El Observador de la Actualidad

EL OBSERVADOR DE LA ACTUALIDAD
Periodismo católico para la familia de hoy
15 de mayo de 2005 No.514

SUMARIO

bulletREPORTAJE ESPECIAL - La nueva inquisición se abre paso en el mundo
bulletCARTAS DEL DIRECTOR - Como modernos Nicodemos
bulletLA VOZ DEL VICARIO DE CRISTO - El poder y la vida cómoda no son las verdaderas metas
bulletFAMILIA - Cada uno de nosotros es el fruto de un pensamiento de Dios
bulletPINCELADAS- El rabino y el turista
bulletREPORTAJE - Habla un exorcista: «A mí lo que me interesa es que sus planes —los del demonio— queden descubiertos»
bulletDESDE EL CENTRO DE AMÉRICA- Visitando la sinagoga
bulletHay que enseñar
bulletAmbiciosa campaña católica en los Estados Unidos para pedir una reforma migratoria
bulletENTREVISTA - Este Papa aclarará muchas confusiones entre los hispanos de EU, según el padre Pedro Núñez
bulletJuan Arturo, cantautor dominicano

  [SUMARIO] [SIGUIENTE] [INICIO]


REPORTAJE ESPECIAL
La nueva inquisición se abre paso en el mundo
Noticias globales / El Observador
A los cristianos se les critica haber sido intolerantes en tiempos de la Inquisición. Por intolerante se entiende la falta de respeto por los que piensan o actúan diferente. En los tiempos en que el relativismo lo es todo, la intolerancia se viste con ropajes de libertad y acceso a la información sexual. He aquí un breve resumen de los últimos acontecimientos en contra de la moral cristiana, so pretexto de apertura a las nuevas realidades sexuales del ser humano.

Preso por defender a su hijo de cinco años de edad

David Parker, un padre de familia que vive en Lexington, Massachusetts (USA), fue arrestado y pasó un día en la cárcel por «pretender» impedir que su hijo de 5 años fuera «informado» en las sesiones de «orientación sexual» que se imparten en la escuela.
Es de notar que el estado de Massachussets reconoce la legalidad de las uniones entre personas del mismo sexo; esta decisión fue tomada por la Corte Suprema del Estado. El «crimen» de Parker consistió en que, después de agotar todas las instancias legales, pretendió asistir a una de esas sesiones, enterarse de los contenidos y exponer al director del colegio sus objeciones sobre esos contenidos pro-homosexuales.
El material está compuesto fundamentalmente por «gráficos y fotos». Al entrar al colegio, Parker fue detenido por la policía y pasó la noche en la cárcel con delincuentes comunes. Esposado fue llevado al día siguiente ante el juez que le impuso mil dólares de fianza y la prohibición de acercarse al colegio de su hijo. Será juzgado el 1 de junio.
El caso Parker lleva ya varias semanas, y debería convertirse en un caso paradigmático de la lucha por evitar la legalización de las uniones entre homosexuales y por oponerse a la perversión de menores por parte de los gays enquistados en los sistemas educativos.
Parker acudió a todas las autoridades (del colegio y de la ciudad) en materia de educación, para exigir sus derechos reconocidos expresamente por la ley (Parental Notification Act) que contempla expresamente que se debe notificar a los padres de los contenidos de la llamada «educación sexual», para que ellos autoricen o no a sus hijos a asistir a esas clases o tomen otros recaudos.
La contestación, para quien conoce el lenguaje «progresista», no extraña. Las autoridades sostienen que esa especie de «introducción a la homosexualidad», no se trata de «educación sexual», sino de educación para la salud y para el desarrollo social, dos conocidos eufemismos de la reingeniería social del nuevo orden para evitar hablar de aborto, homosexualismo o anticoncepción.
Después de la respuesta, Parker insistió. En la última nota que Parker y su mujer Tonia hicieron llegar a las autoridades delcolegio y del sistema educativo de la ciudad, exponen la violación de su fe cristiana y de la ley natural que suponen estas clases, impartidas además a niños de jardín de infantes, y añaden: «Queremos dejar claro lo dicho anteriormente: No damos permiso al sistema de escuelas públicas de Lexinton a tratar con nuestro hijo temas sobre homosexualidad (trans-gender/bisexuales/parejas gays). Ésta es una decisión paterna, que no queda sujeta a interpretaciones o políticas administrativas».
Su reclamo fue rechazado. Harto ya, terminó en la cárcel y está a la espera de un juicio, en definitiva acusado de querer impedir que su hijo de 5 años sea pervertido.

A la cárcel por una carta de lectores

En Quensel, Columbia Británica, Canadá, estado en que se han legalizado las uniones entre personas del mismo sexo, el Dr. Chris Kempling fue suspendido en su cargo, sin goce de sueldo, por el superintendente de escuelas del distrito, en clara violación a la libertad religiosa, que en teoría se encuentra protegida por la ley.
Kempling es school counselor desde 1990, y vocero local del Christian Heritage Party, y se desempeña en diversas labores comunitarias como voluntario. Su «crimen» fue haber escrito una carta de lectores en el diario local en la que criticaba el proyecto de ley de redefinición del matrimonio, que instituye el llamado «matrimonio entre homosexuales». En la carta exponía la doctrina cristiana sobre la homosexualidad.
Por esta causa fue suspendido y contra él se ha manifestado la asociación de profesores de colegios de Columbia Británica y también la Asociación de Derechos Civiles, que se encuentra minada, como en casi todo el mundo, por la ideología del nuevo orden.
Para estas instituciones, haber criticado el estilo de vida homosexual y exponer con integridad la doctrina cristiana es incompatible con su cargo de consejero escolar. La suspensión privará a Kempling de sus ingresos durante este período, y nadie le asegura que podrá retornar a su trabajo. Sus vecinos han abierto una suscripción popular para paliar sus gastos. La Alianza Canadiense para la Libertad Religiosa está litigando a favor de Kemplig.

El que esgrime la ética cristiana está mal

En London, Ontario, la «Asociación homosexual para la eliminación del odio» llevó a los tribunales a los concejales Ab Chahbar y Rob Alder. El crimen de los ediles, acusados de apología e instigación al delito, fue participar en una marcha en contra del proyecto de ley de redefinición del matrimonio. El llamado crimen de odio es un recurso habitual de los activistas gays. Estos consideran que la homosexualidad es una condición natural de la persona, y todo lo que sea manifestar oposición y/o desagrado hacia ella constituye «odio» y «racismo».
En Ontario también están jurídicamente reconocidas las uniones entre personas del mismo sexo.
En Rancho Cucamonga (California-USA), el Pacific Justice Institute, denunció que un estudiante había sido suspendido en su escuela por llevar una camiseta que decía «La verdad es la verdad. La homosexualidad está mal». Según el instituto, al que acudieron los padres del menor, éste nunca tuvo problemas de conducta y es un alumno «A», es decir muy bueno. Curiosamente la escuela, en su ideario, dice que entre sus objetivos se encuentra el de educar en la «tolerancia» y la «diversidad».
Un organismo de defensa de estos casos informó que consiguió que la escuela readmitiera al alumno sancionado, y se comprometiera a respetar sus convicciones.
Seis ministros episcopalianos fueron cesados en sus cargos, «por romper la comunión con la iglesia, declarando que la homosexualidad repugna a la doctrina cristiana». Los seis pastores se opusieron abiertamente a la «ordenación episcopal» del homosexual declarado Gene Robinson, como obispo episcopaliano de New Hampshire (Connecticut, USA). Los seis perdieron sus parroquias y, por lo tanto, sus medios de vida.

EL OBSERVADOR 514-1

  [SUMARIO] [SIGUIENTE] [INICIO]


CARTAS DEL DIRECTOR
Como modernos Nicodemos
Por Jaime Septién

«No confundan a Jesús, el Maestro —decía François Mauriac, el novelista católico francés—, con los pobres hombres que lo siguen de lejos. No esperen que su inconsecuencia pueda servirles, eternamente, de excusa». Somos esos «pobres hombres» nosotros, los que nos llamamos cristianos. Y aquellos que juzgan a Jesús por nuestra conducta son la miríada de gente que no tiene fe, que espera no tenerla, que argumenta (sin dolor) que la fe es cosa del pasado.

A juicio mío, les estamos dotando de cantidad de pretextos para seguir montados en su macho. Sin ir más lejos, echemos un vistazo a los políticos «católicos» de por aquí y de por allá. Salvo raras —y luminosas— excepciones, la mayoría de ellos son como Nicodemo, que van a visitar a Jesús de noche, a espaldas del «qué dirán»; jugando a las escondidas para no ser vistos, pues la creencia que no se hace pública es una fe muerta. De todo a todo.

No se trata de que la anden exhibiendo o manoseando. Se trata de que la vivan a plenitud. Que enfrenten las consecuencias de una convicción profunda contra los vaivenes ocasionados por las leyes de la actual dictadura del relativismo. El caso de los jueces en España, por ejemplo. La Iglesia manda que objeten en conciencia y en la realidad los «matrimonios» de homosexuales que ha aprobado el gobierno del PSOE. Habrá quienes defiendan su puesto. Con mil excusas, todas ellas legítimas. Y casarán parejas de hombre con hombre y mujer con mujer. El problema no será para ellos, sino para los hijos adoptados por tales «parejas». Pero habrá otros que no. Como los canadienses que ya han perdido su puesto. O el padre de familia estadounidense que fue a la cárcel por defender los derechos de su hijo a no ser pervertido en «clases de educación sexual», a los cinco años de edad.

El cristianismo no es ni una moral ni un adorno: es una exigencia de hacer constante el testimonio de Jesús; es una verdad que se renueva a cada segundo, donde el hombre ve siempre el más allá, y siempre la dignidad de los otros, el bien común, la necesaria concordancia entre el amor y las obras. El cristiano sabe que Cristo ha redimido a la humanidad completa. Ahora, en el tiempo que le tocó vivir, es cuando él tiene que completar entre los otros la obra de salvación. Y «completar» significa padecer. Cristo no nos redimió en simulación y teatro: fue en la Cruz, en el dolor más atroz, en la entrega absoluta.

Más valdría que muchos políticos que van a Misa pero que no se enteran del Evangelio entretuvieran sus ansias de figurar en otra parte. No aquí, no en la Iglesia católica. Les queda muy grande el paquete. Lo mismo a nosotros, los periodistas; a las amas de casa, a los empresarios, a los obreros, a los estudiantes, a los maestros... No hagamos «como que queremos a Jesús» sin estar convencidos de que quererlo, amarlo, sin estar dispuestos hasta el martirio, hasta la santidad.

La verdad sea dicha, a todos nos queda muy grande el paquete que Jesús nos enseñó desde la Cruz. Pero si al menos logramos ser honestos queriendo parecernos a Él, el mundo sería otro. Y los cristianos algo más que los espantajos que ahora somos. Un servidor, el primero.

EL OBSERVADOR 514-2

  [SUMARIO] [SIGUIENTE] [INICIO]


LA VOZ DEL VICARIO DE CRISTO
El poder y la vida cómoda no son las verdaderas metas

En audiencia general de los miércoles, celebrada en la plaza de San Pedro ante 13 mil personas, Benedicto XVI retomó las catequesis sobre el comentario a los salmos y cánticos que había dejado preparadas Juan Pablo II.

Hablando del salmo 120, «El custodio de Israel», el Papa explicó que forma parte de los «cánticos de las ascensiones», es decir, «de las peregrinaciones al encuentro con el Señor en el templo de Sión». El nombre de Dios es invocado como «el custodio», siempre despierto, atento y amable, el «centinela» que vela sobre su pueblo para defenderlo de todo riesgo y peligro».

A este respecto, Benedicto XVI, improvisando unas palabras, manifestó que «las tentaciones, la vida cómoda, el poder y el prestigio son vistas por el ser humano como las metas que tiene que alcanzar, cuando en realidad no lo son, porque la verdadera vida viene del Señor».

El orante, continuó, «dirige su mirada «hacia los montes» es decir, las colinas sobre las cuales se eleva Jerusalén. De allí viene la ayuda, porque allí mora el Señor en su templo santo».

Señaló que en este salmo se pone de relieve «la confianza, ilustrada a través de la imagen del custodio y del centinela, que vigilan y protegen». Otro símbolo, el de la «sombra», evoca «la columna de nube que sirvió al pueblo de Israel en el desierto del Sinaí para guiarle por el camino que tenía que recorrer».

«Tras la vigilia y la sombra —añadió—, hay un tercer símbolo, el del Señor, que 'está a la derecha' de su fiel. Es la certeza de no sentirse abandonados en el tiempo de la prueba, por el asalto del mal, en la persecución».

EL OBSERVADOR 514-3

  [SUMARIO] [SIGUIENTE] [INICIO]

FAMILIA
Cada uno de nosotros es el fruto de un pensamiento de Dios
Por Yusi Cervantes Leyzaola

Durante la homilía de inicio del pontificado de Benedicto XVI mi razón encontraba luz en las palabras claras y profundas del Papa; pero, más allá de la razón, el mensaje conmovía también mi corazón.

Todas mis ideas previas acerca de Joseph Ratzinger pasaron a otro plano. El cardenal Ratzinger ya no está aquí. En la homilía de inicio de su pontificado vimos verdaderamente al papa Benedicto XVI. Por supuesto, conforme se escriba la historia de este papado, vamos a ver cómo la vida de Joseph Ratzinger, sus estudios, sus relaciones, sus intereses, su nacionalidad y todo lo que hasta hoy ha sido importante en su persona, marcará lo que diga, lo que haga, lo que decida como Papa. Pero cuando después de su elección salió al balcón con una gran sonrisa a saludar y a bendecir al pueblo de Dios, lo supimos: la gracia de Dios operó en ese hombre y lo convirtió en Papa. Esto fue especialmente claro para mí en su homilía de inicio de pontificado. Con una extraordinaria solidez teológica, no habló sin embargo como teólogo, sino como pastor, como sucesor de Pedro con la tarea de apacentar las ovejas del Señor.

Sorprendidos por la calidad, la calidez y la precisión de su homilía, cada uno de quienes la escuchamos con atención encontramos en ella distintos elementos significativos. Hay quien subrayó la nítida explicación de los símbolos litúrgicos; otros, su mensaje de unidad; otros más, sus fuertes palabras en relación al poder. Habló de la alegría, del servicio, de la oración, de humildad, de que la Iglesia está viva, a los jóvenes. El texto tiene una riqueza impresionante. Yo también subrayé una parte, que para mí, psicóloga al fin y al cabo, manifiesta verdades que son punto de partida para una vida emocional sana. Dijo el Papa:

«No somos el producto casual y sin sentido de la evolución. Cada uno es el fruto de un pensamiento de Dios. Cada uno de nosotros es querido, cada uno es amado, cada uno es necesario. Nada hay más hermoso que haber sido alcanzados, sorprendidos, por el Evangelio, por Cristo. Nada más bello que conocerle y comunicar a los otros la amistad con Él».

Nos contaba la señora Maria Luisa Muriel de Septién que una vez se le acercó una señora a expresarle su agradecimiento porque le cambió la vida. La señora Muriel estaba sorprendida, como en el pasaje del Evangelio: «¿Cuándo hicimos eso por ti?». Aquella mujer contó que estuvo en la cárcel, y que un día Maria Luisa Muriel fue a darles una charla. «Usted nos dijo que Dios nos ama, y yo le creí».

¿Qué impide que creamos verdaderamente que somos queridos y amados por Dios y que somos necesarios? Con frecuencia el problema es psicológico y el origen está en la familia, cuando ésta es disfuncional. Por ejemplo, si un niño crece en un ambiente violento, o rígido; si el amor en casa se condiciona. O si no hay amor, si no hay seguridad, si hay abandono, drogas, alcoholismo… La lista es larga, pero el daño se parece en lo más profundo: la persona pierde la certeza que tenía en el momento de ser concebido de que es infinitamente amado. Y digo que la pierde, porque todos lo supimos alguna vez: en el fondo de nuestro corazón está esa verdad absoluta de que hemos sido creados por amor y con amor. Esa verdad permanece: sólo se oscurece nuestra visión, nuestra percepción de ella. Por eso, «nada hay más hermoso que haber sido alcanzados, sorprendidos, por el Evangelio, por Cristo». A veces es una luz cegadora, un impacto en el corazón. Otras veces es como suave brisa, o como el rumor del viento.

No basta, sin embargo, con saberlo. Es relativamente fácil convencernos intelectualmente de que Dios nos ama. Pero eso no transforma los corazones. Es necesario sentirlo. Y aquí es donde entran los obstáculos que ponemos a causa del miedo. Cuando alguien ha sido herido, humillado, lastimado por quienes más ama, o cuando se le ha cargado con excesivas culpas, le resulta muy difícil soltar las riendas, renunciar al control y ponerse en manos de Dios, confiando en su amor.

Los psicólogos católicos nos damos cuenta de que es precisamente en este punto donde tenemos una tarea importante. A través de ayudar a las personas a sanar las heridas emocionales de su pasado, les ayudamos a abrirse al mensaje cristiano, que es un mensaje de amor. Respetamos, claro, las creencias religiosas de cada quien, eso es parte de nuestra ética profesional. Y sanar las heridas emocionales es bueno ya de por sí. Sin embargo, cuando estamos con algún creyente, le damos a su fe la importancia que tiene y lo animamos también a crecer espiritualmente. Así como los enviamos al médico cuando es necesario, los enviamos también al sacerdote y a su comunidad.

¿Una certeza absoluta y perfecta de ser amada por Dios sería suficiente para sanar emocionalmente a una persona? Yo creo que sí, pero una certeza así solamente la tendremos después de nuestra muerte.

*****************

Directorio de psicólogos católicos

Querétaro, Qro.
Cervantes Leyzaola, Yusi.- Licenciada en psicología por la UAQ. Área de trabajo: psicoterapia con jóvenes, adultos y parejas. Teléfonos: (442) 215-67-68 y 228-02-16.
Lavin Salinas, Ana María.- Licenciada en psicología por la UNAM. Maestrías en desarrollo cognitivo, especialidad en aprendizaje escolar. Área de trabajo: Centro psicopedagógico OLA (Orientación, lenguaje y aprendizaje). Escuela para padres. Teléfono: (442) 245-01-25.
Macías García, Consuelo.- Licenciada en psicología por la Universidad Iberoamericana. Maestría en psicoterapia familiar y psicoterapia de pareja en el Instituto de la Familia AC. Área de trabajo: Terapia familiar y de pareja. Teléfonos: (442) 228-14-12 y 228-09-76.
Martínez López, Norma Patricia.- Licenciada en psicología educativa por la UAQ. Maestría en ciencias de la educación. Área de trabajo: Psicodiagnóstico. Problemas de aprendizaje, déficit de atención y de maduración. Teléfono: (442) 213-99-70.

San Juan del Río, Qro.
Escamilla González, Jesús.- Licenciado en psicología por la UAM. Área de trabajo: Psicoterapia con adultos, jóvenes y adolescentes. Teléfono: (427) 272-67-98 Cel. (427) 277-72-13
Pichardo Ricaño, Cristina.- Licenciado en psicología por la UAM. Área de trabajo: Psicodiagnóstico infantil. Teléfono: (427) 272-67-98.

EL OBSERVADOR 514-4

  [SUMARIO] [SIGUIENTE] [INICIO]

PINCELADAS
El rabino y el turista
Por Justo López Melús *

Nos creamos mil necesidades y luego no sabemos vivir sin ellas. Como el joven que va por la calle abstraído, oyendo música con los auriculares. Como el que va el fin de semana al campo y se lleva el transistor y el televisor portátil. Como el que no sabe vivir sin el teléfono móvil.

Un turista visitó a un famoso rabino polaco. Y se quedó asombrado al ver que la casa del rabino consistía sencillamente en una habitación atestada de libros, con una mesa y una silla.
— Rabino, ¿dónde están tus muebles? —resguntó el turista.
— ¿Y dónde están los tuyos? —replicó el rabino.
— ¿Los míos? Pero si yo sólo soy un turista. Estoy aquí de paso —dijo el turista.
— Lo mismo que yo —contestó el rabino.

Todos estamos de paso, todos somos turistas.

* Operario Diocesano en San José de Gracia de Querétaro.

EL OBSERVADOR 514-5

  [SUMARIO] [SIGUIENTE] [INICIO]

REPORTAJE
Habla un exorcista: «A mí lo que me interesa es que sus planes —los del demonio— queden descubiertos»
Por Juliana Valencia / Especial para El Observador
El padre José Antonio Fortea nació en Barbastro, España, en 1968. Pertenece al presbiterio de la diócesis de Alcalá de Henares, en Madrid. Su tesis de licenciatura trató el tema del exorcismo en la época actual, y fue dirigida por el secretario de la Comisión para la Doctrina de la Fe de la Conferencia Episcopal Española. El padre Fortea fue nombrado arcipreste en el 2001, y su más reciente libro relacionado con el exorcismo es la Summa Daemoniaca.

El mayor triunfo de Satanás es...

El padre José Antonio denuncia que es cierto que el mayor triunfo que se le puede atribuir a Satanás es hacernos creer que no existe: «Efectivamente, después de los años 70 muchos teólogos dijeron que era un símbolo, y ése ha sido un gran éxito porque desde luego todo el ministerio del exorcismo desapareció de Europa practicamente de forma total. Solamente en Roma permaneció de manera continuada e incluso diaria.
«Ha hecho mucho daño. La gente ha dejado de confiar en la Palabra de Dios como autoridad perfecta en la que no cabe error. Ya dicen: 'no sabemos que es símbolo o que es realidad'. Pero el tema del demonio, que ha sido el primero en ser barrido por la teología mas modernista, es uno de los que más se está recuperando porque la realidad prevalece».

El Tentador no siempre tienta

Las modernas fuentes de pecado, dice el exorcista Fortea, son «el cine, la televisión, las revistas, las amistades que llevan a fiestas malas, a abusar de la bebida».
Sin embargo, «el demonio tienta, pero no siempre, solamente algunas veces. No está siempre a nuestro lado aunque puede tentar a cosas muy malas y demoniacas».
Otro de los grandes motivos de tentación es la carne. «En ella vemos simbolizados muchos pecados que proceden de nuestra propia persona —dice el presbítero—. Sobre todo, lo que más se resaltan son los pecados de lujuria, pues son en los que de manera más fácil cae el ser humano porque son los que menos malicia tienen, son más bien de debilidad». Esta clase de pecados «abren la puerta a pecados peores, y cada vez vamos descendiendo peldaño tras peldaño si no cambiamos de camino».

La pérdida de la conciencia del pecado

Hay males muy de moda, como la homosexualidad y las uniones de hecho. Se trata de «fenómenos que, sobre todo, se dan en sociedades urbanas. En el campo es más difícil que ocurran de un modo generalizado, sino sólo como actos aislados».
«La sociedad del campo es sana, más apegada a la naturaleza, y tiene una conciencia más clara de la ley natural. Pero en un entorno urbano, completamente artificial, que ha perdido el concepto de las leyes cristianas, allí el hombre es dueño y señor de la ley moral. Él hace y deshace como quiere, y eso lo lleva a olvidarse totalmente del Creador. A ser un ser autónomo y a decidir con completa independencia. Frente a esto sólo puede oponerse la fe, la religión como la consecución de los más altos valores. Yo creo que esto es lo único que podemos oponer frente a toda acción moral desviada. La única resistencia es la de la luz de la fe en el amor a Dios», opina Fortea.

Separación Iglesia-Estado, pero nunca Dios-sociedad

Pero muchas veces esa luz de la fe se confunde. La división de Iglesia y Estado se llega a tergiversar.
El que el Estado «no pueda dar favoritismo a una religión concreta no significa que la sociedad, el Estado, tenga que estar separado de Dios —afirma el padre José Antonio—. Por ejemplo, Estados Unidos está consagrado por la Constitución. Es solamente la separación entre la Iglesia y el Estado, no entre Dios y la sociedad. El Estado no favorecerá a una religión concreta pero se da cuenta de que la fe en Dios es algo bueno para la sociedad y puede favorecer toda religión y la unión de los ciudadanos con Dios».
«Hay, por tanto —continúa—, una diferencia muy grande entre Estados Unidos y Europa. A Dios, que es Padre, no le da lo mismo que aparezca o que no aparezca, no le da lo mismo que sus hijos lo mencionen respetuosamente o que lo olviden completamente. Yo creo que esta separación de la sociedad de Dios en Europa está creciendo».

Sólo es satanista el que adora a Stanás

Sin embargo, la descristianización no es sinónimo de satanismo. «Sólo es satanista aquel que adora a Satanás. Pecador no es igual que satanista. No veo satanismo en fenomenos morales desviados. El satanismo es algo muy grave. Aunque se tenga una familia y se lleve una vida externamente irreprochable se puede ser satanista y, al revés, por más que se viva de manera aprovechada y libertina no se es forzosamente satanista».
Pero hay medios que el demonio suele aprovechar para influir, poseer o afectar el alma humana; cosas tan simples como los actos esotericos: «Ouija, espiritismo, santería afrocubana, ritos de la New Age... todo lo que sea invocar espiritus desconocidos», dice el sacerdote.

¿Cómo actúa Satanás sobre nuestra inteligencia?

La respuesta pastoral de la Iglesia frente a este mal con respecto a la curiosidad de los jóvenes es exortarlos a que «se alejen de todo el ocultismo y la magia, que se distancien de querer romper ese velo que nos separa del más allá por medios que no sean los que la tradición católica ha enseñado».
El exorcista afirma que «Satanás infunde en la inteligencia especies inteligibles que nos parecen son nuestros pensamientos cuando en realidad es él quien influye derramando en nuestra mente imágenes que a él le interesan».

Los feligreses y los exorcismos

Para dar una idea de cómo es su trabajo de exorcista, el presbítero Fortea explica que en su parroquia también la comunidad laical apoya en las actividades de liberación:
«Es una de mis mayores alegrías. Creo que es la única parroquia en el mundo en la que muchísimos feligreses, desde los 18 hasta los 70 años, participan semanalmente en exorcismos. Es quizás la única en el mundo en que lo sabe desde el alcalde hasta la policía. Si oyen gritos no van a entrar porque saben qué es lo que pasa ahí.
Sin embargo, de manera general sigue existiendo en el resto del mundo un espectáculo en torno al tema del exorcismo. «La poca información es el tabú que se ha creado en torno a esto. El demonio lo sabe bien: cuanto menos se conozca de sí mismo o de la labor de la Iglesia contra él, pues mucho mejor. Pero, claro, es lo que le interesa a él. A mi lo que me interesa es que sus planes queden descubiertos»
En cuanto a la formación de un exorcista, opina que lo primero de todo es que «sepan que existe el demonio, y que existe la posibilidad del exorcismo».

Si usted desea saber más sobre posesión y exorcismos, visite el sitio web del padre José Antonio Forte: www.fortea.us

EL OBSERVADOR 514-6

  [SUMARIO] [SIGUIENTE] [INICIO]

DESDE EL CENTRO DE AMÉRICA
Visitando la sinagoga
Por Claudio de Castro S.

Mi padre, mis abuelos paternos y mis tíos fueron judíos. Siendo yo católico, por parte de mi madre, me he sentido muy agradecido por mis raíces hebreas.

San Josémaria Escrivá solía decir: «Mis tres grandes amores son judíos: Jesús, José y María».

Un primo que es rabino llegó recientemente a la ciudad y aproveché para llevar a mis hijos a la sinagoga. Quería que conocieran su historia y sus raíces. Las paredes de la sinagoga estaban impregnadas con los nombres de nuestros antepasados.

La ceremonia del Shabat fue un canto prolongado y profundo de amor a Dios, Creador y Padre. Me imaginaba a Jesús siendo niño en la sinagoga de Nazaret, rezando estas mismas oraciones, cantando estas mismas canciones.

En uno de los libros de oraciones del Shabat encontré una oración hermosa y la copié. La describiría con dos palabras: Humildad. Presencia de Dios.

¡Oh Dios, mi Dios!
Tú eres el Uno y yo el otro.
¿Quién se preocupa del otro sino el Uno?
Tú eres el creador y yo la criatura.
¿Quién vela por la criatura sino el creador?
Tú eres el fuerte y yo el débil.
¿Quién protege al débil sino el fuerte?
Tú eres el juez y yo el juzgado.
¿Quién se apiada del juzgado sino el juez?
Tú eres Dios y yo soy el hombre.
¿Quién se preocupa del hombre sino Dios?
Tú eres el soberano y yo el súbdito.
¿Quién gobierna al súbdito sino el soberano?
Tú eres el inocente y yo el culpable.
¿Quién perdona al culpable sino el inocente?

EL OBSERVADOR 514-7

  [SUMARIO] [SIGUIENTE] [INICIO]

Hay que enseñar
Por Walter Turnbull
Ya lo sospechábamos, pero ahora nos lo han confirmado: para triunfar en el medio artístico hay que enseñar el cuerpo.

Aunque no es muy recomendable andarle cambiando al control de la TV a tontas y a locas, no falta que se tope uno con algo interesante.

Esta vez fue el programa de «La Academia», de TV Azteca, en el que unos muchachos y muchachas más o menos talentosos (la mayoría más) dan un concierto los domingos por la noche con canciones más o menos bien escogidas (la mayoría menos), y entre semana conviven a la vista de unas cámaras a la caza de la historia romántica, del pleito de vecindad, del episodio dramático o de la escena pornográfica gratuita.

He aquí que, en uno de estos episodios de entre semana, una psicóloga de planta que más que psicologuear enseña (¡y vaya que enseña!), le pide a las muchachas que se pongan un traje de baño para dar algún tipo de show. Dos de ellas (que, por cierto, son quienes mantienen alto el rating del programa, una por simpática y talentosa, y otra por bonita y liosa) se negaban a hacerlo. Se pusieron ropa que se prestaría perfectamente para nadar, pero la psicóloga quería bikini; no se trataba propiamente de nadar. El regaño de la psicóloga no se hizo esperar: «Esto es parte de la formación y yo lo necesito. Si no haces lo que te digo vas a salir expulsada. Para presentarte ante el público tienes que ser capaz de hacer esto. Tienes que aceptarse a ti misma. Tienes que estar orgullosa de tu cuerpo y estar dispuesta a mostrarlo, librarte de tabúes y de atavismos», etc. «Es que yo no vine para esto, se suponía que esto era una academia de canto, esto me incomoda mucho» contestaron las muchachas. «¿Pues de qué creíste que se trataba?», sentenció la psicóloga.

Cruel sentencia para el mundo del espectáculo. Cruel sentencia para estos muchachos a los que se les habla de talento, de expresión, de disciplina, de técnica, de humildad, de superación, de entrega, de esfuerzo, de voz, y qué se yo de cuántos espejismos más… y se les espanta con el fantasma del artista sin talento, que triunfa gracias al apoyo mediático.

Finalmente se necesita enseñar. Todo es erotismo más o menos atenuado, pornografía light, prostitución disimulada. Finalmente se trata de vender el cuerpo. Como que los artistas modernos no tienen otra cosa que ofrecer y el público moderno no tiene otra cosa que apreciar.

EL OBSERVADOR 514-8

  [SUMARIO] [SIGUIENTE] [INICIO]

Ambiciosa campaña católica en los Estados Unidos para pedir una reforma migratoria
Justicia para inmigrantes, será la propuesta

Una reforma amplia —que incluye la posibilidad de un programa de legalización de los trabajadores sin documentos— es el objetivo de la campaña nacional entre los católicos de Estados Unidos que acaba de comenzar el martes 10 de mayo en Washington.

El anuncio de la campaña fue dado a conocer días antes por la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, cuando líderes católicos anunciaron un nuevo impulso dirigido a los fieles de todo el país para que sean sensibles hacia la necesidad de justicia para los inmigrantes hispanos, quienes forman ya la primera minoría étnica de la Unión Americana.

El reto —han dicho los animadores de esta campaña— es lograr que tanto el presidente George W. Bush como el Congreso, de mayoría republicana, adopten medidas basadas en los principios propuestos por los obispos mexicanos y estadounidenses durante 2003.

Los cuatro principios adoptados por los prelados de ambos países son:

1) legalización de indocumentados; 2) expansión de oportunidades para la estancia legal de trabajo tanto como para la reunificación de las familias; 3) establecimiento de un apropiado y efectivo programa de trabajadores temporales, y 4) el establecimiento de salvaguardas de los derechos legales y humanos de los inmigrantes.

El lanzamiento de la campaña estuvo acompañado por la presencia del cardenal Theodore E. McCarrick, arzobispo de Washington, el obispo de Laredo, Texas, monseñor James A. Tamayo, y por Celia Rivas, del Spanish Catholic Center en Gaithersburg, MD, una inmigrante afectada en sus derechos por las políticas actuales.

La petición oficial de justicia para los inmigrantes («Una Campaña Católica para la Reforma Migratoria») cuenta también con la participación de veinte organismos católicos con presencia y redes de trabajo en todo el territorio de los Estados Unidos.

El objetivo es integrar un frente católico común para lograr los objetivos de reforma migratoria integral y programa de legalización acorde con la dignidad de la persona humana del trabajador de origen hispano.

(Fuente: Zenit.org-El Observador)

EL OBSERVADOR 514-9

  [SUMARIO] [SIGUIENTE] [INICIO]

ENTREVISTA
Este Papa aclarará muchas confusiones entre los hispanos de EU, según el padre Pedro Núñez
Por Jaime Septién
La población de origen hispano en Estados Unidos ha llegado a ser la primera minoría étnica, con 42 millones de personas, predominantemente católicas. Para investigar los posibles escenarios de expansión del catolicismo en EU, y las perspectivas de la sucesión de Benedicto XVI, Zenit-El Observador han entrevistado al presbítero hispano Pedro Núñez.

De origen cubano, el padre Pedro Núñez trabaja desde hace tres décadas en la arquidiócesis de Nueva Orleans, donde ha fundado y dirige un apostolado de medios de comunicación, además de ser un infatigable conferencista en los Estados Unidos y países de Centro América, así como el conductor de dos programas de radio y televisión de enorme éxito: «Conozca primero su fe católica» y «A solas con Jesús» (mensaje@mensaje1.com).

¿Cuáles son los principales retos que enfrenta la Iglesia católica en los Estados Unidos, concretamente la de origen hispano?
La Iglesia católica enfrenta varios retos. Primero que nada, la gran expansión de la población hispana en los Estados Unidos necesita un número muy superior al actual de sacerdotes, también hispanos, que puedan atenderla. Somos muy pocos. Y la segunda cuestión es que necesitamos ser mucho más sensibles a las necesidades tanto espirituales como culturales de la comunidad hispana.

¿Se da una verdadera expansión del catolicismo en Estados Unidos?
Sí, esta creciendo, pero muy especialmente por la llegada de los hispanos a este país. Y es que estamos llegando aquí con nuestras raíces católicas.

El inmigrante hispano, ¿puede evangelizar?
El inmigrante está llamado a evangelizar, está llamado a llevar a Jesús a otras personas pues tiene el mismo llamado de todo bautizado. Sea quien sea la persona, el llamado vale para todos.

¿Qué influencia tendrá el papa Benedicto XVI en la Iglesia católica de los Estados Unidos?
Pienso que va a aclarar muchas confusiones que hay en la actualidad. Una palabra favorita de él es el relativismo. Y el relativismo significa que uno puede hacer cualquier cosa con tal de que uno considere que es bueno, sin importar mucho lo que diga la Iglesia o el magisterio de la Iglesia. Este Papa nos va a ayudar a definir muchas cosas de tipo doctrinal. No sólo aclarar conceptos, sino que nos va a ayudar a ponerlos en práctica.

¿Cuál podría ser una de esas confusiones?
Una muy importante es la confusión que estamos viviendo con respecto a la familia. Otra tiene que ver con la relación de la Iglesia con los jóvenes. Este Papa —aunque muchos medios de comunicación no lo quieran ver— está muy relacionado y muy interesado por los jóvenes. Y los jóvenes hispanos, especialmente en Estados Unidos, se encuentran como en terreno de nadie; no se sienten hispanos, no se sienten anglosajones, no se sienten adultos, no se sienten niños: se sienten muy marginados.
Yo creo que este Papa va a hacer mucho por la juventud y muy especialmente por los jóvenes cristianos, para que tengan una identidad propia en el seno de la Iglesia católica.

¿Cuál puede ser, en resumen, la identidad del católico que los jóvenes hispanos deben tener en cuenta?
Tener una fuerte adhesión a la doctrina de la Iglesia. El ser humano, el joven particularmente, se encuentra hoy en una búsqueda muy profunda de Dios. El Papa es un extraordinario camino para la unidad y para poder ver a Cristo en la Tierra.

¿Hay una nueva esperanza para la Iglesia católica en los Estados Unidos en los primeros encuentros del Papa Benedicto XVI con los católicos de todo el mundo?
Yo creo que sí, definitivamente. Su semblante tan suave, sus maneras tan gentiles, harán que los fieles se acerquen a Dios, que el mundo experimente la presencia de Jesús, en un país y en un mundo donde Dios parece ser que no cuenta para nada.

¿Y los sacerdotes hispanos? ¿Sienten que tendrán una relación estrecha con el Santo Padre?
Él está muy interesado en que los sacerdotes sean verdaderos pastores. Que pongan en práctica su ministerio como Dios manda y pide la Iglesia. Va a pedirnos mucha fidelidad de parte de los sacerdotes. También lo va a hacer con los maestros de universidades católicas: que cumplan con la parte de la enseñanza secular que les toca, pero también que comiencen a ser fieles a las enseñanzas de la Iglesia. En ese sentido, aquí, en Estados Unidos, comenzamos a ver un renacimiento.

EL OBSERVADOR 514-10

  [SUMARIO] [INICIO]


Juan Arturo, cantautor dominicano
Por María Velázquez Dorantes

¿Cómo surgió él querer ser un cantante y compositor de música católica?
Estando en Santo Domingo, me encontraba en un momento de cambios; como todo joven que tiene inseguridad de qué va vivir, qué va a estudiar, yo estaba en esa circunstancia cuando me invitan a la comunidad a la que pertenezco, «Nuevas fuerzas». Recuerdo que entro a un salón bien amplio y veo a jóvenes con baterías, bajos, guitarras, teclados, cantándole música moderna a Dios, música que no tiene nada que envidiarle a cualquier otra que escuchamos en la radio normalmente. Yo crecí en una familia tradicional católica y la verdad es que me aburrían mucho todas las canciones viejas, las detestaba para ser sincero. Y al ver esto nuevo fue como un choque, fue ver a un Dios nuevo, un Dios de hoy.
Entonces le dije al Señor: me amas así de pecador, débil e imperfecto y yo no tengo nada que darte, nada que devolverte, pero lo mejor que sé hacer es componer, cantar y tocar música; por lo tanto, si algún día me permites servirte, yo quiero que sea a través de la música.

¿Ha sido difícil seguir este camino?
Yo creo que caminar con Jesús por momentos es muy fácil, dejarte amar por Él, ir caminando con Él y entrando en las puertas que Él nos va abriendo, pero muchas veces el camino se torna pedregoso, hay muchas piedras, muchos hoyos. Lo importante es que en los momentos difíciles Dios me ha sostenido, en los momentos de pecado y debilidad Dios me ha cargado y me ha ayudado a levantarme.

¿Cuál es la barrera más ardua para Juan Arturo al dar un concierto de música católica?
Creo que lo difícil de los conciertos es tratar de conocer en tan poco tiempo a la gente, tratar de conocer al público. Es verdad que el Espíritu Santo lo hace por nosotros y nos ayuda a llevar al público a Cristo pero necesitamos conocer al público y a veces no tenemos tanto tiempo. Esto por una parte; por otro lado, en el plano espiritual, a nuestro enemigo no le gusta este tipo de conciertos, entonces tenemos momentos de combate y lucha espiritual porque son almas que vuelven a encontrarse con Dios.

¿Cuáles son las bendiciones de tener un compromiso con Dios a través de la música?
Ver que la gente, a través de una canción que Dios te ha regalado, se acerquen más a Él.

EL OBSERVADOR 514-11

[SUMARIO] [INICIO]


FIN

 
De acuerdo con las normas internacionales de Propiedad Intelectual y Derechos de Autor, podrá reproducir parcial o totalmente la información, pero siempre citando nuestra fuente. La reproducción de los artículos y/o noticias firmados con Zenit.org-El Observador requieren permiso expreso de zenit.org
La publicación de algún artículo no implica compromiso. Los artículos firmados son responsabilidad del autor.
Los artículos publicados en esta Web son una selección de la edición impresa.
D.R. Clip Art de Querétaro, S. de R.L. de C.V. 1995-2006