El Observador de la Actualidad

Una Iglesia que piensa

Llamado a la reflexión para las próximas elecciones
Carta circular 5/2002

A todos los sacerdotes, religiosos y laicos de la diócesis. Estamos en plena efervescencia política. La prensa, la T.V. y los noticiarios por la radio ya están dando a conocer a los posibles candidatos de los partidos políticos para las alcaldías de nuestros municipios, y también para las diputaciones.

Sin llegar a un peligroso compromiso partidista, es responsabilidad de nosotros pastores (ministros de culto), orientar a los fieles laicos sobre su deber de actuar y participar, en forma libre, responsable y pacífica en la elección de aquellos que ejerzan en forma legítima la autoridad.

Hay que hacer un llamado urgente y prudente a todos los fieles laicos a que venzan el abstencionismo; que ejerzan su derecho a emitir un voto razonado.

Es necesario replantearse la abstención electoral. Votar es un derecho, y una obligación, y existen personas que renuncian al ejercicio de ese derecho y de este deber para manifestar actitudes de desacuerdo, bien sea respecto al sistema político o a los partidos.

También existe la posibilidad de expresar nuestro desacuerdo nulificando el voto, con lo que no renunciamos a ejercer este derecho, pero no queda expresada con claridad nuestra elección y sí nos exponemos a que ese voto sea manipulado.

La abstención es preocupante cuando es consecuencia de la indiferencia y de la irresponsabilidad. Hay que comprender que las decisiones que se toman desde las instituciones políticas, nos afectan directamente a todos y todas, nuestra pasividad ante las decisiones políticas es la que permite decisiones y conductas que después criticamos y ponemos como excusa para no participar activamente como ciudadanos libres, colaborando al bienestar de toda la comunidad.

No sólo es importante votar, sino también enterarse de los programas electorales, hablar con los candidatos, manifestarles nuestras necesidades y demandas, y sobre todo, exigir el cumplimiento de los programas. No es suficiente votar en las próximas elecciones; hay que tener la convicción de que la persona por quien se vote es la más capaz y honesta.

Los políticos de los cuales desconfiamos se aprovechan de nuestra indiferencia y pasividad. Si les reclamásemos y exigiesemos prudente y pacíficamente, se verían obligados a responder a las necesidades de los votantes, ya que son nuestros representantes y dependen de nuestro voto.

Ojalá que la concientización y responsabilidad al acudir a las urnas marquen una nueva organización político electoral que se refleje en los sectores donde las expectativas de la sociedad siguen siendo urgentes: la seguridad en el empleo, la recuperación del salario, salud, alimentación, vivienda digna, educación, pensiones, jubilaciones justas, seguridad social, mejoramiento del medio ambiente, abatimiento de la corrupción, la impunidad y la creciente militarización, recuperación de los valores cívicos, fin de una permisividad en el campo ético-moral que se refleja en la cultura del desorden en el manejo de la sexualidad, legalización del aborto, incursión indiscriminada de la ciencia en el plano de la vida humana atentando a su dignidad, la fetichización (idolatría) del cuerpo, etc.

Estos y muchos campos más tendrán que estar no sólo en el discurso político, sino en la base de los programas políticos de quienes aspiran a gobernarnos.

Un papel muy importante en las elecciones del próximo julio tendrán los M.C.M (medios de comunciación de masas) que se constituyen como unos de los grandes poderes de nuestro tiempo, es imprescindible a aprender a resistir su influencia por cuanto es razonable sospechar de la neutralidad de casi todos ellos. Cuidémonos de no ser "analfabetos" del lenguaje mediático que domina nuestras vidas, las noticias (que crean opinión), la publicidad, el entretenimiento "que crea valores", etc., necesitamos crear escuelas para aprender este lenguaje y "mapas" para orientarnos en la oscuridad de los medios informativos que nos permita entender qué estamos leyendo y viendo en este recurso que será inevitable en la contienda electoral.

Invito a todos los equipos de pastoral Social Diocesanos, decanales y Parroquiales, a promover una seria concientización política-electoral (no político-partidista) en nuestros fieles, dando a conocer sus propuestas, ideologías, programas políticos mediante talleres, cursos, etc., para así lograr una democracia que lleve a elegir libremente a personas que lo merezcan, una democracia para que el país cuente con funcionarios dignos y honestos, una democracia para satisfación plena de gobernantes y gobernados.

Oremos, recordando el diálogo de Jesús con Pilato. Cuando Pilato le dice: "No sabes que tengo autoridad para liberarte o condenarte? Jesús le responde: "No tendrías autoridad si no se te hubiera dado de lo alto". Jn 19, 10. Pidamos a Dios que nos ayude a elegir a quien lo represente con su autoridad aquí en la tierra en los asuntos sociales y temporales con verdadero espíritu de servicio.

Con mi bendición pastoral.

+ J. Humberto Velásquez Garay
Obispo de Celaya
12 de febrero de 2003

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