El Observador de la Actualidad

EL OBSERVADOR DE LA ACTUALIDAD
Periodismo católico para la familia de hoy
23 de abril de 2006 No.563

SUMARIO

bulletPORTADA - Resultados de la primera encuesta a los obispos de la CEM
bulletCARTAS DEL DIRECTOR - Las pequeñas virtudes cristianas
bulletFAMILIA - Reencuentro, amistad y amor
bulletPINCELADAS - San Pedro, el Portero
bulletELECCIONES 2006: EL PUNTO DE VISTA CATÓLICO - Deberes y límites de la Iglesia en el ejercicio de su misión
bulletEl cardenal Posadas, asesinado ex profeso: obispos de EU
bulletINTERNACIONAL - Muertes por RU-486
bulletANÁLISIS - El documento llamado el Evangelio de Judas
bulletPANTALLA CHICA - Silencio y tiempo para Dios
bulletLA SONRISA DEL ÁNGEL - El rostro de Cristo

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PORTADA
Resultados de la primera encuesta a los obispos de la CEM
Los más pobres, los indígenas; el peor obstáculo a la comunión intraeclesial, la soberbia; el mayor reto, la doctrina al servicio de la sociedad
El Observador / Redacción
Embargada hasta fines del año pasado, la encuesta realizada en el año 2000 a los obispos mexicanos por un grupo de investigadores agrupados en torno a la Comisión Episcopal de Pastoral Social presenta un bosquejo relevante del estado que guardan las diócesis del país, en opinión de los titulares de las mismas. El Observador agradece la cesión del material al Banco de Encuestas Latinoamericano, de la Universidad de California en San Diego, y la Fundación «Este País».


Un cuestionario muy completo les fue presentado a los obispos mexicanos hace seis años. El cuestionario intentaba esclarecer la opinión del episcopado sobre temas de su propia agenda. Al finalizar, es posible mostrar los grandes retos a los que se enfrenta la Iglesia católica en el siglo XX1.

Individualismo, obstáculo para la comunión

Ante la pregunta sobre los aspectos de la vida eclesial en cada diócesis que fomentan el encuentro de los fieles con Jesucristo, los obispos responden, en mayor porcentaje, que son dos: a través de la liturgia, los sacramentos y la Eucaristía y a partir de la religiosidad popular, dejando atrás cuestiones fundamentales para la Iglesia como lo es la evangelización, los planes diocesanos, la caridad, la parroquia o la misma necesidad de Dios que tiene la gente.
En el tema de la comunión dentro de la Iglesia, con sinceridad no exenta de autocrítica, los obispos creen que el principal factor que la obstaculiza es el individualismo y la soberbia de parte de los actores de la vida diocesana. Por el otro lado, por el lado de la solidaridad, a aquellos que más les ha fallado la Iglesia católica, según los obispos de la CEM, es a los marginados.

Acompañamiento y asistencialismo en la pobreza

Un aspecto en el que están de acuerdo la mayor parte de los obispos es que los más pobres en sus diócesis son los indígenas, seguidos, muy de cerca, por los campesinos. La manera de solidarizarse con ellos se ha remitido a acompañarlos en sus problemas y de una manera eminentemente asistencilista, es decir, fuera del ámbito de la promoción humana que exige la propia Doctrina Social de la Iglesia.
Parta importante de la encuesta residió en los mecanismos mediante los cuales los obispos se mantienen informados de la realidad social. Mientras que la mayoría (78.8 por ciento) afirma sí estar enterado de lo que pasa en su entorno, también la mayoría (34.8 por ciento) explica que se entera de la realidad a través de los medios masivos, muy por arriba de la información de los medios diocesanos (13.6 por ciento) o a través de sus catequistas y sacerdotes (10.6 por ciento).

Iglesia influyente, pero aún con problemas de eficacia

La orientación para la comprensión y evaluación de la fe la hacen los obispos en las homilías y la predicación, y muy poco a través de los medios de comunicación o de las asambleas diocesanas. En cuanto a la influencia en la realidades políticas, los obispos de México creen que la mejor manera de ejercer su liderazgo es estableciendo contacto con servidores públicos (22.7 por ciento) más que a través de la enseñanza de la doctrina social de la Iglesia (6.1 por ciento).
A la pregunta de si sienten que la Iglesia católica en México es guía y líder para la sociedad, 96 por ciento de los purpurados piensan que sí; sin embargo, a las preguntas sobre los aspectos económicos y sociales en los que sus diócesis han ejercido una influencia eficaz, los mayores porcentajes los ocuparon los casilleros de «no contestó».

EL OBSERVADOR 563-1

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CARTAS DEL DIRECTOR
Las pequeñas virtudes cristianas
Por Jaime Septién

Alguna vez mi amigo Carlos Díaz me confesó que le daba una enorme alegría poder copiar textos que decían, mucho mejor, lo que él quería escribir en alguno de sus libros. En esta «carta», voy a raptarle su idea. Transcribo un fragmento del padre Roberti que me encontré al final del libro de M. A. Nalis, La santificación de la vida diaria. El texto es, justamente, sobre las «pequeñas» virtudes cristianas que nos acercan a la santidad:

Las pequeñas virtudes son muchas. Voy a enumerarlas brevemente: Indulgencia con las faltas de los demás y prontitud para perdonarlas, aun cuando no haya derecho a pedir semejantes miramientos; cierto disimulo, que parece no ver ciertas deficiencias notables; disimulo que, como ves, es lo opuesto de aquella triste perspicacia que tienen algunos para ver defectos ocultos; cierta compasión que hace suyos los sufrimientos de los infortunados y afligidos, y una alegría que comparte las alegrías de los que son felices, para acrecentarlas; cierta flexibilidad de espíritu, que sabe ver, sin repugnancia, lo que hay de razonable y cierto en las opiniones de un compañero o de una compañera, aunque no lo haya comprendido al momento, y que sabe pagar, sin envidia, el tributo de reconocer que las ideas de otros son más acertadas; cierta solicitud por prevenir las necesidades de los demás para evitarles la molestia de sentirlas y el sonrojo de pedir ayuda; la bondad del corazón, que en todo momento hace lo más posible para ser útil y agradable a los demás, y aunque solo pueda hacer poco, su deseo sería hacer mucho más; una finura atenta, que sabe escuchar a los pesados sin dar muestras de displicencia, e instruye a los ignorantes sin que ellos lo adviertan sensiblemente; cierta cortesía, que al cumplir con los deberes del decoro no lo hace con la falsa amabilidad del mundo, sino con sincera y cristiana cordialidad.

Sabiduría humana. ¿Siguiendo estas reglas somos santos? No, desde luego. Pero sí estaremos mucho más cerca del ideal de vida en Cristo, resumido en el mandamiento nuevo, en el amor. Algo más: la santidad es para hoy.

EL OBSERVADOR 563-2

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FAMILIA
Reencuentro, amistad y amor
Por Yusi Cervantes Leyzaola

PREGUNTA
Hola. Te escribo de Argentina porque he leído algunos consejos que das y me parecieron muy buenos. Estoy comenzando el 2006... un 2006 que creía iba a ser tranquilo, más ordenado... y sin embargo empezó patas para arriba... muertes, líos en el trabajo... y amores...
Amores lo pongo dentro de «patas para arriba» porque desde agosto del 2003, en que me enamoré trágicamente de un amigo que se puso de novio con mi mejor amiga me prometí no enamorarme más de nadie que no me diera bola... es decir, estaba completamente abierta a conocer gente, pero sin dejarme «flechar» con alguien que probablemente nunca se entere o me tenga por su mejor amiga —como tantas veces me ha pasado—.
Dos años y medio de tranquilidad absoluta, conociendo gente: siempre, hay alguien que te gusta un poco más, pero en forma muy tranquila.
Así terminó el 2005, solucionando varios conflictos inexistentes de esos que a veces las personas nos inventamos para sufrir un poco cuando la vida es demasiado buena con uno. Tenía el mejor trabajo del mundo, el mejor jefe (el mismo amigo —y ultimo gran amor— que se puso de novio con mi amiga), «hobbies», amigos, gente maravillosa alrededor, una familia muy buena.... y tenía muchas ganas de seguir conociendo gente, para ver si entre ellos estaba la persona con la que pudiera formar mi familia... Entonces, la lección que nos da la vida cuando uno cree que la tiene «dominada»: enero, muere imprevistamente mi amigo-jefe-«ultimo gran amor». Caos: acompañar a la familia, mil trámites, líos en el trabajo... y reencuentro por esto mismo con otro buen amigo que por h o por b en el 2005 casi no vi... Charla va, consejo viene... y descubrimiento de cuán maravilloso es…
SÍ, me enamoré de él. No sé cómo. Soy consciente de que tal vez por la muerte de aquél a quien tanto quería estaba más sensible... y empecé a recordar y valorar un montón de cosas de ambas amistades que antes no tenía tan presentes. Fue como si de golpe me diera cuenta de que tenía a la mejor persona del mundo delante y no me había dado cuenta.
De verdad que se comportó de diez en esos días, escuchando, aconsejando. Además volvimos a hablar de un montón de cosas personales que por la distancia habíamos «suspendido», salvo algún que otro mail (él es muy racional y le cuesta mucho saber si está enganchado o no con alguien, cómo encarar las relaciones… entonces siempre me pedía consejos y charlábamos muchíiiiisimo sobre esas cosas, inclusive buscaba chicas para presentarle.Y surgieron otros temas que me permitieron conocerlo más, y recordé mil detalles que tuvo a lo largo de los años. Y la verdad es que también empecé a darme cuanta de que en el 2005, que lo vi muy poco, lo extrañe bastante y buscaba ocasión para cruzarlo. Me di cuenta de lo que yo realmente pensaba de él, nunca había caído en la cuenta de mis propias palabras al describirlo a alguna chica a la que se lo iba a presentar. Nunca me había dado cuenta de que realmente yo estaba describiendo «al hombre de mi vida», salvo algún que otro defecto que, aunque sigo teniendo muy en claro, hoy veo que no es tan grave. ¿Es que existe alguien perfecto? ¿A quién estoy esperando?
Sin embargo, tengo claro que él me ve como su amiga... (No estoy 100% segura que no se haya planteado nada, de hecho creo que alguna vez algo sí habrá pasado por su cabeza, pero es muy estructurado y debe decirse: Amiga y ya... no creo que le dé mucha vuelta al tema).
Él es de la teoría de que cuando pasa esto hay que demostrarlo claramente o hablarlo, pero realmente no se cómo. Pienso que él no se lo espera y sería un balde de agua fría. Pero tampoco puedo seguir como si nada o simplemente dejar de tratarlo. Algo tengo que hacer, ¡pero no sé qué! Estoy muy metida en esto y lo extraño demasiado, ¡todo el tiempo!
Mi psicóloga me dijo algo lógico, que calme mi ansiedad, que le de tiempo para procesar las cosas, que siga como amiga y que si tiene que pasar algo, pasará. Pero la realidad es que no me soporto, tengo el tema siempre en mente: si se habrá dado cuenta y me evade, si no se dio cuenta pero se lo plantea, si sospecha pero no se anima porque no está seguro de mis sentimientos... Me estoy volviendo loca.
Eso es todo. ¿Algún consejo? ¡Gracias!

RESPUESTA
No te vuelvas loca; la vida es demasiado hermosa como para que la desperdicies trastornándote por una relación. Por cierto, es normal que lo extrañes, pero hace falta que llegues a un punto de serenidad tal que no lo extrañes demasiado, todo el tiempo. El «demasiado» y el «todo el tiempo» son los que me preocupan porque podrían indicar dependencia, y eso no es sano. Por más enamorada que estés, no te obsesiones y sigue viviendo tu vida. El amor, para ser auténtico, necesita vivirse desde la libertad.

Entiendo que quieras hacer algo, pero también el darle y darte tiempo es importante. Como te dice tu psicóloga, a él para permitirle procesar las cosas; a ti, para convertir tu ansiedad en algo más positivo, tal vez en energía para crecer. Pero no se trata de que durante ese tiempo estés pasiva. Hay varias cosas que puedes hacer.

Primero, ya no le envíes mensajes erróneos. Al tú presentarle chicas, él probablemente interpretó que tú no te interesas por él más que como amiga. Ya no hagas eso. Evita en la medida de lo posible usar la etiqueta de «amigo» y busca formas más personales de referirte a él.

Por otro lado, sin decirle claramente lo que sientes y lo que deseas de esta relación, puedes enviar mensajes sutiles de que estarías dispuesta a que la relación entre ustedes fuera distinta: una mirada, la cercanía física aun sin tocarlo, expresiones de cariño… consulta a tu corazón acerca de lo que puedes hacer: eres mujer.

También puedes expresarle tu afecto en una forma más clara. ¿Quieres verlo? Llámalo —de cuando en cuando, sin exagerar— e invítalo. Cuando te encuentres con él, dile que lo extrañaste. Inclúyelo en tu vida. Sin motivo alguno, regálale algo que no sea caro pero sí significativo para él, algo que le diga lo bien que lo conoces. Y dale tiempo, dale espacio.

Puede ser que llegue el momento en que lo mejor para ti sea poner las cartas sobre la mesa. Eso solamente tú podrás saberlo. Correrás el riesgo de que él se aleje y pierdas su amistad, así que debes valorar muy bien la situación. Si decides abrirte y decirle lo que sientes, apela a lo que él te ha dicho respecto a que esto hay que demostrarlo claramente o hablarlo. También dile que no debe sentirse presionado a corresponder o a dar una respuesta, que tú solamente tienes la necesidad de expresar lo que sientes. Si te decides, no pongas todas las cartas de golpe. Pon una y espera. Dale la oportunidad de dar el siguiente paso.

Es difícil aconsejar sin conocerte, sin conocerlo… Voy a resumir todo en pocas palabras: sé auténtica, sé libre, ama profundamente y en verdad y vive una vida plena, con él o sin él.

EL OBSERVADOR 563-3

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PINCELADAS
San Pedro, el Portero
Por el P. Justo López Melús

El día del Juicio Final. Había gran alboroto en la puerta del Cielo. Salió Pedro y dijo: «De parte del Jefe, que pasen los pobres, los presos, los enfermos, los hambrientos». Y pasaban sin trámites. Quedaban fuera «los importantes». Pedro volvió a salir y dijo: «Completo, no cabe más». Y se armó un griterío de protesta. Aquello era intolerable, no podía quedar así. Entonces salió Jesús y dijo: «Pedro, no te he dicho que estaba completo, sino 'ya están todos', que no es lo mismo. Ya están todos los que entran por derecho propio. Ahora pasarán todos ante esta mesa. El jurado serán los niños y los pobres. A ellos tendrán que demostrarles que ustedes los trataron bien. Si los reconocen, ¡adentro!, y ¡suerte!, que allí los espero, en la fiesta».

EL OBSERVADOR 563-4

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ELECCIONES 2006: EL PUNTO DE VISTA CATÓLICO (7 de 9)
Deberes y límites de la Iglesia en el ejercicio de su misión
Por el P. Humberto Marsich s.x.

Hoy, salvo raros y enfermizos casos de jacobinismo, no se pone ya en duda el deber y el derecho de la Iglesia de elaborar una doctrina social en armonía con la Revelación, pues es una función propia y forma parte, como hemos dicho, de su misión evangelizadora: «La evangelización no sería completa si no tuviera en cuenta la interpelación recíproca que en el curso de los tiempos se establece entre el Evangelio y la vida concreta, personal y social del hombre». En otras palabras: en razón de su misión, no se puede negar a la Iglesia el derecho y el deber de juzgar la conformidad de una opción económica, jurídica o política, con la ley moral o con la verdad revelada.

Si a la Iglesia no le corresponde ejercer el poder político, en sentido estricto, eso no significa que deba ausentarse totalmente como para no intervenir cuando se ofenda la dignidad humana o se aplasten los derechos fundamentales del hombre y de sí misma; cuando haya injusticia, corrupción, ilegalidad y abuso de poder y los políticos dejen de ser lo que deben, o sea, servidores públicos y actores del bien común.

Deber de la Iglesia es tutelar la correcta relación entre la fe y la política. De hecho, son realidades que el cristiano no debe confundir ni separar. Si se confunden, la política se sacraliza o la fe se seculariza. En ambos casos, la política y la fe se desnaturalizan y salen perdiendo. Por ser propia del ser humano la politicidad no puede ser rechazada por el cristiano; la política, en cuanto coincidente con una determinada militancia partidista, sí podría ser rechazada o cambiada o cuestionada según la conciencia del ser humano dotado de valores propios de su credo religioso.

La fe y la Iglesia, por supuesto, deben motivar y orientar a los fieles laicos para que busquen el poder y lo sepan ejercer con responsabilidad. Pueden ofrecer nuevas motivaciones, fuerzas ideales y un original horizonte de trascendencia, que consagran el significado profundo del compromiso político del cristiano hacia la construcción de un mundo más humano, que es posible y obligatorio.

Finalmente la Iglesia debe volverse una institución crítico social. Sin atarse, desde luego, a ninguna forma de poder o partido político, la Iglesia puede ser justamente considerada como una institución de libertad crítica con respecto a la sociedad civil, política y partidista.

«Fe y política —escribe R. Antoncich— se relacionan íntimamente; si la fe es vivida coherentemente, los efectos se revelan también en el orden político y en la cultura. La política es, así, uno de los posibles campos donde puede verificarse la coherencia de la fe».

Ya no es pensable una desarticulación entre la fe y la política. La doctrina social cristiana proclama una moral política exigente por lo que se refiere al uso de los bienes y a la opción por los más débiles y desafortunados.

EL OBSERVADOR 563-5

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El cardenal Posadas, asesinado ex profeso: obispos de EU
Por José Alberto Villasana

El cardenal Theodore McCarrick, arzobispo de Washington, presentó en la Cámara de Representantes de los Estados Unidos el caso del asesinato del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, y solicitó el apoyo de los legisladores de ese país para aclarar el homicidio del prelado mexicano.
Los integrantes del Subcomité de Derechos Humanos del influyente Comité de Relaciones Internacionales escucharon la versión del llamado «crimen de Estado» y mostraron su disponibilidad para apoyar las investigaciones.

Revisar declaraciones

Se pide que el Departamento de Justicia de EU facilite las declaraciones de los narcotraficantes Juan García Ábrego y Everardo Arturo Páez Martínez, alias «El Kitty Páez», pues ambos poseen información relevante sobre el homicidio.
Se argumenta que, en razón de los costos políticos que esto podría traer, Zedillo decidió aplicarle a García Ábrego, actualmente recluido en el penal de alta seguridad Centenal Detention Facility, en Canon City, Colorado, el 33º constitucional, como si se tratara de un extranjero cuya permanencia en el país se juzgara inconveniente. El secretario de Gobernación, Emilio Chuayffet, trató de justificar el acta de nacimiento que mostraba que García Ábrego era oriundo de Texas, pero omitió decir que en la parte superior del documento original aparece la leyenda «cancelado», porque la nacionalidad estadounidense le fue anulada en 1993.

El testimonio de un borracho

También se insistió en la necesidad de obtener la declaración de Jesús Alberto Bayardo Robles, alias «El Gory», ya que su confesión el día del homicidio, sobre la que Carpizo construyó la tesis del «fuego cruzado», la hizo estando borracho y drogado, razón por la que no se le permitió abordar el vuelo 110.
Los obispos de EU sospechan que el cardenal Posadas fue asesinado porque poseía información sobre redes de tráfico de drogas y prostitución que incluían a políticos de alto nivel. El cardenal estaba por hacer llegar esta información al Vaticano y a círculos internacionales.

EL OBSERVADOR 563-6

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INTERNACIONAL
Muertes por RU-486
Por el P. Fernando Pascual

En los últimos días la opinión pública ha dado el alerta: 6 mujeres han muerto en Estados Unidos tras haber usado la píldora abortiva RU-486 (conocida también como Mifeprex o Mifepristone). Una píldora cuyo fin es producir el «aborto químico» (o aborto farmacológico) de un embrión precoz. Una píldora pensada para evitar los «daños» y peligros del aborto quirúrgico, para disminuir traumas, para hacer más fácil y menos costoso el gesto de acabar con el propio hijo.

Al publicar la noticia el 18 de marzo de 2006, The New York Times recogía la pregunta provocatoria de Monty Patterson, cuya hermana de 18 años murió en el año 2003 después de un aborto quirúrgico: «¿Cuántas mujeres tienen que morir antes de que se retire este producto del mercado?».

En realidad, no habría que esperar a que mueran más mujeres por la RU-486, si es que se comprueba que la píldora abortiva ha sido realmente la causa de tales muertes. Bastaría con poner ante nuestros ojos toda la realidad de los resultados conseguidos por esta «medicina»: más de 500 mil abortos químicos en Estados Unidos, y más de un millón 500 mil en Europa.

Se trata de un número enorme de embriones eliminados. Eran hijos, y se les negó el amor que permite seguir en el camino de la vida. Eran seres humanos, y fueron declarados inferiores y dignos de morir. Esos dos millones de muertes, ¿no deberían ser «suficientes» para prohibir la RU-486? ¿O habrá que esperar a que mueran más millones de hijos y algunas madres víctimas de una píldora asesina?

Quizá es hora de evitar tanta muerte y tanto dolor, pues nunca el aborto es una decisión fácil para ninguna mujer. Quizá es el momento de promover una cultura que ayude a la maternidad, que defienda la vida de cada hijo, que acompañe y sostenga a las mujeres que inician un embarazo no deseado o en situaciones difíciles. Por el bien de ellas y de sus hijos, que serán los hombres y mujeres del mañana.

EL OBSERVADOR 563-7

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ANÁLISIS
El documento llamado el Evangelio de Judas

Ha sido dado conocer a la prensa mundial por la organización Nacional Geographic Society. Se trata de un papiro de 26 (otros dicen 31) páginas (13 planchas de papiro) encontrado en una tumba en Egipto en 1978 y que ha rodado desde entonces por los círculos de anticuarios, pero cuyo contenido y edad se desconocían. Hechos los análisis de carbono 14, la tinta, el estilo de escritura y el contenido se ha concluido que se trata de un texto escrito alrededor del año 300.

¿Desde cuándo se conoce el texto?
Aunque el manuscrito todavía debe ser autentificado, probablemente es un texto del IV o V siglo, una copia de un documento anterior, redactado por la secta gnóstica de los cainitas.
Puede ser una copia del «Evangelio de Judas» citado por san Ireneo de Lyón en su obra Contra las herejías, escrita en torno al año 185.

Cronología del texto:

1970: Un antiguo papiro conteniendo el Evangelio de Judas es encontrado por locales cerca de El Minya, Egipto.
1978: El códice es vendido a un anticuario egipcio.
Feb/Mar 84: El anticuario pone el códice en venta en Nueva York (EU), sin resultado; pone el códice en la caja de seguridad de un banco en Nueva York, donde permanece por 16 años
Abril 2000: Frieda Nussberger-Tchacos, anticuaria de Zürich, Suiza, compra el códice.
Abril 2000: La Biblioteca Beinecke Rare Book and Manuscript de la Universidad de Yale verifica el códice que contiene el Evangelio de Judas, pero decide no comprarlo.
Feb. 2001: Tchacos transfiere el documento a la Maecenas Foundation for Ancient Art, Basilea, Suiza.
Julio 2001: La Maecenas Foundation pide al experto en copto Rodolphe Kasser que lidere la transcripción y traducción del códice; mientras que la conservadora Florence Darbre es la responsable de las tareas de preservación del códice.
Ago. 2004: El gobierno egipcio acepta la donación del códice al Museo Copto de El Cairo.
Ene. 2005: El análisis de radiocarbono del papiro y el cuero del códice realizado por la Universidad de Arizona (EU), señalan que el documento data de entre el año 220 y 340 después de Cristo.
Ene. 2006: El análisis de la tinta realizado por McCrone Associates Inc., Chicago (EU), muestra que la misma contiene componentes que datan de los siglos III y IV.
Feb. 2006: Imágenes multiespectrales (MSI), un proceso utilizado para determinar la naturaleza y modificaciones de textos antiguos, conducido en Suiza por Gene A. Ware del Papyrological Imaging Lab de Brigham Young University, descubre que el papiro es similar por su forma a otros papiros antiguos egipcios.
Feb. 2006: Media página faltante del Evangelio aparece en la ciudad de Nueva York. Es fotografiada, transcripta y traducida.
Abril 2006: Las páginas del códice son develadas públicamente por primera vez en la sede central de la National Geographic Society.

¿Qué dice el texto?
El documento presenta a Judas Iscariote de manera positiva y le describe obedeciendo a la orden divina de entregar a Jesús a las autoridades para la salvación del mundo. En él se pinta a Judas como «el único discípulo que conoce la identidad verdadera de Jesús». Veamos algunos de los textos, traducidos del inglés, donde se ven claramente las ideas gnósticas fundamentales.

Introducción
«La secreta historia de la revelación que Jesús hizo en conversación con Judas Iscariote durante una semana tres días antes de que celebrara la Pascua».

Enojo de los discípulos
«Un día el estaba con sus discípulos en Judea, y los encontró congregados y en piadosa observancia. Cuando se acercó a ellos y los vio dando las gracias por el pan, se rió. Los discípulos le dijeron: 'Maestro, ¿por qué te estás riendo de nuestra oración de gracias? Estamos haciendo lo correcto'. Él les respondió: 'No me estoy riendo de ustedes. (Ustedes) no están haciendo esto por su propia voluntad sino porque es a través de esto que su dios será alabado'. Ellos dijeron: 'Maestro, tú eres el hijo de nuestro dios'. Jesús les respondió: '¿Cómo me conoces? Ciertamente les digo, ninguna generación de la gente que está en medio de ustedes me conocerá'.
«Cuando los discípulos escucharon esto, comenzaron a enojarse y enfurecerse y a blasfemar en contra suya en sus corazones. Cuando Jesús se dio cuenta de su falta de (entendimiento), les dijo: '¿Por qué esta agitación los conduce al odio? Vuestro dios que está dentro suyo y (...) ha provocado al odio en sus almas. Dejen que cualquiera de ustedes que sea lo suficientemente fuerte entre los humanos manifieste al hombre perfecto y se pare frente a mi cara'.
Ellos dijeron: 'Tenemos la fuerza'. Pero sus espíritus no se atrevieron a pararse colocarse frente a él, excepto Judas Iscariote. Él se puso delante de Jesús, pero no pudo mirarlo a los ojos, y dio vuelta su cara.
«Le dijo: 'Yo sé quién eres y de donde vienes. Tú vienes del reino inmortal de Barbelo. Y yo no soy digno de pronunciar el nombre de quien te ha enviado'. Sabiendo que Jesús estaba reflexionando sobre algo que lo tenía exaltado, Jesús le dijo :'Aléjate de los otros y yo te diré los misterios del reino. Es posible para ti alcanzarlo, pero deberás asumir un gran trato'».

El sueño de Judas
«Judas le dijo: ''(...) me vi a mí mismo con los discípulos apedreándome y persiguiéndome severamente. Y además(...) vi (una casa) y mis ojos no podían (abarcar) su tamaño. Mucha gente estaba rodeándola y la casa tenía un techo de arbustos y en medio de la casa había una multitud '.
«Jesús le respondió diciendo: 'Judas, tu estrella te ha llevado al error. Ningún mortal es digno de entrar a la casa que viste, a ese lugar reservado para los benditos. Ni el sol ni la luna gobernarán allí, ni el día, excepto los benditos morarán ahí siempre, en eterno dominio con los ángeles. Mira, te he explicado los misterios del reino y te he instruido en el error de las estrellas; (...) y (...) enviarlo (…) en las 12 eternidades'.

Judas pregunta por su destino
«Judas le dijo: '¿Qué beneficio es el que he recibido? Por haberme apartado de esta generación. Jesús le contestó: 'Te convertirás en el decimotercero y serás maldito por las demás generaciones. Y tú gobernarás sobre ellos. En los últimos días ellos maldecirán tu asenso a la (generación) bendita».

Jesús habla de la traición de Judas
«'Por ti se sacrificará el hombre que me reviste. (...). Eleva tus ojos y mira a la nube y la luz en ella y las estrellas rodeándola. La estrella que guía el camino es la tuya'. Judas levantó sus ojos y vio la nube luminosa y entró en ella. Los que estaban en el suelo escucharon una voz desde la nube...

¿A quiénes pertenece?
El texto se encuadra en la tradición de los gnósticos, que enfatizaban la importancia del conocimiento: gnosis, en griego. Los gnósticos tomaban elementos del judaísmo, del cristianismo, de la filosofía griega, y amasaban una doctrina para liberar al ser humano de todas las angustias de esta vida. «Serás mejor que todos los demás», le dijo Jesús a Judas en referencia a sus discípulos, «porque sacrificarás el cuerpo de hombre del que estoy revestido». Este concepto es propio de los cainitas, una de las sectas gnósticas de los primeros siglos del cristianismo. Judas, al entregar a Jesús a la muerte, facilita su salida del cuerpo y la liberación de la divinidad que llevaba dentro.
Una de las mayores diferencias entre las creencias gnósticas y el cristianismo se refiere a los orígenes del mal. Los cristianos creemos que un Dios bueno creó un mundo bueno, y que, por el abuso del libre albedrío, el pecado entró en el mundo y produjo desorden. Los gnósticos atribuyen a Dios el mal y afirman que creó el mundo de un modo desordenado. Por esto, son partidarios de la rehabilitación de figuras como Caín, que mató a su hermano Abel. Judas entra perfectamente en la visión gnóstica que muestra que Dios quiere el mal del mundo. Los cainitas creían que Judas tenía conocimientos secretos.
Los evangelios gnósticos (hay muchos) son documentos incompatibles con la fe cristiana. El Evangelio de Judas tiene valor histórico, pero no supone ningún desafío para el cristianismo. Por otro lado, este documento no pude ser obra de Judas Iscariote por la sencilla razón de que Judas se ahorcó el mismo día en que fue crucificado Cristo.

¿Dónde se pueden encontrar estos textos?
Usted puede ir a cualquier librería católica y obtener una copia de los evangelios gnósticos. Los cristianos no creen que sean verdaderos pero no hay ningún intento de esconderlos.

Resumido de BEC

EL OBSERVADOR 563-8

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PANTALLA CHICA
Silencio y tiempo para Dios
Por Mayela Fernández de Vera / Grupo Inter Mirifica

Muy seguramente una de las pérdidas más lamentables de nuestro tiempo personal es la del tiempo para estar con Dios.

Para estar con Dios necesitamos, primero, estar con nosotros mismos… ¡Qué difícil en estas prisas de la vida cotidiana! ¡Qué difícil cuando en casa está todo el día la televisión prendida! ¡Qué difícil cuando nos hemos hecho esclavos de la programación adictiva de las televisoras! Vivimos tan automáticamente, sin sentirnos a nosotros mismos, sin darnos cuenta de que existimos…No percibimos ni nuestra propia persona.

Si queremos sentir la presencia de Dios en nuestras vidas, es necesario comenzar con un proceso de recogimiento, es decir, estar con nosotros mismos, olvidarnos de todo lo que está afuera, buscar un rinconcito en la casa, un momento de silencio…¡ Un momento de silencio! Las mamás que tenemos la felicidad de tener a nuestros niños en casa con sus risas y juegos; sabemos que a veces el silencio sólo llega hasta que están dormidos. Las personas que trabajan fuera de casa saben que la tranquilidad o la paz comienza cuando llegan a ella... siempre y cuando la tele no esté prendida. Si la tele está prendida y eres un esclavo de ella o uno más de los borregos o televidentes cautivos, atenderás a todo lo que la televisora quiera que prestes atención; será importante conocer las noticias del momento (sobre todo las más escandalosas) para tener algo que platicar en la oficina o con las comadres o con cualquier desconocido. Si eres fanático de la tele será imposible que te pierdas tus programas favoritos y los anuncios comerciales…el tiempo para estar con Dios será otro día en que estés menos ocupado.

La televisión ha generado en nosotros una necesidad artificial de ver, conocer o saber muchas cosas que no son importantes y olvidamos de lo esencial: conocer y amar a Dios. Ya lo dice el Evangelio: ¿Cómo vamos a amar a Dios si no lo conocemos? Necesitamos el trato continuo con el Señor, en la Eucaristía, en la Sagrada Escritura, en la oración. Sobre ésta última, Santa Teresa nos dice: «Orar es tratar de amistad con quien sabemos nos ama». Si buscamos esta amistad con Dios, necesitamos silencio y tiempo. Podemos regalarnos silencio apagando la televisión. ¿Con qué tiempo contamos para la oración diaria? ¿Será posible que sacrifiquemos el tiempo de la telenovela de moda para estar media hora con Jesús?

EL OBSERVADOR 563-9

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LA SONRISA DEL ÁNGEL
El rostro de Cristo
Por el padre Juan Jesús Priego

¿Qué es lo que podemos saber de la figura humana del Señor? ¿Era alto o bajo, rubio o moreno? Ningún evangelista se tomó el trabajo de decírnoslo. «Jamás hemos visto su rostro ni escuchado su voz. En realidad no sabemos cuál era el aspecto de aquel hombre llamado Jesús»: así empieza la Vida de Cristo escrita por Shusaku Endo (1923-1996), el novelista católico más leído del Japón.

Pocas veces hablan los evangelios del rostro de Jesús, y cuando lo hacen es sólo para decirnos que, antes de ir a Jerusalén, «endureció su rostro» (Lc 9,51); que en una aldea de Samaria no fue acogido «porque su rostro se dirigía a Jerusalén» (Lc 9,53); que, en la noche de Getsemaní, «cayó rostro en tierra» (Mt 26,39); que, durante el juicio, poco antes de la pasión, los soldados que se burlaban de él «le taparon el rostro» (Mc 14,65) y «le escupían en la cara» (Mt 26,67); que durante la Transfiguración en el Tabor «mientras oraba, cambió el aspecto de su rostro» (Lucas 9,29) y que su cara, entonces, «brilló como el sol» (Mt 17,2). Pero callan absolutamente a la hora de hablarnos acerca de su belleza o de su fealdad.

Para los primeros cristianos pintar a las personas santas era una total irreverencia: tal es el motivo por el que no poseamos un retrato ni siquiera aproximado del rostro de Jesús. San Clemente de Alejandría fue categórico: para evocar al Señor es suficiente con dibujar una paloma, un pez, una nave, un ancla o un zarcillo de vid; lo demás es rebajarlo, pues los retratos, si bien dan cuenta de su humanidad, ¿dónde dejan su divinidad? Será, pues, más tarde (a principios del siglo tercero) que ciertos escritores eclesiásticos empezarán a hacer conjeturas acerca del aspecto físico del Señor. Y aquí los pareceres tomaron dos caminos.

Para unos, Cristo debió haber sido humanamente feo. ¿En qué se basaban para afirmarlo? En aquel versículo del profeta Isaías que dice así, refiriéndose al Mesías: «No tenía gracia ni belleza; le vimos y no tenía un aspecto que pudiéramos estimar» (Isaías 53,2). Orígenes, el escritor cristiano más prolífico del siglo III, era de este parecer; escribió lapidariamente en un una de sus obras: «Jesús era pequeño, poco atrayente, similar a uno cualquiera». Según San Efrén el Sirio, Jesús no medía más de tres codos (poco menos de 1.5 metros). En tiempos mucho más recientes, François Mauriac hizo la siguiente observación: «En el momento de entregarlo, Judas no dirá a los soldados que iban a aprehenderlo: 'Lo reconoceréis por su estatura. Aquel que es más alto que vosotros, cuya majestad salta a los ojos, a ese debéis arrestar'. Tampoco dirá: 'Os será fácil distinguir al Maestro de los demás'. No: será necesario señalarlo con un beso». (Le fils de l'homme).

Otro grupo de escritores creía, por el contrario, que Jesús debió ser físicamente bello. Se basaban en otro texto de la Escritura que dice así: «Eres el más bello de los hombres; en tus labios se derrama la gracia» (Salmo 45,5).

En realidad no sabemos cómo fue Jesucristo. ¿Por qué los evangelistas no nos lo dijeron? Para justificar este silencio suele argumentarse que, si bien los griegos eran el pueblo de la vista y del ojo, los judíos eran el pueblo de la escucha y el oído, y que por lo tanto no podían esperarse en los libros de este último descripciones físicas detalladas. Sí, y sin embargo, la Biblia no calla que Saúl, David y otros muchos hombres del Antiguo Testamento habían sido físicamente bellos. ¿Qué hay detrás, pues, de este silencio deliberado de los evangelistas respecto al rostro del Señor? ¿Estarán diciéndonos que no hay que dar demasiada importancia a la belleza o a la fealdad de un rostro?, ¿o que no se puede juzgar la importancia de un hombre sólo por los rasgos de su cara? Así lo creo, pero como a este respecto no hay nada escrito, que cada quien saque la conclusión que su piedad prefiera.

EL OBSERVADOR 563-10

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