que ir a los barrios. Es una labor que compete a toda la sociedad, evidentemente fuera del alcance de un pequeño grupo de personas que se reúnen para superar su problema. Lo que sí les compete a ellos es invitar a más personas que estén sufriendo lo que ellos sufrieron para que descubran que pueden salir de ese infierno, que pueden vivir plenamente, amar y llevar a cabo sus metas en la vida.

El grupo de Querétaro es muy nuevo, tiene apenas 33 semanas, pero ya está afiliado a la Oficina de Servicios Generales de Narcóticos Anónimos, recibiendo apoyo y asesoría de esa organización. La dirección —a donde puede acudir cualquier persona adicta a las drogas— es Manuel Gómez Morín 163-4, zona comercial (entre ave. Plateros y ave. Peñuelas), fraccionamiento El Parque. C.P. 76149. Las sesiones son de lunes a sábado, de 6:30 a 7:30 p.m. y de 9 a 9:30 p.m.

Usted puede solicitar gratuitamente en las oficinas de El Observador el documento «Ideas para un programa de prevención y de normativas en alcohol y drogas en el trabajo».


El objetivo es dejar de sufrir
Testimonio de dos adictos a las drogas en recuperación

 N.- Vivir es doloroso. Pero vale la pena sacar desde dentro de uno las propias capacidades: de amar, de trabajar, de ser honesto… capacidades que se habían perdido a causa de las drogas. Es posible salir de el círculo del derrotismo. El adicto cree que no puede vivir sin las drogas. Me empecé a recuperar al darme cuenta de que sí se puede, verdaderamente, vivir sin consumir. Entonces pude ver que la vida, aunque dolorosa, es bueno enfrentarla.

C.- Vale la pena dejar las drogas por la necesidad que tenemos de vivir. El consumo, al principio, es una trampa: promete fantasía, exaltación, emociones... pero las cobra con mucho sufrimiento, soledad y autodegradación. Uno empieza a hacer cosas negativas: mentir, robar, somos capaces de todo, con tal de conseguir la droga. Empiezas a necesitar más y más cantidad de droga. Te destruyes física, mental y espiritualmente. Vives en carne propia un infierno. Cuando entendemos que hay alternativas empieza la recuperación.

N.- El programa funciona cuando uno quiere que funcione. La primera vez que intenté dejar las drogas lo hice por mis padres. La segunda, por mi mujer. Y ninguna de estas dos veces la logré porque me faltaba lo fundamental. El cambio ha sido radical: esta vez lo estoy haciendo por mí mismo. Estoy harto de sufrir, estoy harto de estar harto. Antes soñaba con el día en que no iba a consumir y creía que eso nunca iba a ocurrir. Hoy ya no consumo. Los problemas de la vida siguen ahí, no se han alejado, pero ahora puedo enfrentarlos. Antes mi concepto de bueno era tener la sustancia, mi concepto de malo era no tenerla. Ahora lo bueno es despertar cada día sin dolor de cabeza, con una esperanza y con una meta: la de ser honesto conmigo y con mi familia. El objetivo es dejar de sufrir.

C.- El adicto no se da cuenta de todo lo que afecta a su alrededor. El adicto que ya no consume ya no causa problemas, ya no es el centro negativo de atracción.

Yo perdí mi casa, mi trabajo y a mi familia. Ahora ya tengo trabajo. Estoy aprendiendo a vivir, a enfrentarme a mí mismo, asumiendo mi propia responsabilidad. Ya no dependo de nada. Sé que tengo un objetivo, una meta: ya lo reconozco. Quiero recobrar el tiempo perdido, empezar a dar, porque los adictos generalmente estábamos esperando recibir.

La adicción te seca. Físicamente acaba con tu organismo; mentalmente te llena de obsesiones; espiritualmente, el alma se vacía. Por lo tanto, la adicción destruye al ser. Los adictos somos personas que no pueden dar más que lástima. Acabamos en el panteón. Pero en Narcóticos Anónimos verdaderamente encontramos una nueva vida.

EL OBSERVADOR 326-10

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PINCELADAS

La felicidad y la camisa
Justo López Melús *

Era un joven inquieto que no conseguía ser feliz. Un sabio le recomendó: — Serás feliz si encuentras y te pones la camisa de un hombre feliz.

Y empezó la búsqueda. Fue a la corte y consiguió la camisa del rey. Pero el rey vivía entre traidores y no era feliz. Y dejó la camisa. Luego obtuvo la camisa de un rico, pero la riqueza no le proporcionaba la felicidad, y la dejó. Después fue con un pintor célebre que dijo que la pintura le proporcionaba gloria, pero también envidia, y no era feliz. También abandonó la camisa. Desilusionado, volvió a su casa. Pasando cerca de un campo oyó una alegre canción. Era un pobre campesino que araba cantando.
— Buen hombre, ¿eres feliz?
— Totalmente —le contestó.
— ¿No deseas nada?
— Nada.
— ¿Te cambiarías por un rey?
— Ni hablar.
— Bueno, ¿quieres venderme tu camisa?
Se echó a reír y respondió: — ¿Mi camisa? ¡Pero si yo no tengo camisa!
O sea que ni el poder, ni la riqueza, ni la camisa proporcionan la felicidad.
* El autor es Operario Diocesano en San José de Gracia de Querétaro.

(FIN)

EL OBSERVADOR 326-11

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