El Observador de la Actualidad

 

Periodismo católico para la familia de hoy

2 de diciembre de 2001 No. 334

SUMARIO


bullet La familia armónica es el ecosistema del ser humano
bullet EN EL PRINCIPIO, LA PALABRA Orar por la paz, ayunar por la paz, construir la paz
bullet Y apenas empieza
bullet PICADURA LETRÍSTICA ¿Lo Cuauhtémoc sí quita lo Cortés?
bullet DESDE EL CENTRO DE AMÉRICA Las palabras de Jesús
bullet MIRADA JOVEN La supuesta libertad de la opinión pública internacional
bullet INITIMIDADES -LOS JÓVENES NOS CUENTAN- Bulímica, deprimida y gay

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«La familia armónica es el ecosistema del ser humano: la cuna, casa y escuela de la vida»

Del 16 al 18 de noviembre España celebró su Congreso Nacional de Familia. Las reflexiones de los dos mil participantes llevaron a la elaboración de un Manifiesto final que a continuación resumimos:

1.
Las familias participantes en el congreso renovamos nuestra fe en la familia, el máximo bien social.

2. Reconocemos que la familia es la comunión de personas que brota del matrimonio natural, alianza indisoluble entre un varón y una mujer, comprometidos públicamente en el proyecto de formar un hogar donde pueda germinar el don de la vida de los hijos.

3. La familia sana hace posible la salud y el vigor de toda la comunidad civil. La familia enferma desintegra y desvertebra el conjunto de la sociedad. La familia armónica es como el hábitat o ecosistema del ser humano: la cuna, casa y escuela de la vida humana. Donde acaba la familia comienza la soledad y la marginación.

4. Denunciamos la falta de políticas familiares justas y adecuadas. La causa de ello es una concepción individualista, relativista y materialista, que excluye de la vida social la búsqueda de los valores.

5. Para que la familia pueda existir y actuar requiere un marco jurídico y socio-económico justo con: legislaciones familiares congruentes con su verdadera identidad, sin asemejar al matrimonio y a la familia con otras realidades que no lo son; políticas fiscales verdaderamente familiares; una política de viviendas decorosas para todas las familias; una política social de ayudas a las familias con especiales dificultades; una política laboral que permita a las mujeres ser madres y cuidar de sus hijos pequeños, y a los padres dedicar tiempo a la convivencia familiar; una política sanitaria que favorezca la atención de los familiares enfermos; y una política solidaria con las familias pobres del tercer mundo y con las personas sin familia, marginadas de nuestra sociedad.

6. Muchas personas no quieren dar vida con amor generoso porque se valora más tener cosas y disfrutar de comodidades. Pero, además, hay que deplorar un hostigamiento y conjura contra la vida: no se crean las condiciones favorables a la paternidad y maternidad.

7. Los padres son los primeros responsables de la educación de sus hijos. Se ha de facilitar este derecho-deber de los padres, incluyendo la enseñanza religiosa y la educación afectivo-sexual.

8. La promoción de una verdadera cultura familiar se realiza mediante todas las formas de expresión de los valores humanos: científicos, éticos, relacionales, estéticos, lúdicos, etc., que elevan a las personas y comunidades a los niveles más altos y creativos de humanidad.

9. La resolución jurídico-social de los conflictos familiares no ha de ser una mera facilitación del divorcio, sino una verdadera orientación familiar, dirigida a rehacer el entramado familiar.

10. Animamos a potenciar el asociacionismo familiar en sus variadas formas, para que sean las familias mismas quienes adquieran el protagonismo e iniciativa en la construcción de una sociedad verdaderamente humana.

EL OBSERVADOR 334-1

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EN EL PRINCIPIO, LA PALABRA

Orar por la paz, ayunar por la paz, construir la paz
Por Jaime Septién Crespo

Las iniciativas por la paz son fruto de un corazón rebosante del amor de Dios. La paz de Dios tiene que extenderse al reino de este mundo: "mi paz les dejo, mi paz les doy", dijo Cristo, en promesa a sus apóstoles. Una paz fecunda y fecundante. Basta un gesto para cambiar la espiral de violencia que arrebata hoy al mundo.

Esos gestos, esas iniciativas son del papa Juan Pablo II.

1. "En este tiempo oportuno, pido a los católicos que se viva el próximo 14 de diciembre como día de ayuno, en el que recen con fervor para que Dios conceda al mundo una paz fundada en la justicia, y nos permita encontrar adecuadas soluciones a los muchos conflictos que angustian al mundo".

Se trata de rezar, sí, pero también de ayunar y de dar limosna. "Aquello de lo que nos privemos con el ayuno puede ser puesto a disposición de los pobres, en especial de quien sufre en este momento las consecuencias del terrorismo y la guerra".

2. También, en el respeto al otro, pero en la comunión con el que reza a Dios y ayuda a los pobres, hay que construir con hechos la civilización del amor. "Tengo la intención de invitar a los representantes de las religiones del mundo a venir a Asís el 24 de enero de 2002 a rezar por la superación de las contraposiciones y por la promoción de la auténtica paz".

Nada es tan grande que explique la guerra, la supresión del otro, el egoísmo según el cual lo que es mío se impone a lo tuyo, voluntariamente o a fuerza. "Queremos encontrarnos juntos, en particular cristianos y musulmanes, para proclamar ante el mundo que la religión no debe ser nunca motivo de conflicto, de odio y de violencia".

La religión es el soplo divino del Espíritu Santo en el corazón del hombre. "Quien acoge, verdaderamente, en su interior la palabra de Dios, bueno y misericordioso, debe excluir del corazón toda forma de odio y enemistad".

El giro cristiano es de 180 grados con respecto al lenguaje mundano. Éste dice: "si quieres la paz, prepárate para la guerra". El cristiano responde como el Papa: "si quieres la paz, prepárate para el amor".

Desde luego es más valiente quien ama que quien guerrea; quien protege la vida que el que mata toda forma de inteligencia, toda manifestación de belleza, toda exhibición de la hermandad de los hombres.

EL OBSERVADOR 334-2

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Y apenas empieza
Por

Y apenas empieza
Por
Rolando García Alonso



A menos de dos mil kilómetros de Afganistán, en plena península arábiga, se celebró hace unos días la IV Conferencia Ministerial de la Organización Mundial de Comercio (OMC). La sede era la capital del pequeño emirato de Qatar, Doha, escogida en parte por la dificultad que tendrían los manifestantes antimundialización para asistir. La Conferencia Ministerial es el órgano supremo de la OMC. En ella se toman, por consenso, las decisiones en cuanto a las negociaciones de liberación comercial entre sus 142 miembros. Las tres primeras se llevaron a cabo en Singapur, en Ginebra y en la tristemente célebre Seattle.

La Conferencia de Doha era importante debido a que en ella debía decidirse el programa y el calendario de las negociaciones futuras. Desde el fracaso de la Conferencia de Seattle, muchos temas importantes habían quedado en el tintero. El más importante, quizá, era el sentimiento de los países en vías de desarrollo de estar quedando fuera de las decisiones centrales de la arquitectura del comercio internacional, tomadas, en parte, por acuerdo entre los llamados países «ricos». Por otro lado, algunos países desarrollados tenían interés en incorporar a las negociaciones temas de protección al medio ambiente, normas mínimas de protección social, comercio de servicios, normas, marcas, patentes...

En Doha no se iban a encontrar soluciones a cada uno de estos puntos. Lo único que se buscaba era definir una agenda con suficientes temas que permitan llegar a la mesa de la negociación de un ronda multilateral con la posibilidad de ceder en una cosa para obtener ventajas en otras. Debía encontrarse un paquete lo suficientemente grande para que países desarrollados y países en vías de desarrollo obtuvieran, ambos, ganancias al término de la ronda multilateral.

¿Qué se obtuvo finalmente? Los miembros de la OMC aprobaron iniciar una nueva ronda a partir de enero próximo, dándose como tiempo límite para terminarla tres años (esto último es importante, porque la pasada ronda duró siete años y a nadie conviene posponer indefinidamente la conclusión de una negociación).

Los acuerdos principales se obtuvieron en cinco campos: agrícola, medidas anti-dumping, textil, bienes industriales y patentes de medicinas. En el tema agrícola se acordó buscar «una reducción, con la mira de eliminar, todas las formas de subsidios a la exportación». Negociar sobre las medidas anti-dumping puede ser un triunfo para los países en vías de desarrollo y un trago muy amargo para los Estados Unidos, principalmente para sus productores de acero. Lograr que el Congreso estadounidense apruebe este punto será una tarea sumamente complicada para el presidente Bush y su negociador comercial, Robert Zoellick, pero ya está en la agenda de la próxima ronda.

En el tema de patentes, los países en vías de desarrollo consiguieron una victoria frente a las grandes compañías farmacéuticas, logrando el derecho a usar medicinas genéricas mucho más baratas cuando enfrenten crisis de salud (SIDA, cáncer, diabetes, asma) sin tener que pagar los derechos a los propietarios de las patentes.

Además de la decisión de llevar a cabo una nueva ronda multilateral de negociaciones, la entrada de la República Popular de China a la OMC es el otro resultado más importante de Doha. Quinto exportador y sexto importador mundial de productos manufacturados, China es un actor de primer orden en el comercio internacional. Su entrada se demoró tanto tiempo por las largas negociaciones para desmontar, con el menor costo posible para China, el aparato de producción e intercambio comunista, que representaba un obstáculo para el libre comercio con este país.

Después de Doha, con la entrada del país más grande del mundo y con la posibilidad que ofrece una nueva ronda multilateral, podremos presenciar, a partir de enero, lo que muchos queremos ver: la «Ronda del Desarrollo». Sin embargo, el camino para llegar al final de la próxima ronda todavía está por andar. Acordar el orden del día fue una cosa difícil, claro, pero lo duro apenas comienza. Tantos temas en donde los países desarrollados deberán conceder ventajas a los países menos desarrollados no permiten esperar una negociación fácil. Su éxito no está asegurado.

EL OBSERVADOR 334-3

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PICADURA LETRÍSTICA

¿Lo Cuauhtémoc sí quita lo Cortés?
Por J. Jesús García y García

«Es un castigo del genio, pertenecer al mundo»
GRAHAM GREENE.



Dos de diciembre. Se cumplen años de la muerte del gran genio de la guerra Hernán Cortés. Pocos casos se registran en el mundo de una personalidad tan controvertida. Hay exaltados a los que se les retuercen los entresijos a la menor mención del conquistador y quisieran borrar todo recuerdo de él. Y, claro está, hay extremistas que lo ponen sobre un altar. Su deceso ocurrió en 1547, camino a Cádiz, en Castilleja de la Cuesta, cerca de Sevilla. El ya anciano soldado iba, nos dice Gómara, «con voluntad de pasar a la Nueva España y morir en México», ya que consideraba su última estancia en la corte española equivalente a un destierro. Pero, detenido su viaje por el anuncio de la muerte, dictó su testamento, en una de cuyas cláusulas mandaba que sus restos fueran sepultados en la Nueva España, en un monasterio que mandó erigir en Coyoacán. Diecinueve años después del funeral, los despojos mortales de Cortés llegaron a la Nueva España. Y como en Coyoacán todavía no existiera el monasterio que él había mandado que se edificase, los huesos fueron a dar a la iglesia de San Francisco de Texcoco y después a la de San Francisco de México, parando finalmente en el Hospital de Jesús, donde permanecen prácticamente escondidos desde que en 1823 surgió el temor de que fueran objeto de un atentado. Prodújose entonces una tibia tentativa de España solicitando que se le entregaran los cortesianos restos. En México no faltaron los que vieran con alivio la petición. Era como deshacerse de la papa caliente. ¿No es Cortés una gloria de España? Nada más que, pese a todo lo que se alegue en contrario, también es gloria de México.

Cortés, desgraciadamente, manchó sus intrépidas hazañas y sus esgrimidos fines evangélicos con indignas actitudes: ambiciones desmedidas, ruines deslealtades, crueldad inadmisible (aunque más o menos explicable en aquella época y aquellas circunstancias), abaratantes garañonerías... Mas, en compensación de sus defectos, tuvo buenos procederes: «En los trabajos más efectivos de la colonización -dice Teja Zabre- se encuentra a cada paso la huella de Cortés: servicio de transportes y caminos; importación de ganado, de plantas, de cultivos, fomento de la inmigración de artesanos y labradores, construcción de barcos, reglamentos y peticiones enviadas constantemente a España [...] apenas faltaba su acción personal, todo se perdía en querellas mezquinas. Sus agentes, sus apoderados, sus tenientes, demostraban absoluta incapacidad para el mando por inmorales, torpes y mezquinos». Y don Hernán, para decirlo todo de una vez, fue el creador de una nueva nacionalidad, ésta cohesionada por la lengua, por la religión, por mil detalles de civilización incorporados a la bella cultura propia de los pueblos conquistados; esta nacionalidad que nos distingue a los noventa millones de mexicanos básicamente mestizos que no nos empeñamos en un imposible regreso de la patria a épocas superadas.

«Las conquistas de América —dice Pereyra— se consumaron por hombres de España, pero que todo lo aprendieron en América [...] Descubridores, navieros, comerciantes, agricultores, ganaderos, eran en América todo lo que no habían sido ni hubieran tenido esperanza de ser en España, por falta de ocasión y de espacio». De ahí que muchos que regresaron a la península Ibérica murieran en seguida de nostalgia. Por ello no es de extrañar lo que dijera un intelectual español: «¿En dónde pondría España los huesos de Cortés?». A lo que el mismo se contestó: «La tumba de Cortés sólo se concibe en México. Con la urna funeraria necesitarían enviarnos los ahuehuetes, los volcanes y el cielo».

No perseveró España en su petición de los restos de Cortés y nuestro villano deseo de deshacernos de un problema se vino abajo. Hoy hace 454 años que murió el por muchos motivos admirable soldadón y sus despojos mortales todavía no encuentran el descanso adecuado.

EL OBSERVADOR 334-4

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DESDE EL CENTRO DE AMÉRICA

Las palabras de Jesús
Por Claudio de Castro S.

«Salta llena de gozo, oh hija de Sión; lanza gritos de alegría, hija de Jerusalén. Pues tu Rey viene hacia ti; Él es santo y victorioso, humilde, y va montado sobre un burro, sobre el hijo pequeño de una burra...» (Zacarías 10,9).



¿No te parece una descripción tierna y extraordinaria de Jesús? Él es santo, y victorioso, humilde... montado en un burrito. Jesús tenía la tranquilidad de saberse Hijo de Dios. Nosotros también somos hijos de Dios, pero no tenemos la tranquilidad. Tal vez cuando confiemos en nuestro Padre del Cielo y nos abandonemos y tengamos más vida interior, podremos despreocuparnos de las cosas temporales. La vida adquiere un nuevo significado cuando la llenamos de Dios.

Cuánto podemos aprender de ese burrito inocente que llevó a Nuestro Señor. Se cuenta que monseñor Escrivá, el fundador del Opus Dei, solía llamarse a sí mismo en secreto «burrito sarnoso».

Un día, trataron de asesinarlo.

Un hombre con un cuchillo le salió al camino; pero, de pronto, otro más fuerte derribó al primero salvándole la vida. «Vamos, burrito sarnoso», le dijo el salvador. Y desapareció.

¡Qué bueno es Dios! Podemos ser humildes...  como un burrito que lleva a su amo, sin derecho a nada. Cumplir nuestro trabajo cotidiano procurando en todo agradar a Dios, no esperando premios ni halagos. Simplemente llenar el día con pequeños actos de amor al Buen Dios.

La vida pasa tan rápido. Con los años terminas comprendiendo que el orgullo no tiene sentido porque nunca nos dará paz. Es mejor ser como Jesús: santo, victorioso y humilde.

EL OBSERVADOR 334-5

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MIRADA JOVEN

La supuesta libertad de la opinión pública internacional
Por Mary Carmen Loyola Arana



Podemos definir la opinión pública como actitudes, preferencias y tendencias de una sociedad hacia ciertos hechos o situaciones de interés colectivo. Este fenómeno es invocado por asuntos éticos, de búsqueda de justicia y dimensión humana, lo que ocasiona una trascendencia que rebasa todo límite cultural, geográfico, etc. Sin duda, la opinión pública internacional puede ser un instrumento de poder, de ahí que se puedan generar cambios en las decisiones políticas, ecológicas y sociales. También es verdad que el desarrollo de la tecnología ha facilitado su expresión. Pero debemos cuestionar la autenticidad de la opinión pública.

Y como muestra tenemos el caso Bill Clinton-Mónica Lewinsky. La opinión pública se manifestó al interior de Estados Unidos en contra del presidente estadounidense. Según el diario francés Libération, «…la emisión sólo reveló una cosa: el deseo feroz de los republicanos de debilitar a Clinton» . Por el contrario, la opinión pública internacional favoreció, en lo general a Bill Clinton y descalificó la actitud de los medios y la opinión pública estadounidense. Los dos hechos anteriores muestran opiniones encontradas. Supongo que los voceros internacionales se expresaron también de acuerdo con sus intereses y buscando mantener una relación cordial con el gobierno de Estados Unidos. De esta manera se comprueba que la opinión pública no se generó de manera espontánea.

Otro ejemplo sería el nuevo conflicto afgano-estadounidense, que vuelve a colocar a la opinión pública internacional en el eficiente trabajo de ganar aliados. El manejo de los medios ocasionó que todos tuviéramos en nuestros hogares las escenas crueles e imborrables de los atentados terroristas Las torres gemelas derrumbándose aún vienen claras a mi memoria. Sin embargo, no tengo ni una sola imagen nítida de los ataques a Afganistán.

Es por lo anterior que la responsabilidad de generar una opinión pública trascendente recae en los comunicadores y periodistas. Son ellos los que tienen en sus manos la posibilidad de moldear la opinión pública internacional para el bien o para el mal. Me gustaría concluir con una cita del periodista mexicano Luis Medina Lizalde: «Mi visión del futuro es esencialmente optimista: creo que nos tocará conocer un ejercicio periodístico que combinará la tecnología del siglo XXI con los valores del periodismo del siglo XIX, antes de que las ideas cedieran espacio al mercantilismo omnipresente de la actualidad».

Referencias: Periódico
El mundo internacional, miércoles, 23 de septiembre de 1998, Revista mexicana de comunicación.

EL OBSERVADOR 334-6

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INITIMIDADES -LOS JÓVENES NOS CUENTAN-

Bulímica, deprimida y gay
Por Yusi Cervantes Leyzaola



PREGUNTA

Soy de Chile. Mi edad son 21 años, y no sé como llegué a un artículo publicado en internet por usted, señorita Yusi. A mis 21 años padezco de bulimia...empecé ya hace un año con eso y no he podido salir de ella y dudo muchísimo que lo haga. En estos momentos estudio ingeniería en informática; apunto, si Dios quiere, a titularme a fin de año. Ya he pasado por dos intentos de suicidio y no han dado resultado alguno. El primero fue bebiendo insecticida en un vaso grande hasta el tope, y el segundo fue el corte de venas en mis muñecas. Ambos no dieron resultado pero, obviamente, mi familia se enteró de ello.

Actualmente estoy en tratamiento psicológico y psiquiátrico. También me está viendo un nutricionista y, pues debo ser sincera al decirlo, estos tratamientos no me ayudan para nada; sólo se trata de ir una vez por semana ya sea al psicólogo o al psiquiatra y contarle a grandes rasgos lo que hice el fin de semana o si alguien me miró feo. En cuanto a la bulimia y mi bajísima autoestima no he visto resultado alguno. Sé que esta enfermedad me puede llevar a la muerte, pero, aun sabiéndolo, no me interesa un desenlace así, sólo me preocupa la gente a mi alrededor, mi familia.  Ellos tratan de ayudarme y les agradezco por ello, pero nada varía desde el último intento de suicidio.  Tengo la oportunidad de volver  a intentarlo pues me asusta el mañana, la vida en sí, mi estado de «gay», pues, ya que lo menciono, yo soy lesbiana. No sé si mis padres sabrán o no, pero creo que sí deben saberlo pero no admitirlo, y los entiendo.

Como ve, mi caso es loco y complicado, y la única solución que se ve cuando se sufre como lo hago es el suicidio. Me considero una persona con sueños pero con mucho temor al mañana. Me gustaría entablar conversación con mas gente como yo o, no sé, quizás este correo electrónico  jamás les llegue o quién sabe si les llega  y no lo ven; pero nunca está de más probar.  Ojalá respondan y, si hay mas gente así, autorizo de corazón que les den mi dirección electrónica.


RESPUESTA

Si hay algo que no vale la pena es que te quites la vida. Eso no solucionaría absolutamente nada, y, en cambio, le dejarías un dolor inmenso a tus seres queridos. En los años que tengo de experiencia me he encontrado con que la herida más difícil de sanar es la de la muerte de un hijo; pero si esa muerte fue por suicidio, es extraordinariamente difícil recuperarse. No quiero decir que imposible, pero yo no he visto todavía ningún padre o madre que se haya recuperado después del suicidio de un hijo. ¿Tienes idea de la cantidad de dudas y de sentimientos de culpa que surgen después? Tus padres no son perfectos, seguramente; no es de la nada que tienes todos esos problemas.  Pero te aman, y cuentas con ellos. Dales la oportunidad de ayudarte.

Me da la impresión de que no estás haciendo real contacto ni con el psicólogo ni con el psiquiatra; no sé si sea falta de empatía con ellos, que su técnica no es adecuada para ti o, sencillamente, que tú no te has metido en el proceso. Puedo decirte que me han tocado casos en los que la persona asiste al consultorio porque la llevó su mamá o su pareja, y que se  pasan sesiones y más sesiones sin involucrarse verdaderamente en su terapia. Mi consejo es que, ya que estás ahí, te abras completamente y asumas la responsabilidad de tu propio crecimiento. 

Entiendo que te asuste la vida y el mañana: bienvenida al género humano.  Bueno, tal vez exagero, pero yo creo que la mayoría de los seres humanos, algunos más, algunos menos, nos hemos sentido asustados por la vida y el mañana. Por supuesto, tu estado emocional empeora las cosas, pero puedes salir de esto. En verdad no vale la pena que sufras tanto. Tienes lo que necesitas para salir de este estado: inteligencia, sensibilidad, valor, sueños, amor en el corazón...   No puedo darte una receta ni una sucesión de pasos, pero sí puedo asegurarte que hay una mejor vida para ti, que están por comenzar los mejores años de tu vida.  ¿No sabes cómo llegaste a mi artículo en el internet?  Yo creo que Dios lo puso en tu camino para que te pusieras en contacto conmigo y pudiera darte una luz de esperanza.  ¿Te das cuenta?  No estás sola. 

Eres lesbiana, bueno, sí, ¿y?  ¿Eso es suficiente para que ya no valga la pena vivir?  Te mando algunas direcciones en internet donde puedes encontrar orientación y apoyo respecto a la homosexualidad, además de testimonios de personas que ya han pasado por lo que estás pasando tú y que ahora han encontrado la paz interior y la alegría de vivir.  Eres hija de Dios, Él te ama y te acepta.  Respecto a la Iglesia,  el Catecismo de la Iglesia Católica dice en el numero  2358:  «Un número apreciable de hombres y mujeres presentan tendencias homosexuales instintivas.  No eligen su condición homosexual; ésta constituye para la mayoría de ellos una auténtica prueba.  Deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta. Estas personas están llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida, y, si son cristianas, a unir al sacrificio de la cruz del Señor las dificultades que pueden encontrar a causa de su condición». Y en el número 2359: «Las personas homosexuales están llamadas a la castidad.  Mediante virtudes de dominio de sí mismo que eduquen la libertad interior, y a veces mediante el apoyo de una amistad desinteresada, de la oración y la gracia sacramental, pueden y deben acercarse gradual y resueltamente a la perfección cristiana».
Como puedes ver, nadie tiene por qué rechazarte a causa de tu condición. Tú puedes vivir una vida plena y ser feliz, no se necesita tener una pareja para lograr esto.

Estas son las direcciones:
http://world.std.com/~courage/EspHP.htm
http://www.vidahumana.org/vidafam/homosex/homosex_mapa.html

La bulimia, creo que ya lo sabes, está íntimamente relacionada con la falta de autoestima, con la necesidad de buscar aprobación, y la dificultad para pararte sobre tus propios pies.  Hay otros aspectos, claro.  El significado de la comida, por ejemplo, y la relación temprana con la madre... Pero estos son temas para tus terapeutas. Lo que yo te puedo decir desde aquí es que, aunque veas todo tan oscuro y te sientas tan vacía, debes creer que es posible construir un sano amor por ti misma. Y es posible porque ésta es parte de tu vocación como ser humano que eres. Estamos hechos para el amor, y esto incluye el amor a nosotros mismos. 

La única solución cuando se sufre no es el suicidio. De hecho, esto no es ninguna solución. La solución es resolver lo que puedes resolver y aceptar lo que no puedes cambiar.  Hay una oración que trata precisamente de eso. Dice: «Señor, dame serenidad para aceptar lo que no puedo cambiar, valor para cambiar lo que sí puedo cambiar y sabiduría para distinguir la diferencia». No es fácil hacerlo, tropezamos siempre en el camino; pero lo importante es estar ahí, crecer, encontrar el sentido de nuestra vida, amar y ser felices. Sé que te resultará difícil creerme en estos momentos; sin embargo, así es, y estoy segura de que vas a lograr verlo pronto.

EL OBSERVADOR 334-7

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