El Observador de la Actualidad

EL OBSERVADOR DE LA ACTUALIDAD
Periodismo católico para la familia de hoy
10 de noviembre de 2002 No.383

SUMARIO

bullet¿Se puede ser católico y político en México?
bulletCARTAS DEL DIRECTOR - En defensa de nuestra democracia adolescente
bulletEL RINCÓN DEL PAPA - Seis compromisos del verdadero creyente
bulletFAMILIA - Los doctores Billings y su aporte a la humanidad
bulletPINCELADAS - Actuar a contrapelo
bulletREPORTAJE -¿Dónde está el sentido del prójimo aquí?
bulletLA VOZ DEL PADRE LORING - No es lo mismo astronomía que astrología
bulletEl sueño del tren bala
bulletCULTURA - Carta de Albino Luciani (Juan Pablo I) a Gilbert K. Chesterton
bulletPICADURA LETRISTICA - Paremiología (I)
bulletLos misterios luminosos en imágenes

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¿Se puede ser católico y político en México?
Por Rodrigo Guerra López


En épocas en las que muchos católicos desean participar en diversas responsabilidades y cargos en la esfera política la pregunta sobre el nexo entre identidad cristiana y política vuelve a estar sobre la mesa. ¿Católicos políticos o políticos católicos? Pareciera un juego de palabras. Sin embargo, la cuestión no es un juego: el catolicismo y la política no han tenido una fácil articulación en la historia de México. La experiencia de la guerra cristera fue particularmente traumática trayendo como resultado un amplio colapso de la identidad secular de los fieles laicos y de sus responsabilidades socio-políticas. Así, luego de más de setenta años, apenas se recomienza a rearticular este binomio que nunca debió fracturarse o desdibujarse.

1. Los políticos católicos.- Una primera forma de articular catolicismo y política es considerar que lo sustantivo es la política y lo adjetivo es la identidad católica. Esta es la fórmula que subordina en la práctica la dimensión social del cristianismo a la lógica del poder. Esta es la fórmula de quienes -sin importar el partido al que se sientan cercanos- consideran que el cristianismo es una inspiración genérica respecto de los fines que hay que lograr en la vida humana. La lógica del poder, por su parte, se torna la principal clave de lectura de la realidad y la principal herramienta para la implementación de medios y estrategias. Aparentemente los políticos católicos son buenos católicos: asisten a misa, casan a sus hijos por la Iglesia, son gente "correcta". Sin embargo, al momento de tomar decisiones la doctrina social de la Iglesia les es irrelevante. Los principios permanentes, los criterios de juicio y las directrices de acción no son asimilados más que retóricamente. La introducción metodológica de estos elementos dentro del diseño de la política pública les parece algo imposible. La política práctica - diría un político católico - es un platillo que se prepara con sus propias recetas.

¿Es posible reconocer a un "político católico"? No siempre es fácil, puesto que el espacio fundamental donde se define esta identidad es el ámbito de las actitudes interiores. Sin embargo, tres pistas nos pueden ayudar: a) Confía en términos reales más en sus esfuerzos personales que en la gracia (basta con "echarle ganas"); b) No concibe la caridad y el perdón cristianos como parte de la metodología para la acción política (sería caer en ingenuidad); c) No ha asimilado existencial y prácticamente la opción preferencial por los más pobres y excluidos como forma de vida y principio de acción (esas son frases de la "izquierda").

2. Los católicos políticos.- Los "católicos políticos" son los católicos que se incorporan al compromiso político sabiendo que este nunca es más grande que su identidad cristiana. Esta es la fórmula que subordina la lógica del poder a la dimensión social del evangelio. Esta es la fórmula de quienes miran la realidad desde la fe y la reconocen siempre como una mezcla peculiar de trigo y cizaña en la que Dios tiene la última palabra. Los católicos políticos permanecen inconformes y nunca enteramente alineados a las fórmulas políticas aunque participen en ellas. Esto sucede no por otra razón más que por la inadecuación constitutiva de todo esfuerzo particular respecto de la verdad encontrada en Cristo. La doctrina social de la Iglesia la asumen como una "teoría crítica de la sociedad" que les permite reorientar la política pública en función de los más necesitados y buscando siempre salvaguardar la libertad de la Iglesia a la que pertenecen. La acción política la conciben como una dimensión de la vida en la que es preciso conjugar las habilidades prácticas con un profundo sentido de la bondad cristiana. Bondad que siempre es riesgosa pero que introduce lo verdaderamente novedoso dentro de esta difícil actividad.

¿Dónde están los católicos políticos? ¿Quiénes son? Nuevamente no es fácil identificarlos. Sin embargo, siguiendo las enseñanzas de Francois Xavier Nguyen Van Thuan podríamos decir que a) "Bienaventurado el político que se mantiene fielmente coherente", es decir, que no traiciona ni tácita ni explícitamente la vida cristiana ni en la esfera privada ni en la pública en la que tiene como agenda principal a la doctrina social de la Iglesia; b) "Bienaventurado el político que realiza la unidad y, teniendo a Jesús por centro, la defiende", es decir, es aquel que sabe que la comunión es también un método para la acción política concreta. Esto no es irenismo o frivolidad sino compromiso radical por amar en la verdad hasta hacer la unidad; c) "Bienaventurado el político que no tiene miedo"... Que no tiene miedo de afirmar a Cristo aún a costa de su propia vida... Que posee una disposición permanente a ofrendarse por la Verdad y por sus hermanos, en especial por los más pobres, al momento de trabajar... Que no tiene miedo a pedir perdón a quien ha lastimado.

Sir Thomas More, santo y político, precisamente vivió de esta manera. Jacques y Raissa Maritain también lo hicieron. Muchos cristeros no se quedaron atrás. ¿Será posible continuar esta experiencia secular de católicos en la política? ¿Será posible reproponer la novedad del acontecimiento cristiano, aun en medio de la vorágine de campañas, de contiendas y de luchas de poder? La doctrina social de la Iglesia apuesta a ello y por eso se ofrece como instrumento, agenda y programa para los católicos en la política.

Tres pistas para reconocer cuándo un político no actúa como católico

1. Confía en términos reales más en sus esfuerzos personales que en la gracia.
2. No concibe la caridad y el perdón cristianos como parte de la metodología para la acción política.
3. No ha asimilado existencial y prácticamente la opción preferencial por los más pobres y excluidos.

Tres pistas para reconocer cuándo un político actúa como católico

1. No traiciona ni tácita ni explícitamente la vida cristiana ni en la esfera privada ni en la pública, en la que tiene como agenda principal a la doctrina social de la Iglesia;
2. Realiza la unidad y, teniendo a Jesús por centro, la defiende.
3. No tiene miedo de afirmar a Cristo aun a costa de su propia vida.

EL OBSERVADOR 383-1

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CARTAS DEL DIRECTOR
En defensa de nuestra democracia adolescente
Por Jaime Septién

En seis estados de nuestro país se renovarán los gobiernos estatales en el 2003. También el próximo año habremos de elegir un nuevo Congreso de los Diputados; de renovar presidencias municipales y algunos Congresos locales. El costo económico por la democracia puede parecer monstruoso a la mayoría de los mexicanos. De hecho lo es. Casi diría que el financiamiento público a los partidos políticos es una especie de locura colectiva. Pero, ojo, arrastramos una larga cola de dinosaurios que se llama corrupción. Hoy estamos pagando con dinero lo que construimos (o nos construyeron) ayer a fuerza de impunidad.

Esto no significa que no pululen aquí y allá verdaderos pillos de la política, sujetos acomodaticios que han visto en este financiamiento público un botín por el cual van a pelear con uñas y dientes. Los tipos de esta calaña conciben la política como un negocio particular. El único problema es que ese negocio está montado en el sufrimiento de la gente, que deja en sus impuestos sangre y lágrimas. Hay estados que no rebasan millón y medio de habitantes y en ellos estarán buscando ¡once partidos políticos! el puesto de gobernador y algunos "huesos" suculentos más.

Sin embargo, pese al panorama tan gris, por algunos de sus participantes, de las elecciones el próximo año, los católicos tenemos que sacar la casta. Lo primero es no desilusionarnos por el asunto del financiamiento público a los partidos políticos. Entiendo que la política mexicana no tiene buena fama. Que se lo ha ganado a ley. Pero los topes y los obstáculos que ha impuesto el IFE, tanto como los institutos electorales locales, están operando. Y no por gracia del IFE o de los institutos electorales locales, sino por obra de los ciudadanos mexicanos, la mayoría católicos, que hemos empujado con todo el corazón hacia un México diferente; hacia un país de pie, orgulloso de su identidad, y no un país, como el que vivimos muchas décadas, de rodillas, a merced de ladrones disfrazados de gobernantes, de reyezuelos impúdicos, que mangoneaban vidas y haciendas a su antojo, a los dictados de su libido, a su capricho rascuache, chambón y pendenciero.

Y este es el segundo punto de reflexión que debemos hacernos los católicos. Para nuestra Iglesia, la democracia es la forma social más acertada de gobierno, porque permite la participación pacífica de los ciudadanos en la elección y eventual remoción de sus autoridades, y porque defiende la dignidad del hombre al proteger sus derechos fundamentales. Para ser más claros: la democracia es la única forma de gobierno que garantiza la libertad religiosa, la búsqueda de la verdad desde la verdad misma y no desde "la verdad" oficial, cosa que a nosotros nos debe importar mucho, junto con la tutela de los demás derechos humanos, maravillosa conquista del siglo XX, según lo ha dicho Juan Pablo ll.

Estamos en el camino correcto. ¿Qué cuesta mucho dinero? Sí, es verdad. Todas las cosas grandes cuestan, dinero y trabajo, pero cuestan mucho. Y la democracia es una cosa muy grande, muy grave, magnífica y humanamente inestable. Pero mire el lector para atrás, y pregúntese: ¿No costaba más dinero antes, porque se lo robaban? ¿Cuánto hay de otros robos -por ejemplo, de la dignidad-en el portafolio de los que nos saquearon la moral y la identidad? Solamente contéstese esta pregunta: ¿quiere volver atrás?

EL OBSERVADOR 383-2

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EL RINCÓN DEL PAPA
Seis compromisos del verdadero creyente


Juan Pablo II dedicó reciente audiencia general a comentar el cántico del profeta Isaías que aparece en el capítulo 33.

«El cántico comienza con el anuncio de una entrada poderosa y gloriosa de Dios en la historia humana. Las palabras del Señor se dirigen a los 'lejanos', y a los 'cercanos', es decir, a todas las naciones de la tierra. Las palabras del Señor se hacen ásperas, asumen el tono del juicio sobre el mal. De hecho, inmediatamente después, se difunde el miedo entre los habitantes de Sión que viven en el pecado y que son impíos. Son conscientes de vivir junto al Señor que reside en el templo, que ha querido caminar con ellos en la historia y se ha transformado en 'Emanuel', 'Dios-con-nosotros' . Pues bien, el Señor justo y santo no puede tolerar la impiedad, la corrupción y la injusticia. Como 'fuego devorador' y 'hoguera perpetua', se desata contra el mal para aniquilarlo.

«Nuestro cántico no concluye con esta escena sombría de juicio. Reserva la parte más amplia e intensa a la santidad acogida y vivida como signo de la conversión y reconciliación con Dios. Isaías hace una lista de seis compromisos morales para el auténtico creyente, fiel y justo, que puede morar, sin sufrir daño, en el fuego divino, manantial de beneficios.

«El primer compromiso consiste en 'caminar en la justicia', es decir, considerar la ley divina como lámpara que ilumina la senda de la vida. El segundo consiste en la 'lealtad y sinceridad a la hora de hablar', signo de relaciones sociales correctas y auténticas. Como tercer compromiso, Isaías propone 'rehusar el lucro de la opresión', combatiendo de este modo el abuso de los pobres y la riqueza injusta. El creyente, después, se compromete a condenar la corrupción política y judicial 'rechazando el soborno'.El quinto compromiso es expresado con el gesto significativo de taparse los oídos, cuando se hacen 'propuestas sanguinarias', o actos de violencia. En el sexto y último compromiso el profeta dice que el hombre honesto 'cierra los ojos para no ver la maldad', es decir, como signo de rechazo completo ante cualquier contacto con el mal».

EL OBSERVADOR 383-3

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FAMILIA
Entrevista
Los doctores Billings y su aporte a la humanidad
Por Yusi Cervantes Leyzaola


Un tema necesario y siempre oportuno es el de la planificación familiar. Miles de nuevas parejas y de parejas ya no tan nuevas se enfrentan, ante la necesidad de planificar su familia, a información incompleta y tendenciosa que los presiona a usar métodos anticonceptivos artificiales, mientras la Iglesia pide a los esposos usar métodos naturales. Pero los métodos naturales tienen mala fama. No son siquiera considerados como una posibilidad por muchos médicos, y en los libros de medicina y artículos sobre el tema, si es que se les menciona, se les acusa de no ser eficaces. Por cierto, engloban, como si se tratara de uno solo, a todos los métodos naturales, y se les califica como si todos fueran el método del ritmo (que consiste en calcular cuándo es el día de la ovulación) que, como sabemos, efectivamente, es poco eficaz. Pero hay otras alternativas. El método Billings (con el que se detecta con seguridad el día de la ovulación) es, en opinión de algunos expertos en la materia, el mejor de ellos. Es un método completamente seguro y muy eficaz. Tuvimos la fortuna de platicar con sus creadores, los médicos australianos Evelyn y John Billings, quienes se abocaron a una extensa y minuciosa investigación para lograr su trascendente aporte. La entrevista se publicó primero en la revista Señal. La reprodujimos hace unos años en El Observador. Varias personas nos han solicitado que se vuelva a publicar, y lo hacemos, esperando que anime y dé claridad sobre el tema a muchas personas. Especialmente esperamos que sea un estímulo para todas las parejas que tan generosamente se dedican a impartir los cursos sobre el método Billings.

«¿Qué los motivó a comenzar la investigación sobre la fertilidad?", preguntamos a los doctores Billings. «La bondad de la gente», fue su respuesta.

La bondad del ser humano exige un método de planificación familiar seguro, eficaz y que no menoscabe en ningún sentido su integridad personal. Hacia 1953 la necesidad de muchísimos matrimonios de encontrar un método con esas características movió al Dr. John Billings a comenzar una exhaustiva y profunda investigación en torno a la fertilidad humana. Pronto se le unió su esposa, la Dra. Evelyn Billings. Mucho tuvo que ver en estos inicios el sacerdote Maurice Catarinich, consejero matrimonial en contacto directo con un gran número de parejas que le planteaban sus inquietudes y dificultades. El sacerdote pidió entonces la ayuda al matrimonio Billings.

La investigación que emprendieron los doctores Billings los llevó a convertirse en especialistas en la materia, de modo que siendo él neurocirujano y ella pediatra, llegaron a ser profesores de Ginecología en la Universidad Australiana de Melbourne. Para su trabajo contaron con la colaboración de distinguidos científicos de diversas partes del mundo. El método de ovulación Billings fue dado a conocer oficialmente por primera vez en un libro en 1964, pero el trabajo ha seguido refinándose y simplificándose hasta como hoy lo conocemos.

Los esposos Billings, cuyo método de la ovulación ha ayudado a millones de personas en el mundo, estuvieron en México dando conferencias e impartiendo cursos. En un rato entre dos de éstos -para médicos en la mañana, para jóvenes en la tarde-, haciendo un lugar en su apretado programa, amablemente nos recibieron.

Quisimos saber, en primer término, por qué un método de planificación familiar que es indiscutiblemente tan bueno, no ha sido, sin embargo, más ampliamente aceptado por las propias parejas e incluso por los programas de planificación familiar de los gobiernos.

John.- Hay varias razones. Las parejas lo aceptarían si escucharan que existe, pero es difícil hacerles llegar la información porque no hay fondos para ello y los gobiernos no apoyan la difusión del método. No sólo las personas no lo conocen, sino que en ocasiones hasta las desaniman respecto a él quienes se oponen a los métodos naturales.

Evelyn.- Valdría la pena llevar a cabo un esfuerzo por difundirlo. Una prueba de su bondad y buen funcionamiento es que quienes lo han aprendido se quedan con él.

John.- Otra causa por la que no es aceptado es que muchos doctores no lo conocen y lo confunden con el ritmo; por lo tanto, no lo recomiendan. Por otra parte, debemos tomar en cuenta el hecho de que existen quienes se benefician económicamente con los otros métodos. Y también ocurre que hay algunas personas tan falta de criterio que consideran a éste como un método estrictamente católico, siendo que tiene fundamentos biológicos.

Ambos irradian bondad y fuerza. La impresión que nos causa John es la de una persona reposada, tranquila; Evelyn parece más inquieta.

¿Es el suyo un método que pueden usar todas las personas?

Evelyn.- Es un método para todo el mundo y ya se ha demostrado. Lo usan lo mismo musulmanes, budistas, católicos y ateos... no importa la religión ni la raza. Y es tan sencillo que incluso una mujer analfabeta es capaz de aprenderlo. Puede emplearse en cualquier época de la vida, también en la lactancia y la menopausia.

¿Cuáles son las principales objeciones que se le hacen al método?

Evelyn.- Algunas personas dicen que quieren tener relaciones sexuales todo el tiempo.

John.- Sexo instantáneo, como el café.

Evelyn.- Pero esto no va de acuerdo con la naturaleza humana, ni siquiera con la biológica, porque debe haber tiempos de descanso en la relación sexual. Y cuando el descanso coincide con las diferentes partes del ciclo de la mujer, se puede usar este método para las decisiones que tome la pareja.

John.- Es un método que restaura y ayuda a entender que el amor no es sólo relación sexual. Si la relación sexual se lleva a cabo con demasiada frecuencia, es también menos satisfactoria y atractiva. Es como tener un desayuno súper opíparo, una comida y una cena súper opíparas. Y esto no un día, sino diez... Cuando esto sucede en las relaciones sexuales, la insatisfacción lleva a las personas a cambiar su inclinación sexual y a buscar afrodisíacos. ¡No saben que el mejor afrodisíaco es la abstinencia!

Evelyn.- Tener un poco de hambre es más satisfactorio.

John.- Si lo que un matrimonio busca es la relación física, seguramente no va a durar. Sucede en muchos de los matrimonios actuales: los une la relación sexual, por eso fracasan.

Evelyn.- Es necesario el amor, aunque sea lo único que exista.

Se miran: es evidente que se aman, más allá de este inmenso proyecto que emprendieron en común.

¿Funciona el método para mujeres cuyo ciclo es irregular?

Evelyn.- No hay problema. Funciona incluso cuando no se tienen ciclos, como en la lactancia.

¿Con infecciones crónicas con mucosidad?

Evelyn.- El método funciona; la mujer puede reconocer su tiempo fértil, pero la infección tiene que atenderse: el tratamiento es necesario, por salud.

¿Cuando hay riesgo de muerte en caso de que la mujer se embarace?

Evelyn.- Este es justamente el mejor uso del método, ya que contribuye a la salud de la mujer y no la perjudica aún más, como sucede con otros métodos.

John.- Cuando las personas me preguntan qué método escogería si ese fuera el caso de mi esposa Evelyn, les respondo que éste, sin duda.

Cuando se está tomando algún medicamento, ¿hay alguno que altere el moco?

John.- Ninguno, a menos que sea un anticonceptivo.

¿El método Billings es por lo menos tan seguro como la píldora o como el ligado de trompas?

John.- Es seguro y también confiable; y es tan o más confiable que esos métodos, que no son seguros.

¿Cuál es, entonces, la diferencia entre seguro y confiable?

John.- Seguro es que no hace daño; confiable, que es efectivo. La píldora no es segura, porque daña a la mujer. El método de ovulación es seguro y confiable.

El tiempo se ha ido en un instante. Llegó la hora de la siguiente conferencia. Nos despedimos, dando las gracias; ellos agradecen también y continúan incansablemente con su labor.

EL OBSERVADOR 383-4

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PINCELADAS
Actuar a contrapelo
Por Justo López Melús


El trabajo que Dios hace en nosotros raramente es el que nosotros esperamos. Casi siempre parece actuar a contrapelo. «Casi nunca he tomado una decisión sin desear al mismo tiempo la contraria». Sería un error creer que una actitud sólo es verdad cuando es espontánea. El niño no es un adorable angelito. A un niño le daban gusto en todo. Creció torcido irremediablemente.

Seguir la voluntad de Dios requiere docilidad y paciencia. Encontrar la voluntad de Dios no es un hallazgo inmediato ni una actitud pasiva. Hay que tomar las decisiones no a la luz del tiempo, sino de la eternidad. Como dice fray Luis de León: «En Dios se descubren nuevos mares cuanto más se navega».

EL OBSERVADOR 383-5

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REPORTAJE
¿Dónde está el sentido del prójimo aquí?


Apuntes de una conversación con el filósofo español Carlos Díaz sobre la santidad, la locura de la Cruz, la austeridad y los tiempos que corren en México y el mundo.

Para ser santos, hoy, quizá, no podríamos decir que estamos, especialmente, contra la corriente, o que deberíamos estarlo. San Pablo decía: los griegos piden demostraciones, los judíos piden señales o prodigios, y nosotros predicamos a un Cristo de locura de Dios y salvación de los hombres. Desde que Cristo aparece, Él es el ir contra corriente. Nosotros no buscamos la sabiduría, ni los milagros. Nosotros buscamos la locura de Dios, la sabiduría verdadera. Desde entonces es lo mismo la santidad. La misma realidad.

El cristianismo de estos momentos está dormido, nos hemos olvidado de predicar la sabiduría de Dios, que es la "locura" de Cristo en la cruz. La santidad también está como adormilada. Hoy se entiende lo santo como el resultado de un esfuerzo puramente humano en orden a una perfección, como una virtud propia del hombre que se esfuerza por alcanzarla. La santidad se confunde hoy con la fórmula: "hay que ser muy bueno".

El santo es aquel que "sale de la tienda"

Precisamente eso no es la santidad. La santidad consiste en saberse "muy malo", afirmando que sólo Dios es bueno. Esto exige una conversión total al Santo, al único Santo. No hay más que un Santo. Lo otro es "perfeccionismo" de tipo un poco farisaico que ensalza a hombres que se creen buenos. Si un hombre es ensalzado porque se crea bueno o, simplemente, porque lo haya sido, pero haya vaciado toda su bondad en el perfeccionismo de su propio yo, estamos frente a un ateo.

Hoy se celebra a muchos personajes con una gran musculatura ascética, pero eso dista mucho de la verdadera santidad. El santo es el que sigue al Santo; abandono de toda lógica del mundo y de toda actitud de auto superación. El santo es aquél que se deja interpelar total y absolutamente por Dios. Es "el que sale de su tienda", el que vacía su yo, no el que lo llena. El que es débil, frágil y vulnerable: aquél que sólo se fía de Dios, sólo y exclusivamente de su Señor.

Se puede equivocar muchas veces. Puede ir a la deriva y puede resultar extravagante: extra-vagante, que vaga por los lugares que la muchedumbre no frecuenta. Y más que ir corriente arriba -que es una idea de perfección autocéntrica-se deja llevar (porque está atento a los signos) por donde el Señor quiere. Lo que tenemos que hacer, para seguir al Santo, es descubrir más su Amor, es decir, el amor de Dios que se refleja en el amor a Dios. Todo lo demás son supersticiones.

Alejados de la purificación de la fe

Una iglesia convertida en un santuario se convierte en una iglesia de tipo panteón, donde los santos son dioses. Esto es una derivación del pelagianismo de la primera época: la concentración del esfuerzo en un privilegio de los signos externos. Todo este esfuerzo por dirigirse a los intermediarios -en definitiva, un santo es un intermediario-debe ser substituido por una economía de la salvación sin intermediarios. Donde se vaya, directamente, a Dios.

Yo prefiero rezarle a Dios. Los santos funcionan como intercesores para ejercer la propia voluntad del peticionario: para que me toque la lotería; para que se salve mi hijo. Son santos más bien médicos. Y no es así. Eso vuelve más difícil la aceptación del "hágase tu voluntad". Del "hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo". Subrayo "así en la tierra" porque, normalmente, suponemos que la voluntad de Dios se ejerce en el cielo y no está montada en la tierra. Y para que se ejerza nuestra voluntad en la tierra, nuestros abogados son los santos.

Todo este conjunto de prácticas y actitudes nos alejan cada día más de la purificación de la fe. El justo vive de la Gracia, el santo vive de la fe y de que se cumpla la voluntad de Dios. Expresiones como por ejemplo Su Santidad, reservadas para el Papa, a mi no me gustan nada. Yo comprendo que pueda haber gente que piense que yo tengo problemas con el Papa, o con la aceptación en la Iglesia de la figura del Papa. No es cierto. No tengo ningún problema. Soy un católico ultra ortodoxo, si se puede hablar así. Lo que ocurre es que hay un efecto perverso cuando la noción de santidad se le atribuye de una forma especial a una sola persona que, ciertamente, es el Vicario de Cristo, pero que es un pecador, como cualquiera de nosotros. Dejar que el Papa sea él santo, y nosotros conformarnos con nuestra mediocridad, llenándonos de alegría por ver que el Papa llena estadios y tal, no adelanta nada, no le hace ganar nada al cristianismo y, en cambio, sí le hace perder mucho, porque hace que el católico "se sienta satisfecho" de su religión por la popularidad del Papa.

¿Cómo va a ser México un país católico?

Eso pasa mucho en México. ¿Cómo va a ser México un país católico cuando es uno de los países más corruptos del mundo? ¿Cuando las madres solteras son más y más; cuando todo el mundo miente; cuando la violencia es extraordinaria; cuando los ricos son cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres…? ¿Dónde está el sentido del prójimo aquí? ¿Cómo va a ser esto un país católico? Yo sé que esto que digo le molesta muchísimo a la gente. Pero yo no hago más que repetir lo que los propios mexicanos dicen de México. Además lo digo con dolor, porque yo amo a México.

Nosotros, en esta tierra, lo único que hacemos es anticipar el tiempo sin tiempo de la eternidad. Y no por nuestro mérito, sino por la Gracia. Anticipar el tiempo sin tiempo significa vivir de otro modo: esa es la conversión: ponerlo todo no en el negocio, sino en el ocio de Dios, en ese tiempo vacío que, por contrapartida, es el tiempo de la plenificación, el tiempo de la parusía. Ese tiempo que le pertenece a Dios y no a nosotros, Lo cotidiano arrastra hacia un tiempo aparentemente lleno, un tiempo pagano: de éxito, de triunfo, de dinero y de poder. Y cualquier cosa es pensable antes de dejarse plenificar por el Espíritu Santo.

El Espíritu Santo es el que habita nuestro vacío para llenarlo. La santidad sería convertirse en un enorme agujero, en una nada total, para llegar a serlo todo. Como decían los místicos: "para llegar a serlo todo, no quieras ser algo en nada". No quieras "ser algo". Mientras el proyecto personal se presente como una forma plena, ahí no cabe Dios, eso expulsa a Dios. ¿Cómo saber que somos nada? Reconociendo nuestra identidad pecadora ante Dios y tratando de llenar nuestro yo no de cosas, sino de amores. Al llenar nuestro yo de amores, lo llenamos del Dios que plenifica.

En la actualidad, todo llama a ser algo y nada llama a ser alguien. "Ser alguien". ¿En que consiste ser alguien? Consiste en abrirse a lo que hace posible que alguien sea alguien. A ese abrirse para ser alguien, siempre le hemos denominado mística. El vocablo griego de mística significa abrir. El místico no es el que se cierra, el que se aísla: el místico es el que se abre. ¿Y a qué se abre? A la plenitud de Dios. No caigamos en el error de pedir señales y prodigios; de pedir milagros. Lo que predica el cristiano es la locura de Cristo, muerto y resucitado.

El hombrecillo flojo y consumidor

Si bien yo no identifico austeridad con santidad, sí que creo que en la sociedad de consumo en la que nos movemos ahora, hay que practicar un sentido de la austeridad en todo. Austeridad en la televisión, en pláticas inútiles: hay que ayunar de todo lo superfluo. Frente a esa sensualidad abotargada que genera un hombrecillo flojo, consumidor como termita, está esa especie de reducción del hombre a la sabiduría de lo esencial: saber vivir, esa es la austeridad. La locura de Dios se traduce en que sus seguidores, finalmente, somos unos locos. Si no hay persecución, no hay locura de la cruz.

Tampoco se trata de presumir de ser locos. Si uno es loco por el seguimiento de la cruz y de la plenitud mística, y del Dios que salva, que sean los demás los que lo encierren a uno. Es una trampa buscar ser perseguido para ser glorificado. Esto es peligroso. También uno puede presumir de "locura por la cruz" y lo que está buscando en realidad es inflar su ego. Es una trampa perversa en la que yo puedo incurrir cada día. Y la quiero denunciar en público desde mí mismo. Ojo: en última instancia es Dios quien salva. (Recopilación y edición: JSC)

EL OBSERVADOR 383-6

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LA VOZ DEL PADRE LORING
No es lo mismo astronomía que astrología


No es lo mismo astronomía que astrología . La astronomía es ciencia; la astrología, cuento. Así opinan Shawn Carlson, físico de los laboratorios Lawrence Berkeley (California), y Andrew Fraknoi , responsable de la Sociedad Astronómica del Pacífico. Recientemente 258 científicos del mundo entero han firmado un manifiesto a la prensa para desengañar al pueblo crédulo que se fía de la astrología, debido a la propaganda que hacen de ella los medios de comunicación. Entre otras cosas, en este manifiesto se dice lo siguiente: «Es simplemente un error imaginar que las fuerzas ejercidas por las estrellas y los planetas en el momento del nacimiento, pueden, de alguna forma, determinar nuestro futuro. Tampoco es verdad que la posición de los objetos celestes hagan que ciertos días o períodos de tiempo sean más favorables para emprender algún tipo de actividad, o que el signo bajo el que uno ha nacido determine la compatibilidad de su relación con otras personas...

«Creemos llegado el momento de rechazar vigorosamente las afirmaciones pretensiosas de los astrólogos charlatanes. Quienes continúan teniendo fe en la astrología lo hacen a pesar de que no hay ninguna base científica para sus creencias, y sí una fuerte evidencia de lo contrario.

«La prueba de que los astros no determinan el futuro de las personas se confirma por el hecho de que dos hermanos gemelos, que nacieron con la misma estrella, uno tiene una muerte trágica de niño, y el otro tiene una vida larga, próspera y feliz».

EL OBSERVADOR 383-7

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NUESTRO PAIS
El sueño del tren bala
Por Baudelio García


Viajar de la ciudad de México a Querétaro en aproximadamente una hora podría convertirse en una realidad si se concreta el proyecto de construir para antes del 2006 un tren de alta velocidad que cubra esta ruta en una primera etapa y después ampliarla a Guadalajara y Monterrey.

La primera fase del proyecto se prevé quede finalizada antes de concluir la administración del presidente Vicente Fox y conectará las capitales del país y de Querétaro, donde el tren se unirá al aeropuerto intercontinental a través de una terminal mutimodal.

El costo de este proyecto asciende a los cinco mil millones de dólares entre estudios, obra y maquinaria.

El tren bala es uno de los tres grandes proyectos que contempla el gobierno de Querétaro dentro de su «Estudio Gran Visión», junto con el aeropuerto intercontinental, actualmente en construcción, y una terminal multimodal o puerto seco, en el cual se proyecta una inversión de 120 millones de dólares.

El tren que se planea construir en México es similar al denominado AVE, que opera en España, el cual desarrolla velocidades de 250 kilómetros por hora.

El director general de CAF (consorcio vasco constructor de ferrocarriles de alta velocidad) en México, Maximiliano Zurita Llaca, expresó que una vez aprobados los estudios de factibilidad y se disponga de los recursos, el tren bala se puede construir en tres años.

Zurita Llaca añadió que el tren podría tener un ramal hacia Guadalajara, con una estación intermedia en Celaya, y se haría con participación de los gobiernos estatales.

El director de la CAF acotó que el tren bala compite ventajosamente con el avión, sobre todo en precio, que es bastante menor.

La idea de construir un tren bala en México no es nada nueva. Hace diez años en Guanajuato se comenzó un proyecto similar al de hoy en día. Se levantaron puentes vehiculares y peatonales que actualmente se encuentran en completo abandono. La obra nunca se materializó. El proyecto de conectar al Distrito Federal con el Bajío a través de un tren rápido se desvaneció tan rápido como la ilusión de miles de pobladores.

Durante el gobierno del mandatario José López Portillo fueron adquiridas 40 locomotoras valuadas en 500 millones de dólares con la intención de instalar una ruta entre la ciudad de México y Querétaro. Las 40 locomotoras fueron importadas en el sexenio de Miguel de la Madrid cuando México no contaba con vías ferroviarias electrificadas y la ruta nunca se concretó.

En 1990 el presidente Carlos Salinas de Gortari inauguró las obras del tren eléctrico y, a pesar de que el proyecto en la "maqueta" era ambicioso, tampoco se cristalizó kilómetro alguno de vía férrea.

Hoy la nueva obra del tren bala requiere de una fuerte "inyección" monetaria, no solamente del gobierno federal, sino de otros países como la Unión Europea que está interesada en aportar capital para la consolidación de este proyecto.

Sin embargo, no todas las partes están involucradas en este proyecto debido a que el delegado de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes de Querétaro, Juan Antonio Ruiz Menier, afirmó que la SCT no conoce el proyecto del tren bala y que quizá las pláticas se dieron a nivel nacional y con las empresas interesadas, pero nunca al interior de este organismo.

Por su parte, el secretario de Desarrollo Económico de Guanajuato, Guillermo Romero, aclaró que no pretenden participar en la probable construcción del tren bala, porque ni siquiera se conoce. «A ninguna autoridad del estado se nos ha presentado y tampoco se nos ha pedido opinión, a pesar de que en los periódicos se menciona la probable participación del estado».

Los intentos por construir una obra de este tipo no son nuevos y los fracasos se han presentado más que los éxitos, por ello se debe involucrar a cada una de las partes para lograr concretar este proyecto y no que de nueva cuenta se quede en un sueño.

EL OBSERVADOR 383-8

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CULTURA
Carta de Albino Luciani (Juan Pablo I) a Gilbert K. Chesterton

Querido Chesterton:

En la pantalla de la televisión italiana apareció hace pocos meses el padre Brown, original sacerdote-detective, creatura típicamente tuya. Lastima que no hayan aparecido el profesor Lucifer y el monje Miguel. Los habría visto con sumo agrado, tal como tú los describiste en La esfera y la cruz, viajando en avión, sentado uno junto al otro, Cuaresma junto a Carnaval.

Cuando el avión vuela sobre la catedral de Londres, el profesor suelta una blasfemia contra la cruz.

- Estoy pensando si esta blasfemia te ayuda en algo -le dice el monje-. Escucha esta historia:

«Conocí a un hombre como tú; él también odiaba al crucifijo; lo elimino de su casa, del cuello de su mujer hasta de los cuadros; decía que era feo, símbolo de barbarie, contrario al gozo y a la vida. Pero su furia llegó a más todavía: un día trepó al campanario de una Iglesia, arrancó la cruz y la arrojó desde lo alto.

«Este odio acabó transformándose primero en delirio y después en locura furiosa. Una tarde de verano se detuvo, fumando su pipa ante una larguísima empalizada; no brillaba ninguna luz, no se movía ni una hoja, pero creyó ver la larga empalizada transformada en un ejercito de cruces, unidas entre sí colina arriba y valle abajo. Entonces, blandiendo el bastón, arremetió contra la empalizada, como contra un batallón enemigo.

«A lo largo de todo el camino fue destrozando y arrancando los palos que encontraba a su paso. Odiaba la cruz, y cada palo era para él una cruz. Al llegar a casa seguía viendo cruces por todas partes, pateó los muebles, les prendió fuego, y a la mañana siguiente lo encontraron cadáver en el río»

Entonces el profesor Lucifer, mordiéndose los labios, mira al anciano monje y le dice: «Esta historia te la has inventado tú». «Sí -respondió Miguel-, acabo de inventarla; pero expresa muy bien lo que están haciendo tú y tus amigos incrédulos. Comienzan por despedazar la cruz y terminav por destruir el mundo»

La conclusión del monje que, por supuesto, es la tuya, querido Chesterton, es justa. Supriman a Dios y ¿qué es lo que queda? ¿En qué se convierten los hombres?

- Existe el mundo del progreso -oigo decir-- el mundo del bienestar.

- Sí; pero ese famoso progreso no es exactamente lo que se esperaba; trae consigo también los misiles, las armas bacteriológicas y atómicas, el proceso actual de contaminación, cosas todas que amenazan con arrastrar a toda la humanidad a una catástrofe.

En otras palabras, el progreso con hombres que se aman, considerándose hermanos e hijos de Dios, Padre común puede ser una cosa magnífica. El progreso con hombres que no reconocen a Dios como Padre común, constituye un peligro continuo: en efecto, sin un crecimiento paralelo de la dimensión moral, interior y personal, aquel progreso desarrolla las más salvajes y oscuras tendencias del hombre, lo convierte en una máquina dominada por máquinas, un número que maneja números, «un bárbaro delirante -diría Papini- que, en vez de la clava, puede servirse de las fuerzas inmensas de la naturaleza y de la mecánica para satisfacer sus instintos de rapiña y orgiásticos».

Sé que muchos piensan lo contrario que tú y yo. Piensa que la religión es un sueño consolador: la habrían inventado los oprimidos, imaginando otros mundos existentes, donde encontrar más tarde lo que hoy les roban los opresores; la habrían organizado, totalmente a su favor, los opresores, para seguir pisoteando a los oprimidos y adormecer en ellos aquel instinto de clase que, sin la religión, los impulsaría a la lucha.

Es inútil recordar que precisamente la religión cristiana ha favorecido el despertar de la conciencia proletaria, exaltando a los pobres y anunciando una justicia futura.

- Sí -responden-, el cristianismo despierta la conciencia de los pobres, pero después la paraliza, predicando la paciencia y sustituyendo la lucha de clases con la confianza en Dios y las reformas graduales de la sociedad.

Muchos creen también que Dios y la religión, al canalizar las esperanzas y esfuerzos hacia el paraíso futuro y lejano, alienan al hombre, le impiden comprometerse en la construcción de un paraíso cercano que ha de realizarse aquí en la tierra.

Es inútil recordarles que, según el reciente concilio, un cristiano, precisamente porque es cristiano, debe sentirse más que nadie obligado a trabajar por un progreso que sea progreso para todos, y por una promoción social que lo sea de todos.

- En ultimo término -dicen ellos-, ustedes piensan el progreso para un mundo transitorio, en espera de un paraíso definitivo, que nunca llegará. Nosotros queremos el paraíso aquí, final de todas nuestra luchas. Ya podemos vislumbrar su despertar, mientras que el Dios de ustedes es declarado muerto por los teólogos de la secularización. Estamos con Heine cuando escribía «¿Sientes la campana?, ponte de rodillas; le llevan los últimos sacramentos a Dios, que está muriendo».

Querido Chesterton, tú y yo no dudamos en ponernos de rodillas, pero ante un Dios más actual que nunca. Sólo Él, en verdad, puede dar una respuesta satisfactoria a estos tres problemas, que son para todos los más importantes: ¿Quién soy yo? ¿De dónde vengo? ¿Adónde voy?.

En cuanto al paraíso que se disfrutará en la tierra, y sólo en la tierra, en un futuro próximo, al término de las famosas luchas, quisiera que se escuchara a alguien que escribe mejor que yo y - sin rebajar tus méritos- también mejor que tú: Dostoyewsky.

Recuerdas al dostoyewskyano Iván Karamasov. Es un ateo, incluso amigo del diablo. Pues bien, él protesta con toda su vehemencia de ateo contra un paraíso obtenido gracias a los esfuerzos, las fatigas, los sufrimientos, el martirio de innumerables generaciones. ¡Nuestros sucesores serán felices gracias a los sufrimientos de nuestros predecesores! ¡Estos predecesores que luchan sin recibir su parte de dicha, a menudo sin tener siquiera el consuelo de vislumbrar el paraíso que seguirá al infierno que atraviesan!. ¡Innumerables muchedumbres de infortunados, de sacrificados, que son simplemente la tierra que sirve para hacer crecer los futuro árboles de vida! ¡Esto es imposible!, dice Iván, ¡ esto sería un injusticia despiadada y monstruosa!.

Y tiene razón.

El sentido de justicia que existe en todo hombre, de cualquier creencia, exige que el bien realizado y los males sufridos sean premiados, que el hambre de vida, innata en todos, sea satisfecha. ¿Dónde y cómo, si no es en otra vida? ¿Y por quién, sino por Dios?¿ Y de que Dios, sino de Aquél de quien escribía san Francisco de sales: «No temáis a Dios, que no quiere haceros mal, sino amadle mucho porque desea haceros mucho bien?».

Lo que muchos combaten no es el verdadero Dios, sino la falsa idea que se han hecho de Dios: un Dios que protege a los ricos, que no hace más que pedir y acuciar, que siente envidia de nuestro progreso, que espía continuamente desde arriba nuestros pecados para darse al placer de castigarlos.

Querido Chesterton, tú lo sabes, Dios no es así: es justo y bueno a la vez; padre también de los hijos pródigos, a la vez que desea ver no mezquinos y miserables sino grandes, libres, creadores de su propio destino. Nuestro Dios es tan poco rival del hombre que ha querido hacerle su amigo, llamándole a participar de su misma naturaleza divina y de su misma eterna felicidad. Ni tampoco es verdad que nos pida demasiado; al contrario, se contenta con poco, porque sabe muy bien que no tenemos gran cosa.

Querido Chesterton, estoy tan convencido como tú: este Dios se hará conocer y amar cada vez más; y de todos, incluidos los que hoy lo rechazan, no porque sean malos (¡son quizás mejores que nosotros dos!), sino porque le miran desde un punto de vista equivocado. ¿Que ellos siguen sin creer en Él? Él les responde: Soy yo el que cree en ustedes.

EL OBSERVADOR 383-9

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PICADURA LETRISTICA
Paremiología (I)
Por J. Jesús García y García


Lo más puro castellano que tenemos son los refranes.
JUAN DE VALDÉS

Los dichos de los viejitos son evangelios chiquitos.
REFRAN POPULAR

El vocablo paremiología es de ascendencia griega y designa el tratado de los refranes, adagios, sentencias, proverbios y otros giros y fórmulas peculiares del habla coloquial en los que se refleja la sabiduría espontánea del pueblo.

Tal estudio tiene dos naturales puntos de vista: el de la historia, en cuanto son compendio y manifestación del grado de cultura popular en una época determinada; y el punto de vista del lenguaje, en razón de que, anteriores a toda prosa escrita, ha sido preciso recurrir a ellos para hallar la legítima propiedad y primitiva significación de las palabras del propio idioma.

Durante la edad helenística Demetrio de Falero y otros estudiaron esta especialidad; Lucilo, Dídimo, etc., coleccionaron refranes que sirvieron de base a la tradición medieval; en el Renacimiento se ocuparon de la paremiología Polidoro, Virgilio y Erasmo con sus Adagia. En cuanto se refiere a España debemos mencionar al Marqués de Santillana (1398-1458) con sus Proverbios versificados y su prototípica compilación Refranes que dicen las viejas tras el fuego, formada por mandato del rey don Juan II de Castilla, y que no fue impresa hasta 1508. El título da a entender que recoge dichos que vienen de tiempo inmemorial.

«En los refranes -dice Luis Martínez Kleiser- estudiamos al pueblo sin disfraz ni ficción. Lo que sabe y lo que ignora, lo que piensa y lo que heredó pensando, lo que duda, lo que afirma y lo que niega, vienen a diseñarnos su perfecto autorretrato moral». Todos ellos «parecen nacidos de una manera ocasional. Tuvieron su cuna en frases felices logradas por un afortunado repentista, que, al amparo de la celebridad local de su autor, corrieron primero de casa en casa y después de pueblo en pueblo, hasta que, ya emancipados, adquirieron personalidad propia y conquistaron un puesto perdurable en los escaños del refranero». Y, a su pesar y a pesar de todos nosotros, llega a una amarga conclusión: «Pero, desgraciadamente, ya no se idean refranes».

Ninguna lengua entre las vulgares puede competir con la castellana en riqueza de refranes. Se va uno de espaldas -porque no puede ser de otra manera- cuando averigua que el maestro Gonzalo Correas, humanista español del primer tercio del siglo XVII, redactó un vocabulario de refranes y frases proverbiales cuyo número no se indica pero que se dice que era una «copiosa colección», para que luego viniera, ya en pleno siglo XX (1926), don Francisco Rodríguez Marín a añadir Más de 21,000 refranes castellanos que no estaban considerados por Correas, y cuatro años después 12,600 refranes más, también supuestamente inéditos, y, tras otros cuatro años, 6,666 refranes de mi última rebusca, que con más de 21,000 y 12,600 refranes más suman largamente 40,000 refranes castellanos no contenidos en la copiosa colección del Maestro Gonzalo Correas. Y cuando podríamos suponer que la labor de Rodríguez Marín había concluido, todavía publica 9,600 refranes no contenidos en la colección de Correas ni en las tres mías. Hasta Edmund Burke (1729-1797), irlandés, «se aventó» a escribir un libro de refranes castellanos, publicado muy tardíamente en Londres, en 1892, bajo el título La sabiduría de Sancho. En fin, las colecciones sobran.

Termino por hoy ofreciendo a mis lectores un sabroso ejemplo de estos humildes monumentos del idioma: Dos cosas no se pueden agotar: el saber y el agua del mar.

EL OBSERVADOR 383-10

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Los misterios luminosos en imágenes

1. Bautismo de Jesús (Mc 1, 9-11). «Y sucedió que por aquellos días vino Jesús desde Nazaret de Galilea, y fue bautizado por Juan en el Jordán».

2. Autorrevelación de Jesús en las bodas de Caná (Jn 2, 11). «Así, en Caná de Galilea, dio Jesús comienzo a sus señales. Y manifestó su gloria, y creyeron en Él sus discípulos».

3. Anuncio del Reino, invitando a la conversión (Mc 1, 14-15). «Después que Juan fue entregado, marchó Jesús a Galilea; y proclamaba la Buena Nueva de Dios».

4. La Transfiguración (Mc 9, 2-4). «Seis días después, toma Jesús consigo a Pedro, Santiago y Juan, y los lleva, a ellos solos, aparte, a un monte alto. Y se transfiguró delante de ellos».

5. Institución de la Eucaristía (Mc 14, 22-25). «Y mientras estaban comiendo, tomó pan, lo bendijo, lo partió y se los dio y dijo: «Tomad, este es mi cuerpo».

EL OBSERVADOR 383-11

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FIN

 
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