El Observador de la Actualidad

EL OBSERVADOR DE LA ACTUALIDAD
Periodismo católico para la familia de hoy
1 de junio de 2003 No.412


SUMARIO

bulletEDITORIAL - En defensa del estado de derecho: La contribución de los católicos
bulletPecados electorales
bulletCRITERIOS - Primer mandamiento del político: no antepondrás tus intereses personales
bulletEL RINCÓN DEL PAPA - Dios no nos abandonará en la lucha contra el ma
bulletFAMILIA - ¿Es un error seguir juntos?
bulletFAMILIA - Casarse, ¿sí o no?
bulletPINCELADAS - Algo más que animales
bulletDOCUMENTOS - «Los medios de comunicación social al servicio de la auténtica paz»
bulletCULTURA - Filtros contra la información en la sociedad de la información
bullet¿Los Papas saben cuándo van a morir?
bulletTEMAS DE HOY - Ante el espíritu de Babel, los diez mandamientos
bulletJuan Pablo II recorrerá Croacia de norte a sur del 5 al 9 de junio

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EDITORIAL
En defensa del estado de derecho: La contribución de los católicos
Por Jaime Septién

El partido México Posible ha visto en los obispos —en especial en el obispo de Querétaro— un filón de propaganda que raya en lo ridículo. Ahora resulta que todo aquel que se oponga al aborto está expresamente en contra de México Posible. Ya demandó al obispo de Querétaro y, según su abogado, Jesús Robles, también van a demandar a los obispos de Cuernavaca, Tlaxcala y Acapulco. Al paso que van, tendrán que demandar a 88 millones de mexicanos. Lo cual tiene su chiste.

Lo que no tiene nada es de lógica política. Si su misión es ganar votos a costillas de la Iglesia, están por el camino contrario. Porque es creer muy poquito en la capacidad de defensa de la Iglesia que tenemos los católicos. Creernos tan brutos (o tan desinteresados) como para no reaccionar a favor del derecho legítimo que tienen nuestros obispos de aconsejarnos, desde la Doctrina Social de la Iglesia, sobre cuestiones primordiales para la convivencia entre los mexicanos como son los votos, las elecciones y la democracia.

La Constitución que rige nuestro país afirma que nadie puede ser molestado o discriminado (mucho menos perseguido) por la libre expresión de sus ideas. Todos somos iguales ante la ley, y la ley ampara los derechos de todos los mexicanos por igual. La postura de México Posible es, abiertamente, discriminatoria. Para ellos existen mexicanos de primera (los que defienden el aborto, la eutanasia, las uniones homosexuales) y mexicanos de segunda (los que defienden la vida desde el momento de la concepción hasta la muerte natural, y la familia en su concepción de hombre y mujer, unidos por el amor y el deseo de procrear y educar a sus hijos).

Los obispos, obviamente, son mexicanos de segunda para esta novedosa organización política que, por cierto, se vale del financiamiento público que le damos los mexicanos, la mayoría de ellos católicos, como "prerrogativas". a través del IFE. Bonita cosa ésta de financiar partidos que son como empresas de particulares, y cuya plataforma está diseñada con tanta sensibilidad como para golpear las legítimas creencias de la mayoría de aquellos que los sostienen...

¿Según México Posible los ministros de culto tienen que renunciar a sus derechos como ciudadanos mexicanos y como ministros de culto reconocidos por la ley? ¿Por qué razón se le debe impedir a un obispo dirigirse a la grey católica, en ejercicio de sus derechos civiles y de sus obligaciones eclesiásticas? Si hubiera una indicación de su parte, en un acto de culto, para no votar por tal o cual partido o para votar por éste o aquél, vamos de acuerdo, ¡inconfórmense! Pero en ningún momento, bajo ninguna circunstancia, ninguno de los señalados y el que ha sido encausado, don Mario De Gasperín Gasperín, obispo de Querétaro, han nombrado partido político alguno. Ni a favor ni en contra.

De proceder la demanda sería un oprobio para el sistema jurídico mexicano: sería la primera ocasión en nuestra historia moderna que se condena a alguien sin que exista "cuerpo del delito" (en este caso: nombre de partido político o de candidato por el cual sí o no se debe votar). Es decir, se condenaría por pura presunción, por intuición, por un "me late" que está bien para los pronósticos deportivos, pero no para ejercer la acción de la ley. La justicia no es una lotería, aunque parece que así la quieren algunos actores políticos de la actualidad.

¿Y si no hay causa qué perseguir, por qué la Procuraduría General de la República le dio entrada a la demanda en contra de Mario De Gasperín Gasperín por parte de México Posible? La verdad, es un misterio. El obispo de Querétaro se ha visto orillado a someterse a los interrogatorios a los que someten a un presunto delincuente electoral, lo cual, como cualquiera sabe, es una situación muy cercana al oprobio. Sobre todo porque no hay delito ninguno qué se haya configurado en la demanda; antes bien, hay un valor cristiano y humano en su instrucción pastoral "Un católico vota así", digno de aplauso, en tiempos de incoherencias políticas, de enanismo electoral, donde algunos juegan a ver cómo engañar mejor al electorado, y hacerlo caer en la trampa del "votaste por mí creyendo en que lo que te decía era verdad: te aguantas ahora, porque en la política (a la mexicana) todo se vale".

También lo hay, y del mismo tono, en las palabras del obispo Felipe Arizmendi Esquivel de San Cristóbal de las Casas, en el decálogo del obispo Florencio Olvera Ochoa, de Cuernavaca, en los escritos y declaraciones del obispo Jacinto Guerrero Torres, de Tlaxcala; del obispo Felipe Aguirre Franco, de Acapulco y del cardenal Norberto Rivera Carrera, arzobispo primado de la Ciudad de México. Todos ellos en la mira de México Posible, que a estas alturas ha cambiado su tarea, pues más que ganar votos aparece como persecutor de oficio de obispos y católicos mexicanos.

Preguntamos: ¿cuándo un llamado a la coherencia, a la libertad, al voto razonado ha propiciado el malestar de una sociedad? ¿En nombre de qué autoritarismo se le va a imponer silencio a quien tiene la obligación de hablar del esplendor de la verdad, de defender la dignidad de toda persona humana? Hasta el momento, la Iglesia católica, don Mario, por ejemplo, ha dado testimonio fehaciente de respeto a los cauces del marco legal que nos rige. No ha adelantado veredicto ni movilizado a nadie en contra de los demandantes. Que no se tome esto como debilidad, antes bien como fortaleza y contribución católicas a la consolidación del estado de derecho que todos queremos para nuestra Patria.

Pero los laicos católicos —si se quiere arbitrariamente representados por quien esto escribe— reclamamos, ya, respeto a nuestra fe, a nuestros pastores, a nuestra identidad. Jamás construiremos una nación sólida si seguimos entregados a partidos veleidosos, que ven campañas en su contra cuando nadie los tomó en cuenta, y que anteponen sus intereses de grupúsculo a los intereses de justicia social y bien común que reclamamos los mexicanos.

EL OBSERVADOR 412-1

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Pecados electorales
Por Mons. Florencio Olvera Ochoa, obispo de Cuernavaca

1. Es pecado no votar, caer injustificadamente en el abstencionismo por pereza, por apatía, sabiendo que el abstencionismo puede favorecer a los más inmorales. Si en conciencia no encuentro al candidato puro, debo votar por el menos malo o por algún candidato no registrado.

2. Es pecado votar sin conocer el partido o al candidato como persona capaz y honesta.

3. Es pecado vender mi voto, comprar el voto, robar votos. El voto del miedo. Presionar el voto con amenazas o con dádivas e imponer el voto corporativo, que es anticonstitucional; todo líder tiene únicamente un voto: el personal.

4. Es pecado votar a favor de propuestas que apoyen el aborto, la eutanasia, la prolongación de la vida por medios extraordinarios (aferramiento terapéutico), la destrucción y manipulación del embrión humano.

5. Es pecado votar por proyectos en contra de la familia monogámica e indisoluble, por proyectos que promueven caricaturas grotescas de familia integrada por personas del mismo sexo; por proyectos que quitan a los padres el derecho a educar a sus hijos.

6. Es pecado votar por quien no respeta la libertad religiosa, de todos y cada uno de los mexicanos, no sólo de los católicos.

7. Es pecado votar por quienes fomenten las formas modernas de esclavitud: alcohol, droga, pornografía, prostitución, secuestro, etcétera.

8. Es pecado votar por proyectos de economía salvaje que atacan a la persona humana y el bien común, que dañen la justicia social, la solidaridad y su subsidiareidad perjudicando sobre todo a los más pobres.

9. Es pecado no saber ganar, considerar como enemigo a quien vota distinto a mí, ser prepotente, no trabajar para los demás y trabajar únicamente para mi grupito.

10. Es pecado no saber perder, ni aceptar la realidad, no reconocer mis debilidades, perder el ánimo, no colaborar con la autoridad legítima para lograr acuerdos comunes y prepararme para la próxima campaña.

Nota: Pecado es lo que va contra el amor a Dios, a uno mismo, a los demás, a la Patria.

EL OBSERVADOR 412-2

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CRITERIOS
Primer mandamiento del político: no antepondrás tus intereses personales
Por Armando Gutiérrez Cuevas

No se debe permitir que los políticos tomen decisiones económicas con criterios partidistas. Un tema nacional de profundo debate ha sido el de las reformas estructurales que necesita el país para lograr un crecimiento y desarrollo económico pleno. Se habla de la necesidad de la reforma energética, laboral, fiscal, educativa entre otras. Tal ha sido el interés que no sólo en México sino también en el extranjero numerosos analistas coinciden en que si el Congreso de la Unión no hace las reformas, el futuro de México será incierto.

Es urgente que los actores políticos se sienten a dialogar y se pongan de acuerdo en las reformas desde una visión económica y no partidista. Este tema no ha sido superado, ya que las fracciones parlamentarias en el Congreso de la Unión asumen su postura con objetivos políticos, como es el de no aprobar leyes que generen beneficio al gobierno actual, ya que eso sería en detrimento de su propia penetración en el mercado electoral.

Por ejemplo, la reforma energética es prioritaria desde el punto de vista económico, ya que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) necesita mayor inversión para mejorar los sistemas de producción y ser más competitiva. Todos sabemos que, en la medida en que son más eficientes las empresas, se pueden reducir los costos y, por lo tanto, bajar el precio al público y tener productos de mayor calidad, que es lo que realmente nos interesa a todos los mexicanos; es decir, si se hiciera la reforma energética se tendrían las bases para disminuir el precio y, por lo tanto, todo el comercio mexicano sería beneficiado.

¿Qué pasaría si hoy decidiéramos que los precios de cualquier producto en lugar de determinarse con base en los costos de producción y la ley de la oferta y la demanda se decidieran por medio de votación de los ciudadanos? ¿Qué sucedería si todos nos pusiéramos de acuerdo en que el litro de leche costara 50% menos? Lo que finalmente pasaría es que las empresas que producen leche quebrarían, ya que con el precio de venta fijado de manera democrática no se podrían sostener los costos de producción. Lo anterior sería una decisión muy simplista y muy absurda y además pondría en crisis a ese sector productivo. Aunque parezca muy ilógico, esto mismo está pasando en el Congreso de la Unión. Agencias internacionales, analistas económicos y los mismos administradores del sector energético coinciden en que, de no haber mayor inversión, puede quebrar la CFE. El debate se ha perdido en si debe haber o no inversión extranjera cuando el punto central es que de una u otra manera se le deben inyectar recursos; y, si no los hay en México, tendrán que salir de algún otro lado. Sin embargo, los partidos políticos que quieren que fracase el gobierno actual han preferido detener las reformas estructurales para ganar más votos en la ciudadanía, sin importarles las implicaciones económicas de estas. ¿De qué sirve elegir democráticamente el precio de la leche si en unos años, al fracasar ese sector, bajaría la calidad o simplemente no habría leche? ¿De qué sirve frenar las reformas estructurales si en unos años tendremos un sistema financiero en crisis?

Es urgente que los políticos se dediquen a servir auténticamente a la comunidad y trabajen en pro del bien común con base en criterios de productividad y eficiencia. Es un hecho que los diputados son grillos por naturaleza, pero esto no les da derecho a tomar todas las decisiones con base en intereses personales y partidistas.

No podemos ni debemos permitir que los diputados tomen decisiones simplistas sin un análisis serio y profesional de las implicaciones económicas de sus decisiones. Los ciudadanos debemos alzar nuestras voces para hacer un reclamo enérgico y permanente cada vez que los políticos no cumplan con su deber de servir a la sociedad antes que a sus intereses personales o de partido.
Por favor, señores diputados, dense cuenta de que si quieren que nuestro país avance tendrán que impulsar las reformas estructurales.

(Fuente. Yo Influyo)

EL OBSERVADOR 412-3

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EL RINCÓN DEL PAPA
Dios no nos abandonará en la lucha contra el mal

En audiencia general el Papa comentó el salmo 143, canto de oración por la paz: «Tiene las características de un himno real, entretejido por otros textos bíblicos, que dan vida a una nueva oración (cfr. Salmo 8, 5; 17,8-15; 32, 2-3; 38, 6-7). Quien habla en primera persona es el mismo Rey David, que reconoce el origen divino de sus éxitos.

«El Señor es representado con imágenes marciales según el antiguo uso simbólico: aparece como instructor militar, fortaleza inexpugnable, escudo protector, triunfador. De este modo se quiere exaltar la personalidad de Dios, que se compromete contra el mal en la historia: no es una potencia obscura o una especie de hado, ni un soberano impasible e indiferente ante las vicisitudes humanas.

«Ante la potencia divina el rey judío reconoce su fragilidad y debilidad, propias de todas las criaturas humanas. Para expresar esta sensación, el rey orante recurre a dos frases presentes en los salmos 8 y 38, y las entrecruza: 'Señor, ¿qué es el hombre para que te fijes en él? ¿Qué los hijos de Adán para que pienses en ellos? El hombre es igual que un soplo; sus días, una sombra que pasa'. Emerge aquí la firme convicción de que somos frágiles.

«Sólo con la ayuda divina podemos superar los peligros y las dificultades que salpican todos los días de nuestra vida. Sólo si contamos con la ayuda del Cielo podemos comprometernos, como el antiguo rey de Israel, a caminar hacia la libertad de toda opresión.

«Aparecen las 'aguas caudalosas' que, en el lenguaje bíblico, son símbolo del caos, del mal y de la nada; en una palabra, de las fuerzas negativas en la historia. A estas imágenes cósmicas se asocian otras de carácter histórico: son 'los enemigos', los 'extranjeros', los mentirosos, los que juran en falso, es decir, los idólatras. Es una manera muy concreta y oriental de representar la malicia, las perversiones, la opresión y la injusticia: realidades tremendas de las que nos libera el Señor, mientras nos adentramos en el mundo».

EL OBSERVADOR 412-4

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FAMILIA
¿Es un error seguir juntos?
Por Yusi Cervantes Leyzaola

PREGUNTA:
Mi esposa y yo tenemos muchos problemas; hemos estado a punto de verdaderamente tirar la toalla. Con frecuencia pienso que sería lo mejor, y dejar de hacernos daño mutuamente y de dañar a nuestros hijos al hacerlos testigos de nuestros conflictos. Sin embargo, nuestro terapeuta de pareja insiste en mantenernos juntos. Cada vez que uno de los dos plantea querer irse, él nos convence de quedarnos. No sé si esto sea adecuado, ¿no estará equivocado tratando de mantener vivo algo que ya no funciona?

RESPUESTA:
Un terapeuta no puede ni debe decidir, ni siquiera sugerir —por el peso que esta sugerencia tiene— lo que una pareja tiene qué hacer. Permanecer en el vínculo o separarse debe ser una decisión de los esposos; de ellos es la responsabilidad y ellos deberán asumir las consecuencias. Así que lo que usted está considerando una lucha del terapeuta por el vínculo tal vez sea, sencillamente, que los confronta con la realidad, mostrando lo que tienen y ayudándoles a ver las consecuencias que tendría separarse. El resultado de esto puede ser, efectivamente, de alguna manera, mostrarles que es mejor permanecer juntos, en vista de lo que ha detectado a lo largo de las entrevistas con él. El terapeuta seguramente encuentra en la relación de ustedes elementos valiosos para mejorar sustancialmente la relación. Por ejemplo: si ustedes conservan al menos una elemental capacidad de comunicación, especialmente si están abiertos a escuchar al otro; si están dispuestos a aceptar errores y a cambiar, eso le da un buen pronóstico a la relación. Por otro lado, si pese a todo siguen siendo uno para el otro la persona más importante y si tienen intereses en común fundamentales en su vida, entonces podemos considerar que el vínculo es muy fuerte. Otro signo de esperanza en la relación es que aún disfruten de hacer cosas juntos.

Ahora bien, puesto que ustedes están escribiendo a El Observador, supongo que son católicos y el sacramento matrimonial es fundamental para ustedes. Separarse significaría no cumplir con sus promesas y renunciar a la gracia del sacramento. Un buen terapeuta debe tomar esto en cuenta.

El costo emocional de la separación, por otro lado, siempre es muy elevado, por más mal que estén las cosas. Afecta no sólo a los cónyuges, sino, especialmente, a la parte más vulnerable de la familia: los hijos. Es imposible que una separación no los afecte, tengan la edad que tengan. La separación afecta también a los padres de los cónyuges, a los hermanos, a los amigos...Y, desde un punto de vista más amplio, a la sociedad.

En suma, me parece que lo que está haciendo su terapeuta es ayudarles a ver el valor de la relación que tienen y las consecuencias que tendría su separación. Sería tal vez más fácil decirles: «adelante, hagan lo que quieran, sepárense si es lo que desean», pero esa sería una forma irresponsable de actuar.

Qué bueno que estén acudiendo con un terapeuta. Luchen por su relación. Hagan un esfuerzo sincero y valiente por entender a su pareja, por verdaderamente ponerse en su lugar y por hacer los cambios que sean necesarios. No hay fuerza más grande que el amor: acudan al amor de Dios y pídanle ayuda para poner al amor en el primer lugar de su relación.

La psicóloga Cervantes responderá las preguntas que le envíen a la dirección de El Observador: Reforma 48, apdo. 49, Santiago de Querétaro, Qro. C.P. 76000; o que se le hagan al teléfono 228-02-16. Citas al 215-67-68.

EL OBSERVADOR 412-5

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FAMILIA
Casarse, ¿sí o no?

¿Qué significado tiene el matrimonio cristiano? El matrimonio expresa el amor de Dios por su pueblo, que es la Iglesia. Así como Cristo se entregó en sacrificio por amor a la Iglesia y permanece eternamente fiel a ella, del mismo modo los esposos se entregan uno al otro totalmente, imitando el amor de Cristo.

¿Es un bien recibir el sacramento del matrimonio? Sí, porque es el único modo de santificar el amor humano entre el hombre y la mujer.

¿Qué bienes comunica el matrimonio a los esposos? El Señor infunde su gracia en los corazones de los esposos para que cumplan los deberes propios de su estado: la fidelidad a sus promesas, la procreación y educación de sus hijos, el sostenimiento mutuo en medio de las alegrías y dificultades de su vida.

¿Hay algo especial en el matrimonio entre los bautizados? Es uno de los siete sacramentos que instituyó Jesucristo. Esto quiere decir que es un camino de santidad: Dios llama a los esposos a que ganen el Cielo santificándose en su matrimonio y en su vida familiar.

¿Están casados un hombre y una mujer bautizados que viven juntos y no han recibido el sacramento del matrimonio? No lo están delante de Dios. Aunque en el lenguaje común se dice que «están casados», realmente no lo están porque entre los cristianos el amor matrimonial sólo recibe la bendición de Dios y se confirma con el sacramento del matrimonio.

¿Qué deben hacer las personas que estén en esa situación? Un hombre y una mujer que siendo católicos estén viviendo juntos y quieran seguir viviendo así para siempre, deberían hablar con el párroco o sacerdote católico más cercano y exponerle su situación y procurar santificar su hogar con el sacramento del matrimonio. No importa que lleven muchos años viviendo así, incluso que tengan hijos mayores o de otras uniones anteriores no sacramentales: lo importante es que su hogar y su amor quede santificado y ellos tengan la conciencia de haber cumplido la voluntad amorosa de Dios.

¿Por qué algunos tienen miedo de recibir el sacramento del matrimonio? Algunas parejas que se guardan fidelidad temen que si reciben el sacramento del matrimonio el cónyuge va a sentirse seguro de poseer al otro y que eso puede ser el comienzo de problemas en su matrimonio. Sin embargo, deben saber que ese temor es infundado cuando hay verdadero amor, ya que el amor de los esposos y el sacramento que santifica su hogar es el principio de la bendición de Dios para su familia.

¿Cómo se puede ayudar a estas personas a salir de su equivocación? Estas personas deben saber que el sacramento del matrimonio bendice el amor ya existente entre los esposos, les da fuerzas para vivirlo, y reciben la ayuda divina y la bendición de Dios para santificarse en su vida matrimonial.

(Fuente: Pbros. Fernando Castro y Jaime Molina, «Catecismo de la familia y del matrimonio»)

EL OBSERVADOR 412-6

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PINCELADAS
Algo más que animales
Por Justo López Melús *

El corazón humano tiene aspiraciones infinitas. Lo meramente humano no puede satisfacerlo plenamente. «Señor, nos hiciste para Ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en Ti» (san Agustín). Por eso el pecado, el apartarse de Dios, envilece y animaliza: el que vive en situación de pecado rebaja su dignidad de persona, podíamos decir que se diferencia de los animales... sólo en detalles accidentales. Como el chiste de aquel nuevo párroco rural. Quería conocer a todos sus feligreses. Visitó todas las casas. Un día preguntó a un niño: «¿Dónde puedo encontrar a tu padre? No está nunca en casa». Y el niño le contestó: «Está en la pocilga con los cerdos. Lo reconocerá porque lleva boina».

* Operario Diocesano en San José de Gracia en Querétaro.

EL OBSERVADOR 412-7

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DOCUMENTOS
«Los medios de comunicación social al servicio de la auténtica paz»
Hoy, solemnidad de la Ascensión del Señor, se celebra también la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales 2003. Éste es el mensaje del Papa, y su título completo es «Los medios de comunicación social al servicio de la auténtica paz, a la luz de la Pacem in terris»


Queridos hermanos y hermanas:
1. La encíclica Pacem in terris, del beato papa Juan XXIII, llegó como un faro de esperanza para los hombres y mujeres de buena voluntad en los oscuros días de la Guerra Fría. Al afirmar que la auténtica paz requiere «guardar íntegramente el orden establecido por Dios» (Pacem in terris, 1), el Santo Padre señaló la verdad, la justicia, la caridad y la libertad como los pilares de una sociedad pacífica (ibídem, 37).
El creciente poder que adquirían los modernos medios de comunicación social fue parte importante del trasfondo de la encíclica. El papa Juan XXIII tenía muy en cuenta esos medios cuando llamaba a la «serena objetividad» en el uso de los «medios de información que la técnica ha introducido» y que «tanto sirven para fomentar y extender el mutuo conocimiento de los pueblos»; él desacreditaba «los sistemas de información que, violando los preceptos de la verdad y la justicia, hieren la fama de cualquier país» (ibídem, 90).

2. Hoy, mientras recordamos el cuadragésimo aniversario de Pacem in terris, la división de los pueblos en bloques contrapuestos es casi sólo un recuerdo doloroso, pero todavía la paz, la justicia y la estabilidad social están ausentes en muchas partes del mundo. El terrorismo, el conflicto en Oriente Medio y otras regiones, las amenazas y contra-amenazas, la injusticia, la explotación y las violaciones a la dignidad y la santidad de la vida humana, tanto antes como después del nacimiento, son realidades que causan consternación en nuestros días.
Mientras tanto ha crecido enormemente el poder de los medios para moldear las relaciones humanas e influenciar la vida política y social, tanto para el bien como para el mal. De aquí la permanente actualidad del tema elegido para la trigésima séptima Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales: «Los medios de comunicación al servicio de la auténtica paz, a la luz de la Pacem in terris». El mundo de los medios tiene todavía mucho que aprender del mensaje del beato papa Juan XXIII.

3. Los medios y la verdad. La exigencia moral fundamental de toda comunicación es el respeto y el servicio a la verdad. La libertad de buscar y decir la verdad es un elemento esencial de la comunicación humana, no sólo en relación con los hechos y la información, sino también y especialmente sobre la naturaleza y destino de la persona humana, respecto a la sociedad y el bien común, respecto a nuestra relación con Dios. Los medios masivos tienen una irrenunciable responsabilidad en este sentido, pues constituyen la escena donde hoy en día se intercambian las ideas y donde los pueblos pueden crecer en el conocimiento mutuo y la solidaridad. Es por eso que el papa Juan XXIII defendió el derecho a «buscar la verdad libremente y, dentro de los límites del orden moral y el bien común, manifestar y difundir las propias opiniones», todo ello como condición necesaria para la paz social (Pacem in terris, 12).
De hecho, con frecuencia los medios prestan un valiente servicio a la verdad; pero a veces funcionan como agentes de propaganda y desinformación al servicio de intereses estrechos o de prejuicios de naturaleza nacional, étnica, racial o religiosa, de avidez material o de falsas ideologías de tendencias diversas. Ante las presiones que empujan a la prensa a tales errores, es imprescindible una resistencia ante todo por parte de los propios hombres y mujeres de los medios, pero también de la Iglesia y otros grupos responsables.

4. Los medios y la justicia. El beato papa Juan XXIII tuvo palabras elocuentes en la Pacem in terris sobre el bien común universal —«el bien universal, es decir, el que afecta a toda la familia humana» (132)— en el que cada individuo y todos los pueblos tienen el derecho de compartirlo. La proyección global de los medios comporta especiales responsabilidades en este aspecto. Si bien es cierto que los medios suelen pertenecer a grupos con intereses propios, privados y públicos, la naturaleza intrínseca de su impacto en la vida requiere que no favorezcan la división entre los grupos —por ejemplo en el nombre de la lucha de clases, del nacionalismo exacerbado, de la supremacía racial, la limpieza étnica u otros similares—. Enfrentar a unos contra otros en nombre de la religión es un error particularmente grave contra la verdad y la justicia, como lo es el tratamiento discriminador de las creencias religiosas, pues éstas pertenecen al espacio más profundo de la dignidad y libertad personal.
Cuando realizan una crónica cuidadosa de los hechos, explicando bien los temas y presentando honradamente los diversos puntos de vista, los medios cumplen su grave deber de impulsar la justicia y la solidaridad en las relaciones humanas a todos los niveles de la sociedad. Esto no significa quitar importancia a las injusticias y divisiones, sino ir a sus raíces para que puedan ser comprendidas y sanadas.

5. Los medios y la libertad. La libertad es una condición previa de la verdadera paz, así como uno de sus más preciosos frutos. Los medios sirven a la libertad sirviendo a la verdad, y por el contrario, obstruyen la libertad en la medida en que se alejan de la verdad y difunden falsedades o crean un clima de reacciones emotivas incontroladas ante los hechos. Sólo cuando la sociedad tiene libre acceso a una información veraz y suficiente puede dedicarse a buscar el bien común y respaldar una responsable autoridad pública.
Si los medios están para servir a la libertad, ellos mismos deben ser libres y usar correctamente esa libertad. Su situación privilegiada les obliga a estar por encima de las meras preocupaciones comerciales y servir a las verdaderas necesidades e intereses de la sociedad. Si bien existen normativas públicas sobre los medios, adecuadas a la defensa del bien común, a veces el control gubernamental no lo es. En particular los reporteros y comentaristas tienen el grave deber de seguir las indicaciones de su conciencia moral y resistir a las presiones que les empujan a «adaptar» la verdad para satisfacer las exigencias de los poderes económicos o políticos.En concreto es necesario, no sólo encontrar el modo de garantizar a los sectores más débiles de la sociedad el acceso a la información que necesitan, sino también asegurar que no sean excluidos de un papel efectivo y responsable en la toma de decisiones sobre los contenidos de los medios, y en la determinación de las estructuras y líneas de conducta de las comunicaciones sociales.

6. Los medios y el amor. «La ira del hombre nunca realiza la justicia de Dios» (Santiago 1,20). En el clímax de la Guerra Fría el beato papa Juan XXIII expresó un pensamiento que aunaba la sencillez con una gran profundidad sobre lo que comportaba el camino de la paz: «Es necesario que la norma suprema que hoy se sigue para mantener la paz sea sustituida por otra completamente distinta, en virtud de la cual se reconozca que una paz internacional verdadera y constante no puede apoyarse en el equilibrio de las fuerzas militares, sino únicamente en la confianza recíproca» (Pacem in terris, 113).
Los medios de comunicación son actores clave en el mundo actual, y tienen un papel inmenso que realizar para construir aquella confianza. Su poder es tal, que en poco tiempo pueden suscitar una reacción pública positiva o negativa hacia los eventos, según sus intereses. El público sensato se dará cuenta de que un poder tan enorme requiere los más altos niveles de compromiso con la verdad y el bien. En este sentido los hombres y mujeres de los medios están especialmente obligados a contribuir a la paz en todas las partes del mundo derribando las barreras de la desconfianza, impulsando la reflexión sobre el punto de vista de los otros, y esforzándose siempre por aunar a los pueblos y las naciones en un entendimiento y respeto mutuo; y más allá de la comprensión y el respeto, ¡en la reconciliación y la misericordia! «Allá donde dominan el odio y la sed de venganza, allá donde la guerra lleva sufrimiento y muerte de los inocentes, es necesaria la gracia de la misericordia para apaciguar las mentes y los corazones y construir la paz» (Homilía en el Santuario de la Divina Misericordia en Cracovia-Lagiewiniki, 17 de agosto 2002, n. 5).
Aunque todo esto parezca un enorme desafío, de ningún modo es pedir demasiado a los hombres y mujeres de los medios. Tanto por vocación como por profesión, están llamados a ser agentes de paz, de justicia, de libertad y de amor, contribuyendo con su importante labor a un orden social «basado en la verdad, establecido de acuerdo con las normas de la justicia, sustentado y henchido por la caridad, y realizado bajo los auspicios de la libertad» (Pacem in terris, 167). Por ello mi oración en esta Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales se eleva para que los hombres y las mujeres de los medios asuman más que nunca el desafío de su vocación: servir al bien común universal. De ello dependen, en gran medida, su realización personal y la paz y felicidad del mundo. Que Dios los bendiga, les ilumine y les fortalezca.

EL OBSERVADOR 412-8

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CULTURA
Filtros contra la información en la sociedad de la información
Por Carlos Díaz

El filtro del capital.- El dinero es el que manda en la mala democracia; en ella la publicidad, que es un medio, y la superestructura del poder estatal (los partidos) se encuentran en connivencia íntima con el capital, son el capital mismo, sirviendo los periodistas de agentes suyos. Si en algún lugar se da por antonomasia la globalización del monopolio del capital neoliberal global, es en el ámbito de los medios: el mismo mensaje que se emite en España desde «El País» se emite también en la cadena de radio «Ser», se emite también en «Canal Plus» de televisión, se enseña a los niños en la «editorial Santillana», y se vende en librerías «Crisol». La sinergia de los holdings de los grupos de comunicación, la infoindustria, convierte a los media en multimedia, y a la mentira en una mentira en cascada que refuerza el efecto-mentira de la no-verdad. Para esto se necesita controlar muchas ondas, muchos periódicos, muchos canales, y de ahí la lucha por ese control. Cables, ondas herzianas, fibras ópticas, satélites, obras públicas configuran una red donde manda el propietario de esa tela de araña.

Ningún conductor de programa, director de periódico, etc, tiene la plena autonomía ante el propietario del emporio. La pérdida de identidad ideológica de los grupos de información en apariencia contrapuestos se traduce en identidad argentaria o crematística, por eso la lucha ideológica no es sino contraposición de los intereses económicos de estos holdings. Ellos quieren hacer creer que tienen grandes diferencias, pero buscan lo mismo. Cabe preguntar si los medios pueden ser democráticos en tal monopolio. Un dueño de un holding puede hacer caer a un magistrado, o a un ministro, pero un ciudadano no puede hacer caer al dueño de un holding. Todos pueden expresarse (democracia formal), pero no todos pueden expresarse con la misma fuerza, como sería lo propio de la democracia real. Los medios se sirven de la democracia formal para impedir u obturar la democracia real o social.

El filtro del Estado.- Poder y capital son dos caras de una misma realidad. El poder, a través de sus partidos, ya implicados en las empresas, dicta leyes para ese capital y esas empresas. Prensa, poder y capital se besan. El 80 o el 90% de las fuentes de información están ligadas al Estado (a los EU en última instancia), es decir, al capital. Y por eso el 80% o el 90% de las informaciones serán siempre en última instancia proestatales. Por otra parte, es el Norte el que informa del Sur, y no a la inversa. Todas las noticias que nos llegan del Sur nacen en el Norte, en el Imperio. La información viene orientada de arriba abajo, y no a la inversa, de modo que la gente termina identificándose con el quinto de caballería bueno contra el piel roja malo. El Norte es fuente de noticias, el Sur silencioso, ¿qué sabemos del Sur? El Norte es invasor de noticias, y el Sur invadido o silenciado. Se convierte en noticia todo lo que le pasa sexualmente al señor Reagan/Clinton/Bush.

Mientras, el pueblo paga con sus impuestos pérdidas hipermultimillonarias de los medios públicos que sirven a los intereses privados, o en autopublicitarse.

¿Qué hacer? Prensa de sociedad civil. Pero sociedad nueva exige hombre nuevo: a ese gato hay que ponerle el cascabel.

EL OBSERVADOR 412-9

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¿Los Papas saben cuándo van a morir?

Según el oncólogo boliviano Manuel González, los que van a morir se percatan «de que ese proceso ha comenzado en un momento o en otro. A veces con un diagnóstico; otras, la mayoría, cuando el hombre, sin que nadie se lo diga, sabe íntimamente que su vida ya no tiene más salida que la muerte».

No puede negarse que en la vida de algunos santos —no todos— el conocimiento preciso que tenían de su muerte (hasta del día y la hora) era de un caracter absolutamente sobrenatural.

Juan Pablo I fue de algún modo partícupe de este «secreto» divino. El día de su primera audiencia general un grupo de mexicanos le entregó un boleto de avión para México, en señal de invitación; pero luego el Papa lo dio a su secretario dicendo: «Quizá le sirva a usted. Yo como Papa no viajaré nunca». Más aún, cuando eligió su nombre, Juan Pablo I, se le hizo la observación de que la palabra «primero» sólo se añade después de la muerte si otro pontífice adopta el mismo nombre; pero él replicó: «Yo me llamo Juan Pablo I, porque el segundo vendrá pronto».

Dos noches antes de su muerte habló de su elección como vicario de Cristo: «Había otros mejores que yo, y Pablo VI había indicado ya a su sucesor: estaba precisamente delante de mí en la capilla Sixtina, en el cónclave. Pero él verá, porque yo me voy» (se refería a Karol Wojtyla). Y en su última noche, al recordársele que debía elegir a quien predicaría los ejercicios espirituales de Cuaresma, respondió: «Sí, sí, ya lo he determinado todo, todo está bien, pero el retiro que yo ahora quisiera es el retiro para una buena muerte».

El pasado 18 de mayo, Juan Pablo II nos dejó inquietos al referirse a su cada vez más cercano fin. ¿Lo dijo porque está, simplemente, consciente de su edad y salud, o es que Dios le habló al oído? No sabemos; pero deseamos que el día y la hora estén aún muy lejanos. (.)

EL OBSERVADOR 412-10

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TEMAS DE HOY
Ante el espíritu de Babel, los diez mandamientos
Por el Pbro. Prisciliano Hernández Chávez, ORC

Parece que los tiempos salvajes no han sido superados, por más ciencia y tecnología que afinan a la humanidad. Implacables luchadores de guerras preventivas y su contrarréplica en las escaramuzas terroristas. Ahí, en el fondo de sus corazones heridos por la soberbia o el resentimiento, buscan construir la ciudad de los humanos sin humanidad, sin solidaridad y sin comunión.

No es menos frecuente escuchar discursos y conocer programas para ganar terreno a la paz, a la justicia, a la libertad, a la verdad. Los períodos electorales son muestra recurrente con sus voces y tapices de colorines.

Se está entre los abismos de la ilusión mágica de los ingenuos, el pasivismo de los escépticos y en la jauja de los cínicos agoreros y taimados.

Schopenhauer, el filósofo del pesimismo y de la voluntad de poder, en su obra fundamental El mundo como voluntad y representación, narra una anécdota irónica y patética de aquel barón de Münchhausen quien pretendía salir del pantano en el que había caído jalando hacia arriba de su propia coleta.

Este hecho ejemplifica las pretensiones de construir la Ciudad sin Dios: no sólo con el propio esfuerzo de buenas voluntades, sino, lo peor, desde el ego, con la visiones unilaterales, minimalistas e infrahumanas.

El obispo de Querétaro, don Mario De Gasperin Gasperin, a través de su magisterio y praxis frecuentes como pastor diocesano, recuerda que «si el Señor no construye la casa, en vano se cansan los albañiles; si el Señor no guarda la ciudad, en vano vigilan los centinelas» (Sal 127, 1-2).
En esta misma línea, a través de su extraordinaria instrucción pastoral Un católico vota así ( 27-IV-2003), nos ofrece los diez mandamientos como criterio iluminador y recurrente para los asuntos cívico-políticos.

Ha tenido grata acogida a nivel internacional a través de la agencia Zenit (www.zenit.org), que la ofrece en internet íntegra a todos los hispanohablantes junto al magisterio de Juan Pablo II; a nivel nacional algunos diarios la mencionaron en su página inicial; en la última asamblea de la Conferencia del Episcopado Mexicano, en Monterrey, fue citada en la Eucaristía por el cardenal Rivera; los movimientos apostólicos y el presbiterio de Querétaro hicieron análisis que expresan no sólo la buena acogida, sino la profundización asimiladora que habrá de convertirse en acción de vida.

Hubo pocas voces discordantes que atisban el peso de lo irracional, extemporáneo o de incomodidad, pues a algunos les molesta la verdad y la justicia, garantes de una soberana y real democracia.

Ha sido extraordinario traer a cuento la palabra del Señor en la síntesis de los diez mandamientos, como luz para normar el juicio en las situaciones concretas, civico-políticas: 'no robar, no mentir, no matar…' y, sobre todo, el amar a Dios sobre partidos y candidatos.

La instrucción honra a quien la hizo, a quien la recibe como un don y a quien la pone por obra: es acorde a la dignidad del ser humano y conforme a su altísima vocación personal de comunión con Dios y comunión con los hermanos.

Sólo con la ayuda de Dios y la cooperación de nuestro compromiso humilde tendremos la Ciudad de Dios, que es la Ciudad de los Humanos.

EL OBSERVADOR 412-11

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Juan Pablo II recorrerá Croacia de norte a sur del 5 al 9 de junio

El Papa beatificará a una de las religiosas más queridas por sus compatriotas en su viaje apostólico número cien fuera de Italia, del 5 al 9 de junio. Visitará pr tercera vez el país de los Balcanes (las anteriores visitas tuvieron lugar en 1994 y 1998). Sin embargo, el Papa no estará en Zagreb, capital de Croacia, en la que ya estuvo en las otras dos ocasiones, sino que visitará las ciudades de Rijeka, Dubrovnik, Osijek y Djakovo, Zadar.

Una de las notas más originales del viaje es que llegará a Rijeka, ciudad del mar Adriático, a bordo de un barco, después de haber aterrizado en la isla de Krk procedente de Roma. Éste es el programa de la visita papal:

Jueves 5.- A las 3:30 p.m. el Vicario de Cristo partirá de Roma rumbo a la ciudad de Rijeka, a donde llegará a las 4:45 p.m. Luego de la ceremonia de bienvenida, el Papa tendrá una reunión con el presidente de la República.
Viernes 6.- El Pontífice se trasladará a Dubrovnik, donde celebrará la Misa y beatificará a sor María de Jesús Crucificado Petkovic (1892-1966), fundadora de la Congregación de las Hijas de la Misericordia, presentes hoy en Europa e Iberoamérica.
Sábado 7.- Juan Pablo II viajará a Osijek, donde celebrará la Eucaristía y realizará una visita privada a la Catedral de Djakovo.
Domingo 8.- Tras celebrar la Misa y rezar el Angelus en el Delta de Rijeka, se encontrará con los obispos de Croacia, y por la tarde se entrevistará con el primer ministro.
Lunes 9.- Celebrará la Eucaristía en privado, en el Seminario Arquidiocesano de Rijeka, y se trasladará a Zadar. Allí presidirá por la mañana una celebración de la Palabra y, posteriormente, en el aeropuerto, tendrá lugar la ceremonia de despedida antes de regresar a Roma.

El tema central de la visita a Croacia, dado a conocer desde abril, es: «La familia: camino de la Iglesia y del pueblo».

Croacia, república que declaró unilateralmente su independencia de Yugoslavia en 1991, tiene unos cuatro millones 660 mil habitantes, de los cuales el 80.9% son católicos. Son atendidos por 27 obispos, dos mil 260 sacerdotes, 2 diáconos permanentes, 84 sacerdotes no religiosos, tres mil 436 religiosas, 69 miembros laicos de institutos seculares, y mil 610 catequistas.

(Fuente: ACI y Zenit)

EL OBSERVADOR 412-12

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FIN

 
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