El Observador de la Actualidad

EL OBSERVADOR DE LA ACTUALIDAD
13 de agosto de 2006 No.579

SUMARIO

bulletCOLUMNA HUÉSPED - A 80 años de la Cristiada: cuando el poder usurpa a Dios
bulletCARTAS DEL DIRECTOR - ¿Por qué respetar el estado de derecho?
bulletFAMILIA - Ocho precauciones para proteger tu matrimonio de la infidelidad
bulletPINCELADAS - El príncipe y su amigo
bulletORIENTACIÓN FAMILIAR - Una sociedad devaluadora
bulletJÓVENES - La Biblia Católica para Jóvenes: respuesta acertada
bulletRESUELVE TUS DUDAS - La imposición de las manos
bulletFLOR DE HARINA - Actualizar el Viacrucis
bulletDICCIONARIO DE AUTORES CATÓLICOS DE HABLA HISPANA - Mario Caponnetto (1939 - )
bulletANÁLISIS - ¿Por qué en la Iglesia fundada por Cristo hace casi dos mil años no hay ni habrá sacerdotes mujeres?

horizontal rule

  [SUMARIO] [SIGUIENTE] [INICIO]

horizontal rule

COLUMNA HUÉSPED
A 80 años de la Cristiada: cuando el poder usurpa a Dios
Por Mario De Gasperín Gasperín, obispo de Querétaro

Recordar, y por qué no decir celebrar, los ochenta años del inicio de la cristiada es algo que atañe de cerca al corazón de la fe católica en México. En tono de menosprecio fueron llamados cristeros los católicos que no soportan más la violación a sus derechos y a su dignidad y los reclamaron con fuerza y valentía. Cosa parecida había sucedido en los inicios de la fe con el nombre de cristianos para los seguidores de Cristo. La burla nuevamente se convirtió en gloria, pero se necesitó la perspicacia de un historiador extranjero, Jean Meyer, para ayudarnos a descubrir su valor y significado.

Tiranos los ha habido siempre, pero gobernantes que hayan tenido la diabólica osadía de enviar a su ejército a masacrar a su pueblo por la única razón de cantar alabanzas a su Dios, han sido pocos al menos en la historia reciente. México ha sido uno de esos países en sufrirlo.

El papa Benedicto, durante su visita al campo de concentración y exterminio de los judíos en Polonia, nos da la clave teológica de tal monstruosidad:

«Con la aniquilación de ese pueblo, esos criminales violentos, querían matar a aquel Dios que llamó a Abraham, que hablando en el Sinaí estableció criterios (los diez mandamientos) para orientar a la humanidad, criterios que son válidos siempre... En realidad, con la destrucción de Israel querían, en último término, arrancar también la raíz en la que se basa la fe cristiana, sustituyéndola definitivamente con la fe hecha por sí misma, la fe en el dominio del hombre, del fuerte».

Eso fue exactamente lo que sucedió aquí, en México. Un grupo de desquiciados por el poder —«criminales violentos», les llama el Papa— quiso ponerse en lugar de Dios porque le estorbaban sus mandamientos. El tirano comienza saqueando el templo y termina sentándose sobre el altar. La negación de Dios conlleva la destrucción del hombre. El pueblo creyente lo intuyó, lo percibió muy bien y por eso el grito de los alzados fue de vivas a Cristo Rey y a Santa María de Guadalupe, cimientos de su fe. Era grito de vida, de supervivencia, pues de la fe se ha nutrido siempre el pueblo católico mexicano. Con ese grito el dictador fue puesto en su lugar y el pueblo recobró su libertad.

La flor más preciosa de este sacrificio doloroso fue el puñado de mártires mexicanos quienes, sin participar en la violencia, la sufrieron y entregaron su vida orando por sus verdugos y ofreciendo su sangre por la paz y la reconciliación de los mexicanos.

Como la tentación de querer «ser como Dios» acecha al corazón humano de manera significativa en el campo del poder político como lo estamos viendo y padeciendo, no es remoto que también hoy, y a nombre de la misma democracia, veamos surgir pequeños o grandes dictadores que pretendan introducirse en el santuario y reclamar para sí honores divinos. Por eso, hechos como la cristiada deben celebrarse para dar gracias y recordarse para que no se repitan.

EL OBSERVADOR 579-1

horizontal rule

  [SUMARIO] [SIGUIENTE] [INICIO]

horizontal rule


CARTAS DEL DIRECTOR
¿Por qué respetar el estado de derecho?
Por Jaime Septién

La semana pasada el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), don Mariano Azuela, dio un discurso en la ciudad de Pachuca que debe ser escuchado y analizado, cuidadosamente, por todos los mexicanos, en especial por aquellos que se han inconformado de forma violenta, atentando contra la libertad y el derecho de terceros, después de la jornada electoral del 2 de julio.

Primero que nada, don Mariano Azuela advirtió: «las leyes están por encima de cualquier capricho individual». Segundo: «Donde hay un tirano, monarca o quien sustituye con su voluntad lo que es un derecho, está destinado a desaparecer, y la historia nos muestra que el estado de derecho debe ser salvaguardado». En muy escasas líneas, el presidente de la SCJN ha dictado una lección sobre la concordia y el imperio de la ley como único camino positivo de una sociedad en riesgo de acatar las «leyes de la selva».

Uno puede estar en desacuerdo con tal o cual ley, pero si ha sido promulgada por un órgano legislativo competente, está en vigor y tiene como destino propiciar el bien común, no tiene más que acatarla. En todo caso puede intentar cambiarla, por los medios que la ley misma determine, pero hay obligación de cumplirla. No puede haber convivencia cuando la ley queda a libre interpretación del sujeto, o cuando, por no convenir a sus intereses, la persona se desentiende de ella, argumentando que es injusta con él o con sus amigos.

La tiranía de todo tipo —de derecha o de izquierda— sucede, justamente, cuando el derecho es suplantado por la voluntad personal de quien detenta el poder. El ejemplo clarísimo es Cuba. Con la enfermedad de Fidel Castro (muchos dicen que sus días están contados), la estructura de poder en la isla no ha podido generar una alternativa de transición viable, excepto la nombrada por el mismo Castro quien delegó en su hermano Raúl la conducción «de la revolución» (que culminó hace 47 años...). ¿Raúl? ¿Por qué? ¿Quién lo eligió? ¿Qué tiene que ver el pueblo con su nuevo dirigente? Nada. Cuba parece una propiedad escriturada a nombre de una familia. Y esa familia se transmite los «derechos de sucesión» como si fueran hereditarios, exactamente igual que en una monarquía.

Por eso hay que respetar el estado de derecho, que consiste en la igualdad ante la ley de todos los ciudadanos, y en su imperio, por arriba de cualquier diferencia ideológica, social, económica o cultural.

Por el estado de derecho todos los mexicanos que lo quisimos pudimos votar el pasado 2 de julio. El voto de un campesino de Chiapas valió lo mismo que el de un empresario de Nuevo León.

Ésa es la forma en que la democracia —y con ella la civilización occidental— se ha abierto paso en medio de la jungla de intereses privados, muchos de ellos deleznables. Ésa es la única forma de construir una sociedad más justa, más libre y más participativa.

EL OBSERVADOR 579-2

horizontal rule

  [SUMARIO] [SIGUIENTE] [INICIO]

horizontal rule


FAMILIA
Ocho precauciones para proteger tu matrimonio de la infidelidad

En una sociedad especialmente hostil a la familia es importante proteger el matrimonio con una atención especialmente fuerte. Cada uno es tentado por sus propios deseos que le atraen y seducen; estos deseos, una vez concebidos, engendran el pecado, y el pecado, una vez crecido, engendra la muerte( cfr. Santiago 1, 14-15). Por tanto, es necesario plantar un seto de protección alrededor del matrimonio, es decir, tomar decisiones ya, por adelantado, que mantengan la tentación lejos y hagan del matrimonio una prioridad:

Precaución 1: Elige sabiamente. Evita pasar tiempo innecesario con alguien del sexo opuesto. Por ejemplo, si buscas un entrenador personal en el gimnasio, elige mejor a alguien del mismo sexo que tú.

Precaución 2: Comparte sabiamente. Si un día te das cuenta de que estás compartiendo con alguien secretos e intimidades sobre ti y tu matrimonio que no has compartido con tu cónyuge o que no lo harías, eso es una señal de alerta. Un lío emocional con alguien, incluso si no llega a ser sexual, también puede hacer mucho daño a la relación.

Precaución 3: Procura estar en sitios públicos. Haz el propósito de no citarte a solas con alguien del otro sexo. Si un compañero te invita a comer o a que le acompañes, haz que venga una tercera persona. No titubees en explicarle, si hace falta, que así lo has acordado con tu cónyuge. Puede servir para dar ejemplo.

Precaución 4: No seas inocente. La mayor parte de la gente que termina teniendo un lío no quería tenerlo; la infidelidad empieza como una relación inocente que termina alcanzando una profundidad emocional que cruza la línea de la fidelidad.

Precaución 5: Aumenta tu inversión en hogar. Los matrimonios fuertes se consiguen pasando tiempo juntos, riendo juntos, jugando juntos. Si no tienes citas con tu pareja, planea ya citas para los meses que vienen y haz que pasar tiempo juntos sea una prioridad.

Precaución 6: Presta atención a lo que piensas. Si todo el día estás pensando en los fallos de tu cónyuge, si el tiempo que dedicas a pensar en él o ella se centra en defectos y reproches, es fácil que cualquier otra persona pueda parecerte mejor y te atraiga. Haz una lista por escrito de los puntos fuertes que inicialmente te atrajeron de tu pareja. Aumenta el animar y apoyar, y disminuye las críticas.

Precaución 7: No juegues a comparar. Todos tenemos malas costumbres, manías y errores. Es muy tramposo comparar a tu esposa o esposo con un nuevo conocido, porque al recién llegado no lo estamos viendo en el mundo real, en el mundo de compartir techo, cuidar niños a las tres de la mañana, cuadrar cuentas, etc.

Precaución 8: Busca ayuda. Buscar ayuda es un signo de fortaleza, no de debilidad. Busca ayuda quien está dispuesto a presentar batalla; es un primer paso de fuerza. Un terapeuta familiar cristiano, un buen consejero, etc., te darán una perspectiva serena, valiosa, para establecer nuevas estrategias para proteger o defender o reconstruir tu matrimonio.

Resumido de Forumlibertas.com

EL OBSERVADOR 579-3

horizontal rule

  [SUMARIO] [SIGUIENTE] [INICIO]

horizontal rule


PINCELADAS
El príncipe y su amigo
Por el P. Justo López Melús

Erase una vez que el hijo de un rey, siendo niño, se encontró con un niño pobre. Se hicieron amigos y se lo llevó a palacio, y el rey lo acogió como hijo. Pero al hacerse mayor conjuró contra el rey. Fue descubierto y fue condenado a muerte. El rey, aunque le dolía, firmó la sentencia. El príncipe nada podía hacer para salvarlo. Sabía que la sentencia del rey era irrevocable.

Pero he aquí que, la noche antes de la ejecución, a escondidas penetró en la cárcel, donde estaba su amigo. «De prisa, ponte mis vestidos y escapa. Yo me pongo los tuyos y me quedo». El amigo se salvó. El príncipe se tapó la cara, lo llevaron al patíbulo y le cortaron la cabeza. Sólo después se dieron cuenta. El rey, ante aquel acto supremo de amor de su hijo, perdonó al culpable y lo acogió de nuevo como hijo. Pero esto no es sólo leyenda. Es la historia de Jesús y la nuestra. Murió el Justo por los pecadores.

EL OBSERVADOR 579-4

horizontal rule

  [SUMARIO] [SIGUIENTE] [INICIO]

horizontal rule


ORIENTACIÓN FAMILIAR
Una sociedad devaluadora
Por Yusi Cervantes Leyzaola

PREGUNTA
En mi familia estamos atravesando por problemas económicos; mi esposo trabaja todos los días sin descansar uno solo, mis hijos me piden cosas y siempre les digo !no tengo dinero! Pero lo peor de todo es que no me atrevo a hacer nada por remediarlo; en toda mi vida, desde que me casé, siempre he tratado de ayudar a mi esposo vendiendo cosas, productos, comida, etc., pero siempre comienzo y nunca puedo establecerme en nada. Ahora tengo dos años en una empresa de venta directa y me gusta mucho pero no puedo trabajar como debiera. Me ilusiona alcanzar metas como llegar a ser directora de región y poder ganar dinero y ya no limitar más a mis hijos y ayudar a mi esposo, a mis padres y a quien lo necesite, que se sientan orgullosos de mí; pero hay algo que no me deja intentarlo siquiera, a veces pienso: cómo es posible que no pueda hacer algo por mi familia, ni siquiera por mí. Me siento inútil...un parasito, a mis 32 años no he podido lograr nada. Siento que mi autoestima es muy baja.

RESPUESTA
Evidentemente, tiene un problema con su baja autoestima. Pero lo que yo percibo aquí es que la sociedad, sus desigualdades y sus supuestos valores son en buena medida responsables de esto que está viviendo. Por un lado está la difícil situación económica en nuestro país. Muchas personas están desempleadas; los empleos disponibles están, en su mayoría, muy mal pagados; los nuevos profesionistas no pueden aspirar a ganar más de siete mil pesos; miles de compatriotas emigran a Estados Unidos por esto. Todo esto provoca tensión y frustración en las familias, especialmente en los padres, angustiados por el sostén de sus hijos.

Luego están todos esos mensajes de cómo se supone que debemos ser y estar. Las compañías dedicadas a la venta de un sin fin de productos, todos maravillosos, venden también la idea a sus agentes de que es muy fácil venderlos y de que pronto podrán disfrutar de enormes beneficios por su trabajo. Y nos ponen como ejemplo a un considerable número de personas que han conseguido las metas que se trazaron. Es lógico que lo planteen así, pero la verdad es que no es fácil vender esos productos, porque no suelen ser de primera necesidad, y en tiempos difíciles, lógicamente, las personas, aunque les agrade el producto, prefieren no adquirirlo. Pero para los vendedores, después de ser convencidos de lo sencillo que es ganar dinero, resulta realmente frustrante no lograrlo y se sienten culpables, baja su autoestima, etc.

A lo que voy es a pedirle que no se sienta inútil ni parásito por no haber logrado ganar dinero. Por favor, seguramente hace día a día un montón de cosas útiles y necesarias. Créame: lo que hace como madre con sus hijos es mucho más importante que lo que podría darles con más dinero, y las limitaciones económicas, aunque no deben buscarse por sí mismas, cuando existen, son una valiosa oportunidad para el aprendizaje y el logro de la madurez.

Esto no quita, claro, la necesidad de que atienda este asunto de la autoestima baja y los sentimientos negativos. Busque ayuda para superar estos problemas. Con mayor autoestima, seguridad en sí misma y energía, probablemente también podrá ayudar más a su familia en lo económico, pero no se olvide de que esto no es lo esencial.

EL OBSERVADOR 579-5

horizontal rule

  [SUMARIO] [SIGUIENTE] [INICIO]

horizontal rule


JÓVENES
La Biblia Católica para Jóvenes: respuesta acertada
Por Javier Algara

Datos difundidos recientemente por la prensa católica internacional constatan una realidad angustiosa de la Iglesia en Europa: a pesar de que la Biblia fue «liberada» por el concilio Vaticano II para que todos los fieles tuviesen acceso fácil a ella, el grado de analfabetismo religioso sigue siendo grave (España, 56%; Italia, 47%; Francia, 44%), y la alfabetización bíblica baja (30% Italia, 22% España, 21% Francia). Toda esa información es resultado de una investigación realizada por el Profesor Luca Diotallevi, de la Universidad Roma Tres. El investigador concluye: «En general se experimenta la importancia de la Biblia, pero es necesario emprender iniciativas que promuevan más su difusión y su conocimiento profundo».

Es inevitable pensar que, si la investigación se hiciera en nuestro país, las cifras serían más alarmantes aún. En especial entre los jóvenes. Quienes han tenido alguna vez a su cargo alguna acción pastoral o catequética a favor de la juventud en las escuelas, en los grupos apostólicos o en las parroquias, sabrá de qué estamos hablando. Muchos muchachos no solamente no pueden distinguir entre el Antiguo y el Nuevo Testamento; tampoco les interesa poder hacerlo. Claro que parte de la culpa recae en sus propios padres y maestros, que limitan su contacto con la Sagrada Escritura a lo que alcanzan a escuchar durante la Misa dominical, aunque, eso sí, muchos de ellos puedan ostentar en el centro de la sala de su casa un voluminoso ejemplar de la Biblia, con cantos dorados y cubierta de piel labrada. Todos sabemos que la simple posesión de una Biblia no garantiza la buena formación cristiana. La fe y su formación no se dan por ósmosis. Afortunadamente también en México hay —ya de tiempo atrás— personas preocupadas por este problema. Y el Espíritu Santo no cesa de alentar ideas nuevas para la fecundidad de la obra de evangelización.

Hace unos años, por iniciativa del Instituto Fe y Vida, una institución internacional de capacitación para líderes católicos de habla hispana, con la colaboración de varios mexicanos, se inició un proceso de preparación de una Biblia destinada a los jóvenes, que diera respuesta a ese doble reto expresado por el Prof. Diotallevi, de «difusión y conocimiento profundo» de la Sagrada Escritura. Esos trabajos ya culminaron y su fruto ya está listo para servir en la formación católica de nuestros jóvenes.

La primera edición de la Biblia Católica para Jóvenes (BCJ) apareció a principios del año pasado y ya está dejando sentir su beneficiosa influencia en varios países hermanos. Entre otras, algunas características que permiten que la BCJ cumpla con ese cometido son los comentarios que van intercalados entre los textos bíblicos, sus programas de lectura y profundización individual y en grupos, sus aplicaciones prácticas a la vida cotidiana de los jóvenes, etc. Las instituciones educativas católicas seguramente encontrarán en ella un instrumento invaluable para lograr el compromiso cristiano auténtico y la respuesta profética y misionera de los alumnos. La edición, además, está realizada en un formato «de batalla» sumamente atractivo, manejable y durable. La respuesta de quienes han entrado en contacto con la BCJ ha sido estupenda. Puede uno conocerla on line incluso antes de tenerla físicamente en las manos [o comprarla], a través del siguiente sitio de internet: www.bibliaparajovenes.org

Bendito sea el Señor que continúa inspirando nuevas y eficaces iniciativas evangelizadoras a su Iglesia.

EL OBSERVADOR 579-6

horizontal rule

  [SUMARIO] [SIGUIENTE] [INICIO]

horizontal rule


RESUELVE TUS DUDAS
La imposición de las manos

Pregunta: Hola, mi nombre es José Luis y tengo algunas dudas que ojalá me puedan ayudar a contestar: ¿Es válido que los carismáticos hagan imposición de las manos? ¿Quién es el autorizado para hacerlo? ¿Todos los sacerdotes pueden hacer la imposición de las manos? ¿Hay algún documento pontificio que me pueda ayudar a esclarecer mejor esta situación?

Respuesta: No hay. La imposición de manos parece estar plenamente justificada por el mismo Jesús cuando en el Evangelio según san Marcos afirma: «Éstas son las señales que acompañarán a los que crean: en mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas nuevas, agarrarán serpientes en sus manos y aunque beban veneno no les hará daño; impondrán las manos sobre los enfermos y se pondrán bien». Jesús no menciona excepciones. Aparentemente la promesa es para cualquiera.

Sin embargo, la experiencia ha demostrado que, cuando una persona cualquiera impone las manos sobre otra con la intención de conseguir una manifestación del Espíritu Santo, ya sea un don o una sanación física o espiritual, puede haber efectos negativos como enfermedad, malestar, trastornos psíquicos o emocionales, quebranto espiritual, sucesos anormales, etc. para cualquiera de los dos involucrados. Si observamos bien, la afirmación de Cristo se dirige a «aquellos que creen», es decir, implica cierto nivel de fe y de pureza espiritual. Si no todos podemos expulsar demonios, tomar venenos o agarrar serpientes con las manos, tampoco podemos todos —independientemente de nuestras intenciones— imponer las manos a los enfermos y que éstos sanen. En los Hechos de los Apóstoles encontramos sólo a los apóstoles imponiendo las manos sobre los bautizados para hacer descender sobre ellos el Espíritu Santo.

Quien tiene la última palabra sobre estas prácticas es el obispo de la diócesis. En Querétaro la regla dice que los laicos no deben imponer las manos en ningún caso. Los sacerdotes, en cambio, sí lo pueden hacer sin ningún problema.

En las asambleas de la Renovación puede suceder cualquier cosa, según el grupo, pero en aquellos que se ajustan a los lineamientos de la Iglesia —según me informó una persona de toda mi confianza tanto en lo moral como en el conocimiento de causa— se siguen las siguientes normas:

+ Imposición de manos se considera sólo al acto de poner las manos directamente sobre la cabeza del que recibe la bendición, en contacto directo, y esto solamente lo deben hacer los sacerdotes, que en cierta forma están protegidos por el sacramento de la Ordenación.

+ Existen otros gestos, como poner las manos por encima (a cierta distancia) del sujeto, tocarlo en alguna parte como la espalda o un hombro o estirar el brazo dirigiendo la palma de la mano hacia la persona. En este caso, no se considera técnicamente como imposición, sino que es una forma de intercesión en la que se acompaña la oración con un gesto que denota acercamiento o involucramiento. En las asambleas serias, esta oración la hacen personas que han recibido un ministerio de parte del párroco, supuestamente después de recibir un carisma del Espíritu Santo.

+ En sesiones de oración particulares, solamente se puede hacer este último tipo de intercesión y se pide que siempre hagan oración al menos tres personas y que siempre esté presente algún familiar o allegado de la persona por la que se hace oración.

Walter Turnbull

EL OBSERVADOR 579-7

horizontal rule

  [SUMARIO] [SIGUIENTE] [INICIO]

horizontal rule


FLOR DE HARINA (Sal 147, 14)
Actualizar el Viacrucis
Por el P. Justo López Melús

El Viacrucis, comenta Pronzato, tiene dos clases de enemigos. Los que lo consideran como una devoción sentimental, intimista, algo superficial, sin que la persona devota llegue a compromisos auténticos. Y los que lo limitan al tiempo pasado: a lo que Jesús hizo y le hicieron, a los motivos y modos por lo que Jesús sufrió en su Pasión.

—Hay que actualizar el Vía crucis. Sin olvidar la historia, es preciso ver cómo lleva Jesús todavía hoy, en sus miembros, la cruz. Ver cómo es condenado en la actualidad. Cómo es escarnecido, ayudado, confortado, ultrajado, clavado, despojado, abandonado, crucificado. «Cada vez que hicisteis —o dejasteis de hacer— eso a uno de estos mis hermanos menores, a Mí me lo hicisteis» (Mt 25, 40-45).

—En el Viacrucis deben permitirse las distracciones. Más aún, son obligatorias: distracciones hacia el presente, hacia la actualidad de la pasión de Cristo, hacia los actuales protagonistas. Es decir, hay que practicar el Víacrucis en clave de actualidad y de corresponsabilidad. Sentirnos contemporáneos, cómplices, no simples espectadores de los hechos.

—En cada estación debo ver el hecho, su repercusión actual, mi responsabilidad. Cómo sufre Cristo con la pasión del hombre de hoy. Qué tengo que ver yo. Y así, pasar del ejercicio piadoso al ejercicio incómodo. Pasar de las cruces de la iglesia a las cruces de la calle, de la vida. Salir fuera. Como Cristo salió a morir fuera de la ciudad (Hb 13, 12). Si no nos dejamos herir por la realidad, no sería agradable a Jesús nuestro consuelo y compasión, pues dejaríamos fuera los miembros de su Cuerpo.

EL OBSERVADOR 579-8

horizontal rule

  [SUMARIO] [SIGUIENTE] [INICIO]

horizontal rule


DICCIONARIO DE AUTORES CATÓLICOS DE HABLA HISPANA
Mario Caponnetto (1939 - )
Por Sebastián Sánchez / Argentina

Médico y filósofo argentino. Graduado en la Universidad de Buenos Aires, se especializó en cardiología y fue médico militar en el Ejército Argentino. Dotado desde muy joven de una profunda inquietud filosófica, se formó en la cátedra privada de Jordán Bruno Genta, uno de los prohombres del nacionalismo católico rioplatense. Fruto de esa formación tomista es una magnífica obra escrita centrada en las reflexiones sobre antropología y ética médica.

Mario Caponnetto ha sido presidente de la Corporación de Científicos Católicos y vicepresidente de la Sociedad Internacional Tomás de Aquino - Sección Argentina. Su pluma ha engalanado decenas de medios católicos entre los que cabe destacar a Cristiandad (Schola Cordis Iesu), Altar Mayor (Hermandad del Valle de los Caídos), Gladius, Cabildo, Combate y un largo etcétera.

Entre sus libros se distinguen El hombre y la medicina (1992) y Viktor Frankl, una antropología médica (1995), que mereció el encomio del propio Frankl. No menos importantes son sus trabajos Angustia existencial e inquietud cristiana (1979), Etienne Wilson, el esplendor de la filosofía cristiana (1984), Aproximación médico-antropológica al tema de la gran ciudad (1984) y Las medicinas alternativas (1994). Asimismo, Caponnetto ha traducido y comentado nada menos que a Santo Tomás en la obra Del movimiento del corazón (1994).

Compartimos hoy un fragmento de un espléndido trabajo en el que —a partir de la obra del Aquinate— Caponnetto da cuenta de la auténtica naturaleza del hombre:

«La situación fronteriza del hombre (la del ser confín entre lo visible y lo invisible) se ilumina hasta el fondo por el misterio de la Encarnación del Verbo. En verdad, todas las realidades han sido transfiguradas por este misterio. Pero ninguna lo ha sido tanto como la realidad del hombre. La unión del alma y el cuerpo y la condición —única en la economía del Cosmos— de espíritu encarnado que caracterizan, definen y sitúan al hombre, son la imagen más próxima de la unión hipostática de naturaleza humana y naturaleza divina en Jesucristo. El hombre es, así, icono de Cristo. No hay, por consiguiente, ninguna antropología -fuera de la cristiana- que pueda dar una razón más firme de la eminente dignidad humana, esa que el hombre busca hoy tan afanosamente y tan a oscuras».

(De: El hombre: confín entre lo visible y lo invisible)

EL OBSERVADOR 579-9

horizontal rule

  [SUMARIO] [INICIO]

horizontal rule


ANÁLISIS
¿Por qué en la Iglesia fundada por Cristo hace casi dos mil años no hay ni habrá sacerdotes mujeres?
Mientras que en algunas religiones protestantes hay «pastoras», «reverendas», «sacerdotisas» y hasta «obispas», la Iglesia no administra el sacramento del Orden a mujeres ¿Es esto una discriminación? ¿La actitud de Cristo debe ser entendida como propia de su tiempo y ya caducada?
Por el P. Miguel Ángel Fuentes, V.E. / Resumido de Catholic.net

La admisión de las mujeres al sacerdocio ministerial es uno de los problemas más candentes en los países con tradición anglicana y allí donde los autores del progresismo católico tienen fuerza particular.

¿Cuál es el motivo último por el que la mujer no puede acceder al sacerdocio ministerial?

El Magisterio apela a la Tradición, entendida no como «costumbre antigua» sino como garantía de la voluntad de Cristo sobre la constitución esencial de su Iglesia. Esta Tradición se ve reflejada en tres cosas: la actitud de Cristo, la de sus discípulos y el Magisterio:

La actitud de Jesucristo

Históricamente Jesucristo no llamó a ninguna mujer a formar parte de los doce. En esto debe verse una voluntad explícita, pues podía hacerlo y manifestar con ello su voluntad. Jesucristo debía prever que al tomar la actitud que tomó, sus discípulos la interpretarían como que tal era su voluntad.

Objeción.- Jesucristo obró de este modo para conformarse con los usos de su tiempo y de su ambiente (el judaísmo).

Respuesta.- Precisamente respecto de la mujer, Jesucristo no se atuvo a los usos del ambiente judío. Su actitud respecto de la mujer contrasta fuertemente con la de los judíos contemporáneos, hasta un punto tal que sus apóstoles se llenaron de maravilla y estupor ante el trato que les brindaba (cfr. Jn 4,27). Así: conversa públicamente con la samaritana (cfr. Jn 4,27); no toma en cuenta la impureza legal de la hemorroísa (cfr. Mt 9,20-22); deja que una pecadora se le acerque en casa de Simón el fariseo e incluso que lo toque para lavarle los pies (cfr. Lc 7,37); perdona a la adultera, mostrando de este modo que no se puede ser más severo con el pecado de la mujer que con el del hombre (cfr. Jn 8,11); toma distancia de la ley mosaica para afirmar la igualdad de derechos y deberes del hombre y la mujer respecto del vínculo matrimonial (cfr. Mt 19,3-9; Mc 10,2-11); se hace acompañar y sostener en su ministerio itinerante por mujeres (cfr. Lc 8,2-3), y les encarga el primer mensaje pascual, incluso avisa a los Once su Resurrección por medio de ellas (cfr. Mt 28,7-10 y paralelos).

Actitud de los Apóstoles

Los apóstoles siguieron la praxis de Jesús respecto del ministerio sacerdotal, llamando a él sólo a varones. Y esto a pesar de que María Santísima ocupaba un lugar central en la comunidad de los primeros discípulos (cfr. Hch 1,14). Cuando tienen que cubrir el lugar de Judas, eligen entre dos varones.

Objeción 1.- También los apóstoles se atuvieron a las costumbres de su tiempo.

Respuesta.- La objeción tiene menos valor que en el caso anterior porque, apenas los apóstoles y san Pablo salieron del mundo judío, se vieron obligados a romper con las prácticas mosaicas, como se ve en las discusiones paulinas con los judíos. Ahora bien, a menos que tuvieran en claro la voluntad de Cristo, el ambiente nuevo en que comenzaron a moverse los tendría que haber inducido al sacerdocio femenino, pues en el mundo helenístico muchos cultos paganos estaban confiados a sacerdotisas.

Su actitud tampoco puede deberse a desconfianza o menosprecio hacia la mujer, pues los Hechos de los Apóstoles demuestran con cuanta confianza san Pablo pide, acepta y agradece la colaboración de notables mujeres: las saluda con gratitud y elogia su coraje y piedad (cfr. Rom 16,3-12; Fil 4,3); Priscila completa la formación de Apolo (cfr. Hch 18,26); Febe está al servicio de la iglesia de Cencre (cfr. Rom 16,1); otras son mencionadas con admiración, como Lidia, etc.

Objeción 2.- Las disposiciones apostólicas y especialmente paulinas son claras, pero se trata de disposiciones que ya han caducado, como la obligación para las mujeres de llevar el velo sobre la cabeza (cfr. 1 Cor 11,2-6), de no hablar en la asamblea (cfr. 1 Cor 14,34-35; 1 Tim 2,12), etc.

Respuesta.- Como es evidente, el primer caso (el velo femenino) se trata de prácticas disciplinares de escasa importancia, mientras que la admisión al sacerdocio ministerial no puede ponerse en la misma categoría. En el segundo ejemplo, no se trata de «hablar» de cualquier modo, porque el mismo san Pablo reconoce a la mujer el don de profetizar en la asamblea (cfr. 1 Cor 11,5); la prohibición atañe a la «función oficial de enseñar en la asamblea cristiana», lo cual no ha cambiado, porque en cuanto tal, sólo toca al obispo.

Actitud del Magisterio

Cuando algunas sectas gnósticas heréticas de los primeros siglos quisieron confiar el ministerio sacerdotal a las mujeres, los Santos Padres juzgaron tal actitud inaceptable en la Iglesia. Esta actitud viene señalada como una obligación de permanecer fiel al ministerio ordenado por Cristo y escrupulosamente conservado por los apóstoles.

La tradición que se remonta a Cristo no es una mera disposición disciplinar, sino que se apoya en la misma estructura de la Iglesia y del sacramento del Orden. Los dos argumentos que damos a continuación apelan al simbolismo sacramental.

1) El sacerdocio ministerial es signo sacramental de Cristo Sacerdote.- El sacerdote ministerial, especialmente en su acto central que es el Sacrificio Eucarístico, es signo de Cristo Sacerdote y Víctima. En la Eucaristía es necesario expresar sacramentalmente el rol de Cristo por una semejanza natural entre Cristo y su ministro, pues la Encarnación del Verbo ha tenido lugar una Persona de sexo masculino.

Objeción 1. Lo fundamental de la encarnación no es que Cristo se haya hecho varón sino que se haya hecho «hombre».

Respuesta. Los signos sacramentales tienen que guardar una representación adecuada, es decir, lo más específica posible. Desde este punto de vista, el «hombre» (varón-mujer) es una representación adecuada de Cristo, pero en su sacerdocio común (el sacerdocio común de los fieles), no de Cristo en su Sacerdocio ministerial.

Objeción 2.- Cristo está ahora en la condición celestial, por lo cual es indiferente que sea representado por un varón o por una mujer, ya que «en la resurrección no se toma ni mujer ni marido» (Mt 22,30).

Respuesta.- Este texto (Mt 22,30) no significa que la glorificación de los cuerpos suprima la distinción sexual, porque ésta forma parte de la identidad propia de la persona. La distinción de los sexos y por tanto, la sexualidad propia de cada uno, es voluntad primordial de Dios: «varón y mujer los creó» (Gn 1,27).

2) El simbolismo nupcial.- Cristo es presentado en la Sagrada Escritura como el Esposo de la Iglesia. Esto resalta la función masculina de Cristo respecto de la función femenina de la Iglesia en general. Por tanto, para que en el simbolismo sacramental el sujeto que hace de materia del sacramento del Orden (que representa a Cristo) sea un signo adecuado, tiene que ser un varón.

Objeción.- El sacerdote también representa a la Iglesia. Si la mujer puede representar adecuadamente a la Iglesia, entonces también puede ser sacerdote.

Respuesta.- Es verdad que el sacerdote también representa a la Iglesia. Pero no sólo representa a la Iglesia sino también a Cristo, y para representar a Cristo tiene que ser varón.

EL OBSERVADOR 579-10

horizontal rule

[SUMARIO] [INICIO]

horizontal rule

FIN

horizontal rule

 
De acuerdo con las normas internacionales de Propiedad Intelectual y Derechos de Autor, podrá reproducir parcial o totalmente la información, pero siempre citando nuestra fuente. La reproducción de los artículos y/o noticias firmados con Zenit.org-El Observador requieren permiso expreso de zenit.org
La publicación de algún artículo no implica compromiso. Los artículos firmados son responsabilidad del autor.
Los artículos publicados en esta Web son una selección de la edición impresa.
D.R. Clip Art de Querétaro, S. de R.L. de C.V. 1995-2006