Una Iglesia que piensa
Ante las próximas Elecciones en
nuestro Estado de Colima y Jalisco
1. Actualmente se habla mucho de democracia y se piensa
que ya la estamos viviendo. Por ahora, la democracia es lo mejor para los
pueblos, pero, desafortunadamente, pocas personas saben lo que es la
democracia, y todos los ciudadanos apenas estamos aprendiendo a vivirla.
2. La democracia es El sistema que asegura la
participación de los ciudadanos en las opciones políticas y garantiza a
los gobernados la posibilidad de elegir y controlar a sus propios
gobernantes, o bien la de sustituirlos oportunamente de manera pacífica (CA
46).
3. Una auténtica democracia es posible solamente en un
Estado de Derecho y sobre la base de una recta concepción de la persona
humana. Requiere que se den las condiciones necesarias para la promoción
de las personas concretas, mediante la educación y la formación en los
verdaderos ideales, así como de la «subjetividad» de la sociedad mediante
la creación de estructuras de participación y de corresponsabilidad (Ibidem).
4. Para vivir la democracia es necesario que cada
ciudadano se esfuerce por tener y practicar determinadas virtudes, de lo
contrario sería frustrante la vida política. Se requiere ante todo:
a) Tener un amor intenso a México, a las Instituciones y
a la Familia.
b) Mantener un compromiso generoso por el bien común.
c) Pugnar por el ejercicio de una mística de servicio y
no querer servirse del pueblo para beneficio propio.
d) Tener interés y trabajar por solucionar los grandes
problemas de: la salud, falta de empleo, mejorar la educación, respeto a
la vida, la práctica de la justicia y la búsqueda en todo del progreso
integral.
5. Una gran ocasión de ejercitar la democracia se nos
presenta en las próximas elecciones para Gobernador, Diputados y
Presidentes Municipales. Cada pueblo tiene el gobierno que se merece, como
resultado de su elección. De aquí la importancia de que cada ciudadano
esté convencido de la obligación, en conciencia, de votar para elegir a
las autoridades, el próximo 6 de Julio.
6. Actualmente se está votando más por la persona que
por un partido. Esta es la causa por la que me permito ofrecer, como
pastor de esta Diócesis, algunos criterios orientadores para el ejercicio
del voto.
7. El voto debe ser: razonado, personal, libre, secreto
y respetado. En una sana democracia ninguna autoridad puede obligar a
votar por determinado candidato, ni hacer pública la decisión del
ciudadano, ya que tiene derecho a que se respete su voto. Pero es claro
que, para todo esto urge que el voto sea razonado, para que el ciudadano
no sea irresponsable y su voto no tenga consecuencias funestas.
8. Toda persona tiene derecho a aspirar a un cargo
público, pero no toda persona tiene la capacidad para gobernar. De aquí la
obligación de saber razonar.
9. Algunos criterios prácticos para tener elementos de
juicio antes de votar:
a) Conocer al candidato por el que se va a votar, y en
primer lugar habrá que conocer su Ideología, puesto que del «modo de
pensar y de su manera de obrar depende en gran medida el resultado de su
gobierno». Se podría tener gobernantes: buenos, óptimos, mediocres e
inútiles y hasta tiranos, si es que no se raciocina antes de votar.
b) Habrá que elegir a una persona que tenga las virtudes
humanas que gozan de mayor estima entre los hombres y que avalen a un
candidato, y que son: la sinceridad, el que no haga falsas promesas, que
practique la justicia, que sea hombre de fidelidad a la palabra dada, que
no sea persona débil de carácter, ya que estos cambian con frecuencia
según su estado de ánimo y es claro que no sirven para gobernar y conducir
a un pueblo.
c) El que critica, no colabora y no obedece la autoridad
legítimamente elegida, ¿cómo podrá exigir colaboración y obediencia en el
supuesto de que llegue a gobernar?
d) Es muy importante ver cómo un candidato gobierna o
dirige a su familia y a sus negocios, pues se ha dicho: «Si uno no sabe
regir su propia casa, y no cumple su misión con honestidad, ¿cómo va a
cuidar (gobernar) a un pueblo».
10. Jamás idealizar a un candidato, ya que al conocer la
realidad humana, sería frustrante. No hay hombre perfecto, por eso jamás
idealizar.
11. Exhorto a todos los ciudadanos del Estado de Colima
a que de verdad demostremos nuestro amor a México y a esta nuestra Región,
ejercitando nuestro voto: razonado, personal, libre, secreto y respetado.
Espero que tengamos conciencia de que nuestro deber ciudadano no acaba con
dar el voto, sino que permanece la obligación de ser responsables
brindando nuestra ayuda y colaboración a la autoridad legítimamente
elegida, sea del partido que sea. Sólo así podremos progresar buscando el
bien común que es la ley suprema.
12. Haciendo nuestras las declaraciones del Episcopado
Mexicano en su Mensaje «¡Votemos con responsabilidad!», del 25 de marzo
del presente año, decimos: Hacemos un llamado a todos los partidos
políticos y a sus candidatos a proceder en las campañas electorales con
respeto a sus contrincantes, con propuestas políticas claras a favor del
bien común y sin insultos ni descalificaciones personales, demostrando el
aprecio a la grandeza y dignidad de toda actividad política a favor de la
nación. Asimismo, creemos que en un país como México, en donde hay tanta
pobreza, no se justifican campañas tan dispendiosas como las actuales,
sobre todo teniendo en cuenta que es el pueblo el que en último término
las paga. Evitar financiamientos ilícitos de las campañas garantizará un
proceso equitativo y disipará cualquier duda sobre la ilegitimidad de la
elección (11).
13. A los Sacerdotes y Religiosos les recordamos que
como pastores estamos llamados a ser factores de unidad y de comunión, de
reconciliación y de paz, por lo que no es nuestro papel hablar a favor o
en contra de ningún candidato o partido político en particular; hemos de
respetar la libertad de los fieles laicos en sus opciones políticas,
dentro de un pluralismo de partidos. Ningún partido representa a la
Iglesia y los católicos pueden militar y dar su voto libremente al partido
o al candidato que mejor responda a sus convicciones personales, con tal
de que sean compatibles con la ley moral natural y que sirvan sinceramente
al bien común de la sociedad. Nuestra misión, en cambio, ha de ser la de
orientar con los principios éticos de la doctrina social cristiana sobre
los derechos y deberes políticos de los fieles laicos, ayudando a formar
una conciencia social (14).
14. Para nosotros, los católicos, la palabra de Dios nos
dice: «Todo hombre sométase a las autoridades legítimas. Por que no hay
autoridad que no sea instituida por Dios, y las que existen [legítimamente
elegidas], por Dios han sido elegidas» (Rom 13,1).
Dado en la Ciudad de Colima a los nueve días del mes de
mayo de dos mil tres.
+ GILBERTO VALBUENA SÁNCHEZ
IX Obispo de Colima

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