El Observador de la Actualidad

EL OBSERVADOR DE LA ACTUALIDAD
1 de abril de 2007 No.612

SUMARIO

bulletCARTAS DEL DIRECTOR - Errores y verdades
bullet¿CÓOOMO DIJO? - El burro hablando de orejas
bulletLA VOZ DE LOS PASTORES - Campaña orquestada contra la familia
bulletNUESTRO PAÍS - La Iglesia no ha sido derrotada
bulletCristophe Pierre, nuevo nuncio apostólico
bulletCOLUMNA ABIERTA - Chascarrillo revelador
bulletTEMAS DE HOY - Corea: campo fértil para el Evangelio
bulletFLOR DE HARINA - Buscadores de Dios
bulletLA VOZ DEL VICARIO DE CRISTO - Pilatos trató de ser neutro. En el Via Crucis no se puede ser neutro
bulletEN LA ÓPTICA DE LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA - Pío X (1903-1914): «el Papa de la restauración católica y de las reformas» (último de 2)
bulletDEBATE - ¿Pues cuántas veces murió nuestro Señor Jesucristo? Ésta es la historia de algunas de sus muchas supuestas «tumbas»
bulletNIÑOS - CARTA DE JESÚS PARA TI: Mi Semana Santa

horizontal rule

  [SUMARIO] [SIGUIENTE] [INICIO]

horizontal rule


CARTAS DEL DIRECTOR
Errores y verdades
Por Jaime Septién

A diferencia de muchas -y muy respetables- opiniones sobre lo que está pasando en el país, concretamente en el DF, con el apoyo del PRD a las «sociedades de convivencia» y de este partido político junto al PRI capitalino sobre la despenalización del aborto, yo creo que es una excelente oportunidad para que la Iglesia católica demuestre de qué está hecha o, más bien, de quiénes está hecha.

Salir a la calle y protestar, es un recurso válido. Orar por la conversión de los corazones (comenzando por el nuestro), es otro, y muy bello. Pensar, polemizar, dar razones de nuestra apuesta por la vida y de los principios no negociables de la fe, es maravilloso. Al final de la cadena de actos posibles del católico está la fuerza avasalladora del testimonio: nada teme más el Diablo que la entrega de un alma y la pasión de un cuerpo al servicio de la Verdad.

El desánimo, el «nada se puede», el «ya está arreglado desde arriba», nos han hecho un daño tremendo como país y como Iglesia. Hoy enfrentamos situaciones difíciles, es cierto, pero muy diferentes en violencia, en persecución y en descrédito a las que enfrentaron, hace menos de un siglo, nuestros abuelos e, incluso, nuestros padres. Durante la primera mitad del siglo XX a los católicos no sólo se les marginaba; se les proscribía de la vida pública, se les mandaba callar y, cuando no lo hacían, eran llevados a juicio y, a veces, al paredón. Hoy nadie nos hace eso. Hoy, por ejemplo, tenemos un Presidente de la República que se declara, abiertamente, a favor de la vida. ¿Se imaginan eso con Calles?

Lo que quiero decir es que tenemos la fe y tenemos la fuerza. Que tenemos la Verdad Revelada y a Cristo. «La Iglesia -decía monseñor Fulton J. Sheen- pide a sus hijos que piensen duro y piensen limpio. Luego les pide que hagan dos cosas con sus pensamientos. Primero, les pide que exterioricen esos pensamientos en el mundo concreto de la economía, el gobierno, el comercio y la educación, y que, por la exteriorización de la belleza, limpien los pensamientos para producir una civilización bella y limpia (…) La Iglesia no sólo pide a sus hijos exteriorizar sus pensamientos y así producir cultura, sino también interiorizar sus pensamientos y así producir espiritualidad».

Ni todo para afuera ni todo para el interior de uno mismo. La combinación de fe y acción, de espiritualidad y razón, de sangre e historia, dan al traste con los intentos de falsificar la vida humana que estos dizque progresistas traen como consigna. Podemos y debemos vencerlos limpiamente. Y, de paso, ayudarlos a encontrar el camino del bien común, mientras ayudamos a México a vivir en paz y en la alegría de los Hijos de Dios.

EL OBSERVADOR 212-1

horizontal rule

  [SUMARIO] [SIGUIENTE] [INICIO]

horizontal rule


¿CÓOOMO DIJO?
El burro hablando de orejas

Sobre el jaleo alrededor de la propuesta de despenalizar el aborto
, el legislador Enrique Pérez Correa, del PASC, manifestó que «lo preocupante es que la Iglesia católica quiera imponer su ideología al ciento por ciento sin presentar ningún argumento y únicamente descalificaciones». Y agregó que «esta medida sólo refleja la frustración que siente (la Iglesia) por su derrota ante el escenario de que la ley está prácticamente aprobada».

¿Cuántas veces los católicos hemos hablado de respeto a la vida, de vida desde la concepción, de apego a las leyes mexicanas, y hemos oído respuestas tan brillantes como: «oscurantista, fanático, retrógrado, quieren que vuelva la Inquisición», etcétera? Ahora resulta que somos los católicos los que respondemos con descalificaciones. Es lo que en buen español se conoce como «el burro hablando de orejas». Recordemos a Pérez Correa y asociados un dicho latino: Si tacuisses, philosophus esses («Si te hubieras quedado callado hubieras sido un filósofo»).

Otra cosa que dicen los legisladores (bueno, no todos) es que nadie invitó a la Iglesia a entrar en un debate ajeno. La Iglesia, así, no tiene ni derecho a hablar, ni nada que decir acerca de los temas que se tratan en los parlamentos; los mundos de la religión y del gobierno son absolutamente diferentes y no tienen nada que decirse mutuamente. Es extraño que gente de ideas tan «liberales» y de «avanzada» caigan en algo llamado intolerancia al no permitir a un actor social expresar sus puntos de vista. Los que defienden su derecho a hablar pretenden coaccionar el derecho a expresarse de otros.

Volviendo a lo del principio: ¿Qué la Iglesia quiere imponer su ideología al ciento por ciento? Imponer, lo que se llama imponer, no. La Iglesia sólo propone, indica, invita, advierte, enseña, pero no tiene forma de imponer. Imponen los musulmanes o los hindúes cuando asesinan a cristianos o queman sus templos o sus casas. Imponen las naciones ricas cuando condicionan la ayuda a la aplicación de políticas antinatalistas. Imponen los legisladores cuando, aprovechando el poder que les da nuestra incipiente democracia, aprueban leyes que van contra la voluntad de la gente.

Por otro lado, no podemos decir que la Iglesia esté derrotada. Frustrada, tal vez, al ver que son muchos los que se condenan, pero la finalidad de la Iglesia es dispensar la gracia de Dios y guardar y proclamar la verdad, y eso lo sigue haciendo con toda puntualidad, independientemente de quien quiera aprovecharlo o no. Si la Iglesia estuviera derrotada no molestaría tanto a los enemigos de Cristo.

(Con información de Walter Turnbull, Javier Algara y Omar Árcega)
Responsable: J. Septién


EL OBSERVADOR 212-2

horizontal rule

  [SUMARIO] [SIGUIENTE] [INICIO]

horizontal rule


LA VOZ DE LOS PASTORES
Campaña orquestada contra la familia
Por Felipe Arizmendi, obispo de San Cristóbal de las Casas

VER.-
Como resultado de la aprobación de la llamada "Ley de Sociedades en Convivencia", impulsada por el partido mayoritario en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, ya empezaron en esa entidad a legalizarse uniones de homosexuales, equiparándolas al matrimonio entre un hombre y una mujer. Lo mismo ha hecho el estado de Coahuila, aunque con otro nombre que se inventó, para disimular el ataque a la familia. Es de suponer que otros estados de la república intentarán proceder en forma semejante.

Como no es tiempo de elecciones, avasallan con su mayoría luchando por despenalizar más el aborto, cobijados con la bandera de proteger la salud de la mujer. Esto es perfectamente plausible, siempre y cuando no esté en juego la vida del ser humano que lleva en su seno. Hay que conocer a quién se da el voto, para no ser colaboradores de asesinatos incontables.

La campaña contra la vida y la familia se intensificó en Europa. Iberoamérica, con el complejo de inferioridad que no acabamos de superar, no quiere quedarse atrás.

JUZGAR.- La Biblia, en los dos primeros capítulos del Génesis, describe la institución divina del matrimonio y de la familia: Dios no creó tres o más sexos o géneros, sino sólo hombre y mujer, masculino y femenino. Esta verdad no es sólo creencia religiosa, sino constatación antropológica: un hombre no complementa ni fecunda a otro hombre, ni una mujer a otra mujer. Se necesitan los dos sexos, y no sólo en lo biológico y genital, sino también en lo psicológico y social. La fe nos confirma en esta realidad y nos asegura que nuestro juicio es acorde con lo establecido por Dios mismo. Pero algunos le quieren enmendar su plan, sintiéndose los nuevos dioses, que pueden hacer lo que les venga en gana...

San Pablo no se amedrenta ante los romanos y condena sin miramientos sus excesos: «Se ofuscaron en vanos razonamientos y su insensato corazón se entenebreció: ¡jactándose de sabios se volvieron estúpidos!... Por eso Dios los entregó a pasiones infames: pues sus mujeres invirtieron las relaciones naturales por otras contra la naturaleza; igualmente los hombres, abandonando el uso natural de la mujer, se abrasaron en deseos los unos por los otros, cometiendo la infamia de hombre con hombre, recibiendo en sí mismos el pago merecido de su extravío» (Rom 1,21-27).

Y a los corintios: «No se engañen. Ni los impuros, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los ultrajadores, ni los rapaces herederán el Reino de Dios» (1 Cor 6,9-10).

ACTUAR.- Es tiempo de que los cristianos, católicos y protestantes, nos unamos para defender la familia. Así lo decidimos en el Consejo Interreligioso de Chiapas, en nuestra última sesión. Y si los legisladores, contradiciendo su bautismo, se empeñan en destruir la familia y la vida humana con las leyes que están aprobando, debemos enraizar más nuestra fe y no dejarnos engañar por estas corrientes ideológicas contrarias al plan de Dios, ni por encuestas que se publican, pues éstas no son criterio de verdad, sino sólo indicativas de lo que piensan algunos sectores de la sociedad.

En nuestras diócesis y parroquias deberíamos poner más empeño en la formación de los jóvenes hacia el matrimonio, sin reducirnos a unas intrascendentes pláticas presacramentales. Hemos de animar diversos métodos de atención pastoral a las familias, sin excluir movimientos aprobados por la Iglesia. Y buscar una relación pastoral con los «constructores de la sociedad pluralista», como gobernantes, legisladores y comunicadores, para ofrecerles los criterios del Evangelio sobre la persona humana, sobre la familia y la sociedad.

Seamos capaces de discernir lo que vemos y oímos en los medios informativos, sobre todo en la televisión, y en las conversaciones ordinarias en la casa, en la escuela y en la calle, para distinguir el trigo de la cizaña, y quedarnos sólo con lo bueno. ¡Cristo, único camino!

EL OBSERVADOR 212-3

horizontal rule

  [SUMARIO] [SIGUIENTE] [INICIO]

horizontal rule


NUESTRO PAÍS
La Iglesia no ha sido derrotada
Comunicado de prensa de la arquidiócesis de México

A propósito de algunas informaciones vertidas en diversos medios de comunicación, en relación a la propuesta de la legalización del aborto en el Distrito Federal, la arquidiócesis primada de México hace ante la opinión pública las siguientes aclaraciones:

Ni la Iglesia católica ni la sociedad en la que participan activamente mujeres y hombres de buena voluntad han sido derrotados por quienes promueven una ley injusta, irresponsable y criminal que pretende apagar en el seno materno la vida de seres inocentes e indefensos que tienen derecho a nacer y a desarrollar su propio proyecto de vida.

La Iglesia y la sociedad civil no se experimentan vencidas ante una batalla a favor de la vida humana que, de hecho, apenas comienza; por ello, la arquidiócesis de México alienta a las más de cincuenta asociaciones civiles y a todos nuestros fieles laicos y miembros de otras confesiones religiosas a sumarse a las iniciativas pacíficas de protesta...

Queremos decirles a quienes piensan de manera antidemocrática e intolerante que la Iglesia no callará, pues, si quiere ser fiel a su Señor, tiene el deber profético de denunciar el pecado, el mal y la injusticia, por lo que debe confrontar la mala conciencia de quienes pretenden legalizar el asesinato de los más pequeños e indefensos, tiene que advertir de las consecuencias funestas de un proceder perverso regido por el egoísmo y el subjetivismo que pretenden disfrazar de derechos, lo que sólo es libertinaje.

La ley de Dios es clara cuando afirma categórica: ¡NO MATARÁS!, y en el nombre de Jesucristo, Señor de la Vida, los exhortamos a no asesinar a los niños en el vientre materno, pues una ley inhumana podrá legalizar el aborto, pero éste siempre permanecerá como un acto absolutamente inmoral.

Por último, la arquidiócesis de México quiere recordarle a los mexicanos aquellas palabras que el amado papa Juan Pablo II pronunció en la Misa celebrada, en enero de 1999, en el autódromo, en la que encomendaba nuestro pueblo a la Virgen de Guadalupe: «Bajo su cuidado maternal pongo a los jóvenes de esta patria, así como la vida e inocencia de los niños, especialmente de los que corren el peligro de no nacer. Confío a su amorosa protección la causa de la vida: ¡Que ningún mexicano se atreva a vulnerar el don precioso y sagrado de la vida en el vientre materno!».

EL OBSERVADOR 212-4

horizontal rule

  [SUMARIO] [SIGUIENTE] [INICIO]

horizontal rule


Cristophe Pierre, nuevo nuncio apostólico

La Conferencia del Episcopado Mexicano se complace en comunicar que Su Santidad Benedicto XVI ha nombrado nuncio apostólico en México a S.E.R. Mons. Christophe Pierre, arzobispo titular de Gunela, hasta ahora nuncio apostólico en Uganda.

La noticia fue publicada la tarde del día jueves 22 de marzo de 2007 en L'Osservatore Romano.

Christophe Pierre, nuncio apostólico en México, nació el 30 de enero de 1946, en Rennes, Francia. Fue ordenado presbítero el 3 de abril de 1970 en Saint-Malo, y consagrado arzobispo el 24 de Septiembre de 1995, también en Saini-Malo, Francia.

Monseñor Pierre realizó sus estudios básicos en Madagascar, Francia y Marruecos. Su formación religiosa la efectuó en el Seminario Mayor Arquidiocesano de Rennes (1963-1969), en la Pontificia Universidad Laterana (Roma) (1973-1977) y en la Pontificia Academia Eclesiástica (Roma) (1973-1977). El señor Nuncio tiene maestría en Sagrada Teología en el Instituto Católico de Paris (1969-1971) y doctorado en Derecho Canónico (Roma).

Antes de su ministerio en las representaciones diplomáticas de la Santa Sede, monseñor Christophe Pierre sirvió como vicario parroquial en la parroquia de San Pedro y San Pablo en Colombes, diócesis de Nanterre (Francia) (1970- 1973).

El Papa ha nombrado a monseñor Pierre para las representaciones pontificias en Nueva Zelanda e Islas del Pacífico Sur (1977-1981), Mozambique (1981), Zimbabwe (1982-1986), Cuba (1986-1989), Brasil (1989-1991), Misión Permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas en Ginebra, Suiza (1991-1995), Nuncio Apostólico en Haití (1993-1999), Uganda (1999-2007) y México.

EL OBSERVADOR 212-5

horizontal rule

  [SUMARIO] [SIGUIENTE] [INICIO]

horizontal rule


COLUMNA ABIERTA
Chascarrillo revelador
Por Walter Turnbull

Viendo una vez más el programa «Primer Plano» de Canal 11 con la ilusión de aprender algo nuevo o la esperanza de al menos escuchar un comentario que apoye mi particular opinión, presencio una declaración que me impacta: hablando sobre la discusión para la legalización del aborto por parte de gobierno del DF, a José Antonio Crespo, panelista del programa (si no fue él le pido mis sinceras disculpas), se le hizo fácil decir de un legislador que había hablado a favor del respeto a la vida, que «tomó el papel de Norberto Rivera» (palabra más, palabra menos).

Esa inocente expresión, tan tonta y tan pequeña, inadvertida para el resto de los panelistas, para mí revela realidades gigantes de las que tenemos que estar conscientes.

1) Este intelectual, supuestamente preparadísimo y supuestamente imparcial, no entiende la doctrina del valor de la vida y no puede abstenerse de, veladamente, tomar partido en contra. ¿Qué no puede ser realmente imparcial? Y si es parcial, ¿no puede serlo con valentía?

2) Este intelectual, supuestamente amigo de la tolerancia, no puede entender o aceptar que alguien abrace la doctrina cristiana y/o la defensa de la vida, y decide encajarle un calificativo, según él, peyorativo. ¿Qué no somos dignos de respeto los que pensamos diferente? ¿No se quejan mucho ellos de la intolerancia?

3) El término peyorativo es: «se puso en el papel de Norberto Rivera», como si fuera una evidencia absoluta que Norberto Rivera y la Iglesia que él representa fueran algo despreciable. Esta creencia podría ser explicable en un adolescente irreflexivo de mediados del siglo pasado, cuando el marxismo era una promesa acariciable; pero después del rotundo fracaso del marxismo, en un adulto supuestamente informado, es imperdonable. Al menos podría haber atacado a la religión con los tradicionales argumentos trillados, y sin llegar a la ofensa personal.

4) Dice «Norberto Rivera» como si Norberto Rivera fuera el único mexicano que está a favor de la vida, como si fuera un capricho suyo, como si los demás católicos no fuéramos capaces de tener convicciones. El señor Crespo debería haber dicho: «Se puso en su papel de católico».

5) El pasaje demuestra que los legisladores del DF y los intelectuales a su servicio saben que hay muchos mexicanos, tal vez mayoría, que no apoyan el aborto, pero se hacen de la vista gorda. La opinión de la mayoría no siempre es buena, pero al menos ellos que presumen de ser demócratas y del pueblo, deberían tomarla como un referente ineludible.

6) Me queda muy claro que sin la Iglesia no hay salvación. Aun sus mismos enemigos, involuntariamente, reconocen que la Iglesia es la única institución de quien se puede esperar la defensa integral del ser humano.

Y tengo que advertir que el señor Crespo no es el único ni es el peor. Es sólo un pequeño hilo en la enorme madeja del secularismo en nuestra preocupante sociedad. Y que Norberto Rivera no es el único blanco de los intelectuales liberales; en Querétaro también tenemos un muy digno ejemplar, don Mario De Gasperín Gasperín. Y a mucha honra.

EL OBSERVADOR 212-6

horizontal rule

  [SUMARIO] [SIGUIENTE] [INICIO]

horizontal rule


TEMAS DE HOY
Corea: campo fértil para el Evangelio
Aumenta el número de católicos por encima de la media mundial
Por Javier Algara Cosío / Enviado especial.
¿Qué hace que la iglesia coreana mantenga ese ritmo de crecimiento y tal dinamismo en circunstancias tan adversas? El estudio de lo que ha permitido desarrollarse a la comunidad católica de esta nación quizá podrá ayudar a otras iglesias locales deseosas de hacer más efectivo su trabajo. Éste es el primer reporte desde Corea del Sur, en exclusiva para El Observador, de un testigo de excepción: su colaborador Javier Algara Cosío.

A diferencia de sus dos grandes y poderosos vecinos, China y Japón, en los que la Iglesia, por razones históricas y socioculturales, ha podido únicamente crecer marginalmente, Corea ha demostrado ser un campo fértil para la semilla del Evangelio.

En la actualidad su iglesia es la tercera de mayor crecimiento en Asia, incluso ahora, cuando ese continente muestra cifras de encogimiento (la Agencia Fides reporta cifras negativas en el número de fieles para 2000 y 2001), y a pesar de que la misma iglesia coreana nació en circunstancias atípicas y difíciles, y hubo de padecer sangrientas persecuciones en sus primeros años (inicios del siglo XIX).

Frutos abundantes en el extremo Oriente

El incremento anual de católicos en Corea en los años ochenta, por ejemplo, llegó a alcanzar el 7.54%, veinte veces más que en las dos décadas anteriores, y superó incluso a las iglesias protestantes, tradicionalmente más hábiles para captar nuevos adeptos.

Si bien no todo ha sido color de rosa, y en los años recientes se han prendido focos rojos en la conferencia episcopal del país por la disminución en el número de seminaristas y la cifra de abandonos de la práctica religiosa, debidos a la secularización y el relativismo que afectan a todos los pueblos del mundo, su Iglesia sigue dando frutos abundantes.

Migrantes al catolicismo desde el budismo

El censo oficial de 2005 ponía la cifra de católicos en 5.14 millones, equivalente al 10.9 % de la población del país (el censo elaborado por la Conferencia Episcopal Coreana, CEC, establece una cifra algo menor porque sólo toma en cuenta los bautizados, mientras que el gobierno contabiliza como católicos a todos los que dicen ser tales).

De acuerdo con los datos de la CEC, el número de bautizos en 2004 ascendió a 135,379, adultos en su gran mayoría, gente que pasó a la fe católica desde la increencia, del budismo o de otra religión, con todas las dificultades que ello implica.

A esos datos impresionantes de crecimiento en el número de fieles se deben añadir los del incremento cuantitativo y cualitativo de las instituciones de educación, salud, evangelización, administración, medios informativos, etc. Un informativo impreso diario, de circulación nacional, es leído por gran número de fieles; hay dos revistas semanales y once mensuales; cinco editoriales católicas, un canal televisivo. 20 hospitales y 11 clínicas católicos sirven a la población en general, con un total de 11 mil camas, además de 28 institutos de investigación médica.

Colaboración de seglares en otros países

Trece universidades, 38 preparatorias, 248 escuelas de educación básica, además de ocho centros de formaciøn de catequistas, ayudan en la tarea educativa y evangelizadora. No se escatiman los gastos para dotar a estas intituciones con personal capacitado y equipo de punta que garanticen su eficacia.

En 2004 había 5 mil 825 religiosas y 484 religiosos. En este mismo momento, decenas de sacerdotes, religiosas y seglares coreanos están colaborando en muchos países, incluso México, en diversas tareas.

EL OBSERVADOR 212-7

horizontal rule

  [SUMARIO] [SIGUIENTE] [INICIO]

horizontal rule


FLOR DE HARINA (Sal 147, 14)
Buscadores de Dios
Por el P. Justo López Melús

«Dios quiere que lo busquen a Él, a ver si al menos a tientas lo encuentran, por más que no está lejos de ninguno de nosotros, pues en Él vivimos, nos movemos y existimos» (San Pablo en el areópago de Atenas: Hch 17, 27-28). Debemos ser buscadores de Dios. Si lo buscamos lo encontraremos. Porque Él da siempre los primeros pasos, lleva siempre la iniciativa. Dios ha salido ya a nuestro encuentro.

Pero para encontrar a Dios es preciso esfuerzo, paciencia, constancia, apertura, docilidad. Dios no se descubre a la primera llamada, como la montaña no se deja dominar por el que se queda en casa, aunque sea leyendo guías inmejorables. Para encontrar las perlas del fondo del mar hay que sumergirse muchas veces, sin desmayo. Si en una zambullida no se encuentran, no deduzcáis que no existen. Son innumerables. Si no encontráis a Dios pronto, no perdáis ánimo. Seguid la búsqueda y obtendréis la gracia divina cuando estéis maduros para recibirlo (Ramakrishna).

La luz del sol cae sobre todas las superficies, pero sólo las brillantes: agua, espejos, metales... la reflejan. La luz divina desciende sobre todos los corazones, pero sólo los corazones puros y piadosos la recogen y reflejan. El corazón del hombre es pequeño. Si está lleno de ídolos ya no queda sitio para Dios.

Hay días en que uno se cansa de todo. Leed entonces estas líneas de la Guía del ciclista: «No, no dejaré que el pelotón parta sin mí. No, no». Dicen los campeones que son momentos difíciles, terribles. Pero que es muy hermoso superarlos. También Moisés se cansó subiendo al monte. Y Elías se deseó la muerte, porque ya no podía más. Pero recuperó fuerzas y llegó hasta el Orbe, al abrazo de Dios.

EL OBSERVADOR 212-8

horizontal rule

  [SUMARIO] [SIGUIENTE] [INICIO]

horizontal rule


LA VOZ DEL VICARIO DE CRISTO
Pilatos trató de ser neutro. En el Via Crucis no se puede ser neutro

«El Vía Crucis no es algo del pasado y de un determinado punto de la Tierra. La Cruz del Señor abraza al mundo, su Vía Crucis atraviesa los continentes y los tiempos. En el Vía Crucis no podemos ser sólo espectadores. Estamos involucrados y tenemos que buscar nuestro lugar: ¿dónde estamos nosotros?

«En el Vía Crucis no existe la posibilidad de ser neutros. Pilatos, el intelectual escéptico, trató de ser neutro, de quedarse fuera, pero precisamente de este modo tomó posición contra la justicia por el conformismo de su carrera. Tenemos que encontrar nuestro puesto.

«En el espejo de la Cruz hemos visto todos los sufrimientos de la humanidad... Pero hemos visto también estaciones de consuelo. Hemos visto a la Madre, cuya bondad permanece fiel hasta la muerte y después de la muerte. Hemos visto a la mujer valiente que se presenta ante el Señor y que no tiene miedo de mostrar solidaridad por esta persona que sufre. Hemos visto a Simón de Cirene, un africano, que lleva con Jesús la Cruz. Y hemos visto finalmente en estas estaciones de consuelo que, así como no termina el sufrimiento, tampoco terminan los consuelos.

«Y de este modo hemos comprendido que el Vía Crucis no es simplemente una lista de lo oscuro y triste del mundo, no es tampoco un moralismo en definitiva ineficiente, y no es un grito de protesta que no cambia nada; por el contrario, el Vía Crucis es el camino de la misericordia... Es el camino de la misericordia y, de este modo, el camino de la salvación».

Benedicto XVI el viernes 14 de abril de 2006, después del Via Crucis en el Coliseo

EL OBSERVADOR 212-9

horizontal rule

  [SUMARIO] [SIGUIENTE] [INICIO]

horizontal rule


EN LA ÓPTICA DE LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA
Pío X (1903-1914): «el Papa de la restauración católica y de las reformas» (último de 2)
Por el padre Umberto Marsich, m. x. / Madrid

Frente a los espectaculares progresos del liberalismo antirreligioso, del socialismo materialista y del cientismo orgulloso, Pío X actuó con rigor y tal vez excesiva determinación. Represor fue, sin lugar a duda, en los casos del obispo Bonomelli y del sacerdote Semeria. Condenó tajantemente el modernismo con el decreto «Lamentabili» (1907) y, en el mismo año, con la encíclica «Pascendi». Esta parte represora de Pío X fue, inevitablemente, la más criticada de su pontificado. En el 1910, con el motu proprio «Sanctorum antistitum», Pío X prescribió obligatoriamente el famoso «juramento anti modernista» para todos los sacerdotes y maestros de teología.

Hay un punto más de su personalidad que merece ser señalado: el profundo sentido de la responsabilidad pastoral, por la cual este hombre de oración fue igualmente hombre de acción firme e inflexible, dispuesto incluso a la impopularidad, cuando se trataba de defender los intereses de la Iglesia y su doctrina.

Mientras el mundo «perdido» permanecía terriblemente hostil a la iglesia, el intento de dialogar con él exponía al peligro de ser absorbido. Consciente de la gravedad de tal riesgo, Pío X regresa substancialmente a la línea rígida e intransigente de Pío IX: antagonismo y cerrazón al mundo, condena de sus errores, rechazo del diálogo, reafirmación clara y decidida de la verdad católica, como único camino de salvación para «instaurare omnia in Christo». Este programa aparece, con claridad, en la primera y programática encíclica de Pío X, «Supremi apostolatus» (1903).

Todo en la Iglesia y nada fuera de ella

Pío X no ha escrito verdaderas encíclicas sociales; sin embargo, debemos reconocer que casi todas han tenido, una más y otra menos, repercusión social. En su primera encíclica, ya mencionada, encontramos el alma y la razón de todo su pontificado y la solución, según su criterio, de todos los problemas sociales, o sea, Cristo y el deber de relacionarlo todo a Él. Este método de restauración en Cristo de todas las cosas, las del cielo y las de la tierra, lo llevó a dar vida a asociaciones católicas y a exigir a todos, individuos y grupos sociales y eclesiales, la obsesiva dependencia jerárquica. Todo en la Iglesia y nada fuera de la autoridad del Papa y de los obispos.

Es notable su obsesivo proyecto: «que todos y todo esté dócilmente sujeto a la autoridad jerárquica de la Iglesia». Esta intransigencia de Pío X se explica por su peculiar visión cristocéntrica de la sociedad y también por el hecho de que entonces ya habían surgido sindicatos obreros irreligiosos y agrupaciones sociales subversivas del orden establecido.

Otra constante en el pensamiento social de este Papa consistió en el uso continuo de un lenguaje que no inspirara en el pueblo aversión alguna por las clases superiores de la sociedad. Asimismo, se preocupó por promover la acción moralizadora de las clases obreras. Más que pedir el cambio social de la situación inmoral de explotación en la que se encontraban, Pío X se preocupaba de que el cristianismo pudiese participar directamente en la política, pero siempre bajo la autoridad eclesial y en su estricta obediencia. Se trató de una postura de intransigencia que provocó, inevitablemente, resistencias por parte del clero y algunos abandonos del sacerdocio.

Con la guerra vino la muerte del Pontífice

Durante los últimos años del pontificado de Pío X empezaron a vislumbrarse nubarrones amenazadores de conflictos y de guerra. Después del atentado de Sarajevo, el embajador de Austria informó al Sumo Pontífice del ultimátum hecho por Viena a la Serbia. En aquella ocasión el Papa se declaró inmediatamente dispuesto a mediar entre los beligerantes; sin embargo, el prestigio del papado ya se había esfumado y nadie le hizo caso. Por la mañana del día 20 de agosto de 1914, mientras se empezaban a escuchar los vientos de guerra, Pío X rindió el alma al Señor.

EL OBSERVADOR 212-10

horizontal rule

  [SUMARIO] [SIGUIENTE] [INICIO]

horizontal rule


DEBATE
¿Pues cuántas veces murió nuestro Señor Jesucristo? Ésta es la historia de algunas de sus muchas supuestas «tumbas»
Quien haya creído que «la tumba perdida de Jesús» (según James Cameron, cineasta ganador del Oscar por Titanic) es el más grande y revolucionario hallazgo de la arqueología, capaz de acabar de una vez por todas con la «farsa» de la resurrección de Cristo, anda atrasado en noticias: a lo largo de los siglos se han descubierto numerosas «tumbas de Jesús», amparadas siempre por «expertos». Sin embargo, a la Iglesia verdadera nunca se le ha perdido ninguna tumba, y ni siquiera se ha tambaleado con estas «novedades».
Por Diana R. García B.

Pues sí: hay una buena colección de tumbas de Jesús por todo el mundo.

El Evangelio refiere que Cristo fue sepultado en Jerusalén, en una tumba cercana al sitio de la crucifixión, es decir, al Gólgota. Pues bien, el sitio que hoy es designado como el Santo Sepulcro se encuentra muy próximo al Gólgota.

Tras de que los romanos destruyeran Jerusalén, construyeron en el año 135, por órdenes del emperador Adriano, un templo sobre el Santo Sepulcro para dar culto a la diosa Venus. Pero en el siglo VI, santa Elena, madre del converso emperador Constantino, se dirigió a Jerusalén en busca de la tumba.

Fueron los propios cristianos de Jerusalén quienes persuadieron a santa Elena de que buscara la tumba bajo el templo de Venus. Si ellos sabían que el Santo Sepulcro estaba ahí era debido a una larga y consistente tradición.

El exitoso trabajo arqueológico fue registrado hacia el año 340 por el historiador Eusebio de Cesarea. Desde entonces, la descubierta tumba ha sido reconocida por la Iglesia como el sepulcro que albergó a Cristo antes de resucitar. Ortodoxos, sirios, armenios y coptos también lo consideran así.

Aquí debería acabar la historia, pero lamentablemente no ocurre de esta manera. Veamos los relatos de otras tumbas:

La tumba del jardín

Nuestros hermanos separados, siempre expertos en separación, han decidido hacerlo también en cuanto a aceptar el Santo Sepulcro; así, la mayoría de los protestantes modernos y algunos no cristianos
-como los mormones- prefieren la llamada Tumba del Jardín, situada en las afueras de la Puerta de Damasco de la ciudad de Jerusalén.

Este lugar, un sepulcro tallado en la roca, fue propuesto en 1885 por Charles Gordon como «la tumba de Jesús»; pero la verdad es que carece de credibilidad histórica.

En Cachemira

En la ciudad de Srinagar, en Cachemira (india), existe otra «tumba de Jesús». Este lugar se hizo más o menos conocido gracias al libro que Andreas Faber-Kaiser lanzó en 1976: «Jesús vivió y murió en Cachemira».

Para trasladar a Jesús tan lejos era necesario crear toda una historia, y ésta fue la elegida: que Jesús sí fue crucificado, pero nunca resucitó porque no se alcanzó a morir, sino que, cuando José de Arimatea lo bajó de la cruz, Cristo aún estaba vivo. Tras reponerse de sus heridas, el Mesías huyó al norte de la India, donde pensaba encontrar nada menos que a las diez tribus perdidas de Israel (¡zas!). Allí tuvo hijos con una mujer -¿se casaría con ella?- y murió de muerte natural a una edad muy avanzada.

Las pruebas que esgrimen los entusiastas de esta «tumba de Jesús» es que desde hace 1900 años se venera ese sepulcro como tal; que hay un hombre llamado Basharat Saleem que afirma ser el descendiente vivo de Jesús -si alguien dice ser descendiente del monstruo del lago Ness, ¿por sólo decirlo se convierte en verdad?-, y que hay indicios -¿cuáles?- de que alguien muy parecido a Jesús predicó por aquella región.

Más lejos aún: Japón

Una de las versiones más extravagantes es la que sitúa la tumba de Jesús en Japón, pues ¿puede haber algo más ajeno a los escenarios bíblicos que aquella nación?

Pues bien, a pesar de todo, en un pequeño valle del norte de Shingo, hay un bosque donde se venera una modesta cruz de madera colocada sobre un montículo de tierra, y en la cruz está grabado el nombre de Cristo. Aunque nunca se ha excavado en ese el lugar -por lo que se ignora si al menos hay ahí algún cuerpo humano enterrado-, en el camino hay una señalización que indica que ahí está la «tumba de Cristo». Se supone que aquel supuesto sepulcro tiene 2000 años de antigüedad, y es visitado anualmente por unas 40 mil personas.

Para promover un peregrinaje así es necesario crear una trama, por lo que el anciano lugareño Sajiro Sawaguchi salió al rescate -¡por supuesto, es el dueño del terreno que alberga la «tumba»!-. Así es el cuento:

En 1935 un hombre llamado Kiyomaro Takeuchi descubrió un documento que resultó ser ni más ni menos que el testamento de Jesús, en el que se menciona que Shingo fue el lugar elegido para que reposaran los restos del Mesías. Pero, claro, el Gobierno prohibió que se divulgara el contenido del documento dadas las repercusiones mundiales que tendría.

Para que Jesús eligiera ese sitio hacía falta que lo conociera, así que fue necesario introducir en la historia que Cristo vivió parte de su vida oculta en Japón, a donde habría llegado cuando tenía 21 años de edad.

Y aquí viene lo «mejor»: Jesús regresó a territorio judío para completar su misión, pero Isukiri, su hermano gemelo -sí, leyó bien- lo reemplazó en la Pasión, por lo que Jesús pudo regresar a Japón, donde murió a los 114 años, casado, con tres hijas y cultivando arroz.

Faltaban los templarios

Como los templarios -no los históricos, sino los inventados- están de moda, no puedo dejar de nombrar la «tumba de Jesús» de Rennes-Le-Château, Francia.

Se trata de un pueblito con un simpático castillo, a donde se supone llegaron los templarios encargados de trasladar el cuerpo de Cristo -¿y la Resurrección?- desde Tierra Santa hasta esta zona del Languedoc para ponerlo fuera del alcance de los musulmanes.

Ahí, en un paraje escarpado, hay una tumba «extraña». Por otro lado, Nicolas Poussin, pintó en 1840, en Roma, su obra titulada «Los Pastores de la Arcadia», que muestra una tumba muy parecida a la de Rennes-Le-Château, y tiene la inscripción «Et in Arcadia ego». Se supone que fue borrada una palabra de la pintura, de manera que originalmente decía «Et in Arcadia ego sum», lo cual es un anagrama de «Arcam dei tango Iesu», que significa «He tocado la tumba de Jesús». Conclusión: la tumba de Rennes-Le-Château es el «verdadero» sepulcro de Jesús.

En fin, no cabe duda de que el ser humano puede tener una imaginación prodigiosa.

EL OBSERVADOR 212-11

horizontal rule

  [SUMARIO] [INICIO]

horizontal rule


NIÑOS
CARTA DE JESÚS PARA TI
Mi Semana Santa

Quisiera hablarte hoy de MI SEMANA SANTA. Sí, esta semana podemos considerarla como más mía que otras, ya que voy a celebrar con mis amigos acontecimientos muy importantes de mi vida y de todos los que me siguen. En estos días, en casi todos los pueblos, me sacan a la calle en una inmensa variedad de imágenes. Voy a ocupar el centro de muchas miradas, voy a ser el protagonista. Exactamente igual que ocurrió en aquella semana de mi Pasión y Muerte. También fui el centro de muchas miradas. Algunos compartieron conmigo ciertos acontecimientos, no todos. Otros callaban y admiraban. Unos cuantos maquinaban la manera de eliminarme. La masa, desconcertada, se dejó llevar por los de siempre. Realmente fue una semana de gozos y de dolores profundos.

Entré alegre en Jerusalén, la ciudad sagrada, y me acompañaba un gran gentío con palmas y olivos. Celebré la Última Cena con mis Apóstoles en un ambiente íntimo, profundo, tenso... Allí hice mi mayor locura de amor: el milagro de la Eucaristía y di a los sacerdotes el poder de Consagrar para estar siempre con vosotros. Allí quise dar una práctica lección de humildad y servicio lavando los pies a mis amigos. Allí insistí que el mandamiento principal del cristiano es el amor... Y allí experimenté el dolor de la traición de uno de los míos.

Vino aquella dramática oración del huerto de los Olivos, y todo lo que tú ya sabes. En esta Semana Santa vamos a recordar otra vez todos aquellos acontecimientos, pero no se trata de que me exhiban en cruces y escenas desgarradoras para fomentar el sentimentalismo. Me gustaría que esta Semana Santa sirviera para que muchos comprendan la importancia del pecado, el daño que éste hace. Fue precisamente el pecado lo que ocasionó todo lo que estos días vamos a recordar y celebrar.

Pero yo te diría más: me gustaría que esta Semana Santa sirviera para que comprendieras tú, y todos, lo grande que es la misericordia divina. Lo mucho que quiero al hombre. Sí, grábatelo bien en tu corazón: todo lo que Yo hice, eso que se va a recordar tantas veces en las calles estos días, fue por ti, y por todos. Por los que me conocen y me traicionan, y por los que no tienen las más remota idea de quien soy Yo. No me importa. Los amo a todos. Os quiero a todos. No me gustaría servir de espectáculo para que estos días se diviertan, o se luzcan, los que no piensan como Yo, los que no se acuerdan nunca de Mí.

Yo te escribo a ti para suplicarte una cosa: si quieres de verdad darme una alegría, ayúdame a llevar la cruz pesadísima de los muchísimos pecados y aberraciones que hoy se cometen, y que están destrozando al ser humano. Me duele, pero vamos a ganarnos el corazón de los que pasan de largo, de los que miran indiferentes, de los que se divierten, de los que se ríen, de los que negocian... Y quiero consolar y agradecer los buenos sentimientos de aquellos que saben valorar lo que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo hacen por servirles.

Me gustaría que esta semana fuera de verdad Santa. Ven a mi lado y vamos a recorrer juntos el camino del Calvario. Después nos veremos en la Resurrección para gozar juntos. No me abandones.

Tu amigo, JESÚS

P. Juan García Inza / Resumido de «Cartas de Jesús a ti».

EL OBSERVADOR 212-12

horizontal rule

[SUMARIO] [INICIO]

horizontal rule


FIN

horizontal rule

 
De acuerdo con las normas internacionales de Propiedad Intelectual y Derechos de Autor, podrá reproducir parcial o totalmente la información, pero siempre citando nuestra fuente. La reproducción de los artículos y/o noticias firmados con Zenit.org-El Observador requieren permiso expreso de zenit.org
La publicación de algún artículo no implica compromiso. Los artículos firmados son responsabilidad del autor.
Los artículos publicados en esta Web son una selección de la edición impresa.
D.R. Clip Art de Querétaro, S. de R.L. de C.V. 1995-2007